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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2012

La esencia clasista de la austeridad

Antoni Puig Sol
Rebelin


La palabra "austeridad" se ha convertido en la consigna del ao. Segn la Wikipedia, la austeridad es " un rgimen econmico de recorte de gastos en pocas de crisis ". Pero el lenguaje popular lo equipara a " estrechar el cinturn ". Ahora, por ejemplo, se nos dice que " del mismo modo que las pequeas empresas y las familias se estrechan el cinturn, el gobierno tambin debe hacerlo ".

De esta forma, la austeridad se est presentando como una respuesta legtima a una crisis y como una solucin adecuada a un problema presupuestario de las familias, las empresas y los estados. La justificacin de fondo es que "hemos gastando demasiado y no estamos trabajando lo suficiente cmo para poder mantener los derechos sociales que de una manera exagerada e irresponsable nos otorgaron antao".

Pero, estamos consumiendo demasiado? Parece que este no es el caso. Detrs de la fachada de la crisis financiera se esconde una crisis capitalista de sobreproduccin, sobre todo de sobreproduccin de viviendas y otros productos que a pesar de ser necesarios, ahora la gente ya no est en condiciones de comprar.

Los episodios peridicos de nuestros barrios no reflejan precisamente exceso de consumo, sino privaciones e hileras de parados que tienen capacidad para producir bienes y servicios necesarios pero que no pueden hacerlo al ser expulsados del sistema productivo. Una de las imgenes habituales es la de las personas de todas las edades removiendo en los contenedores de basura en busca de alimentos o haciendo cola en los comedores sociales.

Sin embargo, casi todo el mundo acepta que algunos elementos de las actuales polticas de austeridad son necesarios. Los informativos, e incluso la mayor parte de los programas humorsticos, se refieren en los pases europeos ms afectados por la crisis como "derrochadores" y "vagos", cuando los hechos demuestran lo contrario. Esta caracterizacin inexacta del discurso poltico de la derecha, por desgracia, tambin ha calado en una parte de la izquierda socialdemcrata.

Hay, sin embargo, una versin ms edulcorada de la austeridad que nos la presenta como una cuestin moral, como un intento de superacin de todas las derivadas del consumismo desenfrenado y como una opcin para recuperar las conductas de nuestros abuelos que les bastaba con un botijo de agua, un vaso de vino, un trozo de pan y un arengue. El problema de estas disquisiciones es que suelen venir de personas ms o menos acomodadas y ya se sabe que la renovacin moral es siempre ms divertida cuando est pensada para los dems.

En el siglo pasado, los periodos posteriores a la explosin de las burbujas ya estuvieron acompaados de una cierta auto-flagelacin y fueron precisamente los momentos donde ms prosperaron las teoras sobre la austeridad. Recuerdan ustedes las propuestas de austeridad que en los aos setenta teorizaron algunos partidos europeos de izquierdas? No hubiera sido ms inteligente organizar entonces a la gente para empezar a parar los pies a las polticas neoliberales que la derecha ya insinuaba?

Paradjicamente, los mensajes sobre la austeridad estuvieron ausentes durante los periodos pos-burbuja de la dcada de 1990 y principios de 2000. Ahora, precisamente, estamos sufriendo los abusos que entonces cometieron los empresarios y los bancos ms poderosos y por la forma como histricamente se comporta el sistema capitalista. Lo que ocurre es que, al igual que en las anteriores crisis, los planes de austeridad castigan a las personas que menos se beneficiaron de la burbuja. Precisamente, muchas de las vctimas actuales ya fueron vctimas entonces al verse condenadas a pagar unos precios abusivos para poder acceder a una vivienda.

Sabemos que los costes humanos de la austeridad son altos. Sin embargo, nos dicen que este es un dolor que tenemos que soportar porque la economa se vuelva a animar. Pero, ante esta afirmacin, debemos preguntarnos: cmo y hacia donde la quieren animar?

Los pases que han aplicado la austeridad ms severa - Grecia, Espaa, Portugal, Irlanda, Italia - tambin son los que han experimentado la contraccin ms devastadora y el mayor aumento del paro. A su vez, en estos mismos pases, el dficit presupuestario, en lugar de bajar aumenta. Estos enormes dficits, mayoritariamente, son causados por la crisis econmica y la recesin resultante de una economa deprimida. En Europa, la mayor parte de los pases ms afectados, entre ellos Espaa, tenan supervit presupuestario antes de la crisis. Pero la crisis provoc una fuerte cada de los ingresos del gobierno, y un aumento de los gastos (por la prestacin de desempelo y para rescatar a los bancos, entre otros).

La austeridad recorta gastos mediante la eliminacin de unos derechos que quienes ms los necesitan son precisamente las vctimas de esta crisis. A su vez, la austeridad no consigue aumentar los ingresos del gobierno, que dependen de una economa prspera. El resultado es una espiral descendente, donde la economa todava se deprime ms.

Si la austeridad es un desastre, entonces, por qu no se abandona?

La austeridad es en ltima instancia una poltica que favorece descaradamente a la clase dominante en su pulso con la clase obrera, y que tambin perjudica a los pequeos empresarios, sobre todo los ms dbiles. La austeridad permite arrinconar a los sindicatos al hacer inviable la negociacin colectiva laboral. La austeridad pone las bases para la privatizacin de los servicios pblicos y para suplantar la seguridad social pblica por un sistema privado de pensiones. La austeridad extena a los empleados pblicos contra los cuales ya se ha puesto en marcha una extraordinaria campaa de terror econmico y desprestigio social. La austeridad incrementa las bolsas de paro y crea unas condiciones ms favorables para imponer una rebaja de salarios y una mayor precaritzacin de las condiciones laborales. Por eso no se abandona la austeridad!

No se pueden evaluar ntegramente las razones que se esconden detrs de la austeridad sin recurrir a las reflexiones que hace ms de cien aos hizo Marx sobre lo que l denomin el capital ficticio, unas reflexiones que encajan a la perfeccin con la conducta actual del capitalismo.

Antes de la crisis, una gran parte del capital se desplaz atrado por los suculentos beneficios que se sustentaban en la ficcin que hinchaba la burbuja. Pero los beneficios ficticios que la burbuja gener, eran beneficios reales para los que se los se apropiaban. Me explicar:

A principios de siglo, el endeudamiento generalmente se canalizaba con contratos hipotecario que involucraban al prestamista (mayoritariamente cajas de ahorro) y el prestatario (generalmente un particular o una pequea empresa). Los crditos permitieron pagar al contado - es decir, con dinero contante y sonante- a los vendedores de inmuebles, automviles y otros productos que entonces se compraban con dinero prestado. As, los grandes impulsores de la burbuja y de la sobreproduccin, adems de obtener cuantiosos beneficios, los cobraron con dinero fresco. Pero la fiesta se acab. Entonces los que haban accedido a la propiedad de los inmuebles y otros activos quedaron sepultados por la ficcin de la burbuja. Ahora, desgraciadamente, el problema est en el tejado de los particulares, de las pequeas empresas y de las entidades financieras.

Por esta razn, con la austeridad tambin se pretende salvar a bancos y cajas y enterrar as una parte del estrago ocasionado. Se hace a expensas de las privaciones de las clases populares. No se salva, en cambio, ni a particulares ni a pequeos empresarios.

Ahora bien, la forma cmo todo esto se est haciendo, genera de nuevo capital ficticio. Una parte de los viejos beneficios obtenidos (y cobrados) por los capitalistas durante la burbuja y del dinero barato que ahora se entrega en los bancos, se utiliza para comprar deuda pblica. Esta deuda genera suculentos beneficios que ahogan todava ms a los Estados. Pero no se trata de beneficios derivados de la actividad productiva. Responden, o bien a una futura e hipottica recaudacin tributaria o bien a un futuro rescate que en caso de producirse se tendr que pagar de nuevo con dinero pblico. De este modo se estn generando nuevos beneficios ficticios. Pero como ya ocurra en la poca de la burbuja, estos beneficios son reales para los que se los apropian.

La superacin de la crisis, de momento, es muy difcil. Los problemas no son sencillos, y la clase dominante, como acabamos de ver, tiene otros intereses y otras intenciones. Por eso, hay que pensar en la manera de sacar a la luz la esencia clasista de la austeridad.

Cmo acabamos de ver, con la austeridad las clases dominantes crean las condiciones para mercantilizar los servicios pblicos. Quieren convertirlos en un nuevo paraso donde depositar los capitales acumulados y extraer ms y ms plusvala exprimiendo a los trabajadores y expoliar a las personas adultas y a los jvenes. Por este motivo es tan importante aclarar que los que luchamos contra la austeridad, no estamos perjudicando a nuestros nietos: estamos luchando por un pas digno para nosotros y para ellos.

http://apuigsole.blogspot.com.es/2012/11/la-esencia-clasista-de-la-austeridad.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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