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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2012

Las 25 noticias ms censuradas en Estados Unidos (XXIII)
Obama encubre la masacre afgana de los carniceros de la Casa Blanca

Ernesto Carmona
Mapocho Press


Las desmoralizadas tropas de EEUU en Afganistn se han dedicado a matar civiles, mujeres, nios y ancianos "con fines de recreacin", al parecer mientras sus ms altos jefes militares parecan demasiado absorbidos por las exigencias del gnero epistolar de alcoba con amantes medio compartidas, y un trfico de decenas de miles de mensajes porno-romnticos, amenazas y afines, como aparecen hoy el general David Howell Petraeus, ex jefe de las tropas estadounidenses en ese lejano pas y ex director de la CIA, y su sucesor al mando en Kabul, el general John Allen, jefe tambin de las tropas OTAN. Como ocurri en Vietnam, el desaliento contagia cuando la guerra se pierde. Y se pierde por el simple hecho de no ganarla en ms de 10 aos de continuo esfuerzo blico de la nacin considerada la ms poderosa de la Tierra, adems secundada por sus aliados de Europa y Canad, todo esto en nombre de la sagrada "libertad", la democracia, la civilizacin occidental y el "anti-terrorismo".

Aunque recibi algn seguimiento informativo la masacre de 16 civiles afganos desarmados, entre ellos 9 nios, en marzo de 2012, las fuentes independientes de noticias han ido ms lejos que centrar la responsabilidad directa en algunos soldados de EEUU que actuaron solos, como han dicho los funcionarios estadounidenses, o soldados mltiples, que actuaron en grupo, como afirman testigos de las matanzas y el presidente afgano Hamid Karzai. Estos informes destacan la responsabilidad fundamental, por los crmenes cometidos por sus tropas, del alto mando militar de EEUU, incluyendo al presidente Obama.

Artculo de James Petras* sobre la masacre y la poltica imperial de Obama

De las fuentes de Proyecto Censurado para esta noticia, elegimos traducir el artculo completo de James Petras La masacre de los 17 afganos y el encubrimiento de Obama, publicado el 27 de marzo 2012 en Information Clearing House:

La masacre del 11 de marzo de 17 ciudadanos afganos, entre ellos al menos 9 nios y 4 mujeres, plantea muchas cuestiones fundamentales acerca de la naturaleza de una guerra colonial, las prcticas de un ejrcito colonial atrapado en una ocupacin prolongada (11 aos) y el carcter de un estado imperial, que comete crmenes de guerra y depende cada vez ms de medidas dictatoriales arbitrarias para asegurar su dominio pblico y reprimir la disidencia.

Tras el asesinato a sangre fra de los 17 aldeanos afganos en la provincia de Kandahar, los militares de EEUU y el rgimen cada vez ms cmplice de Obama construyeron un elaborado encubrimiento, exponiendo a su administracin a cargos de conspiracin para suprimir los principales hechos, falsificar datos y obstruir a la justicia: Todos estos actos son causales de persecucin penal y juicio poltico al presidente (impeachment).

Esta masacre es slo una entre varios cientos cometidas por las fuerzas armadas estadounidenses, segn el presidente afgano Hamid Karzai. Podra arruinar la presidencia de Obama, llevndolo a juicio por conspiracin para obstruir a la justicia y, podra decirse, que mandarlo a la crcel por crmenes de guerra.

Las mentiras deliberadas de Obama acerca de los acontecimientos que rodearon la matanza y la responsabilidad fundamental de los altos mandos militares por los crmenes cometidos por sus tropas, subraya una inflexin en la ocupacin de Afganistn, la pieza central de la poltica de guerra de Obama. El presidente de Estados Unidos ha desempeado personalmente un papel importante en el encubrimiento. Desde un punto de vista poltico, el cargo de conspiracin del ejecutivo tiene implicaciones ms amplias y profundas que la propia masacre, tan horrible como ha sido.

La masacre, historia 'oficial' (primera versin) y encubrimiento

Segn el comando militar de EEUU en Afganistn y el rgimen de Obama, a las 3 am del 11 de marzo de 2012 un soldado loco se alej una base de las fuerzas especiales en la rural provincia de Kandahar y sin autorizacin del comando se introdujo en dos aldeas (separadas por ms de tres kilmetros), dispar y mat a 17 civiles desarmados, la mayora mujeres y nios, e hiri a un nmero indeterminado de campesinos, luego roci los cuerpos con gasolina, les prendi fuego y regres a la base para entregarse a sus comandantes.

El Pentgono afirma que esta "entrega" fue grabada en video y avala su autenticidad nada menos que el presidente de EEUU, Barack Obama, como prueba concluyente de la historia de un asesino solitario y desequilibrado. El comando militar rpidamente se llev fuera de Afganistn al asesino, inicialmente no identificado, a la prisin federal de mxima seguridad de Fort Leavenworth, Kansas, y slo entonces el loco de 38 aos, veterano con 11 aos en el ejrcito y multi-condecorado, fue identificado como el sargento Robert Bales. EEUU rechaz todos los intentos del presidente afgano, del jefe del ejrcito afgano y de los miembros del parlamento afgano por entrevistar al sargento Bales, recoger su testimonio y llevar el sospechoso a un juicio en Afganistn.

De acuerdo con una investigacin independiente parlamentaria afgana, encabezada por Sayed Ishaq Gillami (lder en la cmara baja), y las primeras investigaciones del general Sher Mohamed Karimi del ejrcito afgano, quien entrevist a residentes de los dos pueblos, hay contradicciones importantes en la "historia oficial" de los militares de EEUU y del presidente Obama. Testigos presenciales declararon que estuvieron involucrados hasta 20 soldados, con apoyo de un helicptero. Lo que se ha descrito es una tpica incursin nocturna de fuerzas especiales, que incluye la ruptura sistemtica de puertas, despertar a familias dormidas y disparar sobre vctimas afganas.

Gordon Duff, editor senior de Veteranos de Hoy, encuentra bastante plausible la versin de los pobladores sobre los acontecimientos, por las siguientes razones: en primer lugar, los pueblos, donde ocurrieron los asesinatos estn a dos millas de distancia (ms de 3 km), por lo que es muy poco probable que un soldado solitario completamente armado pudiera acarrear un bidn multi-galn de gasolina desde su base hasta la aldea dormida, romper las puertas de una o ms viviendas, cometer los asesinatos, rociar y quemar a sus vctimas y luego seguir a pie dos millas ms adelante hasta la segunda aldea, disparar, matar y quemar al siguiente grupo de aldeanos desarmados y caminar de regreso a su base y entregarse.

Tiene mucho ms sentido que un grupo fuertemente armado de tropas de fuerzas especiales, dedicado a operaciones de 'pacificacin' de aldeas, dej su base en vehculos militares, salieron por la puerta en las primeras horas de la madrugada, en una rutina de operacin oficial, autorizada por el comando de la base militar, y algo sali mal. Qu se supona que deba haber sido un tpico asalto a medianoche a un pueblo "pacificado" en busca de partidarios de los talibanes? Por qu se convirti en asesinato en masa de nios y sus madres en cama, prcticamente sin hombres adultos (esposos, padres, tos o hermanos) presentes para su proteccin? Por lo general, todos los agricultores afganos mantienen armas en sus casas, pero estos pueblos haban sido desarmados por las fuerzas especiales y los hombres adultos haban sido detenidos en redadas anteriores o estaban en la clandestinidad desde otras brutales operaciones de este tipo, a la expectativa de que sus esposas e hijos no fueran atacados.

Una cosa est clara de lo que desencaden el asesinato en masa de madres y nios en ropa de dormir en esos poblados de Kandahar: el Presidente de Estados Unidos conspir con el comando militar de EEUU para obstruir a la justicia en el encubrimiento de un atroz crimen de guerra, un delito punible con impeachment (acusacin y destitucin del presidente).

Cuando la inverosimilitud de la primera historia "oficial" se convirti en vergonzosamente evidente para el observador ms superficial, el equipo de 'encubrimiento' de Obama dio a conocer una nueva versin el 26 de marzo: De acuerdo con la versin revisada de los acontecimientos, el loco solitario, el sargento Bales, cometi la primera masacre en la madrugada del 11 de marzo, regres a la base para el desayuno y el almuerzo, y luego se dirigi de nuevo a un segundo poblado para otra ronda de asesinatos en masa, antes de regresar y entregarse a su comandante posando para el vdeo.

 

Por qu encubre el gobierno de Obama?: Desmoralizacin y recreacin militar

Por qu el presidente Obama participa en un torpe encubrimiento, erosionando an ms las relaciones de EEUU con el presidente afgano Karzai, el ejrcito afgano y, sobre todo, el pueblo afgano? Por qu iba a arriesgarse a cargos de conspiracin para proteger a criminales de guerra, insistiendo en un encubrimiento fcilmente refutable?

La historia del presunto asesino, el sargento Robert Bales, ofrece algunas pistas acerca de la crisis ms grande que enfrentan los militares imperiales. Bales es un soldado 'condecorado', recompensado por sus tres perodos de servicio en combate en Irak y, ms recientemente, asignado en Afganistn a misiones en que habra participado en el mismo tipo de operaciones especiales de pacificacin contra la poblacin civil de las zonas rurales de Afganistn. En los das posteriores a la filtracin de la noticia de la masacre, un furioso presidente afgano Karzai afirm que haban sido perpetradas "cientos" de masacres similares por fuerzas de EEUU y la OTAN en impunidad y que fueron ignoradas por los medios de comunicacin occidentales. Karzai ha pedido reiteradamente que se ponga fin a los asaltos nocturnos de las fuerzas especiales de EEUU contra villorrios dormidos. Pero, hasta ahora, no hubo necesidad de un encubrimiento presidencial de EEUU.

Con la aproximacin de la retirada de EEUU de Afganistn y las crecientes expresiones de nacionalismo militante afgano, el rgimen de Obama debe ocultar la verdadera naturaleza de la ocupacin. Los clientes afganos de Washington ya no pueden hacer caso omiso de los crmenes de guerra de EEUU contra nios y mujeres inocentes y otros no combatientes. Esto es especialmente cierto en las llamadas aldeas 'pacificadas', donde los hombres adultos afganos ya han sido detenidos en incursiones o conducidos a la clandestinidad, o queda un pequeo remanente desarmado y "bajo el control" de las fuerzas especiales de EEUU.

Teniendo en cuenta incluso la versin oficial de EEEUU, por qu los comandantes de las fuerzas especiales a cargo de la base del sargento Bales ignoraron, a las 3 am, las fuertes rfagas de disparos y los gritos de mujeres y nios de un pueblo a menos de 100 metros de su permetro? De acuerdo con su versin oficial, el comando de la base slo se dio cuenta de las masacres cuando el sargento Bales regres a la base caminando, alz las manos en alto para un video sobre la operacin y confes haber matado y profanado los cuerpos de 17, la mayora nios y mujeres.

Obama ha tratado de vender el vdeo de "confesin" como prueba de la "versin oficial" de los acontecimientos a un escptico presidente afgano Karzai que desdeosamente exigi que el 'supuesto' video se entregar a un examen detallado de autenticidad. La negativa de Obama a liberar el vdeo tiende a confirmar su papel en el encubrimiento. La afirmacin de Obama de que cometi el crimen un "pistolero solitario desequilibrado es completamente egosta y expone los serios problemas estructurales y profundos de la guerra en Afganistn.

Las tropas de combate estadounidenses en Afganistn estn desmoralizadas y agriadas porque sus comandantes militares las han conducido a un cul de sac, un callejn sin salida. Estn atrapadas en una larga guerra que estn perdiendo, donde a cada soldado de EEUU muerto lo acompaa una cuenta de mutilados, ciegos y traumatizados mentalmente. En la guerra de Obama, los heridos son remendados y reciclados en la misma mquina de picar carne, en un ambiente cada vez ms hostil, donde la violacin, la tortura, mutilacin y asesinato se han convertido en su nica 'recreacin'. El sargento Bales fue obligado a mltiples giras de servicio en Irak y luego enviado a Afganistn, contrariamente a sus expectativas de promocin y el fin de las tareas de combate en el extranjero.

Existe una enorme brecha entre el mundo de los seores de la guerra polticos de Washington y sus cmplices de los lobbies guerreristas y el mundo de los soldados que arriesgan sus vidas en las guerras imperiales de ocupacin. Estos soldados son prescindibles, repetidamente desplegados en brutales guerras coloniales, a miles de kilmetros de sus hogares, para hacer frente a un "enemigo" que no pueden entender. Terminan brutalmente con las familias, amigos, vecinos y compatriotas de los esquivos luchadores anticoloniales afganos, que se encuentran por todas partes. Atrs, en Washington, ninguno de los polticos belicistas experiment nunca el dolor y el sufrimiento de una guerra prolongada, que para cualquier soldado en el campo de batalla est siempre presente en todos lados. Los soldados, como el sargento Bales operan en un entorno muy hostil, donde una bomba o una granada lanzada desde una moto, o incluso un aliado afgano de 'confianza' podra disparar su arma contra sus 'mentores' de EEUU; son amenazas omnipresentes cada vez que regresan a dormir en una sola pieza.

Obama tiene que conspirar con el Pentgono en el encubrimiento de estos asesinatos en masa y en la defensa de los funcionarios encargados de estos pueblos "pacificados", porque no hay alternativas, no hay respaldo, ni nuevos reclutas deseosos de participar en el 12 ao de la guerra en Afganistn. Slo hay asesinos reciclados, dispuestos a proseguir sus carreras en 'fuerzas especiales', que implican operaciones de matar y destruir. Por otra parte, Obama no puede confiar en los aliados internacionales que se apresuran a retirar sus tropas de este atolladero. Y Obama tiene un problema con sus aliados afganos, barones de la guerra y cleptcratas, que lograron arrancarse con ms de 4,5 mil millones de dlares en 2011 (la mitad del presupuesto estatal, Financial Times, 19/3/12, p. 1). El Presidente Obama no puede permitir que una guarnicin entera, incluyendo su comandante, sea sometida a juicio por los crmenes de guerra de esta masacre. Sin sostn de nadie, adems del desventurado sargento Bales, los responsables de la masacre incitaran a una rebelin general en las fuerzas armadas o, como mnimo, cundira la desmoralizacin en la elite de las fuerzas especiales, de quienes se espera que cumplan sus compromisos a largo plazo despus del retiro de las tropas regulares, y en el caso de Afganistn, esta elite podra quedarse hasta 2024.

Esta cuestin tiene implicaciones ms all de Afganistn: Obama ha desarrollado toda una nueva estrategia de contrainsurgencia para ms de 75 pases, centrada en fciles entradas y salidas sangrientas de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos. Las Fuerzas Especiales ocupan un lugar destacado en los preparativos militares de Obama para Siria e Irn, que se han desarrollado a instancias de sus amos sionistas.

En el anlisis final, el aparato militar imperial entero del rgimen de Obama, mientras sea formidable sobre el papel, depende de formaciones para "operaciones especiales". Como tales, son la pieza central en la nueva guerra imperial, desarrollada como una respuesta a las demandas de reducir las fuerzas de tierra, limitaciones presupuestarias y creciente descontento domstico. Sus "acciones" estn diseadas para no dejar testigos ni evidencia embarazosa. Pueden ser los verdugos de nios, mujeres y civiles desarmados, pero son los carniceros de la Casa Blanca.

A despecho de todos sus crmenes y encubrimientos, la prioridad del rgimen de Obama es defender el imperio con el personal disponible a sus propsitos. As, mientras el sargento Bales est en Leavenworth, la elite afgana grita injusticia, las familias en Kandahar lloran a sus muertos y el plan Talibn urde su venganza.

En el frente domstico interno, Obama se enfrenta a una fuerte oposicin popular a las costosas guerras sin fin, que han destruido la economa de EEUU, y la ira creciente y desmoralizacin en las fuerzas armadas. Como resultado del descontento popular masivo del pueblo estadounidense con los polticos de ambos partidos, que han enviado tropas imprudentemente a guerras coloniales anacrnicas y que sirven a intereses de potencias extranjeras, el presidente ha emitido un decreto ejecutivo que le permite asumir facultades dictatoriales a fin de militarizar la economa en su conjunto, sus recursos y su fuerza de trabajo. Para sostener el imperio global, el 16 de marzo 2012 Barak Obama emiti la Orden Ejecutiva Preparatoria de Recursos de Defensa Nacional (National Defense Resources Preparedness Executive Order, Ver la Noticia Ms Censurada N 1).

Es evidente que las guerras coloniales permanentes no pueden sostenerse a travs del consentimiento de los ciudadanos y tales guerras no pueden ser procesadas, ​​ de acuerdo a los manuales militares y los Convenios de Ginebra. En este punto, slo el modo presidencial de "gobernar por decreto" puede asegurar el cumplimiento de los ciudadanos en el pas y slo las masacres y encubrimientos pueden sostener las ocupaciones coloniales en el extranjero. Pero estos estn desesperados, y temporariamente: Cuando las medidas extremas hayan seguido su curso no habr nada para sostener de nuevo la cada y nada podr salvar al presidente de un imperio colapsado por la rebelin de sus ciudadanos y soldados.

 

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno

Fuentes y referencias:

1) James Petras, ex profesor de sociologa de la Universidad de Binghamton, Nueva York, detenta una membresa de 50 aos en la lucha de clases, es asesor de Los Sin Tierra y Sin Trabajo de Brasil y Argentina y es co-autor de la Globalizacin Desenmascarada (Zed Books, editorial poltica britnica).

● Al-Akhbar, More than One US Soldier Involved in Massacre: Afghan President, Al-Akhbar English, March 16, 2012, http://english.al-akhbar.com/content/multiple-soldiers-involved-killing-afghan-civilians-afghan-president.

● James Petras, The Massacre of the Afghan 17 and the Obama Cover-Up, Information Clearing House, March 27, 2012, http://www.informationclearinghouse.info/article30922.htm.

http://www.mediafreedominternational.org/2012/03/24/afghan-president-us-soldier-did-not-act-alone-in-massacre-of-16-civilians/

http://www.mediafreedominternational.org/2012/03/27/obama-covers-up-afgan-massacre/

Student Researchers: Annie Keating (College of Marin); Dane Steffy (Sonoma State University)

Faculty Evaluators: Susan Rahman (College of Marin); Peter Phillips (Sonoma State University)



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