Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2012

Argentina, 7 de diciembre de 2012
Un gran da para la libertad de expresin

Pascual Serrano
Rebelin


Este 7 de diciembre vence en Argentina el recurso judicial interpuesto por el grupo de comunicacin Clarn para impedir que entre en vigencia la nueva Ley de Servicios de Comunicacin Audiovisual. Una ley que fue aprobada el ao 2009 con el objetivo de acabar con la concentracin empresarial de medios que mantiene la informacin en manos de unos pocos impidiendo una adecuada pluralidad y democratizacin de la comunicacin en Argentina. Este da es la fecha lmite para que 21 grupos de medios de comunicacin presenten su plan de desinversiones para adecuarse a la ley, algo a lo que se ha estado negando el grupo Clarn, que se ha convertido en el principal agente de oposicin al gobierno de Cristina Fernndez.

La fecha fue fijada por la Corte Suprema de Argentina, que determin que ese da vence la medida cautelar que en la justicia de primera instancia haba suspendido durante tres aos la vigencia de un artculo de la ley de medios, la referida a la obligacin de desinvertir para aquellas empresas excedidas en cantidad de radios, canales u operadoras de televisin satelital o por cable, un servicio que en este pas se encuentra muy extendido. La Ley de Servicios de Comunicacin Audiovisual, que fue aprobada en Argentina el 10 de Octubre de 2009, sustituye la anterior normativa instaurada por la ltima dictadura cvico-militar. Esta nueva legislacin, prev que una persona o empresa puede poseer 24 sistemas de televisin por cable, 10 licencias de radiodifusin -sean de radio FM, AM o de televisin abierta- y una seal de contenidos (canal de cable). El grupo Clarn ostenta, segn la Autoridad Federal de Servicios de Comunicacin Audiovisual (AFSCA), 250 licencias. Ahora el Gobierno argentino adoptar las medidas necesarias para subastar las licencias que incumplan con la norma.

A Clarn le corresponde desprenderse de entre 150 y 200 medios, lo que da una idea del nivel de acaparamiento del grupo. Una de sus empresas, Cablevisin, acumula el 58% del servicio por cable del pas, cuando la ley de 2009 establece que nadie podr tener ms del 35% de cualquier negocio audiovisual a nivel nacional. Cablevisin suma 257 licencias para operar en diversas ciudades y pueblos, mientras la norma solo permite contar con un mximo de 24. Ningn grupo puede disponer de ms 10 licencias de uso del espacio radioelctrico, pero Clarn cuenta con 25, incluidos cinco de televisin abierta, como El Trece, y 11 de radio, como Mitre, que operan en ciudades que suman ms del 35% de la poblacin argentina, por lo que tambin en este sentido estara excediendo el lmite establecido por la ley.

La norma establece tambin que en una misma ciudad no se puede contar al mismo tiempo con una operadora de televisin por suscripcin y con emisoras de TV abierta. Clarn viola esta regla en Buenos Aires, Crdoba y Baha Blanca. Tampoco una empresa de televisin por suscripcin puede contar con ms de un canal de TV cerrada. El conglomerado dueo del principal peridico argentino, Clarn, y de otros cinco diarios ms tiene nueve canales de televisin por cable. El grupo, que adems ha invertido en Paraguay y Uruguay, incumple otra norma por exceso de licencias audiovisuales en 37 municipios, incluidos Buenos Aires, Crdoba, Rosario, La Plata y Mar del Plata.

Poder poner en prctica la ley aprobada por los poderes elegidos por los ciudadanos, aunque sea con varios aos de retraso, es una victoria de la democracia argentina, y as lo han entendido los medios comunitarios y alternativos latinoamericanos que han convertido el 7 de diciembre de 2012 en una jornada global de apoyo a la puesta en vigencia de esta importante legislacin que supone un paso importante para la democratizacin definitiva de los medios de comunicacin en Argentina. El 7 de diciembre representa una fecha clave para quienes entienden que la comunicacin es un derecho inclaudicable de los pueblos y, por eso, es necesario que exista una pluralidad de voces y discursos en los medios que difunden las noticias que interesan a los sectores sociales, porque afectan a los mismos o porque ellos son los propios protagonistas de esas historias. Para que se garantice este derecho y esta necesidad, es fundamental diversificar la propiedad de los medios de comunicacin, porque la concentracin de ellos en pocas manos no permite visibilizar la multiplicidad de realidades que existen en el mundo, han afirmado en un comunicado [1] .

El acaparamiento de los medios de comunicacin por parte de una pequea cantidad de emporios econmicos se ha convertido en una de las principales herramientas del neoliberalismo para el control ideolgico de las sociedades. A este problema se aade la impunidad para manipular y el ocultamiento de sus accionistas con todos sus intereses econmicos y polticos. Todo ello se cuidan mucho de presentarlo a travs de sus crteles empresariales -como la SIP- como una defensa de la libertad de expresin, convirtiendo este principio democrtico en una coartada para su dominio y el atropello del derecho ciudadano a informar y estar informado. Cuando la defensa de sus intereses econmicos entra en contradiccin con el inters general, los medios de comunicacin son cualquier cosa menos modelos de virtud democrtica, resumen los investigadores Elisabeth Fox y Silvio Waisbord [2] .

Por ello es necesario que surjan gobiernos valientes y dignos que pongan coto a ese atropello. Argentina lo est haciendo, y no est sola. La necesaria reaccin en defensa de la democracia meditica por parte de los gobiernos soberanos latinoamericanos requiere actuar en tres frentes. Primero, erradicar la impunidad para la mentira, la manipulacin y la desinformacin dominante; segundo, terminar con los latifundios mediticos que dejan fuera de la oferta informativa a la gran mayora de la sociedad; y tercero, garantizar el acceso de la ciudadana a los medios de comunicacin mediante el desarrollo de una oferta pblica y comunitaria participativa y democrtica.

En el primer frente se encuadra el decreto de aplicacin de la ley de Responsabilidad Social de Radio y Comunicacin (extendida a internet, en diciembre de 2010) que firmaba Chvez el 8 de diciembre de 2004. En l se regulaban algunos contenidos, adems de fijar cupos mnimos de programas nacionales, el texto procuraba que Venezuela se ajustara a la Convencin Americana sobre Derechos Humanos: controla la programacin de imgenes de carcter sexual o violento (prohibidas entre las 7 y las 23 horas) y prohbe la publicidad de alcohol y tabaco. Pero el dispositivo va ms lejos. En el captulo 7, artculo 28, penaliza los mensajes que promuevan el odio y la intolerancia por razones religiosas, polticas, por diferencia de gnero, por racismo o xenofobia, aquellos que fomenten zozobra en la ciudadana, as como... la informacin falsa. En noviembre de 2010, La Paz adoptaba un texto de ley similar, la Ley de Lucha Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminacin, mientras que la Constitucin ecuatoriana de 2008 condena la informacin errnea susceptible de generar conmocin social.

Tambin la Ley de Radiodifusin y Televisin de Ecuador establece el deber de la promocin de valores ticos, morales y cvicos de las diferentes culturas existentes en el pas, as como el compromiso con la verdad y la responsabilidad social.

Argentina opt por el segundo frente, actuar contra los latifundios mediticos, mediante la citada Ley de Servicios de Comunicacin Audiovisual que por fin ser una realidad. Pero tambin desarrolla el tercero a favor del acceso a la ciudadana al distribuir el espectro radioelctrico en tres tercios: uno para el sector comercial, otro para el Estado y un tercero para el sector sin fines de lucro. De ah que mientras los grandes grupos de comunicacin mundiales se escandalizaban, el relator especial de Naciones Unidas para la Libertad de Opinin y de Expresin, Frank La Rue, vio un paso importante en la lucha contra la concentracin de los medios de comunicacin y calific la ley argentina como una de las ms avanzadas de Amrica y un "modelo para el continente y para otras regiones del mundo" en materia de libertad de expresin [3]. De hecho ha inspirado a Ecuador y Uruguay. Argentina tambin ha puesto en marcha leyes que impiden la explotacin cuasimonopolstica del papel decretndolo de inters pblico.

No basta con actuar sobre la concentracin, es necesario, como han entendido algunos gobiernos, asegurar que el gran capital no logre aduearse de nuevo de ese bien pblico que es la informacin. Por ello, gobiernos como el de Ecuador primero y el de Venezuela despus establecieron por ley que ni las entidades bancarias y financieras ni sus accionistas mayoritarios ni representantes podan tener participacin accionarial en los medios de comunicacin. En el caso de Argentina tampoco los polticos para evitar su utilizacin partidaria y en Ecuador tampoco los empleados pblicos y miembros de consejos y directorios de rganos de reglamentacin o concesin de licencias.

El tercer frente, desarrollar medios pblicos y comunitarios, se ha materializado en Venezuela con la creacin de una televisin fundamentalmente cultural como Teves y en Argentina con el canal tambin cultural Encuentro y otros infantiles y deportivos. Tambin se han fundado diarios pblicos en Ecuador, Bolivia y Venezuela. El proyecto multinacional de Telesur es otra iniciativa ambiciosa de desarrollar una televisin informativa con el apoyo de varios estados latinoamericanos que no se resignan a que la agenda informativa internacional est en manos de televisoras como la estadounidense CNN. Existe otra batera de legislaciones destinadas a proteger y desarrollar la produccin cultural independiente y nacional frente al dominio de las distribuidoras extranjeras, en especial estadounidenses. Se ha hecho en Argentina o en Venezuela con la Ley de Cinematografa Nacional que establece un mnimo de producciones nacionales que se deben exhibir en el pas, medida que tambin se ha establecido en Brasil. Los pases latinoamericanos han iniciado programas de integracin regional sin fines de lucro que suponen intercambios informativos y audiovisuales entre agencias de noticias y canales de televisin estatales; coproduccin, codistribucin y reserva de mercado para pelculas, documentales y series televisivas. Brasil, Argentina y Venezuela han creado un fondo internacional de coproduccin [4].

Los medios alternativos y comunitarios han logrado reconocimiento legal en Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Chile. Una de las normas ms audaces es reservar un tercio del espacio radioelctrico para licencias a radios y televisiones sin nimo de lucro, como ya hemos sealado que sucede en Argentina y tambin en Uruguay.

Por supuesto, queda mucho por andar para lograr que la democracia se instale en el sistema meditico. En Brasil, los dueos de medios de comunicacin ocupan uno de cada diez escaos en la Asamblea y uno de cada tres en el Senado, el grupo Globo posea en 2006 el 61,5% de los canales de televisin y el 40,7% de la difusin total de los diarios [5]. Con ms de ciento veinte canales en el mundo, la red televisiva del magnate Roberto Marinho (cuyo fallecimiento Lula conmemor decretando tres das de duelo nacional, en 2003) llega a ms de ciento veinte millones de personas al da.

Mientras tanto en Espaa bancos, grandes editoriales, empresas de telefona, Berlusconi, familias franquistas y multinacionales italianas se reparten la propiedad de los medios. Las licencias de televisin digital se han distribuido a los pocos grupos que ya contaban con una licencia analgica, las radios y televisiones sin nimo de lucro tienen prohibido facturar ms de cincuenta y cien mil euros por ao, es decir, deben ser marginales por ley. Una ancdota que muestra el poder sobre los gobiernos que tienen los medios de comunicacin: ningn gobierno se ha atrevido a impedir los anuncios de prostitucin en la prensa escrita.

Blog del autor: www.pascualserrano.net  

Pascual Serrano es periodista. Su ltimo libro es "Periodismo canalla. Los medios contra la informacin". Icaria Editorial.

Notas

[1] 7D en Argentina: Un paso ms hacia la democratizacin de la comunicacin. Alai, 4-12-2012

[2] Elizabeth Fox y Silvio Waisbord (bajo la direccin de), Latin Politics, Global Media, University of Texas Press, Austin, 2002.

[3] Efe, 15-10-2012

[4] De Moraes, Dnis. La cruzada de los medios en Amrica Latina . Paids. Buenos Aires. 2011

[5] Lambert, Renaud. En Latinoamrica, los Gobiernos se enfrentan a los dueos de los medios de comunicacin. Le Monde Diplomatique. Diciembre 2012.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter