Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2012

Cecilia Magni, la comandante Tamara
Yo soy jefe y se me subordinan hombres

Hernando Calvo Ospina
Rebelin


Los mejores sabuesos la buscaban sin cesar.

Nacida en un hogar burgus, a los seis meses de haber ingresado a la facultad de Sociologa, en la Universidad de Chile, empez a participar en las manifestaciones contra el rgimen militar. Casi a la par se sum a las filas de las Juventudes Comunistas, organizacin proscrita por la dictadura. Su familia lo supo dos aos despus y por su propia boca: soy miembro del Partido Comunista. Soy comunista. (1) Las relaciones con su padre, al que adoraba, se volvieron tensas, pues en esa familia se aplauda al general Augusto Pinochet.

Poco despus ingres a la guerrilla del Frente Patritico Manuel Rodrguez, FPMR,  despus de tomar la decisin ms dura de su vida: dejar de compartir el da a da con su hija de dos aos. El padre de la nia, que la apoyaba en su compromiso, asumi la crianza. Ante las crticas, ella repeta a su hermana: No puedo sufrir por una sola niita, que es mi hija y que amo, cuando veo sufrir a miles de nios que no tienen derecho a nada. Ya dejar lo dems no era problema: la comodidad y el prestigio que le podan dar la riqueza de su familia. "Ingres a esto porque crea en una sociedad diferente, ms justa y este camino es ms realista. Soy consecuente con mis ideas () La lucha es la nica forma realista y vlida de cambiar el rumbo del pas", dijo a la revista HOY desde la clandestinidad en 1987.

De ojos vivaces, buenamoza, encantadora, muy tierna y de gran mpetu, se opona a la mediocridad: Aunque seas barrendera, debes ser la mejor, le repeta a su hermana menor.  A esta infatigable lectora sus compaeros la bautizaron como Tamara, en recuerdo de la revolucionaria que luch al lado del Che, Tamara Bunke.

Se inici en la lucha militar participando de la voladura de un puente ferroviario, y asaltando una casa de cambio, de donde escap a tiros montada en una motocicleta. Logr un vertiginoso ascenso al interior de la organizacin guerrillera, hasta llegar a ser la nica mujer que obtuviera el grado de comandante en la cerrada direccin del Frente. Es que eran innatas en ella sus capacidades polticas y militares, adems de ser una gran conspiradora. Siempre trat con cario a quienes tuvo bajo su mando, preocupndose hasta de sus problemas personales, como debe ser en un dirigente.

A mediados de 1986, Cecilia Magni, ya convertida en la comandante Tamara, estuvo entre el reducido grupo de direccin que planific la accin ms arriesgada que hasta entonces realizaba el FPMR. Se llam Operacin Siglo XX, y su objetivo era dar muerte al dictador Pinochet. A pesar de sus protestas, a ltimo momento se decidi que ella no participara en la emboscada, ante la probabilidad que ningn guerrillero saliera con vida. Y su experiencia en la logstica era indispensable para el Frente. El 7 de septiembre de ese ao Pinochet regresaba a la capital luego de un fin de semana de descanso, cuando una veintena de comandos del Frente recibieron su caravana con nutrido fuego. Al final de los ocho minutos que dur el intrpido operativo quedaron cinco escoltas muertos y once resultaron heridos. Pinochet sali ileso pues el cohete que se lanz contra su auto no estall: al dispararse a corta distancia no alcanz a activarse lo suficiente para traspasar el blindaje. Ningn guerrillero muri. La responsabilidad de Tamara en la consecucin de autos y casas para resguardar al grupo, as como el traslado del armamento tuvo cero faltas. La accin fue destacada por la dictadura como un perfecto operativo de inteligencia.

El 21 de octubre de 1988, junto al mximo responsable del FPMR, Ral Pellegrn, dirigi la toma militar al cuartel de los Quees, al centro del pas. Los servicios represivos iniciaron una cacera implacable contra la pareja hasta lograr su captura. El da 29 fue hallada en un ro. Al da siguiente se encontr a Pellegrn. La dictadura asegur que haban muerto ahogados, pero sus cuerpos tenan horribles muestras de tortura, incluida la ruptura de la columna vertebral de Cecilia. Su captura se debi a una traicin. Cecilia Tamara Magni tena 31 aos.

Pellegrn no solo era un compaero poltico sino el hombre de su vida. El padre de su hija dijo tiempo despus: Cecilia, en el amor y en la poltica, fue fiel y leal hasta las ltimas consecuencias.

Su padre asegur que si l hubiera sabido que iba a morir as, jams me hubiera enojado con ella en la vida. Mientras que la hija, ya siendo una joven, expres: Las decisiones de las personas valen, cuando las toman valen, y yo no puedo invalidarla a ella, sera faltarle al respeto.

En la entrevista que le realizara la revista HOY a la Comandante Tamara en 1987, tambin dijo: Yo soy jefe y se me subordinan hombres. He estado a cargo de tropas, masculinas por supuesto. Nunca he tenido problemas. Te aseguro que mis subordinados difcilmente ven en m a una mujer. Una vez me vieron con las armas encima. Me vieron con granadas, con revolver. Y sa fue la nica vez que me han dicho qu linda ests.


 Periodista y escritor. Colaborador de Le Monde Diplomatique. Este texto hace parte de un libro, a editarse prximamente, llamado Flores Rebeldes Latinoamericanas.

1) Salvo las dos citas tomadas de la revista HOY, las otras provienen del documental Cecilia Magni Camarada Tamara. Televisin Nacional de Chile. Programa Informe Especial.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter