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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2012

La crisis como jugada

Edgar Borges
Rebelin


"No slo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pedira un pan; sino que pedira medio pan y un libro.

Federico Garca Lorca.

Hay crisis que surgen por decisiones erradas; hay crisis que se inventan como forma de controlar un caos (y un nuevo orden). Se dice que las crisis sirven para crear, pero tambin se sabe que las crisis sirven para paralizar a las mayoras. Habra que investigar la otra historia de las crisis; mientras, sigo pensando que la actual crisis financiera que se inici en 2008 es una jugada del sistema para fabricar una forma de explotacin mayor y absoluta (la mutacin del capitalismo). Primero la disean; luego la imponen.

El sistema tradicional de consumo colaps por la voracidad de los dueos de la estructura. Los clanes, siempre adelantados a la distraccin popular, optaron por derribar el esquema surgido a partir de la revolucin industrial para establecer el modelo ms exclusivo y explotador de la historia: la red global de adoctrinamiento invisible. Ante nuestros ojos, y entre cuentos de progresismo, comunicacin y entretenimiento, estn demoliendo aquellas cosas que nos servan para recordarnos la vida (el paseo; el encuentro; el caf; la imprenta; la lentitud; la vida). En esta jugada de destruir un orden para levantar otro se toman pases como ejemplos de laboratorio. Espaa, dentro del colapso europeo (donde para ajustarse a la mxima del progreso se ha cambiado la idea de sosiego por fugacidad), se ha convertido en uno de los principales espacios de ensayo.

De pronto la realidad de Espaa es otra. El orden (poltico y financiero) cambia la narrativa del bienestar por la del declive. La industria informativa se encarga de reiterar el mensaje. La rueda se detuvo, el pan no alcanza para todos, hay que bajar de escaln hasta que el desarrollismo de nuevo nos llame. De pronto se descubre que la educacin nunca fue un derecho; el alimento, al igual que la vivienda, que en el pasado otros reivindicaron, ahora regresa como norma de la lucha del presente; el arte, otra vez, se convierte en un privilegio de elegidos. Sin embargo, paradjicamente, las (siempre) llamadas nuevas tecnologas siguen su ruta de crecimiento. Segn la doctrina tecncrata lo nico viejo es el humanismo. Descolocaron la calma natural del ser; subieron el teln del teatro del destiempo. Desde el momento en que la causa popular acepta discutir un logro del pasado est asumiendo la derrota. Nunca se entendera que en pleno siglo XXI las mujeres tuviesen que volver a luchar el derecho al voto; de igual forma hoy representa un retroceso discutir asuntos bsicos que se suponan resueltos. Cundo seremos capaces de reordenar el contenido de la escala de reivindicaciones sociales? Cundo marcaremos la hoja de ruta hacia la construccin de una realidad alternativa?

La dirigencia conservadora de Espaa declara varias veces a la semana que no hay otra salida que los recortes (slo falta decir que el presente es terrible pero que el futuro ser peor). Alguna agencia de tecncratas se atrevi a vaticinar que la nacin saldr de la crisis en el ao 2018. Los medios de comunicacin compiten por ver quin relata con mayor drama la crnica de la crisis. Como no poda ser de otra manera, la desesperanza recorre Espaa. Desahucios; suicidios; campaas de recoleccin de alimentos; desempleo. El mircoles 28 de noviembre escuch un titular dantesco: La banca recibir el rescate de la Unin Europea a cambio de reducir su estructura. No obstante, el resto (las cenizas) de las noticias anunciaban una especie de concurso a ver cul banco despedira ms empleados (1.000; 2.500; 6.000) para cumplir la meta exigida. Creo que el da en que la banca deje de existir como espacio fsico, el capitalismo habr terminado su mutacin de lo real a lo invisible. De ser as, cmo responder a partir de entonces? Entre tanto, ningn lder se atreve a buscar luz al final del tnel. El mayor problema de la crisis financiera no es la quiebra de bancos sino la quiebra de voluntades. Espaa o se reinventa o se convierte en un punto opaco dentro del nuevo mapa de la lite global depredadora. El capitalismo, en su fase de mutacin, necesita quebrar pases. El nuevo modelo virtual est diseado para reducir costos; las cuentas del capitalismo se reinventarn con menos empleados y ms subordinados. El desarrollismo no alcanza para todos; el primer mundo ya no es un titulo inherente a las nacionalidades sino a las clases sociales. La calle es el lugar que la dinmica ha reservado para los millones de tercermundistas que no ganen la lotera del sistema.

El capitalismo sabe muy bien como trabajar el espacio tiempo en la lgica social. Las urgencias desubican a los pueblos; no hay resistencia que valga si no hay un replanteamiento creativo de la realidad que el macro poder est sembrando; no hay posibilidad de cambio si no se define una hoja de ruta con objetivos estratgicos. La crisis, como la resignacin, es una jugada maestra diseada para inmovilizar a los sujetos. La protesta clsica pas a ser una reaccin dispersa que la cpula observa como si fuese parte del archivo de su historia de artimaas y miserias; el sistema ha sofisticado su mecanismo de explotacin y rentabiliza, como siempre, las emociones y las piedras. No es tiempo de repetir las mismas jugadas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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