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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2012

"No eres dueo de nada de lo que alojes en la nube", dice el gobierno de Estados Unidos

Pepe Flores
alt1040


Oh, la nube. Para muchos de nosotros, es la solucin ideal para nuestros dispositivos. El concepto de almacenamiento fsico va perdiendo fuerza poco a poco, siendo sustituido por el guardado etreo de nuestros archivos; all, lejos, en algn lugar que desconocemos pero que, en el momento en que lo queramos, podemos acceder a l. Quiz por eso la nube es la alegora ideal: en nuestra mente, los documentos estn suspendidos en algn sitio remoto.

La realidad es que guardar algo en la nube implica solamente tenerlo en otra parte; probablemente, un servidor remoto dentro de un gran centro de datos. Para nosotros, es de lo ms prctico: nos olvidamos de cargar con soportes fsicos, con almacenar en el ordenador o con tener innumerables memorias USB. Slo requerimos de una conexin a Internet y listo, la fantasa se vuelve realidad: los archivos son omnipresentes siempre y cuando podamos colgarnos a la web.

Pero, del lado oscuro -ese que a veces nos negamos a ver por no sacrificar la comodidad-, el alojamiento en la nube es uno de los triunfos de una sociedad que confa demasiado en la tercerizacin de servicios -el mentado outsourcing-. Es una victoria del capitalismo que hasta guardar lo nuestro lo deleguemos. Imagine usted que tiene que cargar siempre con una mochila a todas partes. Es poco prctica porque quiz tiene ms cosas de las que puede guardar o se cansa de traer la bolsa a las espaldas. Entonces llega alguien con una mochila mucho ms grande y dispuesto a cargar tus cosas; a veces, hasta de forma gratuita. Qu placer! El hombre de la bolsa te pide firmar un contrato con muchas letras chiquitas y, emocionado, plasmas tu firma con tal de gozar de esa ventaja. Faltaba ms!

Claro, hay un truco: cuando metas tus objetos a la bolsa, dejarn de ser tuyos. Los podrs usar como siempre, pero ya no son de tu propiedad. Pequeo detalle.

No se trata de un ejercicio. As lo ve el gobierno de Estados Unidos. Hace unas semanas, la Electronic Frontier Foundation, a nombre de su cliente Kyle Goodwin, hizo una propuesta ante la Corte de EE.UU para discutir las acciones del gobierno cuando realiz el cierre de Megaupload. Si recordamos el caso, las autoridades negaron el acceso a miles de personas al servicio, an cuando demostraron que los archivos que tenan alojados no infringan el copyright. La respuesta gubernamental ha sido llevar a los afectados a audiencias largas y enredadas, slo para darles los documentos que son legtimamente suyos.

Sin embargo, lo aterrador del asunto estriba en la defensa que ha esgrimido el gobierno para justificar sus acciones. Segn ellos, el seor Goodwin (y miles de personas como l) han perdido sus derechos de propiedad al firmar el contrato de prestacin de servicios con Megaupload. Cmo!? Para las autoridades, tanto el contrato de Goodwin con Megaupload (es decir, la hoja de trminos y condiciones) como el de Megaupload con Carphatia (quien le provea el alojamiento), limitan los intereses de propiedad. Lo alarmante es que no hay nada de especial en ese contrato: es un estndar, como el que se firma con cualquier otro proveedor.

Es decir, si el gobierno llega con una orden judicial, olvdate de tu informacin. Da igual qu es lo que guardes: ya no es tuyo. En este esquema, los derechos de propiedad se ven severamente limitados, todo por usar un servicio de un tercero para alojar tus datos. EFF seala que este argumento no est limitado slo al caso de Megaupload; tambin funciona para la Amazon S3 (donde empresas como Dropbox guardan todo), Google Apps o iCloud. En realidad, prcticamente cualquier usuario de la web est en riesgo, pues es muy difcil concebir hoy en da el uso de la red sin algn servicio de esta ndole.

El tema de la propiedad intelectual y el alojamiento en la nube han estado en constante pugna desde hace tiempo. Un ejemplo muy claro es con iTunes Match y cmo Apple ayuda a monetizar un modelo de descargas que, en la teora, es gratuito. No niego las ventajas prcticas de usar estos servicios; yo mismo, por ejemplo, uso iCloud, Dropbox y Google Apps para sincronizar todo. No obstante, no se debe perder de vista qu es lo que cedemos; y muy importante, qu es lo que podemos perder. Por esa razn, la EFF pone tanto nfasis: ya no slo es preocuparse de poner nuestras cosas en manos de corporaciones y empresas, sino tambin del rol que juegan los gobiernos en este nuevo orden de la informacin. No vaya a ser que utilizar al seor de la bolsa no salga ms costoso de lo que creemos.

Fuente: http://alt1040.com/2012/11/alojamiento-nube-propiedad



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