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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2012

La muerte anunciada de los Guaran-Kaiow

Frei Betto
Alainet


La Justicia revoc la orden de retirada de 170 indios guaran-kaiow de las tierras en que viven en el estado de Mato Grosso do Sul. En una carta a la opinin pblica ellos expusieron: Pedimos al Gobierno y a la Justicia Federal que no decreten la orden de desalojo, sino que decreten nuestra muerte colectiva y el enterramiento de todos nosotros aqu. Nosotros ya hemos evaluado nuestra situacin actual y hemos concluido que vamos a morir todos, incluso dentro de poco tiempo.

La muerte precoz, inducida -la que nosotros, carasplidas, llamamos suicidio- es un recurso frecuente adoptado por los guaran-kaiow para resistir frente a las amenazas que sufren. Prefieren morir a degradarse. En los ltimos veinte aos casi mil indgenas, la mayora jvenes, pusieron fin a sus vidas en protesta por las presiones de empresas y terratenientes que codician sus tierras.

La carta de los guaran-kaiow fue divulgada despus que la Justicia Federal determinara la retirada de 30 familias indgenas de la aldea Passo Piraju, en Mato Grosso do Sul. Dicha rea es disputada por indgenas y terratenientes. En el 2002, por un acuerdo con la mediacin del Ministerio Pblico Federal, en Dourados, se destinaron a los indgenas 40 hectreas ocupadas por una hacienda. El supuesto propietario recurri a la Justicia.

Segn el CIMI (Consejo Indgena Misionero), vinculado a los obispos brasileos, hay que saber interpretar el lenguaje de los indios: Ellos hablan de muerte colectiva (que es diferente del suicidio colectivo) en el contexto de la lucha por la tierra, o sea si la Justicia y los pistoleros contratados por los terratenientes insisten en sacarlos de sus tierras tradicionales, estn dispuestos a morir todos en ellas, sin abandonarlas nunca, dice la nota.

Datos del CIMI indican que, entre el 2003 y el 2011, fueron asesinados en el Brasil 503 indios. Ms de la mitad -279- pertenecan a la etnia guaran-kaiow. Como protesta, el 19 de octubre, en Brasilia, fueron plantadas cinco mil cruces en el engramado de la Explanada de los Ministerios, simbolizando a los indios muertos y amenazados.

Estn comprobados los asesinatos de miembros de esa etnia por pistoleros al servicio de los terratenientes de la regin. Junto al ro Hovy recientemente fueron asesinados dos indios mediante golpes y torturas.

La Constitucin acepta el principio de la diversidad y la alteridad, y consagra el derecho congnito de los indios sobre las tierras habitadas tradicionalmente por ellos. Esas tierras debieron haber sido demarcadas hasta 1993, pero desgraciadamente la Justicia brasilea es extremadamente morosa cuando se trata de los derechos de los pobres y excluidos.

Un cuarto de siglo despus de la aprobacin de la carta constitucional, en 1988, las tierras de los guaran-kaiow todava no fueron demarcadas, lo que favorece la invasin de ladrones y acaparadores de tierras y agentes del agronegocio.

Durante el gobierno de Lula particip en toda la polmica en torno a la demarcacin de Raposa Serra do Sol. Gracias a la decisin presidencial y a una sentencia del Tribunal Supremo Federal, los terratenientes invasores fueron retirados de aquella reserva indgena.

En el caso de los guaran-kaiow no se ve, hasta ahora, la misma firmeza del poder pblico. Incluso la Abogaca General de la Unin, responsable de la salvaguarda de los pueblos indgenas -dado que ellos son tutelados por la Unin- lleg a editar un estatuto que en la prctica reduce el ejercicio de varios derechos.

El argumento de los enemigos de nuestros pueblos originarios es que sus tierras podran ser econmicamente productivas. Argumento tras el cual perdura la idea de que los indios son personas intiles, descartables, y que el inters del lucro del agronegocio debe estar por encima de la sobrevivencia y de la cultura de dichos pueblos ancestrales.

Los indios no son extranjeros en las tierras del Brasil. Cuando llegaron aqu los colonizadores portugueses -equivocadamente calificados en los libros de historia como descubridores- se encontraron con ms de cinco millones de indgenas, que dominaban centenares de idiomas distintos. La mayora fue vctima de un genocidio implacable, quedando hoy apenas 817 mil indgenas, de los que 480 mil viven en aldeas, divididos entre 227 pueblos que dominan 180 idiomas diferentes y que ocupan el 13% del territorio brasileo.

Para nada sirve que el gobierno brasileo firme documentos en favor de los derechos humanos y del desarrollo sustentable si eso no se traduce en gestos concretos para la preservacin de los derechos de los pueblos indgenas y de nuestro medio ambiente.

Hizo bien la presidenta Dilma al introducir retoques en el proyecto del nuevo Cdigo Forestal aprobado por el Congreso. Entre agradar a los polticos y los intereses de la nacin y la preservacin ambiental, la presidenta no dud en descartar privilegios y abrazar los derechos colectivos.

Ahora queda por demostrar la misma firmeza en la defensa de los derechos de esos pueblos que constituyen nuestra raz y que marcan predominantemente el DNA del brasileo, segn comprob el Proyecto Genoma Humano.  

Frei Betto es escritor, autor de la novela indigenista Uala, el amor, entre otros libros.

www.freibetto.org/ > twitter:@freibetto.

(Traduccin de J.L.Burguet)

Fuente: http://alainet.org/active/59303


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