Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Nueva masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2012

La ms reciente escaramuza palestina
Un nuevo juego de pelota?

Immanuel Wallerstein
La Jornada


El mundo entero observ el ms reciente conflicto violento entre Israel y los palestinos. Todos contuvieron la respiracin al ver al presidente Morsi, de Egipto, arreglar la tregua, que por el momento perdura. Y todos, excepto los israeles, alabaron a Morsi por lograr esa tregua, que pareca difcil.

Pero, qu significa? Para contestar esto necesitamos preguntarnos qu esperaba ganar cada uno de los cuatro jugadores principales. Los jugadores que importaban fueron el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel; los presidentes Obama y Morsi, y el liderazgo de Hamas. Cada uno quera cosas diferentes.

Comencemos por Netanyahu. l enfrenta ahora unas elecciones y quiere ganarlas en grande. Por el momento no puede bombardear Irn, pero quera que la atencin se centrara de nuevo en Irn y se apartara de Palestina. As que jug la carta nacionalista comn abajo los terroristas de Hamas, y ms vale que Estados Unidos nos respalde al 100 por ciento, por que si no bombardearemos Irn ahora mismo.

Pero se top con un problema inesperado. Hamas result un tanto ms fuerte militarmente de lo que era. Pudo, de hecho, lanzar cohetes y bombas a Tel Aviv y a Jerusaln. S, estos cohetes pudieron repelerse con xito debido al nuevo domo de acero que Estados Unidos construy a los israeles. Pero fue una advertencia militar para el futuro. Adems, Israel, no Hamas, fue culpado en todo el mundo (y lo ms importante es que en Europa occidental) de haber comenzado esta reciente confrontacin. La prensa fue negativa y prometa empeorar. As que Netanyahu, en efecto, recul y accedi a una tregua, que contiene cosas (por lo menos en el papel) que Israel nunca antes haba querido decir.

Y Obama? Esta escaramuza fue lo ltimo que necesitaba, estando en medio de la batalla poltica ms importante en Estados Unidos, y siendo quisiquilloso acerca de cualquier ulterior compromiso militar en el exterior. Pero por supuesto tena que respaldar a Israel en el Consejo de Seguridad. As, qu fue lo que intent? Muy simple: seguir siendo relevante. Envi a la secretaria Clinton a Israel a estrechar la mano de Netanyahu pblicamente. Fue ella tambin a Ramallah a decir al presidente Abbas, de la Autoridad Palestina, que Estados Unidos segua buscando una solucin con dos estados. El problema es que ni Abbas ni la Autoridad Palestina eran jugadores en esta escaramuza. Y, por supuesto, ella no fue a Gaza a arreglar una tregua, porque oficialmente Estados Unidos considera a Hamas una organizacin terrorista. As que Obama y Clinton se las arreglaron para mostrar al mundo que Estados Unidos no slo no era indispensable, sino tampoco era relevante.

As que en Egipto fue donde ocurri la accin. Morsi quiso hacer dos cosas. Primero, mostrar que Egipto era la nacin indispensable, por lo menos en Medio Oriente. Segundo, mover el foco de la atencin mundial de Irn y Siria a Palestina. Logr por completo el primer objetivo y su logro fue importante en cuanto al segundo. Entre otras cosas, hay que resaltar lo callada que estuvo Arabia Saudita durante este asunto. Tambin ellos comenzaron a verse menos relevantes.

El mundo occidental est pensando ahora que Morsi tir su victoria a la basura, debido a los decretos internos que anunci pocos das despus de la tregua. Cierto, ahora enfrenta la oposicin unificada de la mitad del pas. Pero, quines son esa mitad que se est manifestando contra l? Son una variopinta alianza de jvenes que son los herederos de las revueltas de 1968 contra la autoridad, los liberales orientados al mercado, los nacionalistas nasseritas, la izquierda poltica y los grupos que son los remanentes del rgimen de Mubarak.

Noten que todos estos grupos de una forma u otra estn comprometidos con valores que uno encuentra en el mundo occidental. Contra ellos, Morsi habla de una serie de valores arabo-islmicos indgenas que la Hermandad Musulmana siempre ha reivindicado. Morsi est replicando internamente lo que hizo a escala internacional. Egipto, no Estados Unidos, termin siendo quien arregl la tregua. Y al interior de Egipto ser la sharia (aunque sea una versin leve de sta) la que prevalecer. Tal postura tiene un amplio respaldo.

Y en cuanto a Hamas, est celebrando. Israel tuvo que llegar a trminos con ellos. Han marginado a Abbas. Estados Unidos comenzar a negociar con ellos tambin. No pueden sino ser optimistas por su futuro.

Traduccin: Ramn Vera Herrera.

Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/2012/12/08/index.php?section=opinion&article=024a1mun&partner=rss



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