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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2012

Un paraso laboral patronal

Romn Mungua Huato
Rebelin


Con la inminente promulgacin de la nueva Ley Federal del Trabajo (LFT) por el Poder Ejecutivo, recientemente avalada por el Poder Legislativo o Congreso de la Unin (cmaras de diputados y de senadores), se dara inicio a otra fase del capitalismo salvaje con base a una nueva regulacin jurdica de las relaciones sociales de produccin. Las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado se adecuan formalmente dentro del marco de la profunda crisis econmica local y mundial.

Un breve balance general de esta nueva LFT puede consistir en lo siguiente:

El capital y su representante poltico colectivo, o sea el Estado, pretenden que, al igual que en otras partes del mundo, el terrible costo social y econmico de la crisis recaiga nicamente sobre los hombros de la fuerza de trabajo. La mano de obra, el pueblo trabajador, es decir, el proletariado en general y en particular la clase obrera, ha sido y seguir, por el momento, cargando el pesado fardo de la recesin productiva y lo que conlleva: desempleo masivo y mayor pobreza social.

Se trata de una fase de reproduccin ampliada del capital con base a una mayor intensidad de explotacin de la fuerza de trabajo. La dinmica de la acumulacin de capital requiere de una mayor precarizacin del trabajador. Las condiciones laborales se modifican para exprimir ms el trabajo excedente (trabajo no pagado) que representa el plusvalor generado por el operario que deriva en la ganancia capitalista.

Los portavoces polticos patronales, es decir, diputados y senadores pristas y panistas, retricamente afirman que se trata de ampliar el mercado de trabajo para disminuir el enorme desempleo pero tal suposicin mecanicista no deja de ser mera especulacin toda vez que el crecimiento del mercado laboral nunca ha estado directamente asociado a decretos o leyes laborales sino al incremento del capital productivo, especialmente el de las inversiones directas en la produccin industrial, pues a final de cuentas es este capital el que jalona como locomotora el tren de la economa en su conjunto. El predominio del capital financiero, especialmente el especulativo, viene teniendo una mayor determinacin en las crisis mundiales. Otra cosa muy diferente es saber a donde diablos se dirige el tren, cul es su destino, aunque podemos suponer que nos dirige al precipicio de la barbarie social absoluta y de la destruccin brutal de la naturaleza.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) asevera que esta ley da una seal para la generacin de empleos formales y el crecimiento del pas, adems de que abre el camino para reformas urgentes. Las elites empresariales del pas celebraron la aprobacin de la reforma laboral en el Congreso, la cual dijeron representa la generacin de empleos formales y el crecimiento del pas. En sus sueos guajiros los patrones afirman que la reforma laboral con su aplicacin efectiva puede hacer avanzar al pas 30 posiciones en la clasificacin de competitividad laboral y ocho lugares en el ndice de Competitividad Global del Foro Econmico Mundial. Ms an, el CCE afirma que con la aprobacin de la reforma laboral los jvenes podran estar produciendo ms de dos billones de pesos, el equivalente al 16 por ciento del producto interno bruto (PIB), en inters y beneficio de ellos y del pas. Una de las justificaciones pueriles, engaabobos, de los promotores es la suponer que la nueva LFT conduce a una creciente competitividad y una mayor productividad econmica, cuando en realidad esta ltima est directamente determinada por un incremento de las inversiones del capital en mejoras tecnolgicas del proceso de produccin inmediato. La modernizacin de la maquinaria es la clave de la productividad, lo que contradictoriamente genera, a su vez, desempleo. Esa es una de leyes frreas del capital. Por supuesto, la competitividad tiene como base material la productividad e indirectamente la reduccin salarial, pero, como todos sabemos, menos los polticos patronales y sus economistas, incluidos los portavoces empresariales, el crecimiento econmico no est asociado al desarrollo social y al bienestar de la poblacin. Crecimiento econmico no es equivalente de desarrollo social. La macroeconoma puede estar muy bien a ojos de los tecnocratas neoliberales y podemos tener al hombre ms rico del mundo, pero tenemos a decenas de millones de mexicanos viviendo en la pobreza y en la miseria absoluta. La macroeconoma puede estar muy bien y en contrapartida la economa domstica, es decir, la del pueblo trabajador asalariado est por los suelos. La fortaleza del mercado interno no depende directamente de la macroeconoma sino de otras variables econmicas; entre ellas la de contar con un mayor poder adquisitivo salarial.

Con la nueva LFT Mxico se afianza mundialmente como uno de los parasos laborales ms proteccionistas para los intereses patronales. Es posible que con el nuevo marco jurdico aumente el empleo, y posiblemente aquel que depende de la inversin directa extranjera, con base a la reduccin salarial y la precarizacin del trabajo. Aqu cabe sealar el cinismo de los diputados panistas que enarbolaban retricamente la democracia sindical y la rendicin de cuentas en su propuesta normativa, pero todo qued en mera simulacin. Los charros sindicales seguirn caminando tan campantes mientras los trabajadores no decidan lo contrario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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