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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2012

OCDE: los maestros del error vuelven a pontificar

Juan Torres Lpez
Pblico.es


La Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) acaba de presentar su nuevo informe sobre la economa espaola en el que hace previsiones sobre nuestro fu turo inmediato y presenta propuestas, segn dice, para salir de la crisis.

Las previsiones vienen a echar un jarro de agua fra sobre el gobierno puesto que prev que no se van a cumplir las ms optimistas con las que elabor sus presupuestos y que la recesin va a ser ms dura y prolongada de lo que nos quieren hacer creer Don Mariano y sus ministros, algunos de los cuales incluso afirman que ven signos de recuperacin en un horizonte cercano.

Sobre los datos concretos que ofrece ahora la OCDE no vale la pena detenerse. Es, junto al Fondo Monetario Internacional, el organismo que menos acierta a la hora de hacer previsiones as que sea lo que sea lo que ahora prev, con toda seguridad ser equivocado, como le ocurre prcticamente siempre.

Es normal. Los informes que realiza no estn destinados a proporcionar un anlisis riguroso y veraz de la realidad que ayude a los gobiernos a tomar decisiones correctas. Estos organismos son la punta de lanza con que se abren paso los intereses de las grandes potencias y, particularmente de los grandes grupos financieros y empresariales de todo el mundo. Y por eso que las predicciones y datos que proporcionan en sus informes estn orientados en realidad a crear un clima de opinin que favorezca la posterior adopcin de las medidas liberales que apoyan y ayudan a imponer.

Solo as se puede explicar la acumulacin de tanto error de prediccin, de tantas equivocaciones, el cmulo tan grande de fiascos que contienen sus informes.

En el FMI o en la OCDE trabajan los analistas quiz mejor pagados del mundo institucional, los que disponen de mejores medios de anlisis. Y, sin embargo, son los que ms se equivocan a la hora no ya de sealar lo que puede ocurrir en el futuro, sino incluso cuando se trata de reflejar lo que sucede en el momento presente.

Se podra decir que la OCDE y el FMI son maestros consumados del error pero lo curioso es que eso no les amilana y peridicamente presenten a la opinin pblica mundial sus informes como si fuesen la voz de unos dioses que lo saben tod o y que tienen la fortuna de poder decir al comn de los mortales lo que mejor les conviene y lo que deben de hacer inexcusablemente.

Mejor, pues, no hacer caso de los nmeros y escenarios que presentan. Prcticamente no han acertado nunca y no cabe pensar que ahora se vaya a dar el milagro que les permita dar en el clavo.

Hablan de un futuro inmediato muy deteriorado para provocar la paralizacin que siempre produce el miedo y para crear as el ambiente que asuma como irremediable las propuestas sesgadas y solo favorables a los grupos oligrquicos que realizan.

La prueba de ello es que -salvo algunas medidas concretas que la OCDE sabe perfectamente que no se van a adoptar, como la eliminacin de las ayudas fiscales a las pensiones privadas- lo que ahora vuelve a proponer en el nuevo informe son prcticamente las medidas que a lo largo de los ltimos aos han ido promoviendo y que han ido creando las condiciones para que la crisis se desencadenase con inusitada virulencia, sobre todo, haciendo que aumente extraordinariamente la desigualdad.

En el mbito que titula como Polticas laborales y de mercados las soluciones que ofrece son las mismas de siempre, las que reclamaba antes de la crisis, las que dice que son las oportunas haya un roto o un descosido: disminucin de salarios sociales, limitacin del poder de negociacin de los trabajadores acabando con la extensin legal de los acuerdos de negociacin colectiva de nivel superior, reducir el coste del despido y, en suma, insistir en la flexibilizacin de las relaciones laborales. Una estrategia que incluso investigaciones de la propia OCDE han mostrado que no son determinantes de la mejora del mercado laboral y de los niveles de empleo.

Por otro lado, en el campo de las que llama Polticas para estabilizar la economa y apuntalar el sector bancario, no se puede decir que est fino este informe de la OCDE.

Quienes lo han redactado no tienen ms remedio que reconocer que las medidas de austeridad van a suponer un recorte muy grande de la capacidad de crear actividad y empleo y que, por tanto, ni van a poder aliviar el problema de la deuda ni van a proporcionar estabilidad o crecimiento en los prximos tiempos. Pero, al mismo tiempo, el informe no renuncia a la querencia neoliberal y establece que el gobierno debe mantener el objetivo de reducir el dficit y que, por tanto, hay que seguir adoptando medidas de consolidacin fiscal. O sea que no es bueno, pero que hay que hacerlo.

Y respecto a la situacin del sistema financiero, la OCDE se limita a recurrir al mismo y nico recurso de quienes simplemente se estn dedicando a modificar las condiciones de mercado con el principal objetivo de que los grandes bancos se queden con el mayor porcentaje posible del mercado: el latiguillo de que si se hace lo que ellos dicen volver fluir el crdito. Lo mismo que se viene diciendo desde la primera reforma financiera de las caracterstica propuestas por la OCDE, y justamente lo contrario de lo que ha ocurrido en la realidad.

En materia fiscal, a la OCDE se le ocurre que lo prioritario es crear una autoridad fiscal independiente para imponer el cumplimiento de la poltica de estabilidad y austeridad. Pero sin poner sobre la mesa posibles frmulas que pudieran recaudar de forma ms equitativa y eficiente.

La misma perorata de siempre: ms mercado, ms libertad para los de arriba, mayor concentracin de capitales y ms indiferencia ante la desigualdad, ante la falta de incentivos para poner en marcha actividades productivas. Y ello, a pesar de que tenemos mucho ms que indicios que demuestran que all donde se han impuesto medidas de este tipo, las economas se han deteriorado en mayor medida.

El fundamentalismo ideolgico de la OCDE no da para mucho ms. Ni una sola medida para restaurar la demanda a gran escala, que es lo que se necesita; ni un solo procedimiento (que no sea el milagro que venden los ministros) para restaurar con urgencia la financiacin a empresas y consumidores; ni una palabra sobre cmo cambiar la especializacin perversa de nuestra economa; silencio sobre el fraude fiscal, sobre la fuga de capitales, y sobre el papel de la banca en la crisis que hace tan difcil confiar en ella misma para salir adelante.

Tampoco ofrece la OCDE un anlisis riguroso de cmo ha crecido la deuda en los ltimos aos como consecuencia de no disponer de financiacin del banco central o de las reformas estructurales que la propia OCDE promovi.

El informe de la OCDE es ms de los mismo. Y ms de lo mismo significa avanzar por el camino (propuesto igualmente por la OCDE) que nos ha lleva do a donde estamos, es decir, al desastre.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/6186/ocde-los-maestros-del-error-vuelven-a-pontificar/



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