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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2012

Egipto
Mursi y la nacionalizacin de la Revolucin: algunas reflexiones iniciales

Hisham Sallam
Egypt independent/Jadaliya

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn


Las decisiones recientes del presidente Muhammad Mursi de apuntalar los poderes presidenciales y proteger a la asamblea constituyente frente a desafos legales, entre otras controvertidas medidas, han planteado la cuestin de hacia dnde se dirige la poltica egipcia en la actualidad.

A primera vista, estas actuaciones parecen mantener la promesa de vengar a los mrtires de la revolucin, a cuyas familias se les ha concedido un aumento de sus pensiones estatales. Sin embargo, tras un examen ms detallado, tales decisiones tienen como objetivo claramente apropiarse de la legitimidad revolucionaria y utilizarla para fortalecer la posicin de la presidencia, controlada por los Hermanos Musulmanes. Lo que inicialmente se present como un conjunto de decretos dirigidos a dar respuesta a los enfrentamientos que tuvieron lugar en la calle Muhammad Mahmud iniciados el lunes as como a la indignacin generalizada ante la ineptitud del Estado para llevar ante la justicia a los responsables de la muerte o las heridas de los manifestantes revolucionarios del ao pasado, ha acabado siendo un intento flagrante de centralizar an ms el poder y eliminar todo control a la autoridad presidencial.

Efectivamente, los decretos tornan definitivas las decisiones presidenciales y no sujetas a la revisin de las autoridades judiciales, lo que podra marcar el regreso de la presidencia al estilo de Mubarak sin el maquillaje legal siquiera que el rgimen anterior empleaba para justificar sus mtodos autoritarios.

Asimismo, el presidente ha aprovechado la indignacin expresada por los manifestantes de la calle Muhammad Mahmud por la ausencia de juicios crebles contra los sospechosos de matar y herir a los activistas revolucionarios desde la cada de Hosni Mubarak, como justificacin implcita de su decisin de reemplazar al fiscal general. Aunque el hecho de que no se hayan llevado ante la justicia a funcionarios y ex funcionarios de seguridad sospechosos de malas prcticas durante y desde los 18 das del levantamiento pueda ser atribuido parcialmente a la incompetencia de los fiscales, el principal obstculo para ese proceso radica esencialmente en la ausencia de cualquier reforma significativa en el seno de los cuerpos de seguridad militar y civil, algo que las decisiones de Mursi no han logrado resolver.

Dado que esos cuerpos han quedado protegidos de las reformas institucionales transformadoras incluso bajo la direccin de Mursi, no es sorprendente que sigan poniendo palos a las ruedas de las investigaciones que se estn llevando a cabo contra funcionarios de seguridad actuales. Tampoco debe sorprender que siga empleando reiteradamente la violencia letal contra los manifestantes pacficos como demuestra una serie de incidentes recientes. Al pasar por alto la ausencia de reformas legales e institucionales para rectificar la conducta del sistema policial y su relacin con la sociedad, Mursi ha dejado sin resolver la esencia del problema.

El ritmo de estas decisiones resulta interesante por varias razones. En primer lugar, la sustitucin del fiscal general habla de un temor que tienen los Hermanos Musulmanes con respecto a que la afluencia de demandas presentadas cuestione la posicin jurdica de la organizacin. Un fiscal general que no sea polticamente leal a los Hermanos Musulmanes convierte en extremadamente amenazador los desafos presentes y futuros de la legalidad de la Hermandad. En segundo lugar, la consolidacin de la autoridad presidencial subraya el hecho de que el gobierno egipcio, tras llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional sobre los trminos de un prstamo de 4,8 mil millones de dlares, se est preparando para descender por la va de la liberalizacin econmica que probablemente dar lugar a disturbios sociales y a una gran disidencia, lo que exija una presidencia imperial con las mnimas obligaciones [democrticas].

En tercer lugar, la decisin de que ni la Asamblea Constituyente ni el Consejo de la Shura puedan ser legalmente disueltos se produce en un momento en que el tribunal est revisando los espinosos problemas legales que podran resultar en la inconstitucionalidad de tales organismos. En cuarto lugar, tambin es probable que el presidente haya tomado esas decisiones tras percibir que Washington pudiera ser reacio a expresar una preocupacin seria por el carcter no democrtico de los decretos ahora que [Mursi] ha demostrado que, al igual que Mubarak, tiene algo til que ofrecer en la cuestin palestino-israel y, en consecuencia, se le debe conceder un margen de maniobra al respecto de cmo hace frente a la disidencia interna.

Por ltimo, merece la pena mencionar que lo ms llamativo de la declaracin no es lo que contiene sino lo que omite. A la luz de la brutalidad policial contra los manifestantes, de la indignacin generalizada por el accidente de Assiut que provoc la muerte de decenas de nios inocentes, y de la retirada masiva de personalidades no islamistas de la Asamblea Constituyente debido a desacuerdos graves sobre el proyecto de constitucin, la gente esperaba que el presidente anunciase algo muy diferente. Esperaban la sustitucin del gobierno de Hisham Qandil; un plan para reformar el Ministerio del Interior y el sistema policial; la disolucin de la Asamblea Constituyente y la formacin un organismo para [la elaboracin del] proyecto de constitucin ms creble y representativo. En cambio, el presidente ha enviado el mensaje de que sus decisiones son supremas, que la Asamblea Constituyente dominada por los Hermanos Musulmanes no puede ser disuelta, y que su gobierno y los cuerpos represivos de seguridad del pas heredados de la era Mubarak son intocables.

Est claro que Mursi ha tomado partido, y no es al lado de la Revolucin.

Hisham Sallam es coeditor de Jadaliya Ezine y estudiante de Doctorado en la Universidad de Georgetown, Washington (EEUU).

Fuente original: http://www.jadaliyya.com/pages/index/8557/morsy-and-the-nationalization-of-the-revolution_so

rCR



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