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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2012

Deuda y soberana
Marcha de la Armada argentina

Susana Merino
Rebelin


"y no ha de arriar su pabelln, ningn bajel de mi nacin. Marcha de la Armada argentina

Una vez ms el accionar de inescrupulosos especuladores financieros ha burlado abiertamente no solo la soberana de los pueblos sino la del mismo derecho internacional destinado a garantizar la convivencia planetaria. Con el clsico estilo bucanero que creamos superado, un fondo de inversin aptrida, puesto que domiciliado en parasos fiscales ha reeditado las antiguas tradiciones dieciochescas y arrebatado a la Repblica Argentina por medios tal vez menos cruentos pero igualmente repudiables, el buque escuela Fragata ARA Libertad que en viaje de solidaridad y aprendizaje navegaba por el Atlntico sur.

Y una vez ms la comunidad internacional no puede menos que observar con asombro cmo secuestrar una nave, ni siquiera blica, de un pas soberano se convierte en un nuevo instrumento de sometimiento a los mercados y cmo desde hace dcadas se ha venido instalando la voracidad de una deuda espuria generada y creada por autoritarios gobiernos de facto y mantenida y acrecentada por sucesivos gobiernos seudo democrticos en diferentes regiones del mundo.

Una deuda que especialmente en la Argentina es fraudulenta, ilegtima y manchada con la sangre del pueblo por la dictadura militar que imper en nuestro pas entre 1976 y 1983 y cuyos gobiernos constitucionales, han seguido sin embargo avalando durante los ltimos treinta aos, y renunciando a la defensa de nuestra soberana sometida en cambio a los tribunales del CIADI, de los EE.UU. y de Gran Bretaa,. Una deuda sostenida por la complicidad de intereses locales vinculados a grupos financieros internacionales que an hoy se resisten a abandonar sus mal habidas acreencias. Mal habidas no solo por las circunstancias en que se lograron sino porque cualquier ordenamiento jurdico establece claramente la inexigibilidad del pago de obligaciones surgidas de actos ilcitos.

La ilicitud de esos actos fue hace ya largo tiempo y ampliamente demostrada en la Argentina, como lo fue tambin posteriormente en Ecuador, a travs de una famosa sentencia judicial que as lo declarara y que sin embargo ha sido ignorada por los gobiernos posteriores como una muestra ms de la dependencia generada por esa especie de circuito infernal que se retroalimenta permanentemente mediante refinanciaciones, costosas comisiones, pagos de intereses y que elude sistemticamente la aceptacin de una auditora que demostrara bien a las claras que esa deuda es lo que tradicionalmente se ha dado en llamar deuda odiosa. Deuda odiosa como los mismos EE.UU. calificaran la contrada por Filipinas frente a Espaa, cuando esta fue derrotada por aquel pas y que conceptualmente significa que el pueblo no es responsable de la deuda que un gobernante le imponga por la fuerza sin beneficiarlo como sociedad o como pas.

El inslito secuestro ordenado judicialmente en la Repblica de Ghana, por presiones del grupo financiero NML Capital LTD y cuyas caractersticas lo asimilan claramente a un fondo buitre se concret el da 2 de octubre pasado y an permanece en el puerto de Tema en el golfo de Guinea.

De modo que segn lo han expresado en carta dirigida a la Presidente de Argentina, Cristina Fernndez un grupo de organizaciones defensoras de los DD.HH. encabezadas por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Prez Esquivel es importante que el gobierno argentino encare urgentemente las siguientes e impostergables iniciativas:

1.- La realizacin de manera pblica, integral y participativa de una auditora de la deuda con el objeto de poner en evidencia los mecanismos usados por los prestamistas y especuladores para apropiarse del beneficio del trabajo de nuestro pueblo. Sin dejar de tomar igualmente en consideracin las deudas sociales y ecolgicas existentes.

2.- Enfrentar a los prestamistas impugnando sus crditos fraudulentos, sobre la base de la informacin existente y de la que pudiera arrojar la auditora.

3.- La renuncia al CIADI y a cualquier otra extraa jurisdiccin vigente o que se le intentare imponer.

4.- No renunciar nunca ms, por el contrario, como lamentablemente se hizo en el pasado a la soberana e inmunidad del Estado, lo que ha permitido y seguira permitiendo que el pas sea tratado como un vulgar comerciante y no como un pas soberano.

5.- Impulsar la unidad entre los gobiernos de la regin y las diversas instancias de integracin latinoamericana y con otros pases enfrentados a similares problemticas.

De este modo podra comenzar a revertirse una situacin que se torna ms insostenible cada da por cuanto somete a esclavitud pecuniaria a los pases, reduce, limita y condiciona la soberana de sus decisiones y repercute negativamente en el bienestar de sus pueblos.

Esta imprevista y dolorosa experiencia del secuestro de nuestra nave escuela debe ser un llamado de alerta y un punto de inflexin en que no solo nuestro pas sino tambin todos aquellos otros igualmente sometidos por sus respectivas y odiosas deudas externas se dispongan a defender en el marco de una verdadera y genuina legalidad los intereses de sus pueblos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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