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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2012

Lo que hunden mientras flotan

Rodrigo Fernndez Miranda
Alba Sud


 

 

Despus de un importante proceso de reconversin de una industria naviera en decadencia por las innovaciones en materia de transporte producidas durante los perodos blicos, a finales de los Aos Dorados de la economa mundial (1948-1973) aparece el turismo de cruceros moderno. En aquel momento como una modalidad elitista del turismo internacional. A partir de entonces, esta actividad ha mostrado un incremento exponencial de la demanda y una sensible innovacin y evolucin cualitativa de la oferta.

Esta prctica turstica tiene su origen en la fusin, por una parte, entre la industria del ocio y el turismo y, por la otra, la del transporte martimo de personas. As, el turismo de cruceros representa una combinacin entre transporte, alojamiento y entretenimiento, uniendo en un mismo espacio flotante las infraestructuras necesarias para el desplazamiento, la estancia, el esparcimiento y los dems servicios destinados a los consumidores.

Tal y como sucedi con el turismo internacional de estancia, la estampida del turismo de cruceros se inici cuando la actividad fue dejando de ser concebida como un lujo elitista y comenz a comercializarse como un lujo pero destinado a las masas consumidoras, principalmente de pases centrales. Aunque aos ms tarde que en el turismo internacional de estancia, este incipiente proceso de masificacin de los cruceros tursticos tuvo resultados similares: fuerte crecimiento de la demanda y diversificacin de la oferta, reduccin de los precios de venta y nacimiento de nuevos itinerarios y destinos. Asimismo, implic una clara tendencia hacia la concentracin de los operadores e increment sobremanera las consecuencias negativas derivadas de la actividad.

El turismo de cruceros es el subsector que mayor crecimiento ha experimentado durante las ltimas dcadas en la economa globalizada: la demanda mundial se ha multiplicado cuarenta veces en cuatro dcadas, y durante los ltimos seis aos se ha duplicado, superando en 2011 los veinte millones de consumidores. Sin embargo, su techo parece estar todava lejos de alcanzarse. En cuanto a la oferta, que est cada vez ms segmentada [1], a bordo de las embarcaciones, que llegan a tener capacidad hasta para seis mil personas, se incluyen servicios como pistas de tenis y de patinaje sobre hielo, piscinas, casinos, centros de belleza, planetario, centros comerciales, campos de golf, galeras de arte, centros de negocios, cines, spa, rocdromos, trampolines, capillas, lavandera, servicio de revelado de fotografas, y hasta una ola artificial para deslizarse dentro del crucero, entre otros.

Se trata de una actividad en la que el territorio del Estado espaol, principalmente algunos de sus puertos, tiende a posicionarse entre los principales mercados de la Unin Europea: como pas emisor, la demanda se quintuplic en los ltimos diez aos, y como receptor, en 2011 hubo ms de cinco millones de visitas de cruceristas. Mientras tanto, el Mediterrneo casi ha duplicado su cuota de mercado mundial como destino de los cruceros en los ltimos cinco aos.

En esta carrera por el crecimiento, la huella social, econmica y medioambiental que va dejando tras de s el subsector del turismo de cruceros se agrava de manera proporcional a su crecimiento. La masificacin de esta actividad, cada vez ms integrada en los patrones de consumo turstico en los pases centrales, deriva en que sus impactos sean cada vez ms profundos y, muchos de ellos, irreversibles.

Un paradigma de la globalizacin

Por otra parte, el turismo de cruceros es un ntido paradigma del funcionamiento de la globalizacin econmica en el Siglo XXI. En primer lugar, caractersticas definitorias de esta actividad (como la movilidad fsica, la posibilidad de recolocacin del capital en tiempo y lugar a conveniencia de los intereses de las operadoras, contar con una poblacin trabajadora que puede proceder de cualquier parte del planeta, la posibilidad de seleccionar las condiciones fiscales y laborales nacionales que resulten ms provechosas para las empresas o la ausencia de regulaciones globales estrictas para la actividad, entre otras), aunque ms radicalizadas, son tambin caractersticas definitorias de esta globalizacin.

A esto se deben aadir otros dos aspectos: en primer lugar, en la oferta el nivel de concentracin de los operadores es superior seguramente a todas las actividades econmicas globalizadas, con tres empresas transnacionales oligoplicas que controlan prcticamente todo el mercado mundial. El segundo aspecto son las condiciones laborales de conveniencia a las que estn sometidas las personas trabajadoras a bordo: una precarizacin extrema del empleo facilitada por el uso de las banderas de conveniencia en este tipo de embarcaciones.

Por su parte, en la demanda es destacable que, a travs de un fuerte incremento en la inversin publicitaria, se est logrando que el cruceros tursticos comience a integrar los patrones de consumo de ocio en los pases del Norte econmico, tendiendo a configurarse como un objeto de deseo masivo y promoviendo as el consumo aspiracional entre las clases medias consumidoras.

Finalmente, tambin son un emblema de esta globalizacin econmica los graves impactos que esta actividad conlleva a todos los niveles, constituyndose as tambin como un paradigma de las desigualdades estructurales, de la insostenibilidad del modelo productivo y del estilo de vida hegemnico en los territorios opulentos del planeta.

Los principales impactos de esta actividad se pueden resumir de la siguiente manera: la contaminacin del aire, el agua y la tierra y la destruccin de biodiversidad marina en materia medioambiental. En el mbito social, la violacin sistemtica de derechos sociales, laborales y sindicales, y prcticas discriminatorias por motivo de origen tnico o racial, nacionalidad o gnero a las personas trabajadoras a bordo de las embarcaciones. Por ltimo, la impunidad fiscal y el oscurantismo financiero a travs del uso de banderas de conveniencia y parasos fiscales, adems de las fuertes dinmicas de control y concentracin de los beneficios de la actividad, con una competencia desigual para las pequeas y medianas explotaciones tursticas en los destinos, y prcticamente sin derramas para las poblaciones anfitrionas.

Detrs del escenario del lujo y la exclusividad, las bambalinas del turismo de cruceros ponen en evidencia un ejemplo radical de esta globalizacin econmica diseada nicamente para el beneficio del gran empresariado, y que est resultando empobrecedora para las mayoras, explotadora para los trabajadores y trabajadoras, saqueadora para los recursos y los materiales, y devastadora para las condiciones naturales del conjunto del planeta.

Lo peor, por venir?

En el storytelling [2] dominante existe un interesado olvido de los lmites biogeofsifos de inputs (por ejemplo, el agotamiento de los recursos) y de outputs (por ejemplo, la saturacin de los sumideros) con los que, necesariamente, se enfrentan los modelos de produccin, transporte, distribucin y consumo. Este es uno de los relatos ficcionales con un fuerte contenido ideolgico y, seguramente, con una menor carga lgica y verdica. Aunque, a pesar de ello, haya logrado convertirse en todo un reflejo del imaginario colectivo de las sociedades de consumo.

Sin embargo, la realidad se impone, y muestra que las evidencias medioambientales de la insostenibilidad del modelo son cada vez ms incuestionables. Por ejemplo, el cambio climtico, la contaminacin del agua, la tierra y el aire, la prdida de biodiversidad o el agotamiento de las materias primas, los recursos y las fuentes de energa son algunos de los elementos que pueden ilustrar este escenario.

En este contexto de crisis ecolgica, energtica y climtica que atraviesa el planeta, el turismo de cruceros aparece como una apuesta de presente y futuro del gran empresariado turstico, en un sentido contrario a esta realidad de los lmites. Mientras que el turismo internacional masivo de estancia parece acercarse a una situacin de saturacin, la historia comercial de los cruceros tursticos parece estar comenzando a escribirse. El hecho de pensar que el auge y los records de desplazamientos de este subsector pueden estar todava por llegar, obliga a poner especial atencin en estas cuestiones.

El modelo de desarrollo turstico en el capitalismo global est auto-condenado al crecimiento infinito para garantizar su propia supervivencia, por lo que, viviendo en un mundo finito y de recursos limitados, se podra decir que es un modelo suicida. Por ello, para contrarrestar este sinsentido se hace cada vez ms imprescindible una reflexin crtica sobre las formas de viajar, de disfrutar, de conocer y de descansar en el marco de las sociedades de consumo, a la vez que se van construyendo y promoviendo alternativas Norte Sur para otros turismos.

As, las iniciativas impulsadas desde los movimientos por un turismo responsable se apoyan en un conjunto de principios y criterios fuera de las lgicas productivista y economicista, y relacionados con valores, como la equidad, la solidaridad, la justicia o el respeto por el medioambiente. En cuanto a las formas de produccin, se plantea que un turismo responsable debe promover el desarrollo local de las comunidades receptoras, contribuir a la proteccin y conservacin de las condiciones naturales del territorio, ser social y econmicamente sostenible, producirse a pequea escala y con condiciones laborales dignas. Respecto a las formas de consumo, se propone un turismo fuera de las lgicas y dinmicas del consumismo, se apela a la responsabilidad de las personas viajeras, se insta al respeto a las culturas locales y a unos intercambios interpersonales con roles horizontales.

En este sentido se trata, por una parte, de una transformacin sociocultural que incida directamente en un cambio esencial en el estilo de vida de las clases medias consumidoras en las sociedades del Norte econmico. Por otra parte, de una evolucin que ponga a la vida en el centro, a la economa al servicio de las personas, y a la sostenibilidad social y medioambiental como norma de un nuevo modelo econmico, productivo y de desarrollo.

Notas:

[1] Entre los distintos segmentos en el turismo de cruceros se pueden destacar: cruceros de golf, enolgicos, para singles, temticos, para gais, naturistas, para empresas, de gran lujo, entre otros.

[2] Este concepto se puede explicar de la siguiente manera: el poder que tienen las historias para constituir una realidad [] Y el storytelling ha llegado a rivalizar con el pensamiento lgico [] Una historia que procura una explicacin tranquilizadora de los acontecimientos tambin puede engaar al eliminar las contradicciones y las complicaciones. Fuente: Lynn Smith, "Not the same old story", The Los Angeles Times, 2001.

Rodrigo Fernndez Miranda es miembro del equipo de investigacin de Alba Sud, donde gestiona el blog Terminales, sobre los impactos de las sociedades de consumo en el capitalismo global.


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