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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2012

Entrevista a Luz Gmez Garca, Premio Nacional de Traduccin por "En presencia de la ausencia"
Voz y memoria de Mahmud Darwix en espaol (1/2)

Laura Casielles
http://www.aish.es


Luz Gmez Garca (Madrid, 1967) lleva ms de una dcada acercando a los lectores espaoles la obra del poeta palestino Mahmud Darwix. Profesora en la Universidad Autnoma de Madrid, combina su especialidad, el estudio del pensamiento islmico e islamista, con una aficin que ha sabido convertir en un segundo oficio: la traduccin de poesa rabe al castellano. Por uno de sus ltimos trabajos (En presencia de la ausencia , la autobiografa potica de Darwix), ha recibido recientemente el Premio Nacional de Traduccin otorgado por el ministerio espaol de Cultura.

Hemos conversado con ella sobre el oficio de traducir y sus dificultades, sobre la poesa rabe y algunos de sus autores, sobre los encuentros y desencuentros entre las culturas de las orillas del Mediterrneo. En los prximos das, publicaremos una segunda parte de esta entrevista, en la que la conversacin deja los temas culturales para abordar la situacin de Palestina.


En primer lugar, queremos acercarnos de tu mano a En presencia de la ausencia. Qu puedes contarnos sobre lo que encontrar el lector cuando se sumerja en este libro?

Pues lo primero que encontrar ser una gran dificultad. Y encontrar una dificultad, en el caso de una traduccin, siempre es achacable al traductor. Eso es una ley de la naturaleza. Y es justo, hay que achacar al traductor su impericia a la hora de traducir; pero en este caso, aunque est mal que yo lo diga, en descargo mo he de decir que es un libro especialmente difcil. En l se tratan multitud de temas: la identidad, el exilio, la memoria, Palestina, el amor, la muerte, la historia... Y adems se hace con muchos estilos de escritura, desde la escritura del Corn hasta la escritura de la literatura de adab [1], la poesa clsica, la poesa contempornea... as como las indagaciones por libre en el lenguaje. Une la poesa y la prosa, y dentro de la poesa, en l hay lrica, pica, elega... se salta todas las divisiones de gneros. Por eso, es un libro complejo, muy denso, en el que es difcil adentrarse. Es difcil para el lector rabe; y por tanto es difcil en una traduccin. Pero ms all de esas dificultades, por lo que me parece un libro magnfico es, precisamente, porque en l se anan con maestra muchas cosas. Se trata de la autobiografa potica de Mahmud Darwix, pero va ms all de eso. En el libro se vincula su historia personal con lo colectivo, que es la historia de la Nakba [2] , la historia palestina e incluso la historia rabe desde 1948. Por todas esas razones es un libro muy significado. Ahora bien, tampoco ha de tomarse la dificultad a la que me refiero como un obstculo insalvable: son complejos y extraos los dos primeros captulos pero luego el lector mnimamente familiarizado con la historia de Palestina va reconociendo sus principales acontecimientos.


Ante todas esas dificultades, cmo fue el proceso de traduccin?


Este libro lo traduje porque el propio Darwix insisti en ello. No est an traducido al francs, idioma en el que siempre han ido por delante con sus traducciones. Y la versin norteamericana sali a la par que la ma. Cuando publicaba un libro, l tena la costumbre de llamar a algunas personas y preguntarles qu les pareca. Despus de publicar En presencia de la ausencia, y luego La huella de la mariposa (que saldr tambin en Pre-Textos en breve), me llam un par de veces. Me acuerdo de que con En presencia de la ausencia yo le dije: Es un libro extraordinario, pero realmente difcil, no s cmo traducirlo, no s cul ser el resultado en espaol, cmo lo va a entender el lector; estas cosas de los traductores. Con La huella de la mariposa, fue mucho ms fcil, es un libro ms asequible, ms carioso, de poemas en prosa, una especie de diario potico. Pero En presencia de la ausencia me pareca una locura, porque como comentaba antes es un libro difcil incluso para el lector en rabe. Pero empec con la tarea y la suerte es que, hasta que muri, siempre he contado, tanto en este libro como en los anteriores, con la comprensin de Mahmud. Yo le contaba mis dificultades con la traduccin, a veces enormes, pero siempre me deca: sigue traduciendo, lo importante es que suene bien. Y as, intentndolo, y rehacindolo una y otra vez el libro empez a tomar forma y sentido. He de decir que ningn poema de los que he traducido de l tiene tantas versiones como cada pgina de este libro en prosa.


Llevas ya casi dos dcadas acercndonos a los lectores de espaol la obra de Darwix. Cmo ha sido tu trayectoria como traductora de sus libros?


Empec a traducir porque, cuando estaba ya inmersa en el mundo de la universidad y de la investigacin con mis estudios, que van por otros caminos (se centran sobre todo en las ideologas rabes del siglo xx, en el islamismo), quise recuperar el contacto con algo que siempre me haba gustado e interesado mucho: la poesa, tanto la rabe como la espaola. Me interesaba la poesa, pero yo no soy poeta, y fue a travs de la mediacin entre las lenguas como encontr una manera de recuperar esa aficin que tena. En aquel momento, Darwix era uno de los autores que ms conoca y que ms me gustaba: lo haba ledo, haba ido a un concierto de Marcel Jalife en Tnez que me haba impresionado... As que empec a traducir sus poemas.

El primer libro que publiqu fue Limada tarakta al-hisan wahidan (literalmente Por qu has dejado solo al caballo), en el que empec a trabajar en 1996. Empec a traducirlo y a pelearme con las editoriales para sacarlo adelante. Fue muy complicado pero al final se public en Ctedra en el ao 2000, con otro ttulo que yo eleg, el de un poema del libro: El fnix mortal. Y cuando sali, una de las primeras preguntas que me hacan los que saban rabe era acerca del ttulo. Yo no conoca a Darwix en aquella poca, me puse en contacto con l (despus de varias peripecias consegu que el contacto fuera directo y no a travs de la revista que diriga, Al-Karmel), y una de las primeras cuestiones que surgi en aquellas primeras conversaciones por telfono fue precisamente el asunto del ttulo. Yo le expliqu que en castellano eso de por qu has dejado solo al caballo no se entenda, que haca pensar en una pelcula del Oeste, y que eso en Espaa no nos deca nada en relacin con Palestina. Y que, por el contrario, la imagen del fnix tiene mucha fuerza en el imaginario occidental, muchas implicaciones... Guard un silencio muy peculiar suyo de aceptacin, incluso creo que le gust. Seis aos despus, en un encuentro en Madrid en la Residencia de Estudiantes en el que dialogaba con Mark Strand, al nombrar el libro en rabe lo hizo con el ttulo que yo le haba dado (Masra al-unq). Realmente lo complicado a efectos editoriales fue este primer libro. An publiqu en Ctedra el siguiente, Estado de sitio. Luego pas a Pre-Textos, donde salieron Poesa escogida y Como la flor del almendro o allende.


Dice el propio Darwix en este libro: La fascinacin por la mitologa condiciona tu eleccin de las metforas. Esto nos lleva a pensar en una de las mayores dificultades que se pueden presentar a la hora de traducir una escritura como la suya, en la que los referentes culturales tienen un enorme peso. Cmo afrontas ese reto de trasladar al lector un imaginario que no es el suyo? Se siente incluso un cierto vrtigo ante la posibilidad de que incluso a una misma se le puedan escapar algunas referencias, algunas claves?

Es cierto que hay muchas referencias que a veces ni siquiera conoces y que es necesario investigar. Por ejemplo, en este libro haba una parte de los referentes que me era familiar: todos los que vienen del imaginario judeocristiano, del islmico, de la historia palestina... Pero haba otros que me costaba entender, que desconoca.

Por ejemplo, hay muchas referencias a los cananeos, as que investigu sobre su historia, su modo de vida, su artesana, sus dioses... Y sin embargo tena la sensacin de que no encontraba lo suficiente, que me faltaban datos. De repente, leyendo hace poco a Shlomo Sand, un gran historiador israel, encontr unas lneas en que haca referencia a un pasaje bblico relacionado con los cananeos: No os queremos ni por leadores ni por portadores de agua. Al leerlo sent que me sonaba mucho, y record que era algo que yo haba traducido en este libro de Darwix. Lo busqu y encontr que yo haba traducido que Menahem Begin deca: No os quise ni por leadores ni por azacanes (azacanes es un trmino procedente del rabe que significa porteadores de agua). Me di cuenta de que, aunque desconoca la referencia, me haba llevado ah la lgica interna de la lengua de Darwix.

Y eso ocurre muchas veces: es la lengua la que te lleva. Solemos darle mucha importancia a trasladar los referentes, a salvar la distancia cultural... y se nos olvida que hay una cultura comn. Nos quieren hacer caer en la trampa de la distancia cultural. Yo siempre defiendo lo contrario: que hay una cultura comn, que tiene que ver con el Mediterrneo. Yo vengo de Segovia, de la Castilla profunda, y tard en comprenderlo. Se trata de una mezcla de elementos materiales e inmateriales. Yo tengo una formacin cartesiana y marxista, por lo que lo inmaterial no forma parte de mi discurso... Son por tanto la propia lengua rabe y la cultura comn los mejores aliados para salvar las supuestas diferencias culturales. Sin olvidarse de la documentacin.


Sin embargo, tambin en esa propia lengua est parte de la dificultad. Rescatamos otra cita del libro: No sueles preguntarte qu voy a escribir, sino ms bien cmo voy a escribir. O, ms adelante: La letra puede gustarme o no gustarme, pero lo que me cautiva es el ritmo. En la traduccin, y sobre todo en la de poesa, tambin es importante tener en cuenta el ritmo, el sonido, la oralidad: la voz del autor, en definitiva. Tambin en esto nos lleva la lengua?

Cuando al traducir nos encontramos con un pasaje en que predomina lo connotativo, lo fontico, ... es una de las cosas ms complicadas que hay en rabe. Cuando uno se enfrenta a un autor rabe y aparecen los juegos lingsticos es un horror. Darwix tiene algunas cosas en este sentido, pero no es de los ms aficionados a este tipo de juegos, no tanto como otros autores como Adonis o Ounsi al-Haj.

Yo creo que, muchas veces, para traducir estas cosas, ms que las notas a pie de pgina, importa conectar con los referentes del lector: si uno encuentra en rabe que algo le recuerda a la muerte, al nacimiento, a la religin, a lo que sea, la labor es trasladar esa sensacin al castellano. Y como decamos antes, eso no es tan imposible como puede parecer, partiendo de esa cultura comn en la que muchas cosas se viven de manera parecida, y por tanto se pueden aproximar a travs de la lengua. Un da hablando, Darwix me dijo: Anti lisani bi-l-isbaniya (T eres mi lengua en espaol). Pero en rabe hay dos palabras que se traducen por lengua: luga, que se refiere a lo lingstico, al idioma; y lisan, que se refiere al habla, a la lengua en cuanto msculo, a lo hablado. Y l usaba este segundo trmino, lisan, porque la traduccin es lo que te permite hablar en otro idioma, decir realmente las cosas en l.


Sin abandonar el oficio de la traduccin, pero en el terreno ms pragmtico, cul crees que es el estado actual de la traduccin de obras escritas en rabe en Espaa?

Sobre esto ya se han escrito algunas cosas, por ejemplo se han ocupado de ello los profesores Luis Miguel Prez Caada y Gonzalo Fernndez Parrilla. Yo voy a resumir a mi manera.

Ha habido tres momentos (espero que haya cuatro, pero creo que an estamos en el tercero) en la traduccin de la literatura rabe en Espaa en poca actual (desde la Transicin, por hablar como de todo en este pas). Diramos que hubo un momento, hasta el premio Nobel a Naguib Mahfuz, en el ao 1988, en que la traduccin del rabe era una cosa voluntarista, de personas que se dedicaban a ello por su propio inters y su propio empeo. Las editoriales comerciales no estaban dispuestas a publicar literatura rabe, y exista el convencimiento de que esta no llegaba a los espaoles, que no les poda interesar. Tras el Nobel a Mahfuz, parece que se descubre la literatura rabe, y se produce cierto auge. En esta segunda etapa se publican bastantes traducciones, interesa algo ms y encuentra su hueco en el mundo editorial. Pero cuando ese boom relativo pasa, se vuelve a caer en un bucle en el que se publican solo autores contados. Podra llegar a parecer que no hubiera ms literatura rabe que ese puado de nombres.

En esto parte de culpa la tendremos los especialistas, naturalmente, que no habremos sabido llegar a los editores, hacer el trabajo; pero no solo. Es necesario decir que en Espaa ha faltado apoyo institucional a la difusin de la cultura rabe, no ha habido un inters real en fomentarla. Por ejemplo, por parte de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional o, por supuesto, de Casa rabe, que ha centrado su labor en lo la economa, la sociologa, la poltica... pero ha dejado muy de lado la literatura. De todas formas, me parece que hay que ser muy crtico con cmo se ha desarrollado el poco apoyo institucional. Colecciones de literatura como la de la AECID con feos diseos y mala distribucin le hacen un flaco favor a la literatura rabe. Desde que empec a traducir a Darwix tuve claro que hacerlo bien consista no solo en traducirlo lo mejor posible sino en editarlo lo mejor posible. Y eso significaba sacarle del circuito del voluntarismo (o de la militancia) y meterlo en las grandes colecciones de poesa. En ese sentido, la coleccin de Ctedra primero, escasa pero muy prestigiosa, y Pre-Textos despus han sido el salvoconducto para que el lector de poesa espaola leyera a Darwix en su marco: el de la poesa universal del siglo xx.


Dentro de ese marco, lo cierto es que Darwix ha sido uno de esos autores ms traducidos, y por tanto ms ledos, fuera de los pases arabfonos. Crees que en cierto modo eso ha hecho que su obra, con sus particulares caractersticas, se convierta en una especie de paradigma de lo que el lector espera cuando aborda la poesa rabe?

Imagino que te refieres a la lectura poltica. Una de las cosas que ms ha condicionado la percepcin de la poesa rabe, y en general de toda la cultura rabe, es su lectura poltica. Es cierto que la historia rabe del siglo xx es trgicamente poltica, que est marcada en trminos de revolucin, contrarrevolucin, tercer mundo, militancia... Pero yo intento reivindicar que la literatura rabe, y la poesa en concreto, son universales: que tienen ese tinte, es cierto, pero no es ni ms marcado ni distinto ni ms especfico que lo que sucede en otras literaturas o en otras culturas. En comparacin con Hispanoamrica, por ejemplo, la poesa rabe de los ltimos cuarenta aos, por no ir ms lejos, no es ms poltica que la poesa iberoamericana de la misma poca. Qu sucede? Que los lectores occidentales probablemente solo podemos acercarnos a ella e interpretarla desde un punto de vista poltico, y no cultural. Ese es el estereotipo en el que estamos inmersos, en el que la poltica, o su carencia, o su distorsin, lo puede todo. A m, que soy una persona familiarizada con la ideologa y con, las construcciones polticas del mundo rabe del siglo xx, podra parecerme normal que fuera as. Pero hay que discutir qu entendemos por poltica: la poltica tambin es creacin, la poltica es cultura, la poltica es vanguardia. Cuando uno lee a Mahmud Darwix en trminos polticos restringidos est equivocndose, porque si Darwix es poltica lo es en el sentido mencionado. Puedo estar de acuerdo en que la poesa de Darwix es una poesa poltica, si por eso se entiende que trata de aspectos como la identidad, las relaciones entre lo local y lo universal, el ideal humanista. Evidentemente eso es poltica, pero no rabe, no especfica, no reductora. Resumiendo, creo que a Darwix se le puede leer, primero, en clave darwixiana; en clave palestina, por supuesto; en clave rabe; incluso en clave mediterrnea. Pero si Darwix es un gran poeta, como yo creo, todos estos aspectos se integran y permiten una lectura universal. Compartimentar no deja de ser una prctica orientalista cuando se pone al servicio de la eterna dialctica inferior/superior.


Adems de En presencia de la ausencia, acabas de publicar otra traduccin, la del libro de poemas Un minuto de retraso sobre lo real, del libans Abbas Beydoun (Vaso Roto, 2012). Tienen algo en comn estos autores? Qu motivos son los que te llevan a traducir un libro al espaol, qu es lo que despierta tu inters por hacer ese trabajo?

En general, con las traducciones una se pregunta: Para quin traduzco?. Porque leer en rabe es una cosa y traducir es otra. E inevitablemente te dices: En esta Espaa en la que estamos, con la deuda, con los desahucios, con este Gobierno expoliador, para qu traducir estas cosas? Pues bien: yo creo que s que es imprescindible traducirlas, y no por una cuestin autorreferencial. No soy de las personas que defienden romnticamente la idea de arabismo, de un Al-ndalus mtico; ni me lo planteo, no va conmigo y lo veo como el origen de mil malentendidos. Pero s creo en el decurso cultural en trminos generales. As que cuando traduzco intento proyectar eso. Cuando traduje a Abbas Beydoun despus de haber traducido a Darwix, me di cuenta de que no se parecan en nada y sin embargo algo los una. Yo creo que coinciden en un intento de rebasar el marco rabe. Son esos los poetas rabes que ms me interesan. Beydoun es un poeta que, desde el Lbano, ha entroncado con la literatura centroeuropea, con la que Darwix, por ejemplo, no tuvo un contacto preferente. Para m eso me supone un reto como traductora.


Por ltimo, queremos pedirte una recomendacin literaria. Qu obras aconsejaras a un lector que quiera iniciarse en la literatura rabe, a alguien que desee adentrarse en esta cultura de la que como decamos el Mediterrneo nos une y separa a la vez?


Voy a recomendar tres obras conocidas, pero voy a explicar por qu.

La primera, para cualquiera que quiera entender las construcciones literarias, culturales, ideolgicas, polticas e histricas del mundo rabe contemporneo, hay una obra de narrativa fundamental y que se puede leer en todos esos registros, que es Hijos de nuestro barrio, de Naguib Mahfuz. Creo que es una obra que resume muy bien la fuerza, a veces demoledora, del monotesmo.

En segundo lugar, una obra iconoclasta, que rompe con los esquemas patriarcales, no solo en cuestiones de sexo y gnero sino lingsticas: Historia de Zahra, de Hanan as-Shaikh.

Y en tercer lugar, La Cueva del Sol, de Elias Khouri, una de las ms impresionantes novelas sobre la experiencia del pueblo palestino.

Estas seran las tres obras que yo recomendara para empezar, siguiendo la referencia mediterrnea de la pregunta. Pero con ello queda fuera una que es fundamental: Ciudades de sal, de Abderrahman Munif. Es una novela sobre el petrleo y la transformacin a la que ha llevado a la Pennsula Arbiga y al Golfo. Quiz es la novela que hay que leer para entender el futuro del mundo rabe, que parece desplazarse del Mediterrneo al Golfo.


Notas:

[1] El adab es un gnero literario surgido en la cultura rabe durante el periodo abbas. A partir de los tratados moralizantes de buenas costumbres y urbanidad se fue generando una prosa rica y preciosista que trataba las humanidades en general, y cuyo equivalente en la cultura europea son las Belles Lettres.

[2] Literalmente, 'desastre'. El trmino se refiere a los sucesos acaecidos en 1948 como consecuencia de la creacin del Estado de Israel, cuando 750 000 palestinos fueron expulsados, desplazados y desposedos de sus propiedades; mientras, a los que permanecieron en Palestina los sometieron a un rgimen militar que restringa con dureza sus derechos y libertades.

Fuente:
http://www.aish.es/index.php/es/creacionarabe/literatura/3909-voz-y-memoria-de-mahmud-darwix-en-espanol-entrevista-a-luz-gomez-garcia-premio-nacional-de-traduccion-por-qen-presencia-de-la-ausenciaq-12


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