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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2012

Margaritas en el Este

Jos Ramn Otero Roko
Diagonal

Dirigida por la cineasta checa Vera Chytilov, la pelcula de vanguardia Las Margaritas muestra el impacto de la cultura juvenil occidental detrs del entonces llamado Teln de Acero.


El Pop fue un movimiento cultural que domin los cdigos de representacin populares desde la dcada de los 60 hasta principios del siglo XXI, cuando se extendieron las conexiones de alta velocidad a internet. Hasta ese momento la industria modelaba los gustos de los consumidores, ofreca una serie de productos al mercado (musical, audiovisual, artstico) cuyo valor se determinaba no por los costes de produccin sino por el volumen de ventas, desplazndose el criterio de calidad de la Ilustracin (de valor en el marxismo, de trabajo en el anarquismo) a un criterio de comercialidad, de capacidad de ser adoptado por un mximo de consumidores.

Con la llegada de la transmisin de datos a alta velocidad a travs de internet, ese modelo cultural se rompi. Las listas de los ms vendidos (sic) dejaron de ser una referencia fiable del grado de alienacin de los ciudadanos. El pop falleci y dej de arbitrar el escaso tiempo de ocio de la clase trabajadora y el gusto se volvi ms libre, capilarizado en una multitud de pequeas clulas de intereses particulares que se distribuyen horizontalmente a travs de foros, webs, redes sociales y revistas especializadas.

En 1966 el pop era contestatario. El hedonismo que propona se traduca en consumir por placer. Se pona un precio a lo que poda divertir o se alcanzaba pagando un precio monetario por ello. Hasta ese momento slo las clases dominantes haban sido las que conocan que todo se poda conseguir a cambio de plata. Para el pueblo estaban reservados los cdigos morales, los diez mandamientos, el sacramento del matrimonio.

Con la llegada del pop, su cdigo publicitara que se poda vivir la vida como la clase alta, o sea, en el capricho, en la pulsin, obedeciendo nicamente al goce. Hoy, en medio de la crisis econmica ms brutal del capitalismo, estamos en el camino de que los banales y los simples sean una especie de frikis, piezas de museo que con su intrascendencia o su impostura denuncian de algn modo el ancien rgime, pero hace medio siglo stos eran la vanguardia de la disolucin de los privilegios de clase, la conquista del ocio para la clase trabajadora, igualndose, el da de paga, a los hijos de los burgueses de Chabrol.

Cien margaritas

Las Margaritas (Sedmikrsky, Vera Chytilov, 1966) es una de las pelculas emblemticas de La Primavera de Praga. Surgi porque a un nivel de vida de los trabajadores en el Este ms alto que en Occidente, se uni una apertura democrtica que se tradujo en un margen ms amplio de libertad de expresin. Pero en el bloque del Este se enfrentaban a la misma vieja moral que en Occidente. El placer y el hedonismo eran vistos como desestabilizadores en una sociedad ordenada. La religin tambin haba dejado una honda huella en el socialismo y el sacrificio y la culpa eran pilares del sistema, como lo era, y an lo es, en sus enemigos.

Bajo una iconografa pop (colores, peinados,maquillaje, vestidos), en Las Margaritas dos chicas de Praga juran hacer el mal, que consiste en no trabajar ni estudiar, frecuentar a hombres mayores para que les inviten a comer y guardar poco o ningn respeto por las convenciones sociales. En su inocencia, Las Margaritas revela el alto grado de bienestar del socialismo, pero tambin su falta de sofisticacin y, afortunadamente, su nulo acomodamiento al deseo ms primario. Si Occidente termin por convertirse en una sociedad al servicio de los jvenes, donde el valor mximo del consumo es la satisfaccin de las necesidades de ocio, en el bloque socialista no existe esa oportunidad, el joven puede divertirse, pero dentro de un orden que le proporciona la cobertura de todas sus necesidades bsicas (vivienda, educacin, sanidad, alimentacin) por parte del Estado, al que debe devolverle, en forma de trabajo y estudio, los recursos que le proporciona.

Las Margaritas no hacen nada de eso. Su deseo se recorta de las fotografas de las revistas y se lo comen literalmente embriagadas por saber que el privilegio al que aspiran va contra los principios de su sociedad. En Occidente, el deseo se nutre de la misma manera, por millones de jvenes que devoran los iconos de las revistas en busca del arquetipo de lo que no pueden ser. Pero en Occidente, queriendo tener algo que (casi) nadie ms posee, no se va en contra de ninguna norma moral, sino que se afianza la base misma del sistema, siempre a la bsqueda de un producto inalcanzable que estimule la productividad. Las chicas de Praga no podan salir a comprar un billete de lotera para volverse ricas, su manera de acceder a algn privilegio, sin trabajar para ello, es entrar por la puerta de atrs del instinto, colarse en la trastienda de la burocracia gracias a su falta de gravedad.

Y llegadas ah, su propia intrascendencia denuncia la trivialidad de la conciencia ante la prebenda, lo que en Occidente sera alcanzar el xito. Por eso ese afn de recortar, de romper, como la reina que manda destruir todos los espejos excepto el suyo para que sea su belleza la nica que se refleje. Las Margaritas se acusan de ser corruptas, son muy conscientes de que su posicin deviene de un fuero en el que no cabe ni la justicia, ni la vala. Creen que deben ser admiradas por un derecho que corresponde a su nacimiento, pero estn embriagadas por un poder que saben que desequilibra la naturaleza. Slo pueden pedir auxilio o soar que restituyen el mundo que les toca a la perfeccin, como a los alienados les parece que es el orden que da forma al suyo.

La cultura pop trajo aparejada la nocin, hoy ridcula y anti-cultural, de best seller, de pelcula del ao, de hit. El tejido social que sostena el poder a los dos lados del muro se escandalizaba con la aparicin de un fenmeno que trastocaba su proyecto de que las siguientes generaciones perpetuaran el modelo. El pop triunf pero despus agot su ciclo cuando el gusto por fin pudo ejercerse de manera democrtica. Econmicamente su xito fue tal que veremos muchos intentos de resucitarlo, y tambin descubriremos que su capacidad de exportar pautas de comportamiento es tal que har que durante mucho tiempo los banales sigan teniendo su propia jaula en el zoolgico, como vedettes de una movida en la que el alcalde anima a coger sitio.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Margaritas-en-el-Este.html



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