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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2012

Lluvia de crticas al nuevo Reglamento de los CIE

Rebeca Mateos Herraiz
Periodismo Humano


Las organizaciones sociales piensan que es "un reglamento que no cambia lo que tenemos. A pesar de que introduce clusulas nuevas, estn vacas de contenido". Y ademas "consolida el modelo policial de gestin y desarrolla muy insuficientemente las garantas de derechos de las personas internadas". Tambin "supone un retroceso por ejemplo con las comunicaciones de las personas internadas con el exterior y las visitas".

Los CIE, Centros de Internamiento de Extranjeros, son definidos por el Defensor del Pueblo como establecimientos pblicos de carcter no penitenciario donde se ingresa a ciudadanos extranjeros pendientes de que se ejecute su expulsin o devolucin, estando sometidos a control judicial tanto la autorizacin del ingreso como el control del internamiento que tendr una duracin mxima de 60 das.

En ellos se interna a personas extranjeras por el simple hecho de la falta administrativa de no tener los papeles en regla y a los condenados por algn delito cuya pena es conmutada por la expulsin. Todos comparten las mismas instalaciones, independientemente de cul sea el motivo por el que fueron internados.

Los CIE nacen en el Estado espaol en 1985 y actualmente hay 8 en todo el pas despus de que el pasado junio cerraran el de Mlaga por el mal estado en el que se encontraban las instalaciones. Desde 1999 la reglamentacin que rige los CIE es una Orden Ministerial que no tiene rango de Ley, por lo que ni est publicada en el BOE, ni ha pasado por la votacin de ningn Consejo de Ministros. Una Orden Ministerial es el rango ms nfimo legislativo. Es indispensable una reglamentacin mucho ms completa al respecto porque estamos hablando de la privacin de un derecho fundamental como es la libertad, comenta Cristina Manzanedo, abogada de Pueblos Unidos, en declaraciones a Periodismo Humano.

A raz de la muerte, entre diciembre y enero pasado, de dos personas inmigrantes, Idrissa Diallo y Samba Martine, en los CIE de Barcelona y Madrid respectivamente, las crticas sobre el funcionamiento interno de estos centros lleg a su punto lgido en la opinin pblica espaola. Fue el anterior gobierno socialista, desde su Ministerio del Interior, quien comenz a dar forma a la nueva reglamentacin. El gobierno del Partido Popular recogi el testigo y hace unos das presentaba el Anteproyecto del Real Decreto que podra ser el definitivo, a falta de ser sometido a votacin en el Consejo de Ministros. Segn Cristina Manzanedo, esta es una de las antiguas reivindicaciones de las organizaciones sociales, la reglamentacin del funcionamiento interno de los CIE. Actualmente funcionan con normas internas privadas y la lnea de actuacin depende de sus directivas. Por eso hay tantas diferencias en el funcionamiento entre unos CIE y otros. La falta de regulacin genera una situacin de vulnerabilidad extrema, pues las personas internas no conocen sus derechos en los centros. Tampoco existe una norma que establezca los estndares mnimos que deben tener los centros en lo relativo a las instalaciones, alimentacin, servicios sanitarios esto incide sobre los derechos de las personas internas y provoca diferencias entre los distintos CIE, lo que genera situaciones de absoluta desigualdad dependiendo del centro en el que se interne a la persona.

Por eso las organizaciones sociales y el Defensor del Pueblo vienen denunciando la violacin sistemtica de derechos fundamentales dentro de los CIE en referencia a malos tratos, la incomunicacin de los internos, la falta de vulnerabilidad a la hora de conocer sus derechos, el hacinamiento

La posicin de Andaluca Acoge ha sido siempre acabar con los CIE, porque entendemos que ningn ser humano debe estar encerrado por una falta administrativa, pero puesto que el Tribunal Constitucional se pronunci en 1987 y dijo que los CIE eran constitucionales, desde nuestra asociacin se trabaja para que mejoren las condiciones legales de las personas encerradas en ellos. Nuestra primera mxima es que los CIE cierren y la segunda, que nunca un CIE puede ser peor que un centro penitenciario. Por lo tanto, el mejor centro penitenciario debe ser el peor de los CIE, comenta a Periodismo Humano, Jos Luis Rodrguez Candela, asesor jurdico de Andaluca Acoge.

Es el nuevo Reglamento suficiente?

La plataforma Que el derecho no se detenga a las puertas de los CIE, de la que forman parte la ONG Pueblos Unidos y una veintena ms de organizaciones sociales, present un informe el pasado abril, cuyas reivindicaciones ante el actual Anteproyecto siguen considerando vigentes, en el que valoraban muy negativamente el documento de trabajo presentado por el Ministerio del Interior, en la medida en que no revisa -como resulta imprescindible y perentorio- el modelo existente, que tantas lesiones de derechos ha propiciado. Por el contrario, consolida el modelo policial de gestin de los CIE y desarrolla muy insuficientemente las garantas de derechos de las personas internadas.

En este informe se denuncia adems, que la nueva reglamentacin no recoge las recomendaciones sobre los CIE emitidas en los ltimos aos por la Defensora del Pueblo. Incluso, seala que en algunos aspectos claves la nueva reglamentacin supone un retroceso en relacin con la situacin actual, como ocurre por ejemplo con las comunicaciones de las personas internadas con el exterior, las visitas, el acceso de organizaciones sociales o la posibilidad de presentar quejas al Juzgado de control de internamiento.

En este mismo informe se muestra disconformidad con el cambio de nombre: de Centros de Internamiento de Extranjeros, pasaran a llamarse Centros de Estancia Controlada de Extranjeros, algo que segn el propio informe, no sera correcto por tratarse de un eufemismo. Lo justifican del siguiente modo: El trmino Centros de Internamiento para Extranjeros es el utilizado por la propia Ley de Extranjera, y se trata de una denominacin correcta, en cuanto en estos lugares se ejecuta una medida cautelar legalmente llamada de internamiento. Dicha medida consiste en una privacin de libertad que nada tiene que ver con el eufemismo estancia controlada. Un cambio de denominacin slo estara justificado si el nuevo Reglamento reflejara un cambio de modelo, que desde luego el texto analizado ni siquiera emprende.

Para Jos Luis Rodrguez, abogado de Andaluca Acoge, el Anteproyecto introduce datos interesantes como que se comunique al abogado que qued sin libertad la persona a la que representa, para que pueda actuar en consecuencia. Regula la participacin de las organizaciones sociales en los centros, que los policas vayan identificados, que si el interno necesita cuidados mdicos no tenga que pasar por juzgado de guardia Sin embargo, Rodrguez cree que hay otros asuntos de igual importancia que no quedan regulados, como por ejemplo, si al interno le ponen una sancin qu tipo de sancin es en funcin de qu tipo de actuacin. Ni eso, ni qu consecuencia le corresponde. O que un interno tenga dos horas de patio, si los presos tienen ms. Vacos que no estn regulados y que a nuestro parecer son necesarios.

Por su parte la ONG Pueblos Unidos considera que es injustificable el retroceso sobre la situacin actual en lo referente a la restriccin de visitas a dos das por semana a los internos, salvo cnyuges e hijos. En el de Madrid hay horario diario de visitas que funciona con toda normalidad -aunque s se limita una visita al da por interno-. Las personas internas no tienen nada que hacer en todo el da y se deterioran enormemente psicolgicamente segn pasan las semanas de internamiento. Que por lo menos puedan recibir visitas de sus seres queridos, argumentan.

Sobre las visitas por parte de las organizaciones sociales a los internos, la abogada de la ONG Internacional Womens Link Worldwide, Paloma Soria, considera que es un punto destacable del nuevo Reglamento, tal y como ya se haca en el CIE de Madrid a peticin del juez de control. Est bien que est frmula se haga genrica para los dems centros del Estado espaol, ya que en el de Murcia, por ejemplo, no dejaban entrar a ninguna organizacin. Pero si el director del centro se negara a dejar entrar a alguna organizacin en concreto, el Reglamento no especifica qu pasara.

En referencia a este asunto la plataforma Que el derecho no se detenga a las puertas de los CIE, en el informe emitido el pasado abril, seala no entender la desconfianza, a su parecer, con que el nuevo Reglamento aborda la participacin de las organizaciones sociales, ni las restricciones que se pretenden poner al respecto. Considera que en algunos CIE la participacin de las asociaciones est siendo mucho ms flexible y normalizada de lo que se propone en la nueva regulacin, de tal modo que piden que la duracin de las visitas de los miembros de las organizaciones sociales no est sometida a limitacin temporal alguna; la ausencia de sistema de citas previas, para no daar los derechos e intereses de las personas internadas, que en cualquier momento pueden ser expulsados; no limitar el nmero de personas internas a las que se puede visitar al mismo tiempo, al igual que el nmero de integrantes de las ONG que pueden estar presentes al mismo tiempo; el derecho a la entrega/recepcin de todo tipo de documentacin, siendo el nico control posible el no tratarse de objetos peligrosos o dainos.

En cuanto a la autorizacin para la realizacin de estas visitas, solicitan que el procedimiento sea lo ms sencillo posible y sugieren no emitir acreditaciones individuales que puedan complicar la gestin. Esgrimen como argumentacin el hecho de que las organizaciones sociales que trabajaban con las personas internadas en los CIE y sus familias, no slo desarrollan una labor de acompaamiento personal, sino que llevan a cabo la atencin jurdica, social y psicolgica, tratando de paliar mnimamente unas necesidades cuya atencin corresponde a la Administracin, mxime cuando se trata de personas privadas de libertad.

Mujeres en los CIE: mayor vulnerabilidad de sus derechos

Con respecto a la situacin de las mujeres encerradas en los CIE la ONG internacional Womens Link Worldwide, present el pasado mayo un informe elaborado tras dos aos de visitas y entrevistas con 45 mujeres -7 de ellas embarazadas, 21 presuntas vctimas de trata-, en 6 de los CIE del estado espaol, en el que se revelaba las denuncias de las internas y el precario estado de la mayora de las instalaciones, tal y como publicamos en Periodismo Humano. Una de nuestras demandas tras el estudio presentado en mayo era la atencin sanitaria a mujeres embarazadas.

El nuevo Reglamento lo menciona pero no especifica qu tipo de atencin sanitaria se ofrecer. Otra vez se deja en manos de la direccin del centro este asunto. No debe ser el director del centro [los directores de los CIE pertenecen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado] quien determine esto, hay unos mnimos garantizados por la Organizacin Mundial de la Salud, que no se establecen en el nuevo Reglamento, seala Paloma Soria, abogada de Womens Link Worldwide, que ve con buenos ojos que la nueva reglamentacin obligue a que los miembros de los servicios sociales tengan formacin en Derechos Humanos, a pesar de que no se especifica qu tipo de formacin. Para Soria, sera necesario adems, que esa misma formacin fuera extensiva a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que trabajan dentro de los centros.

Con respecto al derecho a la salud, desde Womens Link Worldwide de lo poco que ven como positivo que se menciona en el Reglamento es que se especifica que se tendr que ofrecer el tratamiento sanitario necesario a las personas toxicmanas que estn dentro de los CIE -esta organizacin corrobor que haba varias mujeres que padecan toxicomanas sin tratamiento-.

Sin embargo, creen que no tienen motivos para ser nada optimistas en lo referente al asilo de vctimas de trata y violencia sexual. Como mnimo se debera haber hecho referencia a la reglamentacin de extranjera de vctimas de trata, y no es as, seala Soria. Nos parece flagrante que algunas de las mujeres entrevistadas nos contaran que cuando pedan el asilo poltico desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se les denegara o se les dijera que no saban qu era eso. En estos centros se estn violando de manera sistemtica los Derechos Humanos ms fundamentales, argumenta la letrada de Womens Link Worldwide.

Con respecto a la reagrupacin familiar, en el nuevo Reglamento se deja entrever que los menores podrn estar en los centros. A m que un menor, en muchos casos lactante, pueda estar en un centro cerrado me parece terrible.

Y con respecto a otro tipo situaciones cotidianas que padecen las mujeres encerradas en los centros, como las horas al aire libre y las estancias en las que habitan, Paloma Soria denuncia que en el nuevo Reglamento ni tan siquiera haya constancia de ello. Nuestra investigacin determin que las mujeres tenan menos horas al aire libre y las peores del da, a pleno sol en verano y las horas de menos sol en invierno. Lo mismo ocurre respecto a los espacios reservados a las mujeres en los centros, que son los ms pequeos, esto tampoco queda especificado en el nuevo Reglamento. Como tampoco contempla que sean las mujeres quienes se encarguen de limpiar sus propias instalaciones, cosa que no ocurre con los hombres.

Es un reglamento que no cambia lo que tenemos en la actualidad. A pesar de que introduce clusulas nuevas, estn vacas de contenido, concluye Soria.

Fuente: http://periodismohumano.com/migracion/lluvia-de-criticas-al-nuevo-reglamento-de-los-cie.html



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