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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2012

Entrevista a Renn Vega Cantor, historiador y economista colombiano
La prosperidad consumista del capitalismo constituye una situacin excepcional en la historia de la humanidad

OPSur


Renn Vega Cantor es un reconocido historiador y economista colombiano, Doctor por la Universidad de Pars VIII, y profesor titular de la Universidad Pedaggica Nacional de Bogot. Ha publicado numerosos artculos y libros, entre los que se destaca Un mundo incierto, un mundo para aprender y ensear (2007), galardonado en 2008 por la Repblica Bolivariana de Venezuela con el Premio Libertador al Pensamiento Crtico. En la actualidad se encuentra exiliado en Argentina, debido a una campaa de difamaciones promovida desde el seno de la universidad -con complicidad de las autoridades acadmicas-, que tiene por objetivo acallar su compromiso intelectual y militante, y que recientemente incluy amenazas directas contra su vida. Afortunadamente, y a pesar de lo lacerante del exilio, Renn no ha dejado de trabajar y de ayudarnos a analizar y comprender la realidad en pos de su radical transformacin. A continuacin presentamos la primera parte del dilogo de ms de dos horas que mantuvimos con l, a propsito de la crisis econmica mundial que atraviesa el capitalismo, la emergencia de una crisis civilizatoria como producto de la depredacin de los ecosistemas y los bienes comunes naturales entre los que se encuentran los hidrocarburos-, y los desafos que esta situacin plantea a las fuerzas anti-capitalistas.

Los anlisis de la actual crisis econmica revelan la existencia de tres lecturas diferentes: una que la asume nicamente como financiera, producto de la irresponsabilidad de los Estados y la avaricia de especuladores individuales; otra que sostiene que la misma tuvo un origen financiero, pero que ahora se ha trasladado a la economa real, al sector productivo, que es entendido como un mbito virtuoso de valorizacin de capital; por ltimo, la que explica la situacin actual como resultado emergente de una crisis de larga duracin, que se remonta a la dcada de 1970. Qu opinin te merecen estas diversas interpretaciones, y cul es tu lectura de la crisis?

En primer lugar, la crisis se prolonga ms de lo previsto porque cuando se inici en el 2007-2008 se dijo que iba a ser de muy corta duracin, que rpidamente se iba a superar. Y efectivamente empez a ser analizada como un fenmeno coyuntural por una parte y, por otra parte, como exclusivamente financiero. Y lo llamativo es que se impuso un punto de vista extrao en la lgica neoliberal, porque se viene anunciando, desde que la vulgata neoliberal se ha constituido en la forma dominante del capitalismo contemporneo, que no existe sociedad sino solo individuos, que stos son el centro de la vida y con su accionar personal y subjetivo maximizan no solamente riqueza para ellos, sino para el conjunto de la sociedad. Entonces, se exalt el individualismo como la mxima expresin de la libertad humana. En trminos econmicos, eso quera decir que los individuos podan enriquecerse, recurriendo a los mecanismos que se les antojaran y, al final, lo importante es que fueran exitosos. No interesa si para ser ganadores se deben matar a miles de personas. Si un individuo lo puede hacer y eso le produce ganancias, en la lgica neoliberal eso no es problemtico, porque simplemente hay que eliminar las interferencias que impiden la maximizacin de ganancias de los sujetos individuales.

Esta forma de ver el mundo o la sociedad se impuso en los ltimos 25 aos y resulta paradjico que cuando sucede la crisis, las primeras explicaciones digan que sta es un resultado de las acciones desmedidas e irresponsables de ciertos individuos. En la lgica que se impuso esta explicacin suena, por decir lo menos, extraa. Y sin embargo, esa es una de las explicaciones que se ha impuesto y sigue siendo dominante entre muchos tericos prximos al neoliberalismo que durante 25 aos nos dijeron exactamente lo contrario. Esta es una explicacin, por supuesto, profundamente interesada, que desconoce el funcionamiento del capitalismo como un sistema contradictorio en el cual las crisis son una expresin del mismo sistema. Porque esa misma explicacin neoliberal durante mucho tiempo nos vino diciendo que prcticamente las crisis tradicionales del capitalismo ya estaban superadas. En los Estados Unidos, desde la dcada de 1990 se deca que las crisis tradicionales eran cosa del pasado y, cada vez que se presentaba una crisis, se indicaba que eran episodios un poco accidentales, pero que el sistema segua funcionando tal cual. Esta explicacin choca contra la dura realidad, primero porque la crisis se ha prolongado ms de lo previsto, y las soluciones planteadas por esta perspectiva no han atacado a fondo el problema. Soluciones que, entre otras cosas, ponen tambin en cuestin los mismos parmetros neoliberales, uno de los cuales sostiene que el Estado es ajeno a los problemas econmicos y, entre menos intervenga, mucho mejor para que el mercado se pueda regular por s mismo. Cuando sobrevienen estas crisis, desde la dcada de 1990, primero la del famoso .com, de las nuevas tecnologas, y luego la inmobiliaria, que ahora ha estallado. En todos estos casos, es al Estado al primero que se le llama para salvar la economa capitalista. Y eso tambin contradice los postulados neoliberales. El neoliberalismo tiene una particularidad: no es para nada autocrtico, y hace a un lado sus propias explicaciones y recurre a una especie de keynesianismo no reconocido, en el cual el Estado vuelve a tener un papel fundamental en la solucin de la crisis, por supuesto a favor de los sectores ms poderosos y responsables de la misma. Tericamente, esta explicacin no solamente es frgil, sino que polticamente pretende mantener al neoliberalismo como si nada hubiera pasado. Es decir, que se haga un poco borrn y cuenta nueva, que se siga adelante, y se vuelva a la vieja dinmica neoliberal, tal y como funcion aparentemente de manera armnica hasta el 2007-2008. En trminos tericos y polticos esta explicacin, para m, es profundamente frgil y contradictoria, y lo que pretende es recomponer el neoliberalismo.

Hay otra explicacin que, como usted dice, se remite al mundo financiero y tambin es, de alguna forma, prisionera de esta primera perspectiva. Adems, parte de una visin dicotmica, en la que se concibe al capitalismo como escindido en dos esferas separadas: el mundo financiero y el mundo productivo. Y se agrega que el mundo financiero es el de la corrupcin, el de la especulacin, es algo as como el capitalismo malo. Pero el mundo productivo es bueno, armonioso, y de lo que se trata es de volver a imponer este capitalismo positivo, o que la hegemona la tenga este sector del capitalismo bueno.

Esta es una perspectiva que est muy presente en los discursos de la presidenta argentina, Cristina Fernndez, cuando denuncia el capitalismo financiero, el capitalismo de casino, ponderando, como decs vos, a este otro capitalismo, que en Argentina podra identificarse con el perodo de industrializacin por sustitucin de importaciones

Esa es una teora que domina en gran parte los pases de Amrica Latina. En algunos casos esas posturas han llegado al mbito gubernamental y en otros se siguen moviendo en ciertos crculos acadmicos. El gran problema de esta perspectiva radica en que trata de presentar una dicotoma, cuando en el mundo real lo que hay es una interpenetracin de todos los capitales. Y no hay tal carcter positivo del capitalismo industrial, porque se deja de lado una cosa que es fundamental en la recomposicin capitalista en los ltimos 35 aos: la restructuracin del mundo del trabajo. Y esta restructuracin est recurriendo a los peores mtodos en la historia del capitalismo, en que se ha restituido, por ejemplo, la esclavitud en muchos lugares del mundo, o formas encubiertas de esclavitud. Se han destruido las conquistas de los trabajadores en todos los terrenos, se ha flexibilizado el mercado laboral, y de eso se ha beneficiado el capitalismo productivo y el capitalismo financiero. No hay diferencias notables en este terreno. Es decir que parte de la financiarizacin se apoya en la restructuracin del mundo del trabajo y en la superexplotacin. Por eso, la tesis mencionada resulta demasiado ingenua, por decir lo menos, porque no tiene en cuenta esa interpenetracin entre el capital financiero y el capital industrial. Se puede decir que se ha consolidado un modelo de capitalismo, al que yo llamo gansteril, que imita a todos los mtodos tpicos de la mafia, pero no solamente en el mbito financiero, sino en todos los sectores de la actividad econmica. Eso atraviesa, si pudiramos hacer esas separaciones que ya no existen, al capitalismo comercial, al capitalismo financiero, al capitalismo exportador y al capitalismo industrial. En todos los mbitos, el capital se ha beneficiado de la explotacin intensiva de los trabajadores. Lo ms significativo radica en que a partir de esa explicacin dicotmica se propone el regreso a un keynesianismo tradicional, tpico del Estado de Bienestar, como si nada hubiera pasado en estos 35 aos de historia. Es incluso la exgesis en muchos pases de la llamada burguesa nacional, para que vuelva a colocarse al frente de un proyecto, no se sabe de qu tipo, porque ni siquiera ahora se habla de industrializacin, sino ms bien de un neodesarrollismo-extractivista, al frente de cual estaran estas burguesas nacionales, que encarnaran ese modelo de capitalismo positivo.

Estas dos explicaciones tienen algunos problemas de tipo terico, pero tambin de tipo histrico, porque ambas piensan al capitalismo de manera coyuntural. En otros trminos, el capitalismo sera un sistema que se analiza en cada coyuntura de manera separada, sin tener en cuenta su movimiento estructural. Y aqu s me parece que es fundamental una visin histrica, que ayude a entender cmo ha sido el desenvolvimiento y la restructuracin del capitalismo, por lo menos en los ltimos 40 aos. Algunos autores, situados en la perspectiva de la crtica de la economa poltica, resaltan este elemento, para decirnos que estamos en una fase histrica caracterizada por una crisis permanente del capitalismo. Al respecto, se presenta un debate entre los que siguen hablando de ondas largas y los que dicen que ya no se puede seguir utilizando esta categora. Tambin se debate cundo se puede localizar el origen de la crisis, y cul es su naturaleza. Me parece importante reivindicar las visiones que sealan que estamos ante una crisis no financiera, sino una crisis de sobreproduccin, ante una crisis capitalista de realizacin y, por lo tanto, es necesario remitirse a lo que ha sucedido en el ciclo capitalista en los ltimos 40 aos. En esa perspectiva, se recalca que hay una crisis de sobreproduccin que se inici en 1967, pero que se agudiz, se hizo pblica, por decirlo as, en 1973, y que el capitalismo no ha podido solucionar. Y las tres soluciones que ha intentado poner en marcha, han sido fallidas. Cules han sido las tres soluciones? El neoliberalismo, la globalizacin, y la financiarizacin. Estas tres soluciones en lugar de atenuar la sobreproduccin, la han aumentado de varias maneras. Por ejemplo, el neoliberalismo ha reducido la capacidad de consumo de la poblacin y la ha segmentado de tal manera, que millones de personas han quedado al margen de conseguir hasta las cosas elementales que permiten sobrevivir, lo cual ha dejado sin vender una gran cantidad de mercancas. Por qu la globalizacin tampoco ha sido una solucin? La expansin mundial del capital ha incorporado a zonas que hasta ese momento no estaban integradas al capitalismo y estas regiones se han vinculado mediante la produccin de ms mercancas, con salarios mucho ms baratos, con condiciones de trabajo esclavistas o semi-esclavistas, con lo cual ha aumentado la produccin y hoy se ofrecen muchos ms objetos mercantiles al mercado mundial. Y, por ltimo, la financiarizacin ha sido un intento de escaparse a la inversin no productiva, para obtener ganancias espordicas, pero muy limitadas, que no se corresponden con transformaciones productivas que finalmente han llevado a la hipertrofia financiera y a las burbujas de especulacin que cada vez estallan con ms frecuencia y con efectos ms destructores, como lo podemos apreciar en la actualidad.

Estas soluciones han sido ficticias y tarde o temprano tena que reaparecer la vieja crisis, por decirlo de alguna manera. Se hace necesario recordar que la actual es una crisis de sobreproduccin, de inventarios, porque existe un mayor volumen de mercancas como resultado de las transformaciones tecnolgicas que se han incorporado al ciclo capitalista. Me parece que esta explicacin es mucho ms lgica y coherente, porque muestra el origen de la crisis en el modo de produccin capitalista, en sus contradicciones, y nos recuerda que las crisis no son algo aleatorio, sino caracterstico del capitalismo. Sin embargo, esta explicacin, para m, si se deja exclusivamente en el mbito del ciclo econmico, es incompleta. Porque no comprende lo nuevo que emerge en esta crisis. La novedad estriba en que no es una mera coincidencia que, al mismo tiempo, esta crisis capitalista venga acompaada, de manera paralela, con la irrupcin de otras crisis. Y eso hace alusin a una nueva caracterstica del capitalismo: la crisis no puede verse en trminos estrictamente econmicos, mucho menos en trminos financieros, porque eso significa desconocer otras realidades, otras crisis que emergen y cuya coincidencia, a mi modo de ver, no es accidental.

Es interesante lo que plantes con respecto al enfoque histrico de la crisis, porque desde las ciencias sociales siempre hay un afn por presentar novedades, una necesidad de postular que hay cosas nuevas, cuando muchas veces nos encontramos frente a tendencias que se exacerban en esta etapa del capitalismo. Por ejemplo, si hablamos de globalizacin, en realidad el capitalismo no puede pensarse desde sus propios orgenes si no se lo entiende como un sistema tendencialmente mundial; por otro lado, la financiarizacin tambin aparece un fenmeno recurrente como demuestra el trabajo de Giovanni Arrighi, El largo siglo XX, donde l plantea que en realidad que todos los ciclos del capitalismo histrico en los ltimos cinco siglos, alternan etapas de crecimiento de la produccin, con otras caracterizadas por una creciente financiarizacin del ciclo de acumulacin-. Por supuesto que esta historizacin, que nos lleva a remarcar un sinfn de continuidades, no debe hacernos perder de vista la existencia de fenmenos novedosos, dialcticamente relacionados con aquellas. De qu manera confluyen y dan forma a una crisis civilizatoria?

Primero, la exgesis de la coyuntura es una muestra del efecto nefasto del neoliberalismo sobre los economistas. Yo creo que esta crisis debera servir para una autocrtica del pensamiento econmico dominante y hegemnico, porque justamente una caracterstica de la economa que se ensea es presentar el capitalismo como un sistema natural, incluso ni siquiera se emplea ya el trmino capitalismo. Con la crisis se ha vuelto a poner sobre el tapete la actualidad de la discusin sobre el trmino capitalismo, ya que cuando se habla de economa de mercado se presenta al capitalismo como un sistema no-histrico, como algo natural. En concordancia, a los economistas no se les dota de instrumentos de anlisis histrico y, por eso, ellos viven prisioneros de la coyuntura, lo cual no solamente evidencia una crasa ignorancia sobre los procesos histricos reales, sino que impide entender lo que est pasando. Por ello, cada nueva crisis aparece como algo extraordinariamente novedoso en trminos econmicos y en trminos financieros, porque no se tienen en cuenta las razones estructurales e histricas de cmo funciona el sistema capitalista. El culto a la coyuntura no solamente lo profesan los economistas, sino que se ha impuesto en todas las disciplinas y viene mediada por la lgica periodstica, que le rinde pleitesa a lo instantneo, al presente perpetuo que se disuelve a cada minuto, como si cada una de las cosas que suceden se explicaran por s mismas, sin ninguna referencia con el desenvolvimiento temporal, en la larga duracin, de los procesos. Creo que es necesario enfatizarlo porque la mayor parte de los economistas no han sido autocrticos y se han mostrado incapaces de asumir sus propias limitaciones tericas y analticas. Es decir, el desarme durante 25 aos, en todo el mundo, del pensamiento crtico tiene una consecuencia negativa para el pensamiento econmico: la incapacidad de entender y de explicar lo que est pasando.

Y con relacin a la crisis civilizatoria, resulta llamativo lo siguiente: el proceso de expansin mundial del capitalismo, que ha copado hasta el ltimo rincn del planeta ahora s no es una afirmacin metafrica-, tiene efectos, porque estamos asistiendo a la imposicin capitalista que necesita, para poder funcionar, del consumo intensivo de materiales y de energa. Eso hay que resaltarlo, porque los economistas miran a esos factores no propiamente econmicos como externalidades que valen cero, que no tendran precio y, por lo tanto, nunca se tienen en cuenta. Hoy mismo ese anlisis muestra todas sus limitaciones. Porque la expansin mundial del capitalismo a partir de la explotacin intensiva de materiales y energa, destruye las bases que posibilitan la reproduccin del sistema o, en otros trminos, ponen en cuestin su misma reproduccin. Y aqu es necesario recuperar un trmino que utiliza Marx en El Capital, y ha retomado James OConnor, que es el de condiciones de produccin. Cmo las condiciones de produccin permiten que el capitalismo funcione? Qu son estas condiciones? Para que el capitalismo funcione no solamente se necesita fuerza de trabajo, sino tambin se requiere del medio natural: las aguas, el aire, los recursos forestales, la infraestructura que se construye a partir del medio natural. Esas condiciones naturales en el sentido que tienen que ver con el medio fsico y sus bienes comunes- permiten que el capitalismo funcione. Si esas condiciones no se pueden reproducir, pues entra en crisis el mismo sistema capitalista. Cmo puede funcionar el sistema capitalista con la destruccin acelerada de los ecosistemas, con la contaminacin de las aguas, con la desaparicin de los bosques y selvas del mundo? Estos son aspectos que emergen de manera crtica y generalizada en los tiempos actuales. No quiere decir que la destruccin ambiental sea nueva, siempre ha acompaado al capitalismo, pero como hasta no hace mucho tiempo el capitalismo contaba con reservas naturales para explotar, porque no estaba colonizado todo el mundo, la destruccin se eluda acudiendo a las nuevas reservas. Ya no hay reservas posibles en el mundo. Las grandes selvas del planeta estn siendo destruidas de manera acelerada, empezando por la selva amaznica, o por las de Borneo en Indonesia, que tambin es un lugar de biodiversidad muy importante. Todo eso est siendo colonizado y destruido y, entonces, emergen esos problemas ambientales, que no son en realidad nuevos. La nica novedad radica en que ahora son de una magnitud indita.

Tambin emerge otro problema que no es nuevo, pero que el capitalismo pretenda haber superado: el abastecimiento alimenticio. En trminos histricos hay corrientes analticas que hablan de los motines de subsistencia como una caracterstica del mundo pre-capitalista. Algunos de estos autores sealan que las crisis siempre han acompaado a la humanidad. Sin embargo, existe una diferencia entre las crisis capitalistas y las pre-capitalistas, porque las primeras responden al mismo funcionamiento estructural del sistema, como algo interno y endgeno, mientras que las crisis pre-capitalistas se originaran en factores externos a lo econmico. Aclaremos el asunto con un ejemplo: las grandes hambrunas medievales que tienen un gran impacto demogrfico, a qu se deban? Al hecho de que se destruan los alimentos por la accin de una plaga, de una sequa, porque llova ms de la cuenta o por fenmenos similares. Y eso paralizaba o impactaba el funcionamiento econmico del sistema feudal. Pero esa crisis alimenticia no era un resultado del mismo funcionamiento de ese sistema, aunque se expresara en la carencia de alimentos, lo que originaba motines, protestas y rebeliones, hechos que los historiadores han llamado motines de subsistencia. Es decir, la causa fundamental que explica esos motines es la carencia de alimentos, que lleva a la gente a insurreccionarse porque est siendo atacada por el hambre. En otros tiempos no muy lejanos, se deca que ese tipo de protestas eran propias de la economa pre-industrial, pero al emerger la sociedad industrial capitalista se dej de hablar de las crisis de subsistencia, y se dijo que eso era cosa del pasado. En el 2008-2009 reaparecen masivamente los motines de subsistencia, que se presentaron en ms de 50 pases. Por qu se vuelven a presentar en ese momento? Algunos dirn que es casual, o que es un resultado del aumento en los precios de los alimentos, lo que a su vez se explica por factores especulativos. Me parece que tal explicacin oculta la razn de fondo. S, claro que hay especulacin con los precios, y hay monopolio en la comercializacin de alimentos, eso es innegable. Pero ese es un factor aparente y secundario. El factor fundamental estriba en el tipo de agricultura que se ha establecido y cmo funciona: es una agricultura petro-dependiente, es decir, que opera en gran medida por las inversiones en agroqumicos, en fertilizantes, que se producen a partir del petrleo. Y todo el ciclo de la produccin agrcola est determinado por los precios del petrleo, y por lo que pasa con esta energa fsil. En esa medida, la dependencia energtica pone en cuestin un modelo de agricultura.

Al respecto, es bueno recordar el carcter contradictorio de la agricultura capitalista por excelencia, que es la de los Estados Unidos. Si la agricultura de este pas se analiza en trminos estrictamente econmicos, uno puede estar de acuerdo con los anlisis convencionales de los economistas que la exaltan como la agricultura ms productiva que jams ha existido. De ah deducen que el capitalismo puede vivir sin agricultura campesina, la agricultura se puede tecnificar al mximo en Estados Unidos solamente el 2 por ciento de la poblacin econmicamente activa se dedica a la agricultura-, se pueden usar todo tipo de innovaciones tecnolgicas, la tierra se puede tratar como cualquier otro medio productivo y los resultados, en trminos econmicos, son espectaculares. Como resultado de todo ello, Estados Unidos exporta sus excedentes agrcolas a muchos pases del mundo. Pero esta es una visin terriblemente economicista, y muy limitada. Si tenemos en cuenta no los costos econmicos, sino los costos ambientales, esta agricultura es la peor de todos los tiempos. Esto se demuestra con cifras muy elementales: con la inversin energtica de entrada y con el resultado energtico al final, que es el anlisis que propone la economa ecolgica. Cunta es la cantidad de energa que se invierte para producir una tonelada de trigo, y al final en trminos energticos cuanto representa esa tonelada? Quienes han estudiado el fenmeno concluyen que ya se est casi equiparando, que hay que invertir tanta energa para producir esa tonelada de trigo, como la que aparece expresada en la tonelada final de trigo. Como quien dice, energticamente hablando, es una agricultura absolutamente improductiva si pudiramos utilizar el trmino en este mbito- e ineficaz. Pero claro, como la lgica que se ha impuesto es la de una agricultura con una fuerte inversin en derivados del petrleo, eso no importa, porque se supone que se va tener petrleo por siempre. Aqu hay un problema estructural, puesto que se est hablando de una crisis alimenticia, que est relacionada con la crisis energtica, que es, a mi modo de ver, el elemento central que explica esta crisis civilizatoria. Y por qu decimos que es el elemento central? Porque se ha construido un tipo de capitalismo que se basa en la explotacin intensiva de energas fsiles, y principalmente de petrleo, algunos hablan de un tipo de capitalismo petrolfero, que ha existido en el ltimo siglo y que ha posibilitado todo lo que nosotros conocemos en la civilizacin moderna: grandes ciudades con sus rascacielos, autopistas, automviles Todo eso est relacionado con esa fuente energtica, que tambin soporta una crisis terminal. Por eso, yo creo que el eje explicativo de la crisis est ah. Algunos diran que esta es una postura tpica de un determinismo energtico, pero la cuestin estriba en que cualquier sistema slo puede funcionar con energa, como lo ha demostrado la termodinmica. No puede haber mviles que funcionen sin energa, como diran los tericos de la termodinmica. Este es un aspecto fundamental, al cual le huyen la mayor parte de los analistas y de los economistas, en virtud de que predomina una mirada mgica del asunto, Yo me rio cuando leo anlisis, incluso de economistas de izquierda, que no tienen en cuenta la disposicin energtica. Ms o menos, sin caricaturizar, se supone que un determinado patrn energtico intensivo en petrleo, como el que hoy existe, puede sustituirse fcilmente, casi por decreto, por otro patrn energtico y las cosas seguirn siendo como hoy las conocemos. Esa s es una mirada absolutamente luntica, demencial, y yo dira que suicida, sin nexos con la realidad.

Adems, esta crisis energtica aparece ligada a otro elemento fundamental de la crisis civilizatoria, que se podra denominar, aunque el trmino no sea muy riguroso, como crisis climtica, porque las transformaciones climticas estn relacionadas con los efectos nefastos del modelo energtico basado en el petrleo, que produce gases de efecto invernadero y han trastocado el clima planetario como nunca antes haba sucedido en la historia humana. Para demostrarlo solamente hay que mirar a nuestro alrededor, y comprobar el impacto de huracanes, tifones, sequas y trastornos climticos cada vez ms destructivos, como pudo notarse en Nueva York, inundada hasta en Wall Street.

En conclusin, tenemos una explosin paralela de un sinnmero de crisis que hacen que la situacin actual sea distinta a todo lo que se ha presentado anteriormente. Por eso esa razn, creo que es necesario pensar la crisis desde otra lgica, no estrictamente econmica ni financiera, que no se centre exclusivamente en el ciclo econmico, sino que tenga en cuenta otras dimensiones que se han hecho actuales, precisamente porque el capitalismo se ha expandido por todo el mundo y ha colonizado hasta los ltimos lugares, sin que le quede alguno para sortear este tipo de problemas.

En trminos de la relacin que puede establecerse entre el desarrollo industrial capitalista y la explotacin de combustibles fsiles, mencionaste que este sistema se encuentra en una etapa terminal. Qu consecuencias podra depararnos esta crisis energtica?

Primero habra que sealar un elemento de percepcin con respecto a la crisis: a los procesos histricos que uno vive en el presente no les suele atribuir la importancia que tienen, porque se supone que esas determinadas condiciones que uno ha conocido siempre han existido y van a existir. As, nosotros vivimos en una sociedad en la cual predominan el automvil, las grandes ciudades, los supermercados, los instrumentos micro-electrnicos. Y todo eso a nosotros nos parece como algo normal y natural, que siempre han existido y siempre van a estar ah. Pero si uno mira cada uno de estos objetos en trminos histricos, se da cuenta que aparecieron hace unos cuantos segundos, en trminos de la historia de la humanidad. Hace cuanto existe el automvil? Hace solo un siglo y se ha generalizado en el planeta hace escasamente 20 aos, despus de la cada de la Unin Sovitica, porque en esos territorios no haba gran cantidad de automviles, como suceda en China y los pases de Europa Oriental. Entonces, cuando hablamos de la generalizacin del automvil, que tal vez es el cono representativo del capitalismo, estamos sealando que tal hecho, en trminos histricos, tiene una duracin muy corta. Pero la mayor parte de la gente piensa que el automvil siempre ha existido y que va a seguir existiendo en el futuro. En resumen, el mismo funcionamiento del sistema nos impide pensar que los fenmenos son histricos y, tarde o temprano, van a desaparecer algunas cosas y van a aparecer otras.

Adems, existe otra limitacin, relacionada con un modo de vida, con el capitalismo, que se presenta a s mismo como confortable y benfico para todos los seres humanos. Obviamente, quienes lo disfrutan, y para quienes es confortable, no quieren abandonarlo y piensan que el capitalismo va ser eterno. En contraposicin, la historia nos muestra y por eso yo creo que el conocimiento histrico es tan importante-, que la prosperidad consumista del capitalismo constituye una situacin excepcional en la historia de la humanidad. La era del petrleo representa un segundo, si la comparamos con todo lo que ha existido antes, lo mismo que las modernas ciudades con electricidad, que tambin son un producto contemporneo. Para no hablar que hay muchos lugares en el mundo que ni siquiera tienen electricidad. Esas urbes estn asociadas a un producto especfico, al petrleo. O sea, el capitalismo contemporneo es un sistema histricamente excepcional que ha sido posible, como algunos dicen, por una burbuja energtica. Existi la casualidad histrica que desde la Revolucin Industrial fue posible tener acceso a los grandes depsitos de energas fsiles, sacarlos y procesarlos. Y eso es lo que ha producido la moderna civilizacin capitalista. Con lo que no se contaba era con una limitacin muy elemental, tanto que casi nadie piensa en ella, que est referida a lo que hoy se llama el Pico del Petrleo. Cuando se habla de ese asunto, todas las discusiones tcnicas eluden una cuestin bsica: la Tierra, como un vaso de agua, es un sistema finito, limitado, cerrado. Cerrado en materiales y en energa. Es decir, que la materia y la energa que la tierra contiene no son magnitudes infinitas. Es obvio que este vaso de agua estaba lleno, pero en la medida que yo he ido bebiendo se ha ido vaciando. Pues eso pasa con el petrleo, es una cuestin, a mi modo de ver, de sentido comn. No puede existir una materia infinita, el petrleo, con reservas que nunca se acabaran, en un sistema-Tierra que materialmente es limitado. Entonces, es obvio que el petrleo se tiene que acabar algn da. Pero, como sucede a veces con las verdades cientficas, stas empiezan a ser obvias hasta cuando alguien las formul. La gravedad la descubri Newton a partir de la famosa manzana que se cay de un rbol, y desde entonces nos parece de sentido comn, pero antes de que lo formulara Newton nadie haba pensado en eso tan elemental. Pues lo mismo sucede con lo del pico del petrleo.

Al principio, cuando surgi la sociedad industrial contempornea en los Estados Unidos, este pas era el primer productor y exportador mundial de petrleo y lo fue durante varias dcadas. En ese entonces en Texas, y eso aparece en pelculas y en libros, cualquier persona se acostaba a dormir en un campo y al otro da apareca multimillonario porque al lado haba emergido un pozo de petrleo. Este, por lo menos, es el mito que existe sobre la riqueza de Rockefeller. Desde ese momento cuando el petrleo flua a borbotones de la Tierra se crey que nunca se iba a acabar. Pero en la dcada de 1950, un geofsico que trabajaba para compaas petroleras, escribi un artculo que con el tiempo se volvi clebre, en el que por primera vez se anunciaba lo que hoy se conoce como el pico del petrleo. Y este autor, Marion King Hubbert, hizo un anuncio para el caso de los Estados Unidos cuando este pas no tena problemas de abastecimiento: que la produccin de petrleo iba a llegar a un punto mximo y que luego iba a empezar a decrecer. Y l se atrevi a decir que a ese punto mximo se iba a llegar a finales de la dcada de 1960 o principios de la de 1970, y a esa cota mxima fue a la que l llam el pico del petrleo. A ese pico lo represent con una grfica en forma de campana que significa simplemente que cuando comienza la extraccin del recurso, obviamente se cuenta con una gran cantidad que se extrae rpido, hasta un momento determinado en que aumenta la produccin y luego se llega al pico con un momento breve de estabilidad y despus se inicia una fase de cada inexorable. Esto no es solamente aplicable al petrleo, sino a cualquier recurso natural. Eso sucede con el petrleo, el carbn, el uranio, con cualquier recurso, que indistintamente llega a un momento de explotacin mxima, luego de una corta estabilidad, y despus a una irreversible cada.

Cuando el ingeniero mencionado hizo este anuncio, le sucedi lo que siempre les suele acontecer a las personas que sealan cosas incmodas: fue calumniado, se le consider como un luntico, un loco de remate que hacia afirmaciones sin fundamento. Pero, justamente, con una sorprendente precisin sucedi lo que haba predicho: lleg al mximo la produccin de los Estados Unidos en sus propios pozos petroleros y, luego, empez a decaer. Despus la teora del pico del petrleo se hizo extensiva a la extraccin del petrleo del mundo, porque funciona con la misma lgica. Existen unas cantidades determinadas de petrleo, porque el petrleo no se reproduce, aunque ciertos propagandistas digan lo contrario (alguna vez le un informe en un boletn del FMI de un ingeniero de los Estados Unidos que deca que el petrleo se reproduca en las capas geolgicas y, por tanto, no haba que preocuparse por su agotamiento ya que sera un recurso renovable).

Me parece absolutamente claro e impecable el argumento de Hubbert: existe una cantidad limitada de petrleo, y el ms fcil se sacar es el que se ha ido extrayendo, el que estaba a flor de piel, luego se ha ido profundizando en la tierra e incluso ya estn escarbando en el lecho marino, y estn hurgando en las rocas que se encuentran a gran profundidad y en las que quedan rastros de petrleo. Nada de esto, desde luego, soluciona el problema. Si el petrleo es un recurso limitado, como lo es, que no se reproduce, que se produjo solamente una vez por accidente hace millones de aos (ese accidente no se ha vuelto a producir ni lo volver a hacer, por eso es accidente), es obvio que se agota ms rpidamente en la medida en que aumenta el consumo, con la incorporacin de nuevos pases al modelo energtico dominante, como la China y la India, junto con el crecimiento demogrfico y el establecimiento de un modelo civilizatorio que se basa en el consumo intensivo de materiales y de energa. En consecuencia, ante un aumento del consumo, existe una tendencia irreversible de disminucin, como lo evidencian cifras elementales. Cunto petrleo se consume diariamente en el mundo, y cules son las perspectivas inmediatas de consumo? Hoy se consumen entre 80 y 90 millones de barriles de petrleo por da en el mundo y se anuncia que en las prximas dos dcadas el consumo puede aumentar hasta 120 o 125 millones de barriles al da. Este dato es significativo, si tenemos en cuenta que en algunos pases, como Colombia, de vez en cuando se descubre un pozo petrolero con una capacidad de 100 millones de barriles, es decir, apenas alcanzara para un da de consumo en el mundo. Y la mayor parte de los pozos petroleros que se descubren ahora son de esa magnitud, ya no se descubren grandes yacimientos e incluso los grandes pozos de hoy ya son viejos, porque son los mismos que se vienen explotando intensivamente desde hace 50/60 aos. Los nuevos descubrimientos son muy modestos en trminos de la produccin petrolera, de 80-100 millones de barriles, cuyo petrleo alcanza solamente para un da, o menos, de consumo mundial.

S, o son, por lo menos ac en Argentina, descubrimientos muy mentirosos. Por ejemplo, con los hidrocarburos no convencionales se hicieron anuncios espectaculares, que en realidad se trataban de recategorizaciones de cantidades dadas de recursos, que por determinados factores tcnicos y econmicos en su momento no eran explotables de forma rentable. En los ltimos aos por un aumento en la cotizacin y el perfeccionamiento de las tcnicas, su extraccin s se volvi econmicamente viable. Pero en s no se trat de descubrimientos genuinos. Esto es lo que sucede tambin muchas veces, estos grandes anuncios son una farsa

Este asunto est relacionado con lo que un analista mexicano, Alfredo Jalife-Rahme, denomina Los cinco precios del petrleo. l dice que hoy el petrleo tiene que ser analizado a partir de cinco precios: el precio econmico, el precio financiero, el precio especulativo, el precio geopoltico, y el precio desinformativo. En efecto, como el petrleo es el combustible esencial del sistema capitalista, su control y su precio son fundamentales. Un elemento a resaltar es el precio desinformativo, que tiene que ver con lo que usted mencionaba, es decir, con el hecho que con frecuencia se hacen anuncios que nunca resultan ser ciertos, son anuncios fantsticos, algo as como que se encontr el pozo de la dicha, el yacimiento que va a solucionar todos los problemas de petrleo de un pas y del mundo. Generalmente, muchos de esos hallazgos son inflados, para justificar muchas cosas: concesiones territoriales a las empresas, venta de futuros que fijan el precio especulativo y as funciona el mercado de los recursos mineros, porque las empresas empiezan a lucrarse de un recurso, antes incluso de que ste sea extrado. En Colombia hay experiencias de este tipo, por ejemplo con el oro.

Como el petrleo es tan importante tiene esos cinco precios segn este autor mexicano, algo que es importante recalcar. La especulacin es trascendental cuando se habla de petrleo, porque adems estamos hablando de competencia entre grandes grupos empresariales, entre transnacionales que compiten por obtener ganancias, y en gran parte la obtencin de ganancias se basa en el precio especulativo, exagerando lo que realmente se encontr. Al poco tiempo se confirma que los anuncios eran mentirosos por razones que usted tambin sealaba: en muchos casos puede que ah est el petrleo, pero es de difcil acceso, es muy costoso sacarlo, porque no se encuentra cerca de la superficie o porque hay que invertir en tecnologa muy costosa, o no se dispone de la misma. Y no se dice tampoco que se trata de petrleo extremo, como lo denomina Michael Klare, porque se encuentra en los lugares ms recnditos de la tierra o del mar, y, tericamente, se puede extraer, pero con consecuencias tambin extremas. Si hay petrleo extremo, las consecuencias son extremas. Y ya tenemos ejemplos, siendo el accidente del Golfo de Mxico lo ms reciente. No obstante, predominan los anuncios triunfalistas de los canales de televisin, como aquellos que hablan de las mega construcciones y lo espectacular y extraordinario que es edificar una plataforma petrolera en pleno mar y hurgar en el lecho marino, a varios kilmetros de profundidad, y sacar el petrleo. Pero lo que nunca se considera en esos anuncios triunfalistas, es que la obtencin de petrleo es una actividad cada vez ms riesgosa. Y ya no estamos hablando de cosas hipotticas que se pueden presentar en el futuro, sino que ya se desenvuelven ante nuestros ojos.

En ese sentido, la lgica dominante sigue siendo la misma: hay un modo y un estilo de vida al que no se quiere renunciar, y que se sustenta en la burbuja energtica, en la que el capitalismo ha hecho vivir a la humanidad, una burbuja de corta duracin que, como cualquier burbuja, se est desinflando. Y, en la lgica capitalista, no tiene solucin, salvo que sucediera un milagro, pero en trminos energticos y fsicos los milagros no existen. Aqu es bueno leer un poco de literatura gerencial para examinar cmo el pensamiento dominante considera la crisis del petrleo, lo cual es tragicmico. Por ejemplo, Thomas Friedman, editorialista del New York Times y divulgador de la globalizacin, hace unos aos escribi un libro sobre el calentamiento global, con el ttulo de Caliente, plana y abarrotada. Este personaje hace un diagnstico a partir de los hallazgos y las pruebas ms contundentes sobre el calentamiento global, y que estn relacionadas con el petrleo. El tipo mencionado lo reconoce. Es un gran avance que un plumfero de esta naturaleza reconozca que el calentamiento global se debe al petrleo. Pero resulta que las consecuencias analticas y polticas que se desprenden de ese diagnstico no llevan a plantear el abandono del patrn civilizatorio actual, sino de mantenerlo. Y mantenerlo cmo? Dice este individuo que para encontrar una solucin energtica, Estados Unidos debe contratar a los 10 mil o 15 mil cientficos que en el mundo saben de energa, se los lleve a ese pas, los introduzca en sus laboratorios y, al cabo de pocos aos, como por arte de magia esos miles de cientficos van a ofrecer otro paradigma energtico. Eso es un milagro. El problema es cmo lo van a producir. Ah est planteado el meollo del asunto, porque queda claro que la civilizacin capitalista no va a renunciar a su modelo de vida y para que este modelo funcione se necesita, en primer lugar, del petrleo, adems de muchos otros recursos materiales. En consecuencia, debe extraerse hasta la ltima gota de petrleo donde quiera que se encuentre y por ello se anuncian grandes negocios presentes y futuros, que estn relacionados, por ejemplo, con el derretimiento del polo norte, una gran noticia para los empresarios del petrleo.

En el capitalismo hasta las desgracias se convierten en una mercanca, como lo ha demostrado Naomi Klein. Y con respecto al petrleo, en Estados Unidos se debate desde hace unos aos en el Parlamento si se vuelve a perforar en zonas que estaban vedadas, como en Alaska y otros lugares. Los miembros del partido Republicano dicen que se perfore, porque son puros cuentos de los ecologistas aquello que el petrleo se va a acabar y que destruye el medio ambiente, porque los ecologistas son comunistas disfrazados son como las sandias: verdes por fuera y rojos por dentro- que hasta se han tomado la Casa Blanca. John McCain, un personaje que fue candidato presidencial en el 2008, es famoso porque alguna vez afirm Baby, perfora, perfora, para indicar que debe extraerse petrleo donde quiera que se encuentre, sin preocuparse de las consecuencias. A esos personajes, enfermos y sedientes de petrleo no les interesa que se est derritiendo el Polo Norte, porque eso implica una acceso fcil y expedito a lo que se supone es una gran reserva de petrleo.

Fuente: http://www.opsur.org.ar/blog/2012/11/22/renan-vega-cantor-la-prosperidad-consumista-del-capitalismo-constituye-una-situacion-excepcional-en-la-historia-de-la-humanidad/



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