Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2012

Qu es diferente esta vez en Gaza?

Olga Rodriguez
eldiario.es


1.- Hams

Las revueltas rabes han trastocado el orden regional y han modificado algunas alianzas en Oriente Medio.

Prueba de ello es el giro de Hams: hace un ao opt por cambiar sus cartas. Se alej del rgimen sirio, castigado por las revueltas internas con el apoyo de actores extranjeros, abandon su sede en Damasco y, aceptando una invitacin del emir, se instal temporalmente en Qatar, un pas que mantiene buenas relaciones con Estados Unidos y que disfruta de peso poltico en la regin gracias a su riqueza en gas y petrleo.

Fue todo un viraje, teniendo en cuenta que hasta entonces Hams era fiel aliado del eje Tehern-Damasco-Hezbol.

En febrero de este 2012 el lder de Hams, Ismail Haniya, formaliz la ruptura con Siria en un discurso pronunciado en la mezquita Al Azhar de El Cairo:

Desde la tierra de Egipto saludo a todos los pueblos de la primavera rabe, y en especial al pueblo sirio en sus aspiraciones de libertad, democracia y justicia, sentenci.

El pasado octubre, solo unos das antes del inicio de la ofensiva israel, el emir de Qatar visit Gaza y anunci la entrega de una ayuda de 250 millones de dlares. Fue la primera visita oficial que un mandatario realizaba a Gaza desde el triunfo electoral de Hams en 2006. Detrs de ella se esconda la intencin de Qatar de alejar al movimiento de resistencia palestino de Irn, su tradicional aliado en la regin.

2.-El nuevo papel de Egipto

Una de las grandes incgnitas que han preocupado a Israel y Estados Unidos es hasta qu punto el nuevo presidente egipcio, Mohamed Morsi, se atrevera a distanciarse de Israel.

En los meses de atrs Morsi ha intentado remarcar sus diferencias con la poltica de sumisin ante Israel practicada por su antencesor, Hosni Mubarak. No es ningn secreto que los Hermanos Musulmanes egipcios, de donde proviene el presidente egipcio, fueron la organizacin 'madre' de Hams cuando ste fue fundado en 1987, al calor de la Primera Intifada palestina.

Pero al mismo tiempo Egipto ha procurado mantener sus buenas relaciones con Tel Aviv y con Estados Unidos, del que el Ejrcito egipcio recibe 1.300 millones de dlares al ao, una ayuda que Washington activ tras la firma de los acuerdos de paz de Camp David entre Egipto e Israel en 1978.

En ms de una ocasin Morsi ha criticado a Israel por incumplir los compromisos adquiridos en los pactos de paz de Camp David; ha calificado los ataques israeles a Gaza como agresiones contra la humanidad y su primer ministro visit la Franja en plena ofensiva militar para mostrar su solidaridad con los palestinos.

El presidente egipcio ha jugado un papel clave como mediador en la negociacin del alto el fuego. Fue el anfitrin de la reunin mantenida el pasado sbado en El Cairo entre los lderes de Turqua, Qatar y Hams para buscar una salida a la situacin en Gaza, recibi a Hillary Clinton en El Cairo y ha permanecido en contacto directo con Barack Obama, quien le ha telefoneado en varias ocasiones.

Sin embargo, aunque las reglas del juego entre El Cairo y Tel Aviv hayan cambiado en las formas, no lo han hecho en el fondo. A pesar de los ataques a Gaza, Morsi no ha amenazado con romper los pactos de Camp David, que son, de hecho, su gran baza para negociar las ayudas econmicas que necesita de sus aliados occidentales.

Lo que s busca el presidente egipcio es revalorizar el precio de sus acuerdos de paz con Israel y de su fidelidad a Washington. Quiz no sea casual que, justo tras el alto el fuego en Gaza, haya anunciado que asume amplios poderes en Egipto y que anula la efectividad de cualquier decisin judicial contra l o contra el panel que redacta la nueva Constitucin egipcia, integrado por sus aliados islamistas.

Esta nueva deriva autoritaria del presidente ya ha tenido respuesta en la calle. La pasada noche miles de egipcios que se manifestaban para conmemorar el aniversario de la matanza de la calle Mohamed Mahmoud corearon eslganes contra Morsi y exigieron su dimisin. Est previsto que hoy viernes las protestas continen y crezcan en nmero: Los movimientos sociales estn despiertos y dispuestos a provocar nuevos sobresaltos.

3.-Unas fronteras ms frgiles

Uno de esos sobresaltos se ha vivido recientemente en Jordania, el nico pas rabe que, junto con Egipto, firm la paz con Israel. La estabilidad de Jordania no pasa por su mejores das y eso supone una preocupacin ms para Tel Aviv. La monarqua jordana ha sido cuestionada por multitudinarias protestas iniciadas hace unas semanas, en las que se exige un cambio de rgimen.

Israel tambin comparte frontera con Siria, un pas sumido en la violencia, con un rgimen debilitado y con algunos grupos de la oposicin que cuentan con el apoyo de actores como Qatar o Arabia Saud. La situacin de inestabilidad siria podra afectar adems al statu quo actual en los Altos del Goln sirios, ocupados por Israel.

4.- La capacidad militar de Gaza

La capacidad de las milicias palestinas de Gaza es nfima, y ms en comparacin con el Ejrcito israel, el ms poderoso de la regin. No hay ms que ver las cifras de muertos: 177 palestinos, 6 israeles.

Sin embargo, por primera vez desde que lanzara su primer cohete contra territorio israel en 2001, Hams ha logrado alcanzar las inmediaciones de Jerusaln y Tel Aviv. Nunca antes sus proyectiles haban llegado tan lejos.

Tras esos ataques, Israel despleg (y, de paso, publicit) su sistema de defensa antiarea Iron Dome, fabricado por una empresa israel, con ayuda econmica estadounidense.

5.- Las redes sociales

La presencia de testigos directos extranjeros en Gaza es significativamente superior a la que haba en 2008 durante la Operacin Plomo Fundido. Este hecho, unido a la creciente fuerza de las redes sociales, con un mayor nmero de internautas palestinos, ha permitido denunciar la muerte de civiles con una mayor difusin de datos, imgenes y vdeos que han tenido impacto en la opinin pblica internacional.

6.- Un statu quo regional en revisin

Estados Unidos se opone a que Palestina sea reconocida como Estado observador de la ONU, y no oculta su gran alianza con Israel. De hecho, Obama ha dicho pblicamente estos das pasados, con la Operacin Pilar Defensivo ya en marcha, que Israel tiene derecho legtimo a defenderse, obviando que Israel es potencia ocupante y que por tanto el derecho a la defensa residira, si acaso, en el ocupado. La posicin de Obama ha satisfecho incluso a los sectores ms conservadores de Estados Unidos.

Pero una prolongacin de la ofensiva israel podra sacar a la calle a la poblacin egipcia y jordana, tensar las relaciones de Israel con Egipto, poner en peligro los acuerdos de Camp David, aumentar las crticas contra Tel Aviv en la comunidad internacional, complicar la situacin siria e incluso allanar el camino para que una potencia como China, que cada vez teje ms relaciones polticas y econmicas en la regin -fue la primera nacin que el presidente egipcio visit fuera de Oriente Medio- gane influencia en la zona defendiendo, como ya ha hecho estos das, la justa posicin de los pases rabes en la cuestin palestina.

Por todo ello, esta vez el alto el fuego ha llegado antes. Aunque ya se sabe que el alto el fuego, en este asunto, siempre es provisional. (Actualizado: De hecho, este viernes un palestino ha muerto y siete han resultado heridos).

Algo se mueve en Oriente Medio. Lo que no cambia es el sufrimiento palestino. Israel contina incumpliendo las resoluciones de la ONU, ocupando territorios, discriminando y apartando a los palestinos de Cisjordania, cercando Gaza, perpetuando el bloqueo, matando. Lo hace gracias al papel y la complicidad de la comunidad internacional occidental -Espaa incluida- que sigue vendindole armas y manteniendo relaciones diplomticas y comerciales preferentes con Tel Aviv.

Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/diferente-vez-Gaza_6_72152788.html


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