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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2012

El paramilitarismo, vivito y coleando
Masacre en Antioquia: Por qu no actu el Gaula?

Horacio Duque Giraldo
Rebelin

La masacre en Antioquia, en la que fueron acribillados 9 campesinos y una mujer, corresponde a un formato sistemtico de la violencia en Colombia. Es guerra biopoltica de las clases dominantes para proteger sus poderes econmicos, polticos y sociales. Para intimidar a las clases subalternas e impedir su organizacin y movilizacin por la democracia. Para obliterar, mediante el miedo, su constitucin como sujeto poltico.


El Estado colombiano se ufana constantemente de su gran podero blico y su impecable dotacin militar. Son ms de 500 mil unidades militares, entre soldados, policas y agentes encubiertos, distribuidos por todo el territorio nacional. El presupuesto de defensa/seguridad esta cerca del 10% del PIB. Recientemente Santos sac pecho para decir que est fabricando naves no tripuladas y que la Fuerza Area es de las ms eficientes del continente.

Y an as, la violencia contra la poblacin civil no para. Es pan de cada da. Hay un "gota a gota" que extermina centenares de personas. Un da con un robo supuesto, sucedi ayer con dos indigenas en el Cuca; otro con un accidente casual y el otro con un acto colectivo de horror, como en la vereda San Isidro (Santa Rosa de Osos).

La masacre en Antioquia, en la que fueron acribillados 9 campesinos y una mujer, corresponde a un formato sistemtico de la violencia en Colombia. Es guerra biopoltica de las clases dominantes para proteger sus poderes econmicos, polticos y sociales. Para intimidar a las clases subalternas e impedir su organizacin y movilizacin por la democracia. Para obliterar, mediante el miedo, su constitucin como sujeto poltico.

La afirmacin de Sergio Fajardo, actual gobernador de Antioquia, en el entierro de las victimas da una pista. Afirm que este asesinato resulta de una red nacional muy poderosa con mltiples conexiones en todos los mbitos del poder nacional. Su intuicin es certera. Le ayudan las matemticas que conoce muy bien.

La pregunta que nos hacemos es la siguiente Por qu no acto el Gaula preventivamente despus de las denuncias de los trabajadores masacrados? El Gaula es un dispositivo muy sofisticado de rpida reaccin. Es tecnologa militar de punta que en otras regiones, como en Bogot, ha sido utilizado para protagonizar tenebrosos actos criminales, como el secuestro de empresarios textileros.

Sorprende que en una regin donde opera la 4 Brigada del Ejrcito, la regional 6 de la polica, el CTI, la Dipol, la Dijin, la Sijin, la Dea, la Cia, el Mosad, el M15 y otros organismos del "monopolio legitimo" de la violencia, se presenten estos episodios criminales de lesa humanidad. O tal vez ni sorprenda.

Santa Rosa de Osos es muestra que el paramilitarismo sigue vivo y acta, no obstante los elogios a los grandes avances de la mal llamada Seguridad Democrtica del "ochenio" de la bestia negra fascista.

Hoy es neoparamilitarismo, por ms que la hipotesis oficial insine el formato de las bandas criminales inorgnicas con efmera existencia. La teora de las Bacrim es un invento de la criminalstica criolla que tiene poca consistencia y validez cientfica.

En el anlisis experto el paramilitarismo es prolongacin del poder poltico militar y policial. Es un complemento de las formas de dominacin de las clases ms poderosas de la estructura social.

El paramilitarismo en Antioquia y en Medellin es un hecho protuberante. Su gestin y operacin est a cargo de importantes oficiales de "fuerzas especiales" de la marina y la F. Area, con oficinas y rutinas en la vida urbana de la capital antioquea.

Son prominentes expertos en el arte militar con abundantes vnculos con la infraestructura blica de Medellin, el departamento y la regin bajo su influencia. Especialistas con amplia retribucin economica de los polticos, los empresarios, los banqueros, los hacendados e inversionistas de todo tipo.

Es la informalidad militar encargada del "(des)orden pblico" realmente existente, del uso de la violencia para contener y eliminar focos de inestabilidad. Son quienes controlan las bandas de las comunas urbanas y los bloques rurales vigilantes de los negocios mineros en auge, de narcticos y de la agricultura capitalista de exportacin.

No hay que buscar el muerto ro arriba ni la fiebre en las sabanas. El paramilitarismo est vivito y coleando. An as, hay "caras duras" con buenos modales que nos hablan de paz.

NOTA DE REBELION:

Entre las diez y las once de la noche de este 7 de noviembre, Santa Rosa de Osos, Antioquia, fue escenario de una masacre en la que murieron diez cultivadores de tomate de rbol que fueron sacados por tres hombres de la finca La Espaa, en la que trabajaban. Las vctimas son nueve hombres y una mujer que murieron tras la detonacin de una granada lanzada por los sujetos que los retuvieron. Una de las hiptesis que se maneja es una posible extorsin que el dueo de la plantacin no quiso pagar. De all la retaliacin contra sus trabajadores. Los Rastrojos es una de las bandas armadas en las que se han reagrupado los falsamente desmovilizados grupos paramilitares de las AUC.

Ms de dos mil personas marcharon en Santa Rosa de Osos este sbado, 10 de noviembre,
en defensa de la vida para rechazar la violencia paramilitar.

Ver artculo relacionado: Masacrados 10 campesinos, neoparamilitarismo en accin (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158942)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons , respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.





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