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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2012

Entrevista con Carlos Nelson Coutinho (1943-2012): La filosofa de la praxis en Brasil

Nstor Kohan
La Haine

Muere un gran amigo y compaero, el pensador marxista brasilero Carlos Nelson Coutinho, introductor de Gramsci en Brasil e interlocutor de Gyrgy Lukcs.


Con una sonrisa irnica sola repetir "yo no me desplac a la izquierda, sigo siendo el mismo. Los dems se corrieron a la derecha...".

Carlos Nelson era muy irnico. Lcido, erudito, amable, fraternal, tierno, divertido. Le gustaba conversar y beber en compaa. A pesar de ser profundamente brasilero, no le gustaba bailar. Se senta comunista y mantuvo una coherencia en torno a los ideales comunistas, aunque fue cambiando de organizaciones a medida que stas se derechizaban. Comenz militando en el PC brasilero, luego se incorpor al PT y finalmente al PSOL. Apoyaba con entusiasmo al MST.

Es muy conocido que Coutinho introduce los Cuadernos de la Crcel de Antonio Gramsci en Brasil. Menos conocido es su rol como introductor de Gyrgy Lukcs.

En Brasil, los primeros libros de Lukcs recin aparecern en idioma portugus a partir de 1965: Ensaios sobre literatura [1965]; Literatura e humanismo [1967]; Os marxistas e a arte [1967]; Introduo a uma esttica marxista ; Marxismo e teoria da literatura y Existencialismo ou marxismo? . (Debe destacarse que no se cuenta entre ellos el mejor de todos: Historia y conciencia de clase).

Dos de los principales introductores de Lukcs en Brasil son Carlos Nelson Coutinho y Leandro Konder, por entonces militantes de la corriente cultural del Partido Comunista. Ambos jvenes mantenan en aquella poca fortsimas simpatas por Historia y conciencia de clase. No obstante, su correspondencia con Lukcs donde le iban proponiendo nombres de libros suyos para ir traduciendo y publicando en Brasil los fue apartando de ese rumbo.

El filsofo de Hungra trataba de convencerlos de que este libro est enteramente superado en sus problemas fundamentales (Carta de G.Lukcs a L.Konder del 9 de junio de 1963) . En el mismo sentido, el pensador hngaro sealaba: Me gustara sobre todo advertirle contra una lectura acrtica de Historia y conciencia de clase (Carta de G.Lukcs a Carlos Nelson Coutinho del 31 de agosto de 1963). Ms tarde, una vez que el joven Coutinho le reconoce haber seguido sus consejos y haber abandonado la concepcin historicista del marxismo propia de Lucien Goldmann, J.P.Sartre, Antonio Gramsci y el joven Lukcs, el mismo Lukcs le responde lo siguiente: Me alegro de lo que usted me cuenta, o sea, que super el historicismo abstracto-subjetivista sin caer en la gran moda actual del estructuralismo (Carta de G.Lukcs a C.N.Coutinho del 18 de octubre de 1967. Las 34 cartas intercambiadas entre los dos jvenes intelectuales brasileos y el filsofo marxista de Hungra estn reproducidas en el volumen colectivo Lukcs e a atualidade do marxismo. So Paulo, Boitempo, 2002. pp.133-156).

De all en ms Coutinho ir enhebrando una sutil sntesis entre la concepcin poltica de Gramsci y la concepcin filosfica del Lukcs maduro. Ambos resignificados de acuerdo a la realidad poltica y social brasilera en la cual Coutinho milit toda su vida.

En su recuerdo y a modo de homenaje al amigo, compaero y entraable comunista que tuvimos el honor de conocer, reproducimos a continuacin una sntesis de su obra y una entrevista que le hicimos a Carlos Nelson en Mxico en 1999 para el libro De Ingenieros al Che. Ensayos sobre el marxismo argentino y latinoamericano.

***

Carlos Nelson Coutinho es uno de los principales especialistas e investigadores brasileos sobre el pensamiento de Gyrgy Lukcs y Antonio Gramsci, cuyas obras l introdujo en Brasil. De Lukcs, con quien mantuvo correspondencia (junto con su compaero Leandro Konder) durante la ltima dcada de vida del filsofo hngaro, Coutinho tradujo Marxismo y crtica literaria; Prolegmenos a una esttica marxista; Ontologa del ser social.Hegel y Ontologa del ser social. Marx.

No casualmente, su primer libro de crtica literaria Literatura e humanismo. Ensaios de crtica marxista (Rio, Paz e Terra, 1967) est fuertemente atravesado por un lan lukacsiano.

Pocos aos despus, utilizando ampliamente la conceptualizacin lukacsiana madura de La ontologa del ser social acerca de la razn dialctica y la riqueza humanista de la praxis, el pensador brasileo public El estructuralismo y la miseria de la razn (1971). En esta obra precursora de muchas crticas posteriores, Coutinho cuestion duramente a las distintas vertientes del pensamiento estructural principalmente francs- absolutamente en boga en esos aos, personificadas en Claude Levi-Strauss, Louis Althusser, Michel Foucault, entre otros. La suya fue una de las primeras crticas sistemticas de esta tradicin realizadas en Amrica Latina.

De todas esas crticas sobresale la que dirigi contra Althusser, cuyo pensamiento caracteriz como una posicin de derecha, burocrtica y conservadora, expresin del racionalismo abstracto y la epistemologa neopositivista. Cabe aclarar que en ese trabajo, Coutinho tambin criticaba, siempre desde la perspectiva del ltimo Lukcs, al subjetivismo irracionalista del humanismo especulativo.

Aun militando en esa poca en el Partido Comunista brasileo (organizacin con la que rompi a comienzos de los 80 tras haber publicado La democracia como valor universal [So Paulo, Cincias Humanas,1980]), Coutinho arremeti fuertemente en El estructuralismo y la miseria de la razn contra la manipulacin burocrtica de las conciencias realizada por el stalinismo y tambin por el neostalinismo. All adems acusaba a estas corrientes de haber convertido al marxismo en una ideologa de la confianza y una sociologa vulgar positivista.

Junto con la obra de Lukcs, Coutinho tambin recibi la influencia de Antonio Gramsci, de quien tradujo en 1966 El materialismo histrico y la filosofa de Benedetto Croce (publicado con el ttulo de Concepo dialtica da histria, Civilizao Brasileira, 1966); y en 1968 Los intelectuales y la organizacin de la cultura y Literatura y vida nacional (tambin por Civilizao Brasileira).

Si durante el perodo 1961-1965 las obras del joven Lukcs y de Antonio Gramsci fueron el horizonte central en el pensamiento filosfico de Coutinho, desde aproximadamente 1965 hasta 1975, ese lugar ser ocupado por el Lukcs maduro (no el Lukcs de Historia y conciencia de clase sino del de la Esttica y el de la Ontologa del ser social). En ese perodo, su lectura filosfica del marxismo fuertemente lukacsiana someta tangencialmente a discusin tambin a Antonio Gramsci, cuya filosofa era caracterizada en El estructuralismo y la miseria de la razn como un historicismo subjetivista cuya raz se remonta al joven Benedetto Croce. No obstante, Coutinho segua subrayando en ese entonces como propio el estrecho vnculo poltico entre Gramsci y Lenin.

Ms tarde, probablemente a partir de 1975, en forma paralela a la influencia poltica que recibi del Partido Comunista italiano (principalmente de Palmiro Togliatti pero no slo de l), Coutinho volver sobre esos juicios acerca de Gramsci. A partir de entonces lo revalorar no slo como filsofo sino principalmente como terico de la poltica. Publicar entonces la primera versin de su Introduccin a Gramsci (1981, luego ampliada y reeditada en varias ocasiones), donde destacar en el autor de los Cuadernos de la crcel su ontologa marxista de la praxis poltica y su operacin de conservacin y superacin dialctica de las categoras leninistas. En esta obra, absolutamente celebratoria del pensamiento gramsciano, se dejarn aun oir ecos de su perodo lukacsiano, como por ejemplo cuando Coutinho insiste con la tesis de que existiran residuos idealistas en las reflexiones especficamente filosficas de Gramsci.

En los ltimos aos Coutinho ha intentado repensar el conjunto de su obra anterior, explorando a fondo la posible articulacin entre sus dos grandes amores filosficos: la obra de Gramsci y la del Lukcs maduro, entendiendo ambas como dos modalidades diferentes pero complementarias de la filosofa de la praxis. Paralelamente, en trminos polticos, ha tratado de fundamentar la consigna de Rosa Luxemburg No hay democracia sin socialismo, no hay socialismo sin democracia, pero valindose centralmente de las categoras gramscianas de sociedad civil y Estado ampliado.
En la Argentina se han conocido algunos de sus trabajos gracias a las traducciones al espaol de la editorial mexicana ERA.
Entre sus ltimos libros publicados en Brasil se destacan Cultura e sociedade no Brasil. Ensaios sobre idias e formas (Belo Horizonte, Oficina do Livro, 1990); Marxismo e poltica. A dualidade de poderes e outros ensaios (So Paulo, Cortez, 1994 e 1996); Gramsci. Um estudo sobre seu pensamento poltico (Rio de Janeiro, Civilizao Brasileira, 1999) y Contra a corrente. Ensaios sobre democracia e socialismo (So Paulo, Cortez, 2000).

Entre sus traducciones al portugus, deben mencionarse, adems de Gramsci y de Lukcs, Las ideas estticas de Marx de Adolfo Snchez Vzquez; Lgica formal, lgica dialctica de Henri Lefebvre; Socialismo e democracia. Escritos 1944-1964, una antologa de Palmiro Togliatti y la Historia del marxismo organizada por Eric J. Hobsbawm (publicada originalmente en Italia por Einaudi). A ello habra que agregar la edicin todava en curso [referencia al ao 2.000]- de los Cuadernos de la crcel de Gramsci (tambin por Civilizao Brasileira), con los cuales Coutinho realiz una suerte de sntesis entre la edicin temtica de Togliatti y la ltima edicin crtica de Valentino Gerratana.
Actualmente [referencia al ao 2.000], Carlos Nelson Coutinho es militante del Partido de los Trabajadores (PT) y profesor e investigador del Centro de Filosofia y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.
La entrevista fue realizada especialmente para este libro.

Nstor Kohan: En tu obra terica dos autores han ocupado el centro de la escena: Gyrgy Lukcs y Antonio Gramsci. Por qu los tomaste como paradigmas e interlocutores privilegiados?

Carlos Nelson Coutinho: Creo que Lukcs y Gramsci son los autores que mejor desarrollaron las indicaciones metodolgicas de Marx, adecundolas al siglo XX y garantizando as su perdurabilidad en el XXI. El ltimo Lukcs, al interpretar el legado filosfico de Marx como una ontologa del ser social que, a partir de la afirmacin del trabajo como modelo de toda praxis social, concibe el ser social, al contrario del ser de la naturaleza, como una articulacin orgnica de causalidad y teleologa, de determinacin y de libertad, me parece haber propuesto la ms lcida lectura filosfica del marxismo. Gramsci, por su parte, no slo ha comprendido la esencia de la filosofa de Marx al definirla como una filosofa de la praxis, sino que sobre todo ha promovido la ms lcida y creadora renovacin de la teora poltica marxiana, al formular el concepto de sociedad civil y, de este modo, al elaborar su especfica nocin de Estado ampliado.

Adems, pienso que, no obstante algunas divergencias no esenciales, es perfectamente posible conjugar las reflexiones de estos dos grandes pensadores: por ejemplo, es muy significativa la funcin esencial que, en ambos, desempea el concepto de catarsis, que en Lukcs tiene una dimensin tica y esttica y que adopta, en Gramsci, una dimensin especificamente poltica. Pero, en ambos, la catarsis aparece como el movimiento de la praxis donde tiene lugar la elevacin de la particularidad a la universalidad, de la necesidad a la libertad. Pienso que sera un trabajo de inestimable significacin para el desarrollo del marxismo se trata de una tarea que me propongo intentar profundizar el estudio de las semejanzas y de las diferencias entre las reflexiones de Gramsci y de Lukcs.

N.Kohan: En el Partido Comunista brasileo (PCB), dentro del cual militaste durante veinte aos, los textos de Lukcs y Gramsci circulaban libremente o estaban de algn modo proscriptos en funcin de los manuales soviticos?

C.N.Coutinho: Ingres en el PCB en 1960, esto es, despus de XX Congreso del Partido Comunista de la Unin Sovitica (PCUS), o sea, despus de la denuncia de los crmenes de Stalin. La atmsfera cultural era ya ms abierta. El PCB (que, dicho sea del paso, no ha sido jams tan sectario y dogmtico como el Partido Comunista argentino) experimentaba en este momento el desafo de otros agrupamientos de izquierda, sobre todo de los cristianos progresistas, y por eso acept que sus intelectuales ms jvenes propusieran nuevos autores marxistas. En los aos 60, publicamos en Brasil no slo a Gramsci y a Lukcs, sino tambin importantes pensadores de la Escuela de Frankfurt, como T.Adorno, W.Benjamin y H.Marcuse. Ya en los aos 60, en Brasil nadie tomaba en serio a los manuales soviticos.

Pero tena lugar una tcita divisin del trabajo: podamos, los intelectuales del Partido [PCB], presentar y defender a Gramsci y a Lukcs como filsofos, pero la definicin de la lnea poltica era algo reservado a la direccin de Partido. Por eso, por ejemplo, ha sido muy unilateral la primera recepcin de Gramsci en Brasil: l era presentado por nosotros como el ms brillante filsofo y crtico literario marxista, pero ha quedado en silencio la innegable dimensin poltica de su obra. Esto es: el camino estaba abierto para defender a Gramsci como el promotor de una filosofa de la praxis, pero no como el terico de la revolucin en Occidente, es decir, como una alternativa a los paradigmas etapistas y rupturistas de la III Internacional, la Internacional Comunista.

N.Kohan: Algo similar sucedi en la Argentina, en cuanto a esa divisin del trabajo que vos mencions, con la recepcin gramsciana de Agosti. Vos conocas su obra? Tuvo influencia en tu primer acercamiento a Gramsci?

C.N.Coutinho: De Agosti me acuerdo haber ledo Defensa del realismo; Nacin y cultura; Cuaderno de Bitcora; Para una poltica de la cultura todos en espaol- y su nico libro publicado en Brasil: Problemas atuais do humanismo . Por lo que me acuerdo pues he ledo a Agosti en los aos 60, hace tiempo ya- yo estaba en general de acuerdo con sus posiciones, pero no dira que l me haya influido. Me interes por l por haber ledo, en 1961, su prefacio a la vieja edicin argentina de El materialismo histrico y la filosofa de Benedetto Croce. Despus, lo conoc brevemente cuando l vino a Ro de Janeiro.

N.Kohan: Vos tuviste junto con Leandro Konder un intercambio epistolar con Lukcs, quizs el nico en Amrica Latina. Cmo sucedi? Cules fueron los temas sobre los que conversaron? De todas las cartas que Lukcs te envi, cul sera la que a vos te result ms interesante?

C.N.Coutinho: Mi amigo Leandro Konder le escribi a Lukcs (utilizando la direccin del Movimiento de los Partidarios de la Paz), creo que por primera vez en 1961, y el filsofo le contest com mucha simpata y cordialidad. A partir de entonces y hasta la muerte de Lukcs, en 1971, hemos cambiado con l, Konder y yo, unas veinte o treinta cartas.
Ciertamente, la mayora de ellas no tiene mucho inters terico, tratan por ejemplo de ediciones brasileas de sus obras, etc. Pero creo que algunas, s, lo tienen.

Por ejemplo, contestndole a Konder, en 1962, Lukcs le dijo que no conoca la obra de Gramsci. Despus, tanto en entrevistas como en el captulo sobre ideologa de la Ontologa del ser social, Lukcs cita a Gramsci, siempre de modo crtico, pero con innegable simpata. Lleg a decir que l, Korsch y Gramsci, en los aos 20, haban intentado pero no tuvieran xito en dar justas soluciones a la cuestin del renacimiento del marxismo. Y conclua diciendo: Gramsci era el mejor de nosotros. Ser que Konder ha llamado la atencin de Lukcs sobre la importancia de Gramsci?

Yo, por mi parte, estaba escribiendo en los aos 60 un ensayo sobre F.Kafka, adonde intentaba contra la letra de Lukcs, pero, crea yo, en el espritu de su mtodo demostrar que Kafka era un realista. Present en una carta a Lukcs mis ideas centrales sobre Kafka. Ahora bien, l me contest, en 1968, haciendo una explcita autocrtica de su libro La significacin presente del realismo crtico, en el cual, como se sabe, hay un captulo absurdamente titulado Franz Kafka o Thomas Mann?. En la carta me deca con todas las letras que haba escrito este libro en condiciones desfavorables y que ciertamente era preciso reevaluar a Kafka. Se trata sin duda de una carta importante, tanto que Nicols Tertulin -uno de los principales lukascianos de hoy la ha citado ya algunas veces, registrando el hecho de que es la nica carta adonde Lukcs hace una explcita autocrtica de aquel libro y de sus posiciones negativas sobre Kafka.

Una investigadora brasilea, Tania Tonezzer, ha publicado algunas de estas cartas en una revista italiana.

N.Kohan: En tu trabajo El estructuralismo y la miseria de la razn (1971) saliste muy tempranamente al cruce de la corriente althusseriana, incluso cuando sus textos hacan furor y eran una moda indiscutida en Amrica Latina. A qu se debi esa decisin? Fue una respuesta frente a la proliferacin de los manuales de Marta Harnecker?

C.N.Coutinho: Cuando escrib El estructuralismo y la miseria de la razn, en 1971, no conoca todava el manual de Marta Harnecker , que ciertamente no ha sido un evento positivo en la divulgacin del marxismo en Amrica Latina. Afortunadamente, este manual no ha tenido en Brasil la misma influencia que tuvo en otros pases latinoamericanos.
Cuando mi libro fue publicado (simultneamente en Brasil y en Mxico), yo era un lukasciano casi fantico, que adems ya conoca muy bien a Gramsci: no me poda satisfacer la lectura althusseriana de Marx, que se contrapona a una lnea de interpretacin del marxismo digamos, humanista e historicista con la cual estaba y estoy de acuerdo hasta hoy. Adems, en aquel momento, cuando la dictadura militar haba asumido su rostro ms represivo en Brasil, Althusser paradjicamente influa entre nosotros a dos tendencias dispares, pero a ambas de las cuales yo me opona. Por un lado, por intermedio de Rgis Debray, Althusser tena fuerte presencia en las corrientes de ultra-izquierda, que, en clara divergencia con el PCB, proponan el camino de la lucha armada; y, por otro, tambin tena influencia en sectores de la intelectualidad que, sobre todo en la Universidad, en nombre de una superacin de la ideologa y del humanismo, buscaban reducir el marxismo a una pura metodologa de las ciencias, sin ninguna dimensin prctica. Mi libro tena as, no obstante su dimensin terico-filosfica, una clara finalidad de poltica cultural. Era parte de una batalla poltico-ideolgica, hecha (por causa de la censura dictatorial) en una forma ms o menos disimulada.

No s si todava estoy de acuerdo con todo lo que escrib all hace casi treinta aos. Pero me gusta mucho que vos, que recin habas nacido cuando el libro fue publicado, todava hables de l.

N.Kohan: Tuviste alguna relacin con el grupo de marxistas ligados en los 60 a J.Arthur Giannotti? Qu rol jug este grupo en el marxismo brasileo?

C.N.Coutinho: No, no tuve en esa poca ninguna relacin con este grupo. Muchos de sus integrantes son hoy mis amigos personales, pero haba entonces una clara diferencia (casi una oposicin!) entre los marxistas de Ro de Janeiro (casi todos vinculados al PCB) y los marxistas de So Paulo (casi todos profesores universitarios y sin partido). El grupo que form el "marxismo paulista" era ya entonces muy diversificado y las divergencias entre ellos han crecido todava ms con el tiempo. El grupo de So Paulo se estructur en torno de un famoso seminario sobre El Capital, del cual formaron parte para que sea posible evaluar las diferencias!- tanto mi amigo Michael Lwy cuanto el actual presidente brasileo Fernando Henrique Cardoso.

Ahora bien, muchos de los integrantes de este grupo hoy ya no son marxistas: este es el caso, para no hablar de Cardoso, tambin de Gianotti. Es cierto que tuvieron una influencia en el marxismo brasileo, incluso positiva, sobre todo porque han criticado las formulaciones errneas del PCB, por ejemplo la idea de que existira una burguesa nacional progresista y antiimperialista. Cardoso, por ejemplo, en un brillante libro de los inicios de los aos 70, ha mostrado muy bien que la burguesa brasilea quera la asociacin con el imperialismo. Sostuvo entonces que la meta de nuestra burguesa era un desarrollo dependente-asociado. Pero, quin poda imaginar en esa poca que l mismo se convertira ms tarde en el ejecutante de esta poltica?

En general, creo que algunos de los exponentes del llamado marxismo paulista tuvieron en Brasil el mismo rol que tuvieran los marxistas legales en Rusia: han ledo El Capital para sostener que tenamos que modernizarnos, desarrollar las fuerzas productivas, pero en la prcitica hicieron de la burguesa el actor de esta modernizacin. Por lo tanto, el itinerario de Cardoso no es un rayo en un da de cielo claro.

N.Kohan: Vos escribiste un ensayo sobre Caio Prado Jnior. Qu repercusiones tuvo en la cultura de izquierda brasilea su obra historiogrfica cuestionadora del relato canonizado por el stalinismo sobre el supuesto feudalismo latinoamericano?

C.N.Coutinho: Caio Prado Jnior ha sido el primero en intentar seriamente una interpretacin del Brasil a partir de categoras marxistas. Su ensayo Evolucin poltica del Brasil, de 1933, constituye un marco en la cultura brasilea. Todava ms decisivos son sus libros sobre la Formacin del Brasil Contemporneo, Colonia, de 1943, y su Historia econmica del Brasil, de 1945.

Caio Prado Jnior tal como Maritegui no conoca muy bien al marxismo. Se puede veer fcilmente que era escasa su familiaridad no slo con las obras de Marx, sino tambin con las de los marxistas posteriores. Sin embargo, tal como el Amauta, ha intudo muy bien los rasgos principales de la evolucin de nuestros pases para el capitalismo, esto es, el hecho que esta evolucin ha seguido una va no clsica, caracterizada por la permamencia de rasgos precapitalistas, fuertemente autoritarios y excluyentes, basados en formas de coercin extra-econmica sobre los productores directos. Como Maritegui, Caio Prado Jnior invent categoras muy semejantes a las de va prusiana (Lenin) y de revolucin pasiva (Gramsci).
Por eso, y en este caso tambin como el Amauta, Caio Prado -si bien fue militante del PCB- siempre se opuso abiertamente a la lectura tercer-internacionalista de Brasil. Su ltimo libro significativo, de 1966, titulado La revolucin brasilea, es una crtica muy dura a los paradigmas de la III Internacional utilizados por el PCB. Es indiscutible su importancia al lado de otros, como, por ejemplo, Florestan Fernandes, que jams ha militado en el PCB para la construccin de una imagen marxista de Brasil.

N.Kohan: La publicacin de tu ensayo Introduccin a Gramsci (1981) se produjo casi en la misma poca del surgimiento del Partido de los Trabajadores (PT) del cual ahora sos militante. Hubo alguna relacin entre ambos hechos?

C.N.Coutinho: Mi libro sobre Gramsci que ha tenido ya varias ediciones, incluyendo la mexicana que cits, la ltima de las cuales es de 1999, con el ttulo Gramsci. Um estudo sobre seu pensamento poltico, que incluye nuevos textos fue escrito en el momento de mi ruptura con el PCB. En esa poca, era ya ms o menos consciente de que la propuesta gramsciana, que lleva a la formulacin de un vnculo orgnico entre socialismo y democracia, era incompatible con la herencia terica y poltica del PCB, o, ms precisamente, con la herencia poltica de la III Internacional a la cual el PCB se mantena vinculado.

Pero, en aquel momento, no me pareca que tampoco el neonato Partido de los Trabajadores (PT) fuera el legtimo heredero de la leccin gramsciana. El PT surgi marcado por un fuerte soreliano espiritu de escisin: no haca alianzas, pareca preferir al frentismo inconsecuente del PCB un completo aislamiento poltico. As, qued sin partido hasta 1989, cuando finalmente, despus de muchas dudas, ingres en el PT. Creo que, mientras tanto, hemos cambiado los dos, yo y el PT. Y continuamos cambiando, quizs ms el PT que yo. Cuando ingres en el PT, me decan que yo estaba a la derecha, sobre todo porque crea, como creo hasta hoy, que sin democracia no hay socialismo. Hoy, diez aos despus, en el interior del Partido, estoy a la izquierda. Y sabs por qu? Porque tambin contino convencido de que, sin socialismo, no hay democracia. No creo que esta sea una situacin confortable, pero parece que mi destino es ser siempre heterodoxo en los partidos de los cuales formo parte. Sin embargo, mi militancia resulta del hecho que, en mi opinin, todava no se ha inventado un modo mejor de hacer poltica ms all de los partidos.

N.Kohan: Haciendo un balance retrospectivo de tu obra y tu actividad militante, qu te aport en el plano de la tica el haberte zambullido desde tan joven en el universo filosfico de Carlos Marx?

C.N.Coutinho: Una inolvidable experiencia! Me acuerdo de haber ledo Marx a los 15 aos. Ha sido una muy feliz casualidad para m el hecho de que mi padre tena en su biblioteca el Manifiesto comunista. En mi generacin, no creo que nadie haya ledo el Manifiesto sin consecuencias definitivas en su formacin. Con Marx, no he aprendido solamente a ver mejor al mundo, a comprenderlo de modo ms adecuado. Estoy seguro de que tambin debo a la precoz lectura de Marx lo mejor de mi formacin tica. Ms tarde, Gramsci me ha revelado cual es la ms lcida norma de vida para un intelectual marxista: pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad. En esta difcil poca de reflujo de los objetivos por los cuales hemos siempre luchado, no hay mejor modo de mantenernos fieles a la leccin de Marx que aquella sugerida en esta indicacin de Gramsci: un anlisis fro y sereno de la realidad, pero que se debe complementar por la conservacin de los motivos ticos y racionales que han iluminado y guiado nuestras vidas.

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=64125



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