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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2012

Las razones de la debacle internacional

Carlos Heller
Revista Debate


El panorama global contina plagado de una elevada incertidumbre, como consecuencia de la difcil situacin que atraviesan las economas centrales, cuyo punto ms crtico se encuentra ahora en la periferia del euro. La agenda de medidas de las autoridades ha impactado severamente sobre el nivel de vida y actividad de la poblacin y, ya con cinco aos de crisis, an no se han disipado las amenazas de un mayor contagio a escala global.

Los daos sobre la actividad econmica son evidentes. Como ha sealado recientemente la Cepal, exceptuando Alemania, ninguna de las mayores economas europeas ha retornado a sus niveles de PBI de inicios de 2008. En el mejor de los escenarios restan an de dos a tres aos para que la zona del euro retome tasas de crecimiento cercanas al 2 por ciento. La Cepal sostiene que las medidas de austeridad fiscal que se estn aplicando profundizarn la recesin y podran llevar probablemente a una dcada perdida para la zona.

La situacin en Estados Unidos tampoco resulta promisoria. Si bien el pas ha logrado salir de lo peor de la crisis financiera, sigue evidenciando un crecimiento magro que amenaza con acentuar la desaceleracin de la economa mundial.

Los orgenes de la actual debacle econmica hay que rastrearlos en la lgica que gua el funcionamiento del sistema capitalista global. Segn el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en un encuentro de la Cepal, y que refleja un concepto que repito constantemente, ste es el desafo en el planeta entero: vencer la pobreza, que por primera vez en la historia no es fruto de escasez ni de factores naturales, sino de sistemas perversos y excluyentes. Para hacer eso se requiere de cambios en la relacin de poder y de procesos polticos. ste es el verdadero tema cuando se habla de la crisis: la mala distribucin de la renta, que lleva a que los trabajadores tengan cada vez menor porcin, mientras los ms ricos aumentan su riqueza continuamente.

Resulta til tomar el ejemplo de dos potencias del capitalismo mundial, como lo son Alemania y Estados Unidos, para expresar este punto. En Alemania, la mitad de la poblacin slo tiene el uno por ciento de la riqueza privada, cuando hace algo ms de diez aos contaba con el cuatro; su participacin se redujo a un cuarto de la que tena en 1998. Es un dato escandaloso, que se complementa con el hecho de que el diez por ciento ms rico de la poblacin posee ms de la mitad de la riqueza privada total (53 por ciento), una cifra que aument desde el 45 que tenan en 1998. Entonces, cuando leemos que la pobreza en Alemania es del veinte por ciento, las razones hay que buscarlas, no en el mal desempeo de la produccin alemana, sino en la distribucin de su renta. Estos datos son un claro indicador de que la crisis social y la desigualdad estaban instaladas mucho antes del estallido financiero de 2008.

Algo similar sucede en Estados Unidos, cuando analizamos la evolucin de los salarios reales y la productividad, otra manera de observar qu ocurre con la distribucin de lo que se genera. Desde los aos cincuenta y hasta los ochenta, el salario real de los estadounidenses acompa el crecimiento de la productividad laboral. Esta evolucin uniforme significaba mantener estable la participacin de los trabajadores en la renta total. Pero, a partir de ese momento, el salario real se despeg vertiginosamente de la productividad laboral, creciendo mucho menos, fenmeno que ha sucedido en la gran mayora de las economas desarrolladas.

Esto genera un aumento en la tasa de ganancia de las grandes empresas, ya que la produccin por trabajador creci casi el doble de lo que pagaron por salarios. As que, de no haber sido por las reformas neoliberales que se inauguraron durante el gobierno de Ronald Reagan, la tasa de ganancia hubiera declinado tendencialmente, poniendo en riesgo los cimientos mismos del modo de produccin actual. Como contrapartida, este proceso gener un profundo deterioro de la distribucin del ingreso y de las condiciones de vida de los trabajadores.

Habida cuenta del mencionado estancamiento de sus ingresos reales, y para que no se llegara a una situacin de menor consumo -y por ende de menor produccin-, se decidi motorizar casi ilimitadamente el financiamiento a las familias, que subi astronmicamente desde inicios de esta dcada. Es ste, y no otro, el contexto en el que hay que situar la gestacin y propagacin de la burbuja de activos financieros, que luego derivaron en txicos.

Ya en medio de la crisis, los gobiernos aportaron importantes recursos para minimizar la recesin y evitar la quiebra de entidades financieras. Este mayor gasto termin amplificando los dficits fiscales y, con ellos, los niveles de deuda pblica, y sobrevino una nueva intensificacin de la crisis. As que los actuales problemas fiscales y de deuda pblica no son una causa de la debacle, sino que son una consecuencia de la misma.

El FMI acaba de presentar un informe ante los ministros del G-20 reunidos en Mxico, que indica que otro riesgo es que la austeridad pueda ser polticamente y socialmente insostenible en los pases de la periferia europea, ya que las reformas fiscales y estructurales tardarn aos en completarse, visin que no deja de ser irnica dado que no se traslada a las polticas que estn exigiendo.

En Grecia, y a pesar del rechazo popular, la troika (FMI, Unin Europea y BCE) sigue solicitando nuevas reformas y recortes adicionales a los ya pactados, previendo el despido de 150 mil empleados pblicos de aqu a 2015, lo que constituye el treinta por ciento de la dotacin actual, los cuales se sumaran a los doscientos mil empleos pblicos perdidos durante los dos ltimos aos.

En Espaa, la comunidad de Valencia ya est analizando despedir al cuarenta por ciento de la plantilla de empleados pblicos. Y, mientras el presidente Mariano Rajoy coquetea con el salvataje de la troika, el 21,1 por ciento de la poblacin se encuentra debajo de la lnea de la pobreza. Estas presiones indican que el desmantelamiento de las instituciones del Estado de Bienestar es un objetivo central que tiene el establishment europeo.

Hasta el momento, no se ha verificado un compromiso sostenido de los pases desarrollados para echar por tierra los detonantes que llevaron a la crisis, una decisin que implicara, entre otras cuestiones, destinar ms y no menos- recursos para dinamizar la demanda agregada, reformar la arquitectura financiera internacional, desarmar la lgica flexibilizadora que rige al mercado laboral, y adentrarse en profundas reformas impositivas. Tal vez, el ms importante de los desafos pase por alcanzar una nueva lgica de acumulacin: adems del imperativo tico, lograr una matriz distributiva ms progresiva es, en s misma, una condicin necesaria para garantizar un proceso de crecimiento sostenible, en la medida en que el aumento productivo se derrame sobre el consumo de la poblacin, va salarios, y no se acumule en extraordinarias ganancias que terminan fomentando el circuito especulativo.

* El autor es diputado nacional por el Frente Nuevo Encuentro.


http://www.revistadebate.com.ar//2012/11/27/5865.php



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