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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2012

Las claves de la victoria de Obama

Claudia Cinatti
Rebelin


Luego de una campaa muy reida y costossima, en la que los dos principales partidos de la burguesa imperialista norteamericana gastaron miles de millones de dlares en la disputa por la Casa Blanca, el presidente demcrata Barack Obama se impuso a su rival republicano, Mitt Romney, tanto en el voto popular (por alrededor de 2 millones de votos) como en el Colegio Electoral, en el que super con holgura los 270 electores necesarios para asegurarse la reeleccin.

Las hiptesis de quienes preanunciaban una eleccin muy ajustada, sobre todo despus del primer debate entre ambos candidatos en el que el desempeo de Romney fue mejor de lo esperado, no se materializaron. Obama no solo gan los estados de las costas este y oeste, con tradicin de voto al partido demcrata, sino tambin se impuso en los estados industriales que concentran gran parte de la clase obrera, como Ohio, y logr mantener posiciones en estados del sur, como Virginia y Florida, base electoral tradicional del partido republicano.

La eleccin del 6 de noviembre repiti el patrn de coaliciones sociales de la eleccin de 2008, producto de una profunda polarizacin que se viene desarrollando en los ltimos aos: Obama conserv mayoritariamente el voto de los jvenes, los afroamericanos, las mujeres, los inmigrantes principalmente hispanos y asiticos-, la clase media progresista y los asalariados con ingresos menores a U$50.000 anuales, concentrados en centros urbanos, lo que le ha permitido ganar la eleccin, mientras que el partido republicano ha mostrado que su base electoral se limita a los blancos, los sectores de ingresos superiores, los mayores de 65 aos y los sectores tradicionales de la derecha religiosa (antiabortistas, homofbicos, etc.) principalmente de las reas rurales y suburbanas.

Desde el punto de vista demogrfico, la mayora de los analistas coinciden en sealar que la ventaja de Obama es que su base electoral est en expansin, para dar solo un ejemplo, los hispanos-americanos ya son el 10% del electorado, mientras que los sectores blancos que son la base republicana estn en retroceso, lo que limit las posibilidades de Romney de pelear la presidencia y estratgicamente le plantea un problema al partido republicano. A esto se suma que el peso interno que adquiri el Tea Party dentro de este partido, sobre todo a partir de su rol clave en la victoria en las elecciones de medio trmino de 2010, jug en contra de expandir la influencia electoral republicana y choc con un electorado que mayormente rechaza su agenda de extrema derecha tanto en el terreno econmico como en el de derechos democrticos. Esto se expres tanto en la derrota de la mayora de los candidatos republicanos al Senado referenciados en el Tea Party, lo que ampli la mayora demcrata en la cmara alta, como en la aprobacin en tres estados Washington, Maine y Maryland- del matrimonio igualitario por el voto popular.

Resistencia y mal menor

Sin embargo, este triunfo de Obama est lejos de expresar el entusiasmo y las ilusiones en el cambio que haba despertado en amplios sectores populares en 2008, cuando la combinacin del estallido de la crisis capitalista, el hartazgo con las polticas guerreristas de Bush y el impacto simblico que implicaba elegir al primer presidente afroamericano, le dieron a Obama una victoria contundente que se expres en una ventaja de casi 10 millones de votos para el partido demcrata.

Despus de cuatro aos de gobierno y de crisis econmica, esas enormes expectativas se degradaron. Durante su primer mandato Obama no cumpli ninguna de sus promesas de campaa: la reforma del sistema de salud, lejos de brindar una cobertura universal, estatal y gratuita favoreci los negocios de las aseguradoras privadas sin mejorar las prestaciones ni aumentar los aportes patronales. La reforma financiera dej intactos los grandes bancos y la estructura especulativa que llev a la crisis de 2008. Continuaron los rescates a los grandes bancos y monopolios que aumentaron sus ganancias a niveles rcord mientras la desocupacin se mantuvo oficialmente entre un 10 y un 8%, aunque si se contaran a quienes ya no buscan empleo o quienes se ven obligados a aceptar trabajos part time, el porcentaje de personas con problemas de empleo se acerca al 20% y 46 millones de norteamericanos cayeron bajo la lnea de pobreza. La prometida reforma migratoria que iba a legalizar a los trabajadores indocumentados ni siquiera empez a discutirse.

Los afroamericanos siguen sufriendo las tasas de desempleo y criminalizacin ms altas. En poltica exterior Obama continu en lo esencial la guerra contra el terrorismo de Bush, aunque con un discurso ms defensivo, buscando consensos y empleando la tecnologa militar, como los aviones no tripulados, para disminuir la exposicin y las bajas norteamericanas, que hacen muy impopulares las incursiones militares. Esta gran decepcin llev a la derrota demcrata en las elecciones legislativas de 2010 en las que gran parte de la base electoral de Obama directamente no fue a votar, lo que facilit el fortalecimiento republicano, en particular del Tea Party. Esta tendencia se revirti parcialmente en las elecciones de 2012, que distorsionadamente expresaron la resistencia de amplios sectores populares, incluyendo a los trabajadores, que optaron por Obama como mal menor frente a Romney, un empresario multimillonario con un programa de derecha basado en el dogma acuado por Reagan del estado chico que combina medidas neoliberales con el ataque a derechos democrticos como el derecho al aborto.

Perspectivas

Las perspectivas del segundo mandato de Obama no son tranquilizadoras para la burguesa: la economa sigue registrando un crecimiento dbil, de apenas del 2% en el tercer trimestre de 2012 (aunque mejor que el 1,3% del trimestre anterior). Ese crecimiento dbil es insuficiente para crear los puestos de trabajo que permitan bajar cualitativamente la tasa de desempleo. La distribucin del poder entre los dos partidos qued intacta despus de las elecciones, con los republicanos controlando la cmara baja y los demcratas con mayora en el Senado, lo que augura nuevas crisis que paralicen la toma de decisiones fundamentales, como ya ocurri con la ampliacin del lmite de endeudamiento estatal en 2010, lo que se torna particularmente grave para evitar el llamado abismo fiscal, la combinacin de recortes de gasto y suba de impuestos que entrara en vigor a principios de 2013 y amenaza con empujar a la economa nuevamente a la recesin. Esto ya llev a la cada de Wall Street al conocerse los resultados de las elecciones. Si bien la poltica de Obama es de consensuar con los republicanos los ajustes y recortes para bajar el abultado dficit fiscal, haciendo las concesiones necesarias no est claro que esto sea posible.

En la poltica exterior, Obama enfrentar importantes desafos, como la poltica hacia Irn (y ms en general hacia el Medio Oriente), la finalizacin de la ocupacin de Afganistn y la definicin de una poltica ms agresiva hacia China, reforzando las alianzas tradicionales de Estados Unidos con Japn y Corea del Sur. Mientras que la poltica realista de Obama y un sector republicano es administrar la decadencia hegemnica norteamericana evitando aventuras militares por fuera de la relacin de fuerzas, que lleven a fracasos como la guerra de Irak, la presin de halcones internos y de aliados como el estado de Israel puede llevar a polticas agresivas con consecuencias impredecibles.

Bipartidismo y polarizacin

Las elecciones mostraron por un lado la profunda polarizacin social y poltica, expresada en la divisin segn lneas sociales del voto demcrata y republicano y en el enfrentamiento ideolgico y cultural entre ambos partidos. Pero a la vez volvieron a poner de manifiesto que demcratas y republicanos son las dos alas del mismo partido de la burguesa imperialista y que el sistema bipartidista, bajo las formas de la democracia burguesa, es la garanta de que la hegemona del capital no sea desafiada. La burocracia sindical de la AFL-CIO, al mantener la subordinacin de la clase obrera al partido demcrata es funcional a esta poltica. Los trabajadores norteamericanos y los sectores explotados vienen de un profundo retroceso que se ha expresado en niveles muy bajos de lucha de clases. Sin embargo, empieza a haber algunos sntomas de que esa tendencia podra revertirse.

La lucha de los inmigrantes, la emergencia de la juventud en el movimiento Occupy Wall Street, la resistencia a la ofensiva antisindical en Wisconsin, y ms recientemente la huelga de 9 das de alrededor de 26.000 trabajadores docentes en Chicago, son algunos ejemplos. En el marco de la continuidad de la crisis capitalista iniciada en 2008 y de un segundo mandato de Obama con una debilidad mayor que el anterior, est planteado que los trabajadores, los inmigrantes y el conjunto de los explotados norteamericanos agoten su experiencia con el partido demcrata y avancen hacia una perspectiva de independencia de clase.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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