Portada :: Europa :: Izquierda europea
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2012

Discurso de Alexis Tsipras en la conferencia nacional de Syriza

Anticapitalistas.org


Compaeras y compaeros: ha llegado el momento de dar un paso hacia adelante. Desde hace veinte aos quienes estamos aqu hemos caminado uno al lado del otro en las marchas europeas, en los das mundiales de accin internacional, en las masivas manifestaciones contra la guerra, en el Foro Social Griego, en las protestas en Gnova, Florencia, Atenas y Tesalnica, en la formacin de SYRIZA- frente social, en las plazas de la indignacin.

Sin embargo el paso que damos juntos hoy es el ms decisivo. Hoy ponemos las bases de una nueva organizacin poltica. Hoy las necesidades sociales se encuentran con un nuevo sujeto poltico, con un nuevo programa poltico radical. Hoy se nos da la oportunidad a las fuerzas del trabajo, las clases populares y a las nuevas generaciones de sentar las bases de una nueva herramienta poltica. Una entidad poltica que crearn stas, que ser principalmente su conquista.

Nuestra obligacin hoy, compaeras y compaeros, si realmente queremos dirigirnos a la gente que crey en nosotros y nos apoy, es avanzar en rupturas y delimitaciones. No estemos por debajo de las circunstancias, sino prestemos atencin a las necesidades sociales. Dejemos atrs la burocracia y los trmites procedimentales. Poco a poco, a travs del dilogo y la sntesis, conseguimos todas y todos superar prejuicios y estereotipos y lo que nos inmovilizaba y mantena lejos de los ciudadanos y los procesos sociales. Hoy sentamos las bases de una organizacin con relacin paralela y directa con los movimientos sociales, con los movimientos obreros y de solidaridad, con los movimientos cvicos, de las mujeres y de la juventud. Formamos un partido de la sociedad y no un partido del estado y del sistema. No queremos un partido como medio para apoderarse del estado.

Queremos la hegemona ideolgica en el pueblo. Queremos el poder para el pueblo. Queremos una organizacin cuya estructura y procedimientos reflejen el mundo del trabajo y del esfuerzo y no la divisin del trabajo del estado y de sus procedimientos. Hacemos un partido de trabajadores y no un partido de especialistas. No una entidad que copia el programa y la estructura del estado, sino una entidad de los de abajo que cambia a diario y cuestiona todas las estructuras establecidas.

Queremos una entidad que no sea simplemente masiva, sino de las masas. Liberar la participacin e imaginacin, actuar como catalizador en la autoorganizacin social, no tendr miedo. Ser la entidad de los dbiles. La entidad en donde encontrarn apoyo y expresin los sin trabajo, los sin seguro, los sin vivienda, los sin dignidad, los sin derechos. La crisis poltica y humanitaria que ha causado el neoliberalismo los ha puesto de manifiesto, por lo que ahora es nuestro deber crear una entidad para los sin fuerza, para los sin voz, precisamente para proporcionrselas.

Constituimos una entidad poltica democrtica, participativa, viva. sta en primer lugar llevar a cabo batallas constantes en su interior para que no se impongan las burocracias y las estructuras conservadoras, luchar para que no venza en su interior el conservadurismo, para que no se convierta en el status quo. Luego combatir este conservadurismo tambin en la sociedad. Queremos una entidad realmente colectiva, con respeto a todas las opiniones y a todos sus militantes. Formamos un partido de izquierda radical, un partido democrtico, colectivo, eficaz, sin estrategias particulares. Un partido de compaeras y compaeros desinteresados que pongan su responsabilidad comn y colectiva por encima de opiniones personales, estrategias o aspiraciones. Queremos un partido de sus militantes, no un partido de burcratas. Un partido que sintetice las diferentes opiniones y las unifique en provecho de los intereses sociales que atender colectivamente. Ha llegado el momento, compaeras y compaeros, de dar un gran paso con determinacin. El destino y el tiempo as lo han establecido. Nuestro pueblo pone sus esperanzas en nosotros. Asumamos con valenta nuestras responsabilidades. Respondamos a la llamada de la historia para aclararlo: no estamos simplemente decididos a asumir la responsabilidad, estamos preparados para ello. Preparados desde hace tiempo.

Una vez que nuestros anlisis y previsiones desde hace aos- como ya aceptan todos dentro y fuera de Grecia- se han visto plenamente cumplidos, podemos asumir la gobernabilidad del pas. Podemos no gestionar el desastre del memorndum, sino adems detenerlo. Detengamos el desastre y abramos vas de creacin. La gente, los ciudadanos, ya lo han comprendido, a pesar de la propaganda continua y persistente del sistema. Porque el sistema desde el inicio de la crisis impone una poltica irracional y salvaje sin justificacin. nicamente mediante conjuras y chantajes. Mientras tanto nosotros afrontamos la crisis con lgica y anlisis correctos.

Somos como aquellos cientficos de la Edad Media. Decimos cosas obvias y nos juzgan como inquisidores en los boletines de noticias. No decimos que la Tierra gira, pero decimos algo igualmente obvio: que con la austeridad no se sale de la crisis sino que se hunde todava ms profundamente. Que la crisis es europea. Que Grecia fue elegida como cobaya experimental de la crisis. Que la deuda no se hace frente sin una reestructuracin. Que se necesita una solucin global europea. Que a travs del euro chantajean a la sociedad para que acepte su desastre. Y todo esto se apoya en el anlisis de la realidad, no en profecas.

Hoy vemos que poco a poco todo lo que dijimos, nuestro relato de la crisis pero tambin nuestras propuestas para salir de ella se confirma. Sin embargo para los dogmticos del neoliberalismo que nos gobiernan, cuanto ms los cuestiona y nos da la razn la realidad, peor se vuelve sta. Tengamos esto presente. Algunas veces acusaban a la izquierda de adhesin a los dogmas. Hoy los dogmticos se encuentran enfrente. Y la izquierda est abierta al anlisis, a las ideas, al pluralismo. Esto supone una gran ventaja.

Puede que no tengamos el apoyo de los medios, el poder econmico y los recursos de nuestros rivales, pero tenemos el poder de nuestras ideas, el poder de la esperanza y la creacin, que es ms fuerte que el del miedo y el desastre. Y sobre todo tenemos la razn de nuestro lado. Esto por s solo es capaz de darnos la victoria. La Ilustracin va a vencer y tener xito en la Edad Media. Asumiremos la responsabilidad de gobernar el pas, y a pesar de que sea en las peores condiciones de desastre econmico y liquidacin social, lo conseguiremos. Tendremos xito.

Compaeras y compaeros, desde el sistema de propaganda del memorndum, desde el centro de comunicacin que dirigen los tres partidos del memorndum ltimamente emana un nico mensaje uniforme. Al no haber podido hacernos frente con sus teoras sobre los dos extremos, ahora nos dicen que queremos parecernos a los trozos del sistema poltico que precisamente hoy se derrumba y a los partidos de ayer. Quienes no tienen ya ningn contacto con la sociedad inventan trucos comunicativos. Quienes no tienen ya nada que ver con la realidad hacen una lectura muy superficial de sta y subestiman profundamente la inteligencia del pueblo griego. Vamos a dejarles claro esto, que ni hacemos una restauracin ni somos una nueva versin de ningn otro partido. No copiamos modelos de partido, ni siquiera los nuestros. No marchamos por un camino trillado. Somos el fruto maduro de una nueva poca en la que las clases sociales salen de nuevo a escena. Somos expresiones de la ideologa y de los valores que han regresado. Somos la dignidad, la solidaridad, la propuesta alternativa.

SYRIZA es el producto de una poca en que las contradicciones de clase y sociales se acentan y politizan. Hoy nace una nueva realidad social a partir de una experiencia ya probada de que los memorndums y su gestin son polticas de clase que aspiran a la aniquilacin del trabajo, de los derechos sociales y la democracia. Es por esto que no tenemos ninguna razn para reducir nuestro radicalismo por un electoralismo sin salida o una identidad despolitizada. Y les decimos que vamos a consolidarlo. No vamos a ser como ellos.

Tenemos todas las razones, no slo para no moderar sino para fortalecer nuestro radicalismo. Transformmoslo en programa poltico con la participacin activa de los trabajadores y as ganar la hegemona poltica e ideolgica incluso en las capas sociales que vean a la izquierda con desconfianza y hostilidad. Entendemos esta desconfianza en los veloces avances que han transformado las vidas de millones de personas, en un mundo que cambia con rapidez como si se perdiera la tierra bajo nuestros pies. En un mundo que por primera vez empeora cada vez ms para las generaciones futuras, en un espantoso campo de avances geopolticos a nuestro alrededor. Comprendemos absolutamente la desconfianza, pero tambin el miedo de los ciudadanos por el maana. Sin embargo los llamamos a participar activamente, a vencer al miedo. Nada peor podemos hacer por nosotros y nuestros hijos si permanecemos inactivos y asustados. Los llamamos a confiar en nosotros. A que confen por encima de todo en nuestra fuerza, a que confen en un gobierno de la izquierda, en un gobierno democrtico, en un gobierno de salvacin de la sociedad. Porque va a ser el nico gobierno que podr poner a los ciudadanos de este pas por encima de los prestamistas y usureros. Los intereses del pueblo por encima de los de los implicados econmicamente. Las necesidades de la sociedad, especialmente de las generaciones ms jvenes, por encima de los beneficios bancarios.

Compaeras y compaeros, la desconfianza la entendemos. Principalmente cuando proviene de las capas medias que haban cercado su nocin de inters social en las expresiones polticas de los partidos sistmicos. La hostilidad, sin embargo, especialmente la de las fuerzas de la izquierda, no la podemos entender.

Nos provoca tristeza y muchos interrogantes la actitud de la direccin del KKE (Partido Comunista). Una actitud que si se hubiera diferenciado, por lo menos en los signos, en el perodo crucial antes de las elecciones de Junio, el acto se habra convertido en un gran derrocamiento poltico en beneficio de los trabajadores y del pueblo. No fue as. Insisti obstinadamente en ver a SYRIZA como el primer enemigo, y no al memorndum de la barbarie.

Muchos cremos que despus de las elecciones se daran cuenta de la grave responsabilidad ante la historia, ante el movimiento popular, ante la historia del mismo KKE, que nunca ha estado ausente de las grandes batallas de nuestro pueblo. Nos equivocamos. Despus de las elecciones nos da la sensacin de que, con sus propios planteamientos caractersticos y su carcter histrico, no slo no toman parte en este gran proceso de emancipacin popular y derrocamiento poltico que lleva a cabo el pas, sino que deciden mantenerse enfrente.

No nos molesta la crtica. Principalmente cuando viene de la izquierda. Sin embargo nos molesta que se ejerza la crtica desde la izquierda con los argumentos de la derecha. Con argumentos desgastados y baratos sobre el lobby del dracma y sobre la poltica impositiva del gran capital porque se irn las empresas. Nos molesta y nos duele incluso ms ver a los seores Stournaras, Samaras y los diputados de la mayora aplaudir dentro del parlamento a la seora Papariga.

Pero incluso si la direccin del KKE parece no entender el perodo histrico que recorremos, nosotros por nuestra parte insistiremos tenemos que insistir en la lnea de la unidad de las fuerzas de la izquierda, en la lnea de la unidad de las fuerzas populares. Sabemos que se han encontrado en una posicin difcil, y tambin nosotros hemos pasado momentos difciles. No nos regocijamos en ello.

De la direccin del KKE no esperamos que se admitan errores ni que se apoyen nuestras posiciones. De la direccin del KKE nicamente esperamos una cosa: que no deje a la clase trabajadora y a los trabajadores del pas como presa en las manos de Samaras, Benizelos y Merkel. Y a los miles de comunistas que lo siguen, que contribuyan a la lucha de clases en un frente social y poltico, en un frente de unidad popular para rechazar la barbarie del memorndum. Compaeras y compaeros, los ltimos acontecimientos en el Eurogrupo no dieron una salida definitiva a la emisin de deuda. Naturalmente, no podan. Fue una decisin que qued sin solucionar. De nuevo una ecuacin matemtica no resuelta, en el momento en que todos saben que el problema es una ecuacin poltica. Naturalmente, el tercer gobierno del memorndum, el gobierno de las medidas de los 20.000 millones de euros y del secuestro hasta el 2040, que desde ayer es tambin el gobierno del encubrimiento de escndalos, no puede solucionar esta ecuacin poltica.

La decisin del Eurogrupo que celebran y de la que se jactan- est llena de trampas y de zonas grises. Los bancos, que esperan los capitales que sustituirn las prdidas de la ISP, 50.000 millones de euros que sern cargados por los contribuyentes griegos, exigirn adems dinero para compensar las prdidas de los bonos que venden. Las prdidas irn una vez ms al fondo de pensiones, cuya propiedad est amenazada con un segundo y drstico recorte y saqueo. Sabemos lo que suceder ms tarde. Vendrn nuevas medidas de incluso mayores recortes en las pensiones de hambre para una completa desaparicin de los servicios sociales hasta cubrir los objetivos. El seor Stournaras, insinuando un nuevo saqueo de los fondos de pensiones, habl una vez ms de deber patritico. Constituye por lo menos una provocacin que hablen los delegados de la troika. Los autores de la enorme destruccin social que desde hace dos aos y medio se lleva a cabo en nuestro pas. Los que destruyen las relaciones laborales. Los que desgarran el tejido social. Los que revenden los servicios pblicos. Los que, mientras supuestamente negocian, aceptan y aplican sin queja alguna las exigencias ms ilgicas y humillantes de los burcratas de la troika.

La sostenibilidad de la deuda griega es ms incierta que nunca. Lo que queda claro es que el pueblo griego se ve empujado a la pobreza y miseria sin que exista un final. El gobierno griego en realidad no gobierna, finge que lo hace. Sigue fielmente la lnea de lo que digan los prestamistas. El seor Samaras finge ser el primer ministro, pero ha entregado las llaves a la troika. Los ministros, como ellos mismos admiten, slo son llamados a firmar decretos y leyes que otros preparan. La coalicin de gobierno hizo depender su marcha del favor de nuestros acreedores. Hoy lo paga caro.

La gran mayora del pueblo ve ms claramente cmo eran falsas las promesas de renegociacin. En Junio el pas y no SYRIZA perdi una gran oportunidad. El miedo venci mnimamente a la esperanza. Sin embargo, ahora el miedo ha cambiado de bando. Ha dejado al pueblo, que ya no tiene nada ms que temer y se ha apoderado de quienes lo utilizaban para aterrorizar. El miedo ha pasado a los socios de gobierno y a los prestamistas.

A quienes se coaligaron en Junio con un nico objetivo: detener la victoria de SYRIZA y la denuncia del memorndum. Impedir que el pueblo levantara la cabeza frente a una poltica que destruye el pas. Pero tal vez esto ha sido su error fatal. Agotaron todos sus conjuros y argumentos del miedo en Junio. Han mentido. Han lanzado una y otra vez chantajes que ha anulado su propia vida gubernamental. Ahora sus armas se han agotado. El rey est desnudo. No recibimos el prstamo en verano, ni en Octubre ni el 16 de Noviembre, y sin embargo no estamos en bancarrota. El prstamo no lo recibimos y el gobierno no era SYRIZA. Las pequeas empresas cerraron y las grandes se fueron del pas, pero el gobierno no era SYRIZA. Los salarios y las pensiones han sido saqueados y los ahorros de las clases medias se han agotado y el gobierno no era SYRIZA.

El desastre est aqu, y no lo trajo ni el gran cambio poltico ni el gobierno de SYRIZA. Lo trajo el memorndum y el gobierno tripartito, lo trajeron quienes supuestamente nos llevan salvando desde hace tres aos. ste ha sido su error fatal. Para mantener a toda costa el corrupto sistema poltico en el poder, detuvieron mnimamente nuestra victoria en Junio. Apostaron todo y ahora ya no creen ni sus diputados. Apostaron todo para evitar nuestra victoria en Junio y no se dieron cuenta que as abren el camino a una amplia y abrumadora victoria futura.

Viene, y ya nadie puede detenerla. Viene la gran victoria de nuestro pueblo, que dar por primera vez al pas un gobierno de la izquierda. Ser de un gobierno de programa, radical en las intervenciones, pero por encima de todo un gobierno de unidad popular, un gobierno de responsabilidad y salvacin social. Cuanto mayor sea la victoria y la nueva mayora de gobierno, mayor ser nuestra capacidad de renegociar, de reivindicar, de lograr.

Tengmoslo todos hoy presente: con SYRIZA en el gobierno y el pueblo en la calle para reivindicar y combatir, no hay escenario de desastre. se es el memorndum y lo que ahora vivimos. Nosotros venimos a gestionar junto al pueblo la emancipacin social, el cambio, la salvacin, no el desastre. A quienes elaboran escenarios de gestin del desastre les agradecemos su contribucin, pero preferimos que se dirijan al seor Samaras.

Mirad lo que est ocurriendo en toda Europa. Todos han vuelto sus ojos hacia nosotros. Todos esperan que nos convirtamos en la chispa que prenda fuego en el campo, que incite a los pueblos a levantarse, que les d un ejemplo de gran cambio. Nada ser lo mismo en Europa despus de una abrumadora victoria de nuestro pueblo en Grecia. De cobayas de la crisis pasaremos a embriones de cambios y revueltas progresivas en beneficio de los pueblos de toda Europa.

Basta con que lo creamos, y principalmente con que cada paso nuestro tenga al pueblo como protagonista activo. Nosotros no pedimos al pueblo que nos encargue en contrato de salvacin. Pedimos participacin y lucha. Pedimos derrocar juntos el status quo y al gobierno del memorndum y juntos reconstruir la Grecia de la justicia, al prosperidad y la creacin.

Compaeras y compaeros, con nuestra Conferencia nacional y el camino hacia nuestro primer congreso, esperamos abrir un nuevo ciclo poltico en nuestro pas. Se cierra el ciclo de transicin y sus exigencias injustificadas. Se abre un nuevo ciclo con la finalidad de acabar con el memorndum de una forma u otra, con altas expectativas y esperanzas. Nos hacemos cargo de un esfuerzo histrico para hacerlas realidad.

Pero tengamos en mente esto: no nos debe nada la historia. Se lo debemos a nuestra gente, a nuestros hombres y mujeres, a los militantes annimos que han escrito la historia. A quienes constituyeron el movimiento obrero y popular de inicios del siglo XX, que sentaron las bases del movimiento sindical. A las fuerzas del trabajo, a los grandes levantamientos obreros por las 8 horas, por el trabajo digno y los salarios. Se lo debemos a quienes han hecho historia por sus grandes luchas por la democracia y la independencia nacional, a quienes dieron su vida en la heroica resistencia.

Compaeras y compaeros, le debemos mucho a la generacin del 114 y su lucha inquebrantable. A quienes resistieron a la Junta (dictadura militar) instigada por el extranjero y al imperialismo, a la generacin del Politcnico, a quienes lucharon y no recibieron nada. Le debemos mucho a las fuerzas de la izquierda, aunque stas se han desintegrado. A los abnegados compaeros del KKE, que siempre han estado en la vanguardia de la lucha. A las fuerzas de la renovacin comunista del 68 y al KKE- interior. A quienes formaron grupos ms pequeos pero siempre combativos en la izquierda.

Se lo debemos a las compaeras y compaeros en las fuerzas socialistas y en las fuerzas de la socialdemocracia que desde 1975 hasta 2010, otros ms pronto, otros ms tarde, se negaron a adulterarse y vender sus ideas, incorporados al sistema de corrupcin bajo el marco del neoliberalismo. Se lo debemos a los grandes tericos y sus anlisis, a Kastoriadis, a Poulantzas, quien nos ense que el socialismo ser democrtico o no ser.

Se lo debemos a quienes crearon y acrecentaron los movimientos sociales y ecolgicos para la defensa de sus derechos y el medio ambiente. Se lo debemos a la generacin de activistas de Gnova y el Foro Social Griego. Se lo debemos a quienes mantuvieron viva la parte de la izquierda radical y la juventud de izquierda en los momentos en que todo el sistema intentaba desacreditarla y eliminarla polticamente y en el parlamento. Se lo debemos a quienes creyeron en la unidad de la izquierda e hicieron posible el Espacio de Dilogo y de Accin Conjunta, ms tarde SYRIZA, en aos difciles.

Fueron aos difciles, compaeras y compaeros, con un balance que debe permanecer en nuestro archivo: podemos cambiar el mundo con ideas y valores liberadores. A las mismas personas que por una parte nos dicen que la historia termin y que por otra intentan reescribir la historia segn conviene al mecanismo autoritario del estado se lo tenemos que decir. Esta historia no se falsea ni se reescribe. Es la historia de nuestro pas, la historia de millones de personas, son todas las tradiciones de lucha de nuestro pueblo por la libertad, la democracia, la soberana popular, la solidaridad y la justicia. Y lo volvemos a decir a quienes lucharon ferozmente los ltimos aos, para que no alimenten ilusiones. Con la historia y gente que llevamos a nuestras espaldas no suceder jams. Nuestra voz empez de muy lejos y llegar hasta ms lejos.

Quienes creyeron que desenredaran tan fcilmente la historia, con las ideologas y valores, leyeron errneamente los signos de los tiempos. Se sometieron agradablemente a la jungla del neoliberalismo cuando nosotros fuimos contracorriente. Se sometieron a la arbitrariedad del mercado cuando nosotros dijimos Las personas por encima de los beneficios. Se comprometieron con la bolsa de valores, basada en la marcha de las acciones, mientras nosotros permanecimos fieles al sistema de valores e ideas, basado en la sociedad, los dbiles y las capas populares.

Ellos hablaban de modernizacin y cambios estructurales y se referan al completo sometimiento de la poltica y sociedad a valores del mercado. Nosotros hablbamos de grandes reformas democrticas y cambios institucionales que protegeran al hombre y a la democracia. Lo nico que consiguieron fue arrasar con todos los derechos sociales y laborales, poner la alfombra a los especuladores y polticos-empresarios.

Ellos hablaban de la Grecia fuerte de las grandes obras y las Olimpiadas. Nosotros, de la sociedad fuerte contra el modelo de desarrollo que nos condujo a la crisis. Lo nico que lograron hacer ms fuerte fue el clientelismo y la corrupcin acercando la bancarrota. Hablaban de economa de mercado e imponan la dictadura de los mercados. Nosotros hablbamos de la economa de las necesidades. Han entregado el pas atado de pies y manos a los prestamistas.

Ellos ridiculizaban los componentes de SYRIZA, incapaces de entender que lo que crean inconveniente era nuestra mejor ventaja. La unidad, la pluralidad, la accin comn. Y cuando la injusticia y la barbarie se cristalizaron en rgimen, toda la sociedad griega reconoci en su dignidad sublevada un aliado. Los miles de huelguistas y manifestantes, los millones de indignados en las plazas, los desempleados, la nueva generacin. Todos se identificaron, apoyaron e hicieron de SYRIZA la oposicin oficial. Toda la sociedad ha reivindicado esta voz radical. Toda la sociedad en conjunto derrib en Mayo y Junio el sistema de corrupcin y clientelismo. Desacredit los mecanismos de propaganda y terror. Desacredit sus partidos, el personal del sistema poltico en quiebra entregado a los acreedores y nos mostr la fuerza de esperanza para el cambio y la salvacin del pas.

Compaeras y compaeros: ha llegado el momento de que todos juntos demos el siguiente gran paso. Por el nuevo partido de la izquierda y de las fuerzas democrticas. Por el nuevo partido del socialismo del siglo XXI.

No nos llama a esta eleccin ninguna intencionalidad de partido. Nos llama la historia. No nos da un mandato ninguna nomenclatura burocrtica. Nos dan un mandato nuestros 1,6 millones de votantes. Incluso muchos ms que entendieron que somos la esperanza para el maana. Es nuestro deber avanzar.

Se lo debemos a aqullos que no llegaron a ver la justificacin de las luchas de un siglo. Se lo debemos a las generaciones ms jvenes y a nuestros hijos. Para que no sufran el infierno del neoliberalismo en un pas colonizado por la deuda que pagarn las tres generaciones prximas.

Adelante, compaeras y compaeros. Demos el paso decisivo. El maana es apremiante y obstinado. No puede esperar. El maana empieza hoy. Sigmoslo con determinacin.

http://www.syriza.gr

Traduccin de Toms Martnez para Izquierda Anticapitalista

Fuente: http://anticapitalistas.org/Discurso-de-Alexis-Tsipras-en-la



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter