Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2012

Rebelin por el futuro de la costa

Fernando Prieto
Rebelin


El 99% de ciudadanos exigen el uso y disfrute de un bien comn.

El proyecto de ley de costas que se est debatiendo en el Congreso y que pretende sustituir la de 1988, va a generar un enorme caos en la costa: crea inseguridad jurdica, aumenta el riesgo ambiental, permite una gran desamortizacin de terreno de todos, aumenta la privatizacin y por tanto la desigualdad, no tiene en cuenta ni el cambio climtico ni criterios cientficos y adems va resultar cara para los presupuestos del estado, se puede hablar de tragedia de los comunes en la costa. Por todas estas razones, adems de la falta de transparencia y la inconstitucionalidad GREENPEACE ha instado insta a los partidos a presentar una enmienda a la totalidad a la ley de costas. Por ahora PSOE, UPyD e Izquierda Plural han anunciado a la organizacin ecologista su intencin de presentar dicha enmienda a la totalidad.

 

SOBRE LA COSTA

La costa ha ejercido desde siempre una fuerte fascinacin sobre los humanos. En estas latitudes, y especialmente en el mediterrneo y las islas, la belleza del paisaje, la moderacin del clima, las posibilidades de recreo han supuesto y suponen una fuerte atraccin. En la franja litoral reside una parte importante de la poblacin y se posicionan sectores estratgicos claves del pas: el turismo, la pesca, la acuicultura, el sector portuario, etc... Los 8.000 kilmetros de litoral, si se consideran los primeros 500 metros, delimitan una franja escasa, del orden del 0,5% de la superficie del pas (y del 4,2%, hasta los primeros cinco km). Esta superficie concentra el 44% de la poblacin y tiene adems valiosos espacios protegidos (Doana, el Delta del Ebro, la Albufera, Cabo de Gata, etctera) con sus importantes bienes y procesos ecolgicos a conservar. Los valores naturales, la calidad del agua y paisajstica que todava quedan estn relacionados con el 80% de los turistas que van al litoral del total de los 55 millones que visitan Espaa. Este sector se revela como uno de los escasos que pueden seguir tirando de la economa nacional.

Por ello, la franja litoral es un recurso escaso, absolutamente clave, estratgico y no renovable", en el que, desde el punto de la vista de la sostenibilidad, "se deben minimizar las tasas de consumo y propiciar la reutilizacin del mismo, y por supuesto dejar zonas tal como estn para las prximas generaciones. Por otra parte, la gestin del litoral es muy compleja desde el punto de vista administrativo por la existencia de unos 500 municipios segn la distancia a la lnea de costa, 23 provincias y 10 comunidades autnomas y por las mltiples polticas y expectativas que gravitan sobre el mismo.

Este ecosistema ha sido profundamente transformado durante las dos ltimas generaciones. La principal causa de deterioro ha sido la urbanstica, las extensas fachadas litorales de segundas residencias, los kilmetros y kilmetros de paseos martimos, etc. La presin ha sido tal que hoy, ya casi la mitad de los primeros 500 metros en el litoral mediterrneo (un 43%) ya est construida. Con los datos del proyecto Corine Land Cover se observa que la tasa diaria de urbanizacin en esta franja, (que adems es la ms expuesta a la irregularidad climtica y los fenmenos climatolgicos adversos), ha sido de dos hectreas diarias de 1987 a 2005, pasando de 58.000 hectreas a 72.000 en solo 18 aos. En los dos primeros kilmetros de litoral fue de 6,2 ha/da. Polticas pblicas como la realizacin de infraestructuras de alta capacidad, la habilitacin de nuevos aeropuertos de bajo coste, crear grandes superficies comerciales, o la declaracin de espacios protegidos han jugado un papel clave. Unido a estas polticas, se observa un "proceso de basculacin de la poblacin espaola hacia el litoral", lo que se ha denominado la litoralizacin de la poblacin espaola. Algunos municipios han multiplicado el nmero de viviendas por 10, o por 100, sin los necesarios servicios pblicos, sin guarderas, hospitales, centros de ocio, etctera, pero tambin sin depuradoras, sin adecuada gestin de residuos, etctera, y han generado urbanizaciones que adems la mayor parte del ao quedan vacas. Esta hiper urbanizacin y falta de infraestructuras ambientales adecuadas, que ya existe en gran parte del litoral mediterrneo y las islas, se ha extendido a multitud de enclaves en el norte de Espaa, generando graves problemas de congestin, calidad paisajstica, de aguas, dotacin de infraestructuras sociales, etctera, que implican una superacin de la capacidad de carga en numerosos destinos tursticos. Este hecho ha determinado que peligre a corto plazo incluso este sector, favoreciendo que vuele a otros lugares, con mejores paisajes, mejor calidad del agua, etctera. Ya hay competencia en el mediterrneo y en otros entornos, donde se anuncia el mediterrneo tal como era. Esto no lo dicen los ecologistas, sino la propia industria hotelera, y el problema no es que lo diga ahora, sino que lo hace realmente, desde hace ya aos con destinos menos sobresaturados y degradados como Mxico, Repblica Dominicana o Brasil. El sector turstico, inmobiliario y constructor, buscando hasta la primera lnea de playa y contribuyendo a la congestin de una forma suicida han determinado, con su hipertrofia, que actualmente el mediterrneo acumule el 63% de vivienda nueva pendiente de venta. Unas 518.000 viviendas, las dos terceras partes del stock de vivienda nueva existente en Espaa.

Esta ocupacin de la primera lnea del litoral tiene graves consecuencias sobre la funcionalidad fsica y ecolgica del litoral, la dinmica de materiales en la costa, la biodiversidad, la estabilidad de las playas e incrementa el riesgo sobre los bienes por temporales, tormentas, etctera. Estos servicios de los ecosistemas se han reducido de una forma muy importante, como ha quedado claro en el reciente proyecto Ecosistemas del Milenio. Adems, estos riesgos se acentuarn con el cambio climtico.

Ha sido pues la falta de planificacin, previsin, transparencia, rendicin de cuentas y visin global el principal peligro para la sostenibilidad de este frgil ecosistema. Y si bien es cierto que podemos encontrar ejemplos de buenas prcticas en algunas CCAA, Consejos Insulares y municipios, es evidente que la mayor parte ha evolucionado hacia pautas menos sostenibles.


LA LEY DE COSTAS DE 1988


A finales de la dcada de los ochenta, intentado aminorar algunas de estas tendencias que se adivinaban insostenibles, y en contra, de lo sugerido por G. Hardin en 1968 sobre la Tragedia de los Comunes, donde pareca que el egosmo y el beneficio particular era capaz de acabar con cualquier recurso comn se diseo la Ley de Costas. Esta Ley est en la lnea de la defensa de los comunes, que hoy aparece argumentada por acadmicos como la reciente premio Nobel de 2009 Elinor Ostrom, que nos demuestran que la inteligencia colectiva y la gestin racional de los recursos, con adecuados niveles de gobernanza, son capaces de encontrar soluciones para salvaguardar un recurso comn. La Ley de Costas de 1988, amparada en el artculo 132.2 de la Constitucin esgrima como los bienes de dominio pblico en general, los comunales y los que integran el Patrimonio Nacional, estn subordinados al inters general, y as se refiere en concreto a los bienes destinados especialmente al servicio del inters pblico, como la costa, mediante su afectacin como temas que estn fuera del comercio (res extra commercium). Esta Ley pretenda delimitar, en un plazo de cinco aos, las zonas de dominio pblico, (DPMT) prohibiendo la construccin en las mismas. La Administracin central, desde esa fecha fue construyendo con desigual fortuna y desesperante lentitud un espacio pblico. En el 2009, provincias como Alicante tenan solo un 75% deslindado, y an hoy, queda un porcentaje conflictivo en toda la costa a deslindar. Hubo problemas como la falta de criterios cientficos claros, de publicacin en catastro y articulacin en instrumentos, como que registradores y notarios tuvieran fe de lo que era pblico, etctera. Por otra parte, se consintieron miles de ocupaciones ilegales que va a ser difcil revertir a terreno pblico, incluso impidiendo el acceso a las playas o al mar, (aunque estas edificaciones estn en una detallada base de datos). Adems, recientemente, se legisl a favor de empresas, como en el caso de Petronor o urbanizaciones como en el caso de cabo Rosas, en la Ampuria Brava.

La Ley permiti la existencia de edificaciones previas como concesiones estatales durante 30 aos (prorrogables hasta 60) antes de que estos terrenos pasaran otra vez a dominio pblico. Este plazo acaba en 2018 y era conocido. Si este plazo se alarga, los que lo han cumplido no pueden ser ahora los perdedores; sino, sern, como es lgico los primeros en reclamar. A pesar de estos graves problemas, en general, la Ley de Costas ha funcionado. Las diferentes Administraciones que han gobernado, es decir UCD, PP y PSOE, prcticamente en periodos de ocho aos, la han llevado a la prctica, si bien con diferente entusiasmo. El trabajo muy profesional de cientos de ingenieros y algunos eclogos, ha defendido con uas y dientes este espacio de todos, a pesar de que las presiones han sido enormes por parte de promotores, Ayuntamientos y Comunidades Autnomas que en muchas ocasiones han permitido la construccin sin preocuparse siquiera de los gastos que iba a provocar posteriormente. Probablemente las dos mejores, y posiblemente nicas, aportaciones significativas de la poltica ambiental espaola han sido la consideracin de las cuencas hidrogrficas como unidad de gestin y la delimitacin de un dominio pblico comn a lo largo de la costa. Ideas hoy exportadas y que han servido de ejemplo a la legislacin de otros pases.


PROYECTO DE NUEVA LEY COSTAS DEL PP: ley de proteccin y uso sostenible del litoral que modifica la de 1988


Arbitrariedad. Privatizacin. Inseguridad. Falta de transparencia. Inconstitucional. Enormes impactos ambientales. Prdida de calidad paisajstica y de turismo. Estos pueden ser algunos de los titulares para ilustrar el anteproyecto de Ley de Proteccin y Uso Sostenible del Litoral, llamada tambin Ley de Costas. Una vez ms un ttulo con la palabra sostenible para justificar todo lo contrario.

Aunque el Anteproyecto obliga y este aspecto es positivo, a incorporar en el Registro de la propiedad todos los deslindes, las consecuencias de esta poltica sern mayor urbanizacin, mayor gasto pblico en proteccin y menores recursos comunes para el 99%. Es obligatorio sealar que la costa es, por definicin, dinmica, en unos sitios crece y en otros se erosiona. Por ello sera obligatoria una nueva clasificacin para estas propiedades, que literalmente pueden quedar en mitad del mar a pesar de ser muy legales.

El litoral mediterrneo, parte del atlntico y del cantbrico han sufrido un proceso acelerado e intenso de urbanizacin del suelo en los primeros kilmetros de costa. Entre 1987 y 2005 se urbaniz a una media de ms de dos hectreas cada da en los primeros 500 metros, lo que supone que en menos de una generacin casi la mitad del litoral mediterrneo un 43% se ha convertido en artificial. El sector inmobiliario y constructor tendr otra pequea burbuja, esta vez todava mas cerca del agua, sobre este recurso muy atractivo, escaso [la franja de 500 metros es tan solo el 0,5% del territorio] y no renovable. Desaparecern bajo el cemento playas, salinas, marismas, zonas hmedas. El turismo disminuir, en busca de otros destinos mejor conservados y con mayor calidad paisajstica, como ya est sucediendo.

Disparates y agravios


Por otra parte, la falta de criterios cientficos, que permite construir hasta los 20 metros, con la destruccin consiguiente de ecosistemas y zonas naturales existentes, unida a la no consideracin del cambio climtico, determinar que parte de estas construcciones se vean afectadas por tormentas y temporales y se debern (o no?) proteger por el Estado, aportando ste, ao tras ao, o temporal tras temporal, recursos cuantiosos para proteger inversiones y propiedades privadas. Adems se generar una mayor conflictividad entre diversos municipios: en unos hay amnista o se permiten chiringuitos y en otros no; en unas playas se autoriza construir hasta 20 metros y en otras no. As como se abre un agravio entre propietarios segn sean nuevos deslindes o antiguos. Es previsible que los no beneficiados reclamen, como es lgico, las nuevas condiciones y se genere, esta vez s, una mayor inseguridad jurdica que la que se pretenda resolver. Aparte, es probable que existan preceptos directamente inconstitucionales. La ley de 1988 se aprob por unanimidad y ha sido aplicada por los dos partidos, si bien con distinto entusiasmo y, aunque ha sido insuficiente para la proteccin del litoral, es mucho mejor que cargrsela, como propone este Anteproyecto. El futuro va en la lnea del Protocolo del Mediterrneo de gestin integrada de zonas costeras, firmado y obligatorio para Espaa desde marzo de 2011, cuyas directrices estn siendo adoptadas por sociedades ms avanzadas y que propone lneas de conservacin del litoral, integracin de polticas de aguas y mar, enfoque ecosistmico, etc, es decir criterios de conservacin ms rigurosos sobre este espacio estratgico.

Sin embargo, ste es un anteproyecto que privatiza bienes comunes, que posibilita destruir zonas naturales de gran valor ecolgico, que va en contra del sentido comn y de la opinin del 99% de la poblacin y que, paradjicamente, genera inseguridad jurdica. Sera lgico y deseable que hubiera consenso entre los partidos y el grueso de la sociedad civil buscando los intereses generales del conjunto de los ciudadanos. Una ley que determinar los usos del litoral en los prximos decenios y que debera tener la sostenibilidad como uno de sus ejes y no solo en el enunciado.

Pura Arbitrariedad. Se permite la gran desamortizacin en la costa.

10 municipios con 11 ncleos se amnistan.Porqu estos y no otros?

Dentro de ellos se incluye la isla de Formentera donde se har un deslinde ms laxo es decir, se permitir edificar ms cerca del mar. No se encuentra justificacin para incluir estos municipios y esta isla, y no otros. Es decir, que la Ley incluye criterios arbitrarios. Se abre la posibilidad de que el resto de ncleos costeros solicite tambin esta amnista.

Se consolidan las situaciones de privilegio.

Hasta 135 aos para derribar los edificios ilegales.

La suma de los 30+30 aos permitidos hasta ahora, en los que se tenan que derribar las edificaciones en el dominio pblico martimo terrestre y los 75 aos aadidos por este anteproyecto sern difcil de explicar a los municipios que han cumplido con sentencias firmes del Tribunal Constitucional. Estas casas se podrn arreglar, comprar y vender. Es decir, se permite que los edificios permanezcan durante seis generaciones. Ninguno de nosotros veremos una mejora en el litoral establecida por este gobierno hasta 2123!.

Beneficio de unos pocos y prdida de casi todos con graves riesgos por temporales que deberemos pagar todos.


20 metros de proteccin frente a los cien actuales.

20 metros es la distancia en que se autoriza a edificar en ras y en determinadas playas urbanas, reduciendo la servidumbre de proteccin desde los cien metros en atencin a caractersticas topogrficas o hidrogrficas. Se consiente que las industrias (extractiva, energtica, qumica, petroqumica, textil y papelera) situadas en dominio pblico puedan prorrogar la concesin con un informe. Privatiza marinas artificiales como Ampuria Brava y permite a los chiringuitos mayores espacios y periodos de permanencia en la playa. Las salinas y dems zonas que se inundan tambin entrarn en el libre mercado.


GRAVES RIESGOS DE CAOS POR UNA NUEVA LEY DE COSTAS MS PERMISIVA


Es cierto que hay que mejorar la Ley de Costas. Esta Ley, fue avanzada en su poca, pero cuando se legisl en su da no se pens que habra tal presin urbanstica. Tampoco existan las Comunidades Autnomas con sus actuales competencias.

Adems, tampoco, se vea venir con la magnitud que ahora se comprueba el incremento del riesgo del cambio climtico. El aumento del nivel del mar, el cambio en la direccin y magnitud del oleaje, y las trayectorias de los temporales supondrn cambios en las playas y tendrn efectos en las infraestructuras. Tampoco se vea tan claras las exigencias y demandas por parte de la sociedad para la proteccin de la costa como existe actualmente. Ni las importantes zonas de litoral ya degradado. Esto hechos obligan a la permanente actualizacin del DPMT. La relajacin de esta ley de costas implicara graves riesgos sobre el porcentaje sin edificar, pero adems abrira el meln sobre las decisiones y sentencias ya cerradas, de forma que todos los propietarios y promotores querran que se les aplicase la nueva ley, creando, ahora s, inseguridad jurdica al perjudicar injustamente a los que ya cumplieron con ella.


ESCENARIOS DE FUTURO: TENDENCIAL O MAD MAX

Parece necesario lanzar el debate de cul debe ser el futuro de la costa. Es posible imaginar un escenario tendencial, donde se mantenga el ritmo de urbanizacin, hasta la colmatacin del litoral como sucede en algunas provincias mediterrneas. En tan solo 126 aos, por ejemplo, en la franja de 500 metros en el mediterrneo ya estara todo construido (158 aos en 1km y 191 aos en 2 km). Este modelo seguido, adems, es caro. Hay un importante presupuesto de la administracin para re-poner playas, donde no las hay y donde todos los aos se las lleva el temporal, o costosas obras de ingeniera para proteger construcciones o urbanizaciones que invaden el dominio pblico. La gran vulnerabilidad de este modelo, con el cambio climtico, se ver incrementada en el tiempo.


UNA COSTA MS NATURAL IMPLICARA MENOR GASTO

El abandono del turismo por otros entornos mejor conservados todava no se ha visualizado por el espejismo a corto plazo del aumento de la llegada de viajeros por las inestabilidades de otros pases como Tnez o Egipto. El 80% aproximado de esos turistas estn viniendo al mercado espaol. Cuando se estabilicen estos pases bajar el nmero de visitantes. El parn en la construccin desde finales del ao 2007, puede parecer que indica que est ahora bajo control, sin embargo las grandes reservas de suelo ya recalificadas como urbanizable (aunque no est urbanizada), son un riesgo latente para la destruccin de bienes colectivos y privatizacin de la costa. La edificacin en los primeros kilmetros de costa nos llevara a ms de lo mismo, situacin que nadie puede creer que sea la deseable.


UNA VISIN DE FUTURO: LA INTELIGENCIA COLECTIVA APLICADA AL LITORAL

Tambin es posible imaginar un nuevo escenario, que se poda denominar de la inteligencia colectiva, con una aplicacin rigurosa del deslinde y el acceso pblico, con una contencin de la urbanizacin, una poltica de declaracin de espacios protegidos, de valoracin del paisaje y restauracin de ecosistemas. Se potenciarn usos como pesca de bajura, agricultura y ganadera tradicional en las zonas costeras. El turismo y el amplio porcentaje de poblacin que vive en las costas, es evidente que preferirn, paisajes bellos y zonas no degradadas y elegirn sin duda un marco estable y sostenible en vez del escenario tendencial caracterizado por la congestin y la contaminacin. Si se utilizan criterios de eficiencia, eficacia, pertinencia, sostenibilidad y transparencia, sin lugar a dudas este segundo escenario ser el deseable.


MEDIDAS CONCRETAS: HACIA LA SOSTENIBILIDAD DEL DESARROLLO EN EL LITORAL

En el ao 2007 se aprob la Estrategia de Sostenibilidad de la Costa que iba en este sentido. En 2011, Espaa ratific el Protocolo del Mediterrneo y aprob una Ley de proteccin del Medio Marino avanzando en las lneas marcadas por la UE. Prcticamente las polticas litorales de todos los pases caminan hacia la gestin integrada. Es muy probable que la inmensa mayora de la ciudadana prefiera una nueva ley ms rigurosa y exigente, basada en la mejor ciencia disponible, que incluya la Gestin Integrada de Zonas Costeras, la demanda de calidad de la sociedad y la consideracin del riesgo ineludible del cambio climtico. Es evidente que la proteccin de la franja de 100 o incluso 500 metros, aunque hubiera sido total, hubiera sido totalmente insuficiente para defender el litoral, por ello ser necesaria la permanente y positiva implicacin y participacin de Ayuntamientos y Comunidades Autnomas pero siempre con el objetivo comn de proteger el litoral. Estas actuaciones implican devolver a todos lo que es de todos, rescatando el enfoque de los comunes; y deber suponer, entre otras, medidas tales como la aplicacin de sistemas de compensacin a municipios que no hayan deteriorado su costa y se les resarza por el no desarrollo masivo urbanstico. Estos municipios que conservan estos ecosistemas litorales, generan servicios para todos y por ello deben ser compensados. Un sistema puede ser el del pago por servicios ambientales que funciona en pases como Costa Rica, o figuras como custodia del territorio, etctera.

Adems de otras medidas como la necesidad de restauracin ecolgica del litoral de amplias reas hmedas, marismas, playas, reas degradadas, etctera; el aumento de reas protegidas en el litoral, tanto terrestres como marinas, que es clave para detener el proceso de degradacin de la costa; mejorar la calidad de las aguas, tanto marinas como litorales o de estuarios con nuevas y mejores depuradoras, inventarios de vertidos y mayor vigilancia sobre buques; una contencin en las zonas construidas y del modelo turstico; la realizacin y difusin de cdigos de buenas prcticas en el litoral; el reforzamiento de la gobernanza institucional con la coordinacin de los diferentes niveles administrativos; una integracin de polticas que afectan al litoral y el aumento de la capacitacin de la sociedad civil para proteger a la costa con campaas de difusin y concienciacin y pertinentes sistemas de informacin. Y sobre todo la necesidad de planificacin del litoral en su conjunto. No municipio a municipio, sino en trminos supramunicipales, provinciales y de Comunidades Autnomas.


REBELIN POR EL FUTURO DE LA COSTA

En definitiva, el 99% debe tomar partido. Frente a unos 20mil afectados segn la plataforma de la ley de costas, existen millones de habitantes del territorio y de turistas que desean una costa bien conservada y protegida APRA el futuro. Una visin basada en la sostenibilidad que considerara el recurso no como un recurso minero y no renovable sino como una recurso que es necesario conservar, con funcionalidad, diversidad, etctera, para las generaciones futuras, donde los empresarios y promotores busquen rentabilidades sostenibles y no solo pan para hoy, respetan las reglas y cumplan las leyes y donde los polticos, legislen para el 99 % de la poblacin y sus decisiones se basen en la mejor ciencia disponible. Avanzar en otro sentido sera ir contra la sostenibilidad, hacia un modelo ms caro, ineficiente, desigual y contra la propia modernidad, tendiendo hacia un escenario insostenible donde triunfar la tragedia de los comunes y no la inteligencia colectiva. Espaa tiene todava, en algunas zonas, costas diversas y excepcionalmente valiosas. El desarrollo de los sectores econmicos y tambin la calidad de vida de las generaciones actuales y venideras estn determinados por el alcance y los modos de esta ocupacin del litoral.

Se trata de avanzar en la defensa de lo comn. Ahora que se est revisando el modelo de desarrollo, sera muy importante analizar el pasado para entender la actual crisis y planificar un futuro ms seguro y sostenible. Es necesario dejar el litoral y la costa para las generaciones futuras. Se ha de valorar la costa, las playas, los humedales, los estuarios, las dunas, como los ecosistemas escasos, valiosos e insustituibles que son y que hay que gestionar de una forma prudente, sin despilfarrar y con mucha inteligencia. Si se siguen estas pautas, creemos firmemente que las generaciones futuras y la nuestra misma lo agradecern en muy poco tiempo.

(* comn: de los comunes, adj. Dicho de una cosa: Que, no siendo privativamente de nadie, pertenece o se extiende a varios. Bienes, pastos comunes)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter