Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2012

Crecimiento para crear Empleo: la gran falacia

Jose Luis Manchn
EconoNuestra



Todos los das lo escuchamos. Crecer para crear empleo es una afirmacin que suena a rezo y es repetido como un mantra por casi la totalidad de los sindicatos, un amplio espectro de la izquierda y la derecha europea en pleno. Coinciden en su fe y depositan sus esperanzas en un mtodo de salida a la actual crisis que no es ms que la versin neoliberal del milagro del pan y los peces donde al final, a la depresin actual le suceder necesariamente un periodo de recuperacin en el que asistiremos a la alegre vuelta de las economas nacionales a la senda salvadora del crecimiento y como consecuencia directa, a la creacin automtica y masiva de puestos de trabajo. Esta argumentacin muestra una lgica aplastante en las distancias cortas, pero en estos momentos es una farsa. Es necesario realizar un anlisis ms en profundidad y con algo de perspectiva para dar cuenta de su imposibilidad en el contexto histrico actual. Su alta carga ideolgica pasa desapercibida, pero es el eslogan de una lgica econmica muy concreta, que est instrumentalizando los tiempos de crisis para acelerar en el cumplimiento del guin neoliberal hacia un totalitarismo econmico global. Mientras tanto, el miope debate poltico entre conservadores y socialdemcratas se centra exclusivamente en que tipo de medidas son las adecuadas para reproducir, lo antes posible, las condiciones objetivas para que el milagro se produzca.

 

Lejos de responder a cualquier estmulo, la realidad econmica y social se dibuja como un callejn sin salida. El cerco a la actual crisis, que no tiene un carcter cclico y que podramos categorizar como sistmica y civilizatoria, est anclado en cuatro puntos para los que el Capitalismo no tiene respuestas aceptables desde presupuestos de equidad, cohesin y paz social; tampoco para la propia viabilidad del sistema. Deuda, Tcnica, Explotacin y Finitud aparecen como puntos tensionales al propio Capitalismo derivados de su hipertrofia y despliegue sin lmite. Las implicaciones que tienen estos trminos en la asfixiante situacin actual son determinantes.

Lo ms difcil, lo menos explicado y a la vez, lo ms importante que tenemos que entender para saber en que punto nos encontramos es que el aparentemente slido esplendor econmico de las ltimas dcadas estuvo sustentado absolutamente en la Deuda. Parece que Deuda y Crecimiento son dos conceptos contradictorios pero si reemplazamos Deuda por Crdito y reformulamos como Crdito y Crecimiento, empezamos a entenderlo todo. Deuda y Crdito son las dos caras de la misma moneda. La concesin de crditos masivos y a todos los niveles ha sido la forma de sustentar la ficcin de la espectacular expansin de las economas desarrolladas. Era una ficcin en la medida que la aceleracin de la actividad econmica tena casi nicamente que ver con la capacidad financiera para trasladar a travs del crdito la expectativa de riqueza futura al presente. El formidable desarrollo del tejido productivo no tuvo relacin con el aumento objetivo de las necesidades de la poblacin, sino con una presencia exagerada de liquidez que provena del crdito y que necesitaba cristalizarse en todo tipo de bienes como otra forma especulativa ms de la economa financiera para crear depsitos de valor. Nuestras sociedades de consumo se dedicaron a dilapidar en un muy corto periodo de tiempo la riqueza que corresponda al futuro y lo arrasamos. Esta es la razn por la cual vivimos el momento presente como ausencia de porvenir. En este sentido, el crack financiero de 2008 podramos considerarlo como el fin del mundo conocido para las opulentas sociedades occidentales. Fue el ao donde la circulacin financiera qued estrangulada y despertamos sobresaltados del sueo de amplia prosperidad en el que estbamos sumidos. Este crack fue un punto de inflexin donde la actividad de los actores financieros internacionales pas casi instantneamente de la concentracin de sus energas en el despliegue ilimitado del crdito a orientar todos los esfuerzos en el repliegue y el retorno de la deuda. La economa global se mostr en si misma como una formidable estafa piramidal con forma de burbuja y revent.

Esta contextualizacin histrica es imprescindible para entender que en la afirmacin Crecer para crear Empleo se obvia el formidable peso que tiene actualmente la economa financiera. Aunque aparentemente aparezca como una secuencia lgica, simple y cerrada, est ausente un elemento esencial y su enunciado est incompleto. Este componente ausente del que ya hemos hablado se llama Crdito o lo que es lo mismo, Deuda para Crecer y crear Empleo. Asistimos horrorizados a la conclusin; la propuesta para salir de la crisis se plantea en los mismos trminos que nos despearon en ella. En un momento donde la deuda asumida por algunas economas nacionales aparece como impagable, lo que se pide es restaurar los niveles de crdito anteriores a la crisis. Para ello, el sector financiero en su conjunto tendra que suicidarse. Los gobiernos han apostado por salvar momentneamente los muebles iniciando una huida hacia adelante que ha convertido al Estado en el principal avalista de los excesos financieros al abrir un cauce ingente y continuo de flujo desde las rentas del trabajo a las rentas de capital a travs de los rescates bancarios y la emisin de deuda soberana. La cobarda poltica o la ignorancia de nuestros representantes es mxima. No trasladan con toda su tragicidad lo que es un secreto a voces; que una Economa real, enunciada como aquel mbito social donde se administran los recursos que son escasos, con objeto de producir bienes y servicios, y distribuirlos para su consumo entre los miembros de una sociedad, no sera suficiente como para sostener la forma de vida y el gigantesco castillo de naipes en que se ha convertido la civilizacin occidental, apoyada absolutamente en el exceso proporcionado por la ficcin de la Economa financiera. El problema se muestra como no resoluble y es la consecuencia llevada al extremo del fenmeno de Financiarizacin de la economa, como proceso de dominacin a escala internacional del mercado de flujos financieros sobre el mercado de intercambios de productos reales.

Una vez desvelado que la Deuda es la base que se propone para poner en funcionamiento la recuperacin econmica, la siguiente problemtica a analizar se encuentra en la relacin aparentemente directa de causa-efecto entre Crecimiento y Empleo. Esta relacin est cada vez ms mediada por la Tcnica. El alto nivel tecnolgico alcanzado exilia masivamente al factor humano del trabajo. Como sociedad somos capaces de producir mucho con un empleo de mano de obra muy limitado. La tecnologa, al reemplazar el papel del obrero tanto cualificado como de un nivel inferior, produce un efecto que tiene que ver con la cantidad y la cualidad del factor trabajo requerido.

Conocimientos muy complejos han sido sistematizados en las mquinas que son utilizadas en muchos sectores productivos y ya no son necesarias, en el centro de trabajo, personas expertas ni un elevado nmero de trabajadores. La mano de obra empleada adems de reducirse en nmero es ms fcilmente reemplazable. Como consecuencia, la tasa de crecimiento necesaria para absorber grandes cantidades de desempleados, aumenta y el trabajo se precariza. Es muy posible que cuando en el futuro la economa haya tocado fondo, podamos ir a tmidos repuntes de crecimiento donde no haya creacin de empleo e incluso se sigan destruyendo puestos de trabajo. El exceso de riqueza derivado de la aplicacin del progreso tecnolgico a los procesos de produccin se convierte en mayor acumulacin para el Capital. Vivimos en la peor pesadilla de aquellos que confiaron en la Tcnica como la clave para la emancipacin del trabajo y la consecucin de un reparto equitativo de la riqueza.

El aumento de la Explotacin laboral tambin distorsiona la relacin entre Crecimiento y Empleo. Es legitimada por la delicada situacin actual, se invoca a travs de la cultura del esfuerzo y se vive por el trabajador con la resignacin que proporciona el miedo a la perdida del puesto de trabajo. El emprendedor ha pasado de encarnar la figura del oportunista con posibles a desempear el papel de salvador. La capacidad de presin del empresario sobre los trabajadores ante el desolador escenario del paro, los cambios legislativos en contra de los derechos laborales y la amenaza de la deslocalizacin en el mercado nico mundial, no deja resquicios de esperanza para un horizonte ms razonable.

La precarizacin del trabajador asalariado es la consecuencia lgica de un escenario terrorfico donde ms all de los muros del centro de trabajo est aguardando la miseria y desde arriba se le exige arrimar el hombro. Asistimos a la polarizacin entre la sobreexplotacin para los obreros activos y la indigencia social y material para los que caen en la inactividad dentro de un sistema que sobreproduce. En todo caso, la sobreexplotacin laboral y la precariedad conducen a ms paro e incide a la baja en el nivel de consumo. La incapacidad del sistema Capitalista para racionalizar su desmesura acaba convirtindose en su propia ruina.

Para acabar de desmontar la falacia, la Finitud nos recuerda que el crecimiento en si mismo es irrealizable sostenidamente ya que por pura contradiccin lgica, no se puede dar el aumento continuo e indefinido en el tiempo, de la produccin y consumo de bienes y servicios. El sistema Capitalista tiene que olvidar constantemente que es imposible crecer ilimitadamente en base a recursos que no lo son para poder afirmar su ideal de crecimiento ilimitado. A cada periodo de crecimiento le acompaa un escenario de sobreproduccin que es la antesala de cada crisis. La imposibilidad del planeta de regenerar los recursos y asumir los residuos a la misma velocidad que son consumidos y desechados por la bestial maquinaria de expolio y explotacin que acompaa a la depredacin Capitalista, nos acerca cada da un poco ms al abismo del colapso ecolgico. El Capitalismo no conoce la palabra suficiente y tiene que ningunear las verdades del ecologismo respecto a la finitud de los recursos para poder seguir obviando los lmites naturales no sobrepasables de los que dependen nuestras sociedades y la vida en el planeta.

Es muy probable que esta crisis no tenga solucin sin cambiar radicalmente de modelo econmico y civilizatorio, pero por ahora, las reformas aplicadas van en la direccin contraria. En Europa, la bsqueda desesperada del crecimiento econmico est siendo utilizada como excusa para inducir Estados de Excepcin en sus democracias representativas a travs de tecncratas introducidos en el poder que representan los intereses de las plutocracias econmicas. Se defiende este escandaloso cambio en la forma de hecho del Estado como una consecuencia necesaria y derivada de la aparente gravedad de la situacin actual que es calificada como emergencia nacional. Las reformas legislativas promovidas por va de urgencia a base de Decretos y destinadas principalmente a eliminar las estructuras materiales del bienestar, son acompaadas por el reforzamiento de medidas de tipo coercitivo que limitan sensiblemente las libertades individuales y colectivas con el objetivo de doblegar cualquier resistencia y crear un clima proclive a la resignacin. Es fcil detectar que intereses estn orquestando las reformas. Basta con observar que las medidas de recorte, aunque se traslade a la opinin pblica que buscan el inters general y que estn destinadas nicamente a conseguir las condiciones necesarias para se restablezcan los niveles anteriores de ocupacin y empleo, siguen sin recaer en los actores responsables de la crisis. Negando la evidencia, la inmensa mayora de la poblacin se ha tragado la impostura, ya que la precarizacin o la inminente amenaza de pobreza predispone al optimismo incondicional ante cualquier consigna luminosa que les permita creer y renovar sus esperanzas de solucin individual. Estn atrapados en la visin reducida de la realidad que proyectan las reglas del juego Capitalista y que es confirmada repetidamente hasta la extenuacin, por las aseveraciones de los ms prestigiosos polticos y gurs econmicos con las que nos bombardean desde todos los medios de comunicacin. La estafa global que representa la actual coyuntura se sigue nutriendo de la pasividad e ignorancia poltica que nos llev hasta ella. Es momento de desvelar que esta crisis la estn gestionando los mismos intereses minoritarios que la provocaron y que por lo tanto, no va a tener una solucin aceptable para la inmensa mayora. Mientras ms se evidencia la magnitud de la estafa, ms se difumina la posibilidad de solucin convencional. Es urgente encajar que los tiempos de ficticio esplendor no van a volver y que mientras antes tiremos del freno de mano, ms probabilidades tendremos de evitar el choque frontal contra el slido muro que espera al final de la ltima curva a este tren, en su huida hacia delante para intentar escapar aceleradamente de su propia sombra.

La orga consumista se va apagando poco a poco y por zonas en el mundo Capitalista, por su imposibilidad en si misma de permanecer en el tiempo. Ni los planes de estmulo de los gobiernos trabajando en la lnea de expansin del gasto pblico, ni los planes de austeridad trabajando en el plano contrario de reduccin del dficit consiguen reanimar al enfermo infartado y evidencia inequvocamente que un paradigma social y econmico agoniza en su gigantismo. La gestin del auto-desmontaje de toda una civilizacin construida sobre el exceso y la explotacin, es la herencia para las generaciones que tendrn que lidiar en el inicio del trnsito siempre traumtico hacia otra forma de ser y estar en el mundo. Las resistencias a los cambios van a ser formidables y los grandes beneficiados del actual statu quo ya se han enrocado en sus posiciones e intentan amarrar por todos los medios posibles las lneas de fuga, pero previsiblemente las contradicciones internas enunciadas y que se estn desarrollando paralelas a este inmovilismo, reventarn como un tsunami cualquier muro de contencin.

La fractura ya ha sido registrada y anuncia un nuevo comienzo.

http://econonuestra.org/index.php?option=com_content&view=article&id=342:crecimiento-para-crear-empleo-la-gran-falacia&catid=50:a-fondo&Itemid=78



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter