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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2012

Infoutopa: poner en cubano el periodismo digital en Cuba

Milena Recio Silva
La Haine

Que cada persona, como sujeto social, sea portadora de una suerte de civismo informacional, y est comprometida con la creacin


Los organizadores de esta III Jornada de Cultura Cubana en medios digitales, me hacen un gran regalo al invitarme a este encuentro y obligarme as a sistematizar algunas ideas acerca de la hora actual del periodismo digital en Cuba.

Necesito comenzar recordando el panorama de hace ms de quince aos, cuando se estrenaron en servidores ubicados en Canad las primeras pginas construidas en html, muy artesanalmente, anidando tablas y escribiendo uno a uno vnculos href.

Iniciaba Cuba sus andares en Internet y nuestros profesionales del periodismo a conocer muy de a poquito las aplicaciones ms importantes de la red de redes: el e-mail, el chat, el ftp y la web.

Aparecan en las redacciones, sobre todo en los medios de prensa nacionales, las primeras computadoras con interfaces grficas y editores WYSWYG; las mquinas de escribir iban quedando en los rincones menos concurridos del saln.

Grandes descubrimientos marcaron a personas que vivieron de manera casi pica aquellos aos de innovacin y renovacin. Hoy podemos pensar en ellos como fundadores de unas formas profesionales a las que, al parecer, desgraciadamente, no hemos querido celebrarle cumpleaos.

Cuando los ejemplos pioneros[1] demostraron a los decisores las potencialidades que tendra una prensa hecha en Cuba disponible en formatos altamente reproducibles para el mundo entero a travs de la web, capaz de romper el bloqueo informativo tradicional contra los discursos oficiales desde la Isla, se convirti prcticamente en una tarea de choque que todos y cada uno de los medios de prensa nacionales y provinciales estrenaran sus sitios web.

Gradualmente, la mayor parte de las veces de manera improvisada, motivados ms por una exigencia externa que por una necesidad autgena, se fueron sumando uno a uno estos medios, repetidos ahora en sus versiones digitales.

Muchas de estas webs comenzaron como subsidiarias, en trminos de alojamiento y dominio al menos, del gran portal que fue Cubaweb, y que para entonces (1997) se presentaba a s mismo como The Nacional Web Site of the Republic of Cuba, algo as como la embajada de Cuba en Internet.

Multiplicar y promocionar

La flecha lanzada llevaba en su punta la vocacin fundamental de multiplicar el mensaje de Cuba en Internet[2]; de llevar hacia los lectores fuera de Cuba informaciones y enfoques que no apareceran nunca en las portadas de los medios internacionales de mayor lectora o audiencia mundial.

Tal propsito responda tambin a una comprensin tcita inicial de Internet como un mero canal de comunicacin, como un espacio geogrfico colonizable, cuyos territorios deban ser conquistados para desde all erigir los baluartes de nuestra verdad. Se reproduca, acaso sin saberlo, la tctica push (de empujar) dominante en los medios masivos de comunicacin, y enraizada en las frmulas propagandsticas y publicitarias de la comunicacin tradicional.

Se asuma que mientras ms fortalezas defensivas (sitios web) existiera, tanto mayor sera la capacidad de influencia sobre personas a las que se supona en masa, a priori, y muchas veces de forma inconsciente, desafectos, crticos, hostiles o enemigos de las posiciones polticas de la Revolucin cubana y del accionar del gobierno de la Isla[3].

Este retrato, de pinceladas gruesas, se completa mejor si recordamos la circunstancia todava presente, aunque ligeramente modificada del bajsimo nivel de penetracin de Internet en Cuba (hoy todava de solo 15 por ciento[4]).

Recordemos que el pas se conect a la red de redes solo hasta el ao 1996, a causa del impedimento norteamericano.

Durante los prximos aos muchos de los medios de prensa online actualizaran sus pginas a ciegas, sin ver lo que otros vean, sin poder recorrer sus propios territorios virtuales. Los pocos que s podan hacerlo, se servan entonces, y algunos todava, de unas conexiones proverbialmente lentas.

Cuba an hoy padece una conectividad muy precaria, una de las ms bajas del mundo. Algunos autores afirman que el ancho de banda de todo el pas (aproximadamente 210 megabytes de subida y 390 de bajada) puede ser comparado con el de un hotel cinco estrellas en una capital europea[5].

Quienes empezaron a mediados de los 90s la edicin de prensa digital en Cuba no se puede olvidar, porque es una de nuestras marcas quizs indelebles lo hicieron antes de haberse podido convertir en navegantes habituales o expertos; mucho antes de poder inmiscuirse en unas dinmicas de relacin que, como ya sabemos, suponen toda una cultura emergente y definen el talante de la socialidad contempornea.

Claro que aquella Internet no era la de hoy. Los pioneros de nuestra prensa digital trabajaban solo para unas 300 millones de personas, usuarios primitivos de la web en su poca 1.0 y la mayora eran angloparlantes.

El conjunto de estas circunstancias sumado a otros factores que se quedan sin mencionar, definieron el nacimiento de una prensa digital marcada por un carcter fundamentalmente promocional y en buena medida atada al propsito de llegar al otro fuera de nuestras fronteras geogrficas y tambin culturales e ideolgicas.

Este origen determin que muchas de estas webs nacieran como tribuna de los tribunos, y estuvieran inclinadas a aplanar o extirpar las contradicciones propias de la terca realidad. Como en el resto de nuestra prensa, en la digital con ms motivos, el acontecer nacional todava suele ser apacible y el internacional dantesco.

Reiteradamente, desde aquellas auroras, se orient ser bilinge al menos, y se volvi una preocupacin constante erradicar de los relatos toda complejidad o especificidad idiomtica aspirando a una suerte de cdigo universalista bueno-para-todos y cercano a nadie.

El propsito difusionista, de trasmisin multiplicada de la verdad de Cuba, sumado a las ms que duras circunstancias de trabajo en las que hubo que comenzar estos proyectos, la mayora inmaduros, definieron como una prctica muy habitual el simple volcado hacia la web de los contenidos que se producan para los medios tradicionales, a los que le haban nacido estos hijos perturbadores de las rutinas de produccin acostumbradas.

La prensa cubana en Internet, ms all de su origen geogrfico o sectorial, nacera como depositaria de una agenda temtica, unos enfoques y unos lemas de campaa propios de la prensa generalista nacional: una suerte de sistema de prensa digest, donde an predomina la reproduccin, el copy/paste desde las fuentes matrices del periodismo oficial y oficialista, en sus diversas escalas.

AIN, PL y Cubadebate (ltimamente), en un primer nivel suelen ser los principales suministradores, pero tambin ocurre que medios provinciales reproducen contenidos de otros nacionales. Y a su vez, los provinciales abastecen a los municipales que hoy existen en un nmero considerable. Se dan muchos casos en los que los mismos materiales relativos al acontecer local son republicados por varios medios digitales de un mismo territorio. Algunos se comparten, promiscuamente, incluso a sus blogueros. Toda una trama de rplicas que termina haciendo muy monoltico y a veces un tanto intil el flujo de la informacin periodstica desde Cuba en Internet.

Constataciones

La tesis de doctorado de la periodista Edda Diz Garcs, quien ha ocupado varios cargos de direccin en la prensa digital cubana, diagnostic en 2011 algunas de estas caractersticas antes enunciadas. Su estudio Reubicar el futuro. Las mediaciones entre la cultura profesional y las lgicas de produccin periodstica para la web llegaba entre otras, a la siguiente conclusin:

Solo hay atisbos de una incipiente cultura del periodismo hipermedia, como un elemento emergente que tiene que enfrentar la resistencia al cambio en una suerte de dilogo interno con la cultura profesional dominante y con las culturas organizacionales establecidas en el medio, abocadas a una reconfiguracin ante el emplazamiento de las tecnologas y prcticas que necesitan ritos y aprendizajes nuevos.

Todo esto, a partir de diagnosticar algunas taras en la prctica diaria del periodismo online:

El cambio de las lgicas de produccin y de las culturas profesionales es un proceso que transcurre con bastante lentitud.

Las lgicas de produccin para la web () son las del periodismo tradicional.

Al mantenerse redacciones cuya prioridad es producir para el medio tradicional (), los periodistas son socializados en ese modo de hacer periodismo.

Los contenidos carecen de los recursos expresivos hipermediales.

No hay actualizacin continua () y en ocasiones desactualizacin o retardo informativo.

Faltan recursos tecnolgicos, pero los existentes no se explotan debidamente.

A los periodistas les falta preparacin y competencias profesionales.

No estn definidos claramente la estrategia editorial y el pblico meta de las web.

En el ao 2005, un grupo de personas que durante aos hemos seguido de muy diversas formas el desarrollo del periodismo digital en Cuba debatimos durante unas semanas en una lista de discusin creada por el CIP (hoy CIPRE) a la sazn del extinto? Proyecto de Informatizacin de la Prensa.

Probablemente el debate ms fluido lo gener entonces un aporte de Armando Santana quien haba sido un importante innovador en la edicin del peridico Invasor de Ciego de vila, en su mocedad virtual.

Con la mitad del trayecto recorrido en la historia de nuestra prensa en Internet, hace 7 aos, Santana elabor un declogo que fue analizado por los listeros de [informatiza_prensacu] de arriba a abajo, y que titul los 10 problemas ms comunes en la prensa digital cubana. A saber:

Demoras en la actualizacin de los contenidos del da Deficiente titulacin Contenidos intrascendentes Copiar trabajos de los peridicos, los noticieros de la radio o la televisin sin tener en cuenta el lenguaje de Internet. Baja produccin de contenidos propios, principalmente en los medios provinciales. Fotografa de baja calidad. Poco uso de los hipertextos y temas relacionados. Errores en los metadatos de las pginas principales y las interiores que impiden a los buscadores levantar los sitios. Poca o nula gestin de posicionamiento por parte de las redacciones digitales. Problemas de diseo, usabilidad y arquitectura de informacin para la web.

Adems de la dramtica actualidad de algunos de estos puntos, sorprende constatar que desde entonces ya se saba de la A a la Z todo lo necesario para remover los cimientos de una prctica periodstica que a pesar de haber tenido como totalidad, una evolucin positiva, y de contar con algunos ejemplos muy destacables, sigue siendo fundamentalmente mediocre.

En aquel debate Livia Reyes, especialista en informacin y directora del CIPRE llamaba a repensar el papel del periodismo como profesin, de su responsabilidad social, de pasar de simples informadores para audiencias amorfas a proveedores de conocimiento.

Por mi parte escrib: los mejores redactores y editores, desgraciadamente, no estn suficientemente implicados con los medios digitales. El contacto, la experiencia vvida, como usuarios, con estas tecnologas, es todava escaso. Nos hizo dao el modelo de webmaster todlogo que signific en alguna medida la concentracin en unas cuantas personas de todo el saber necesario? Creo que s tantos aos despus no hemos adelantado mucho en que los editores y periodistas conozcan el ADN de estas tecnologas y estas prcticas () la tarea en Internet es comunicar, no propagandizar, no difundir, no trasmitir; comunicar en Internet necesariamente implica interactuar, es pasar de publicar (colocar) a interactuar, y eso significa pensar todo el tiempo en el otro, el usuario, que no es un nmero de hits, o accesos o sesiones de usuario, sino una persona especfica que tiene unos especficos intereses y una especfica manera de interpretar, pensar, emocionarse, etc.

Rosa Miriam Elizalde, decana en algunas de las mejores experiencias de la prensa digital en el pas, afirmaba entonces: Que todos tengan un sitio web o que se forme una plantilla en cada redaccin no es condicin determinante para que el mensaje de Cuba llegue a otra orilla. Hay que darle a este barco una proa para que navegue y lo haga en el rumbo adecuado. La proa es una estrategia coherente que indique para dnde vamos, con qu, cmo y para quin.

Una prueba cida

Quince aos despus de aquellas primeros lances del periodismo cubano en Internet, y gracias a la oportunidad personal de haber sido en diferentes escalas, durante este tiempo, lo mismo testigo que partcipe, analista que editora, ejecutante que consejera, me siento animada para ensayar posibles anlisis que contribuyan quizs a replantearnos esta tarea.

Como profesora utilizo un mtodo diagnstico para cuando quiero colocar a los alumnos (ltimamente solo de posgrado) frente a sus propias prcticas de manera crtica. Solo tengo que preguntar, con la intencin de que me respondan en calidad de usuarios comunes, cuntos medios de prensa cubana digital forman parte de su dieta diaria para informarse sobre el acontecer nacional. La respuesta suele ser siempre la misma: una exigua lista donde aparece Cubadebate y casi ningn otro sitio.

No es necesario entonces ir mucho ms all. Se vuelve un examen quizs estadsticamente valioso: los cubanos que podemos conectarnos a Internet no necesitamos nuestra propia prensa para informarnos sobre los hechos de Cuba, ni an siendo periodistas, a quienes cabe suponernos una avidez de noticias perpetua e intensa.

Aunque es posible preguntarse entonces cmo nos informamos, qu otros caudales noticiosos visitamos, de qu corte y qu signo, mejor es posponer este asunto porque es harina de otro costal.

La gran paradoja es que el conjunto de nuestra prensa digital salvando los casos que deban ser salvados no est hecha para nosotros; aunque tampoco parece estar hecha para los otros. Es demod.

2400 millones de personas hoy se conectan a Internet en el mundo. Se multiplic en ms de ocho veces el pblico meta potencial desde 1997 hasta hoy, y consiguientemente se diversificaron sus perfiles. En quince aos estos usuarios aprendieron muchas cosas: son ms conscientes de la manipulacin orwelliana de la informacin, y tambin ms autnomos que nunca para manejar sus mensajes en todos los formatos y lenguajes, y visibilizar as sus diminutas existencias.

La web 2.0 entrena a usuarios para leer el mundo y nombrarlo (enunciarlo) de maneras ms creativas, aunque sea teniendo que negociar los sentidos atribuidos a las cosas y los actos dentro de los marcos de la hegemona imperante capitalista (al modo gramsciano de entenderla).

Las pantallas tctiles, las interfases inmersivas, los dispositivos porttiles y mviles, la banda ancha y las redes sociales dibujan hoy un panorama muy distinto del que conocieron en tiempos de la Internet-vitrina los pioneros de nuestra prensa en la red de redes.

Se afirma que el 45 por ciento[6] de la poblacin mundial conectada a Internet son personas de menos de 25 aos, nativos digitales absolutos cuyos guiones mentales y esquemas cognitivos, se han moldeado tambin a travs de la presencia ubicua y el uso intensivo de los dispositivos que les permiten dominar la informacin hipermedial.

En este minuto, literalmente, una de cada 13 personas en el mundo est usando Facebook[7], y en el segundo que acaba de transcurrir, 11 nuevas cuentas se han creado en Twitter para sumarse a las ms de 500 millones que hoy existen. Seguramente algunas de ellas desde telfonos mviles, considerando que suman 5 900 millones los usuarios de telefona celular en el mundo.

Sin embargo, las frmulas comunicacionales al uso en Cuba siguen siendo las mismas. Tenemos en 2012 un conjunto de medios de prensa verticalmente jerarquizados que no ha logrado organizarse planificadamente, ni descentralizar sus dinmicas y sus recursos, ni coordinar su gestin, ni potenciar la cooperacin para convertirse en un sistema dinmico eficiente. Medios que padecen adems carencias tecnolgicas importantes, de recursos humanos e informacionales.

Seguimos teniendo sitios web operados desde la misin (auto)impuesta del traslado, la trasmisin de nuestra verdad. La multiplicacin del mensaje se sigue entendiendo como la accin de clonacin de los discursos, y de reiteracin de los argumentos y las frmulas expositivas, tpicas recetas de la publicidada pesar de que ya sabemos que resulta del todo imposible comunicar en clave antihegemnica sin hacerlo desde la estrategia de construir comunidad, lo que equivale a estar abierto al dilogo, dejarse interpelar, intercambiar roles, integrar(se) y amasar confluencias.

Quince aos despus, y sin dejar de reconocer la evolucin de algunos proyectos que han avanzado significativamente, la distancia entre las posibles expectativas de los pblicos (siempre preferir decir usuarios) en cuanto al consumo de informacin periodstica proveniente de medios cubanos polticamente alineados con el proyecto de la Revolucin, y las ofertas que se brindan en la web, en sus dimensiones formales y de contenido, probablemente sea mucho mayor hoy que lo que era en 1997.

Es cierto que ha aumentado numricamente el volumen de trfico desde fuera de Cuba hacia las pginas de nuestro periodismo digital, pero no lo ha hecho en la misma proporcin en que ha crecido el nmero total de usuarios de Internet en el mundo. Y en todo caso esta relacin no es medible solo en trminos cuantitativos. La gratificacin de necesidades infocomunicacionales no se calcula con los algoritmos del Webtrends ni la puede contabilizar Alexa.

Es difcil abordar todas las causas que expliquen este panorama. Se trata como siempre de un fenmeno multicausal.

No se puede sealar solo la precariedad de la dotacin tecnolgica que padecemos. Aunque hace aos venimos exponiendo la necesidad de organizar pools: grandes medios unificados que gestionen desde una sola marca, mayores volmenes de informacin, con mayor calidad, optimizando recursos de conectividad, hosting, de contenido, etctera, adems de los recursos humanos con mejores aptitudes, capaces de ser competitivos. Una idea solo realizable con voluntad poltica y aprovechando que no es el mercado, ni la ley del valor quien dirige la prensa en Cuba.

Tampoco se puede concluir que la reciente y notable desprofesionalizacin del sector periodstico per se (por la desagregacin de profesionales formados y la agregacin paralela de personas sin formacin en la especialidad) ha trado estos lodos. Personalmente puedo atestiguar que la mayor parte de las personas, periodistas y editores en activo ante quienes he actuado como docente durante ya casi quince aos, comprenden perfectamente todos los argumentos que hasta aqu he expuesto y la mayora se manifiesta con mucha agudeza al analizar la complejidad de este fenmeno. Casi todos viven una suerte de experiencia bipolar pues cuando vuelven a sus puestos de trabajo por lo general tienen muchas dificultades para incorporar en sus dinmicas diarias lo que han aprendido en el aula.

Qu pasa entonces? Cmo se explica el hecho de que compartamos tantos consensos entre los implicados y sin embargo ello no nos sirva para hacer avanzar este barco a mayor velocidad y con un rumbo que indique sobre todo la apropiacin creativa de estos artilugios tecnolgicos que hoy pueblan el mbito de la comunicacin y el periodismo en todo el mundo?

Infoutopa

Conocer el estado del arte del periodismo digital en Cuba, hacer un diagnstico como el que, de manera aproximada se ofrece en las pginas anteriores, y en cientos de otras muy valiosas pginas dedicadas al tema como parte de tesis de licenciatura, maestra y doctorado, en todo el pas, ha constituido el primer paso para reconocer que la envergadura de este fenmeno es mucho mayor que lo que podra suponerse, por todo lo que dice acerca del orden social cubano y el proyecto de pas que hemos estado construyendo.

Vale la pena volver sobre las palabras de Rosa Miriam Elizalde, cuando reclamaba una estrategia coherente que indique para dnde vamos, con qu, cmo y para quin.

La obstinada ausencia de esa estrategia para la prensa digital es la consecuencia natural de la falta de una estrategia mayor, infocomunicacional, que conduzca al pas, y atraviese todos los sectores y dominios de la vida nacional de forma transversal.

Que la comunicacin se vuelva algo ms que un vehculo para la accin reactiva y concientizadora en trminos ideopolticos, y que la informacin adquiera un valor primordial en todos los procesos de intercambio dentro del sistema social cubano.

Que ninguna poltica se defina al margen o a contrapelo o para contener los flujos informacionales en la sociedad, de modo que estos sean el soporte de un crecimiento colectivo indetenible, fundamentado en la soberana nacional, colectiva e individual.

Que cada persona, como sujeto social, sea portadora de una suerte de civismo informacional, y est comprometida con la creacin, la puesta en comn y la crtica de la informacin como base del conocimiento, comprendido este como el ms valioso y poderoso articulador de la vida social.

Una infoutopa que se fundamente en la crtica a los modelos informacionales liberalistas que han servido para sustentar la dominacin burguesa capitalista; una infoutopa que se base en la construccin creativa y colectiva de sus propios contenidos, con un enfoque socialista.

En un texto escrito para La Jiribilla en marzo de 2011, reflexionaba: Un camino posible para la reconstruccin de una utopa socialmente compartida y movilizadora, podra ser la del dominio in extenso y til de las fuentes, los canales, los usos y el consumo de informacin en esta Cuba llamada a rearticular sus posibilidades histricas en este siglo xxi.[8]

Para apartarnos de un enfoque tecnologicista habra que decir con Dominique Wolton que todo cambio tcnico o toda estructuracin de un nuevo mercado no representa ninguna novedad radical en una estructura generalizada de la comunicacin, porque la organizacin de la comunicacin a escala individual o social no es una tcnica. La imprenta no permiti la Reforma, sino que la Reforma dio sentido a la revolucin de la imprenta. Igualmente, la radio y despus la televisin han obtenido un impacto importante slo porque iban del brazo con el movimiento a favor de la democracia de masas.[9]

De modo que es iluso pensar que el escenario actual pueda modificarse solo bajo el influjo positivo que significar en un futuro, que no puede ya ser muy lejano, en el que aumente por lo menos 3000 veces[10] la conectividad actual de Cuba y se ample significativamente el ndice de penetracin de Internet en el pas.

Si por arte de magia o de cualquier otro origen enigmtico, maana mismo empezara a notarse la existencia del anhelado cable submarino que ya enlaza La Guaira-Siboney con capacidad de aportar las mejoras mencionadas, no es dable esperar un cambio cualitativo proporcionalmente trascendental en la prctica periodstica para y con Internet: falta diseo y mtodo para encaminar el cambio.

Poner en cubano

La fragua y diseminacin de esta infoutopa articuladora ser viable tambin, aunque no solo, en la medida en que podamos poner en cubano la prctica de comunicacin digital en Cuba. Esto significa en primera instancia reorientar los esfuerzos mayores hacia los usuarios cubanos en la Isla (y tambin fuera de ella), previendo, por supuesto, escenarios inevitables de mayor conectividad a una Internet full. En segundo lugar, corregir el sesgo promocional que ha asumido este periodismo que hacemos para redireccionarlo hacia un enfoque dirigido por la crtica social colectivamente fundada.

Para ello los periodistas y los directivos debern reconquistar, remozar, actualizar (todo ello a la vez) la nocin del periodismo como servicio pblico y debern dejarse interpelar por el mandato popular. Este es el primer paso para detener el avance de la disrupcin progresiva entre los discursos de la prensa y los discursos de la vida cotidiana en Cuba.

Este criterio de servicio pblico no excluye la tarea de propagacin y discusin poltico-ideolgica esto no es ms que reconocer el derecho de los comunicadores para defender una hegemona o intentar hacer avanzar una contrahegemona. Pero al mismo tiempo incluye comprender la presencia en medios digitales como una oportunidad para vehiculizar el uso intensivo de la informacin en los procesos de nuestras vidas cotidianas reconociendo y compartiendo su natural conflictividad.

Renuevo ahora mis propias palabras, publicadas en 2011: Resolver la infeccin [de marab] de las tierras es condicin para ofrecer alimento a los estmagos; desperezarse, ir en campaa hacia un modelo de sociedad sustentada en el valor del conocimiento nos dara ciertas garantas para un futuro en el que toda vocacin no se reduzca al mero estmago.[11]

La Habana, noviembre 2012

Notas

[1] Granma Internacional fue el primer medio de prensa cubano que salt a la red, en abril de 1996.

[2] Cmo multiplicar la presencia de Cuba en Internet? Disco compacto que incluye los contenidos, programas y aplicaciones informticas tratados en el primer curso de postgrado Cmo multiplicar la presencia cubana en Internet, convocado por la Unin de Periodistas de Cuba. La direccin del enlace es: ftp://ftp.cip.cu/Recursos/multimedia-Como-multiplicar-la-presencia-de-Cuba-en-internet.zip Disponible en: http://www.cip.cu/contenido/recomendamos/bfcomo-multiplicar-la-presencia-de-cuba-en-internet/ Nota de la autora: El enlace al documento actualmente no funciona, pero traemos aqu la referencia completa como demostracin de este enfoque. Consultado: 12/11/12.

[3] Ecured: Al insertarse en Internet, Granma fue una de las publicaciones pioneras del periodismo digital en el pas, espacio que ha convertido en otra trinchera de ideas para divulgar la verdad sobre Cuba. Disponible en: http://www.ecured.cu/index.php/Peri%C3%B3dico_Granma. La cursiva es de la autora. Consultado: 10/11/12.

[4] Internet World Stats. Disponible en: http://www.internetworldstats.com/stats10.htm Consultado: 10/11/12.

[5] Ver en el post de Raymond J. Sutil Delgado: Y, Qu hay en los sitios web .cu? Un artculo de preguntas, en Sin tecnoestrs, 27 de diciembre de 2011. Disponible en: http://sintecnoestres.cubava.cu/2011/12/27/y-que-hay-en-los-sitios-web-cu-un-articulo-de-preguntas/#more-69 Consultado: 12/11/12.

[6] Fuente: www.pingdom.com. Acceso a Internet alcanza a un 30% de la poblacin mundial en Cubadebate, 31/1/2012. Tomado de: http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/01/31/acceso-a-internet-alcanza-a-un-30-de-la-poblacion-mundial/ Consultado: 9/11/12.

[7] Una de cada 13 personas en el mundo usa Facebook. Tomado de: http://myspace.wihe.net/infografia-obsesionados-facebook/. Consultado el 9/11/12

[8] Milena Recio: La hora de los desconectados, en La Jiribilla, 26 de febrero al 4 de marzo de 2011, nm. 512, La Habana. Ao IX. Disponible en: http://www.lajiribilla.co.cu/2011/n512_02/512_07.html

[9] Dominique Wolton: Internet, y despus?, Editorial Gedisa, Barcelona, 2000. s/p

[10] Juan Marrero: Una buena noticia!: el cable submarino entre Venezuela y Cuba, en Cubadebate, 12 de enero de 2011. Ver en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/01/12/%C2%A1una-buena-noticia-el-cable-submarino-entre-venezuela-y-cuba/ Consultado: 13/11/12. Ms informacin sobre este tema: http://ecured.cubava.cu/2012/05/29/quien-me-tira-un-cable/

[11] Milena Recio: Ob cit.

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=65556



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