Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2012

Compaeros transculturales, con los transgnicos no se juega

Rafael Puente
Rebelion


Nuestro Presidente ha dicho pblicamente que las comunidades transculturales de Santa Cruz lo han convencido de que el cultivo y el consumo de productos transgnicos son noms necesarios para poder tener seguridad alimentaria y que, por tanto, va a haber que revisar la recientemente aprobada Ley de la Madre Tierra, aadiendo que parece que alguien introdujo de contrabando su prohibicin en dicha ley. El tema es sumamente grave. Para empezar, ya resulta preocupante que los compaeros transculturales tengan cada vez ms coincidencias con los empresarios cruceos, y peor an que acaben convenciendo de esas coincidencias al Presidente del Estado. Porque cabe sospechar de que se trata precisamente de coincidencias empresariales -nimo de lucro- que no tienen nada que ver con la seguridad alimentaria, y mucho menos con algo que pueda parecerse a defensa de la Madre Tierra (pobre madre, cada vez ms hurfana de hijos).

Si los compaeros transculturales quisieran, podran asesorarse. Ah mismo en Santa Cruz est Probioma, una institucin seria que lleva muchos aos investigando y experimentando, y que tienen criterios muy fundamentados para afirmar que los transgnicos son indeseables desde todo punto de vista; ya sea el ambiental, ya sea el de la salud humana, ya sea el de la seguridad alimentaria! Y ste es precisamente el menos discutible. Porque en trminos ambientales, es decir del dao que los transgnicos pueden causar a la Pachamama, entiendo que los argumentos pueden parecer sofisticados, e incluso que se los puede calificar de hiptesis todava no suficientemente comprobadas. Y en trminos de sus efectos nocivos sobre la salud humana pasa algo parecido. (An as, aunque slo fuera la falta de seguridad respecto de su inocuidad para la salud de la madre y de los hijos, ya sera motivo suficiente para no arriesgar un lento suicidio colectivo. Pero asumamos que esto sera mucho pedir para compaeros que se estn jugando la sobrevivencia diaria). Pero lo totalmente inadmisible es que dichos compaeros argumenten con la seguridad alimentaria, ya que si algo est definitivamente comprobado -y de manera asequible a cualquier mente poco estudiosa- es que los transgnicos son el mayor enemigo de la soberana alimentaria (y, por tanto, para nosotros, que a pesar de todos los buenos deseos no somos Suiza, acaban siendo el mayor enemigo de la seguridad alimentaria!), y contra esta afirmacin no se puede presentar una sola objecin.

Simplemente porque las semillas transgnicas no son, ni nunca fueron, parte de un bien comn. Las semillas transgnicas son propiedad de las grandes transnacionales del agronegocio. A los productores de este pequeo pas les venden sus semillas con promesas de grandes beneficios (relacionados con la productividad, con la inmunidad a determinadas plagas o enfermedades, con la regular uniformidad del producto), y es probable que el resultado de la cosecha responda a esas promesas. Pero a la hora de repetir el exitoso cultivo, las semillas generadas en el primero no sirven y, por tanto, hay que volver a comprarle la semilla a la transnacional. ste es el truco fundamental de los transgnicos, que el productor nunca ms ser el dueo de su semilla, como ha ocurrido siempre con los cultivos convencionales, sino que se vuelve un eterno dependiente de empresas extranjeras y poderosas sobre las que no puede tener ningn control (por tanto de entrada se ha perdido la soberana alimentaria). Y cualquier da los precios de esas semillas podrn volverse inasequibles para el productorcito boliviano. No hay ninguna garanta de que se podr seguir produciendo, y entonces dnde queda la cacareada seguridad alimentaria?

No puede ser que en este pas y en este proceso caigamos en una trampa tan simple. No olvidemos que el programa de Gobierno del MAS, el ao 2005, fue el primero en plantear como tema estratgico el de la soberana alimentaria, precisamente como condicin de posibilidad de la seguridad alimentaria. No puede ser que los compaeros interculturales vengan a ser los portavoces en Bolivia de los intereses de las grandes transnacionales del agronegocio, y menos an que lleguen a convencer de ello a nuestro Presidente. Con los transgnicos no se juega!

Rafael Puente es miembro del Colectivo Urbano por el Cambio (CUECA) de Cochabamba.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter