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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-12-2012

Doha, en el velorio del Protocolo de Kioto

Alejandro Nadal
Sin permiso


No es fcil a veces deshacerse de un cadver. Especialmente cuando hay muchos interesados en mantener las apariencias de que el difunto sigue vivito y coleando.

Esto le sucede al Protocolo de Kyoto, el tratado internacional que fij metas cuantitativas obligatorias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Este tratado fue liquidado en 2009 durante la COP 15, la decimoquinta conferencia de las partes de la Convencin marco de Naciones Unidas sobre el cambio climtico (UNFCCC). Aunque en las conferencias de Cancn y Durban (COP 16 y COP 17, respectivamente) se trat de mantener la apariencia de buena salud, la verdad es que el Protocolo de Kioto (PK) ya nunca revivi.

Hoy se lleva a cabo en Doha la COP 18 y se vuelve al mismo expediente: exhibir como cuerpo viviente a un tratado al que le han quitado el corazn. Todos en el interior del Centro de convenciones pueden decirle que a pesar de que las metas de carcter vinculante en el tratado expiran el ltimo da de este ao, las otras disposiciones del Protocolo de Kyoto (PK) permanecen vigentes. En sentido estricto eso es correcto. Pero las metas obligatorias eran la esencia del tratado. Si bien tcnicamente se puede decir que el tratado sigue vivo, tambin es cierto que el Protocolo de Kyoto ha sido eviscerado. Quizs estamos en presencia de un tratado zombi.

La tragedia arranca al final de la conferencia COP 15 en Copenhague. Un pequeo grupo de jefes de Estado y diplomticos hicieron a un lado el proceso formal de negociaciones, se reunieron en una sala de juntas y llegaron a lo que se llam el Acuerdo de Copenhague. Cuando el documento se present por el gobierno dans a la reunin plenaria, donde haba representantes de 150 pases, los delegados fueron informados que tendran una hora para leerlo antes de la votacin. Por supuesto, estall el caos.

El Protocolo de Kyoto tiene muchos defectos, pero por lo menos fue resultado de un proceso de negociaciones multilaterales que desemboc en metas vinculantes sobre reduccin de gases invernadero y consagr el principio de responsabilidad compartida y diferenciada sobre el cambio climtico. El Acuerdo de Copenhague perdi las primeras dos caractersticas y slo mantuvo un dbil vnculo con la tercera.

Ese Acuerdo reconoci la necesidad de mantener el incremento de temperatura por debajo de los dos grados centgrados. Los pases en vas de desarrollo por primera vez fueron conminados a adoptar una estrategia para reducir emisiones y se estableci un fondo de financiamiento (con recursos insuficientes). Pero lo ms importante es que ahora los pases ricos fijaran voluntariamente nuevas metas para reducir emisiones a partir de 2020. Estas metas deberan ser ms estrictas que las del Protocolo de Kioto y deban adoptarse a ms tardar el 31 de enero de 2010. Por supuesto, la palabra clave en todo esto esvoluntariamente: cada pas poda fijar sus propias metas y escoger el ao base.

La plenaria de Copenhague decidi tomar nota del documento, pero no lo acept como decisin de la asamblea. Sin embargo, el documento fue el arma para destruir el Protocolo de Kyoto. En su lugar quedaron las metas voluntarias y el esfuerzo para negociar un nuevo acuerdo con metas vinculantes se desdibuj. En la COP 16 de Cancn el gobierno mexicano jug su conocido papel de recogedor de basura, boicote las protestas de los representantes de Bolivia y Venezuela, al tiempo que ayud a reorientar las negociaciones hacia temas supuestamente ms especficos.

Al final, las metas voluntarias que los pases ricos fijaron para 2020 no son suficientes para cumplir el objetivo de limitar el calentamiento global a dos grados centgrados. Para evitar perturbaciones peligrosas en el clima (para usar el lenguaje de la UNFCCC), la reunin de Doha debera estar considerando opciones como dejar las 2/3 partes de las reservas mundiales de combustibles fsiles en el subsuelo, tal y como apuntan cientficos como James Hansen. En lugar de negociar alrededor de metas serias, las que reclama la comunidad cientfica, la COP 18 est preocupada por temas como REDD y los nuevos esquemas de agricultura inteligente que slo servirn para promover el mercado mundial de certificados de emisiones de carbono, un esquema que no funciona y destruye a la agricultura sustentable. Lo importante es que en ausencia de metas vinculantes de reduccin de emisiones, todos estos temas especficos son simples instrumentos para promover el mercado mundial de bonos de carbono, un nuevo espacio de especulacin financiera.

En Doha no se tomarn decisiones sobre metas efectivas para reducir emisiones de gases invernadero. En cambio, la reunin buscar consolidar la nueva era de instrumentos basados en el mercado de carbono. En muy poco tiempo ser demasiado tarde. Si en los ltimos 200 aos el aumento de temperatura fue de 0.8 grados centgrados, podemos imaginar lo que suceder con aumentos de 2 y hasta 3 grados. La COP 18 de Doha es una etapa ms en ese tormentoso camino.

Alejandro Nadal es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5479



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