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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2012

En la niebla de Vasil Bykov

Rafael Poch
blogs.lavanguardia.com

Estrenada en Berln una pelcula sobre la obra del gran escritor bielorruso.


Creemos que en la vida no hay destino ni misterio, que todo se divide en sol y sombra, noche y da, as nos han educado. Pero ah est la niebla, el claroscuro de nuestra existencia, las trampas y los espejismos de la vida que sorprenden a los hombres enfrentndolos con lo ms inesperado y contradictorio.

Un fro da de finales de otoo en el segundo ao de la guerra partisana, el explorador Burov se acerc a la aldea de Mostish para matar a un traidor local, un tipo llamado Sushenia. As comienza la novela В тумане (En la niebla) del escritor bieloruso Vasil Bykov (1924-2003). Es un autor que casi solo escribi relatos de guerra, un gnero alimentado por su propia biografa al que tantos escritores soviticos aportaron obras de gran calidad y fuerza humana. В тумане es una de ellas.

El director ucraniano Sergei Loznitsa ha hecho con ese relato una de esas raras pelculas, estrenada esta semana en Berln, premiada en Cannes, Yerevan y Odessa, que no desmerecen su base literaria. Gran parte de sus dilogos son textuales. La descripcin de la Bielorrusia rural de finales de 1942, impecable. La aparente lentitud de sus personajes, en perfecta armona con la sicologa campesina local. Estamos ante una de esas adaptaciones maestras, como la de los Taviani con los relatos de las Novelle per un anno de Pirandello en Kaos, su mejor pelcula, Visconti con El Gatopardo de Lampedusa, o, mejor an, por la parquedad y crudeza rural que las une, con aquellos Santos inocentes de Mario Camus, sobre la novela homnima de Delibes.

Sushenia no es un traidor, sino que es vctima de un trgico destino. En la cuadrilla de peones ferroviarios en la que trabaja deciden, contra su opinin, sabotear una va para descarrilar un convoy. Hombre realista, Sushenia sabe que la cuadrilla ser inmediatamente acusada del hecho por los alemanes, tal como ocurre, pero pese a todo participa. Tras la detencin, palizas y torturas, el oficial alemn le propone salvar la vida a cambio de convertirse en delator de partisanos. Sushenia es un muzhik responsable para el que la honradez y la estima de sus vecinos que se deriva de ello es esencial. No puedo, le responde al oficial. Este le castiga de la peor manera posible: preserva su vida, mientras los otros miembros de la cuadrilla son ahorcados en la plaza del pueblo. Por qu no le cuelgan a l? Ante todos Sushenia pasa por traidor. Y por eso, ese da de finales de otoo Burov, su amigo de la infancia, se acerca a su casa para matarlo en cumplimiento de la ley partisana y del cruel clculo del oficial alemn para manipularla.

Sushenia sabe que nadie creer su historia. Hasta su mujer, Anelia, cree que hay algo turbio en su extraa salida con vida de la Kommadantur. Burov viene a llevrselo para un asunto. No quiere matarlo en presencia de su mujer y de su hijo. Todos saben de qu se trata. Sushenia se lleva la pala al bosque, cava su tumba y elige el lugar. Es entonces cuando ocurre lo imprevisto. Como en Soldados de Salamina, la ejecucin es frustrada no por el escrpulo de un miliciano, sino por una patrulla de colaboracionistas que dispara sobre el ejecutor y permite escapar a la vctima. Si a partir de ese momento literariamente tan fuerte, Javier Cercas teji una novelita, Bykov hace literatura. Sushenia regresa al lugar, rescata a Burov malherido y lo carga sobre sus espaldas para salvarlo, por la misma razn por la que se neg a aceptar la oferta del oficial alemn: una voluntad recta y honrada, exenta de todo clculo.

La sospecha general le impeda a Sushenia, vivir honradamente, como un igual entre todos, y no quera vivir traicionando su conciencia. Tena mujer, muchos parientes, su pequeo hijo Grishutka, cmo iba a embarrar el futuro de todos ellos? Pero no hacerlo ya era imposible, pese a sus deseos y esfuerzos, qu poda hacer? Esta es la trgica niebla que inspira a Bykov y en la que l mismo se vio sumido.

Nacido en una aldea de la regin de Vitebsk, Vasil Bykov (en bielorruso, Vasil Bykay) particip con 18 aos en la guerra, la guerra del Este, sin parangn con la civilizada guerra de los nazis en el Oeste: la guerra de exterminio de Bielorrusia sin ms perspectiva que el total sometimiento, en la que murieron uno de cada tres habitantes, se destruyeron 209 de las 290 ciudades y el 85% de la industria. Cifras y datos que no captan lo esencial de todo aquello. Para eso hace falta la literatura y la experiencia generacional ms directa.

Recuerdo la sorpresa de un amigo ruso al revolver en los aos ochenta entre los arrugados diarios de guerra de su padre, un ex combatiente de aquella Bielorrusia partisana. Su unidad regular fue destrozada en la retirada de 1941 y sus restos quedaron aislados tras las lneas enemigas. Hombres hambrientos en fuga en un inmenso universo de pantanos y matorral. El padre ingres en la Repblica de los Bosques en colectivos de resistentes que moran de hambre y fro y practicaban sabotajes y ataques contra las lneas de comunicacin y abastecimiento de la Werhmacht.

Hoy hemos capturado a un alemn bueno, deca una nota de aquel diario paterno. Bueno, sin ms explicaciones. Por qu bueno?, al fin y al cabo no era ms que un soldado raso apresado y ejecutado entre otros cuando viajaba en su moto con sidecar por una carretera rural. Bueno, porque su zurrn iba lleno de vituallas que los partisanos devoraban con una gratitud entre animal y salvaje sobre el cadver de su presa, explic el padre. El anciano padre era un hombre medio enloquecido por aquellos recuerdos, que incluan una heroica huida con regreso a las lneas soviticas, en las que fue recibido con sospechas: consejo de guerra entonces todo el mundo era espa y en caso de duda te liquidaban- del que sali milagrosamente absuelto. Meses despus, destinado como oficial en Stalingrado. Y una nueva nota incomprensible en el diario: Nuestros camaradas cados nos siguen siendo tiles despus de muertos. Sin ms explicacin. De nuevo preguntas al padre. tiles? En el invierno de 1942, a treinta bajo cero metidos en una trinchera con solo unos pocos metros de tierra y el Volga a sus espaldas, el padre de mi amigo y sus compaeros colocaban los tiesos cadveres congelados de sus camaradas alineados sobre el marco superior de sus trincheras a fin de parapetarse mejor. As seguan siendo tiles despus de muertos

Esa era la guerra en la que Bykov lleg a ser dado por muerto y que acab como oficial. El escritor describi el miedo que se pasaba; miedo a los alemanes, el miedo a ser capturado, fusilado, el miedo en el combate, sobre todo a la artillera y los bombardeos, donde si la explosin caa cerca pareca que el cuerpo, sin control de la razn, iba a desintegrarse de puro terror. Pero tambin el miedo que se senta a la espalda: miedo a la superioridad, a todos aquellos organismos represores y de castigo que haba en la guerra.

Bykov escribi toda su obra en lengua bielorrusa. l mismo la traduca al ruso. Despus de la guerra una clsica trayectoria de escritor sovitico; ingres en la unin de escritores, escribi todo tipo de relatos blicos, muchos de ellos sorprendentes por las situaciones y trgicas alternativas que se planteaban a sus personajes, inspirados en tipos reales. Fue, junto con otros, cronista emrito de la Repblica del Bosque, una gesta que imprimi carcter a la poblacin biolorrusa hasta el da de hoy, cuando la general ignorancia europea sobre su periferia tiende a reducir a la magnfica Bielorrusia a una especie de culo del mundo gobernado por el strapa Lukashenko. Bykov fue diputado del soviet supremo de Bielorrusia, galardonado con los ms altos premios y distinciones de la URSS, su nombre son como candidato al premio Nbel

Con la perestroika, cuando le conoc, form parte de aquella inteligentsia radical que le hizo la cama a Boris Yeltsin y su modelo autocrtico-presidencialista-cleptocrtico que an impera hoy. Su propia evolucin forma parte de esa niebla humana existencial que raras veces conoce lneas rectas. Fund el Frente Popular de Bielorrusia y en 1989 fue elegido diputado del Congreso de la URSS. El 5 de octubre de 1993 fue uno de los firmantes de la carta de los 42 publicada por Izvestia en la que se peda a Yeltsin, que acababa de dar su golpe de estado caoneando el primer parlamento plenamente electo por sufragio universal de la historia de Rusia, que diera, un paso ms hacia la democracia y la civilizacin y prohibiera todas las organizaciones y partidos comunistas y nacionalistas, es decir toda la oposicin, cerrara los peridicos Den, Sovitskaya Rossia, Literatrnaya Rossia, Pravda y otros, y disolviera todos los rganos representativos e incluso el tribunal constitucional. Das antes, en una infame y multitudinaria asamblea organizada en el Cine Oktiabr de la Avenida Kalinin de Mosc (hoy Novy Arbat), aquellos intelectuales demcratas, como se llamaban, haban pedido a Yeltsin mtodos pinochetistas: !Es que acaso no hay suficientes estadios en Mosc, clamaron. Asistir a aquello como periodista fue una experiencia estremecedora.

Bykov form parte de aquel vergonzoso liberalismo estalinoide. Mucho ms vergonzoso e indigno que su firma de aquel otro manifiesto, ste de los aos setenta, veinte aos antes, dedicado a vilipendiar a Aleksandr Solzhenitsyn y Andrei Sjarov. Por lo menos entonces haba una cierta presin institucional para ser inquisidor. En 1993, por el contrario, no haba excusa: todo era libre y voluntario en aquella adoracin a la nueva autocracia. Cuando sta se concret polticamente en Bielorrusia con Lukashenko un autcrata que al principio ganaba las elecciones limpiamente, hoy ya no se sabe, y que a diferencia de Yeltsin no caone su parlamento- Bykov se enfrent. Ninguneado, a finales de 1997 el escritor emigr primero a Finlandia y luego a Alemania, donde debi sufrir esa confortable y al mismo tiempo desapacible existencia de la que tantos eslavos se quejan aqu. Una existencia sin chispa ni misterio, como la literatura del escritor local vivo ms celebrado.

Quiz huyendo de esa vida sin niebla Bykov regres a su pas a morir y falleci en 2003 en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Minsk. Hoy su obra ha dado lugar a una magnfica pelcula. Descanse en paz Vasil Vladimirovich Bykov.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/berlin/en-la-niebla-de-vasil-bykov-67063



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