Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2012

La admisin de Palestina en la ONU introduce un escenario esperanzador
Lo fuerte y lo dulce

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Fue un da de alegra. Alegra para el pueblo palestino.

Alegra para todos aquellos que anhelan la paz entre Israel y el mundo rabe.

Y, modestamente, para m personalmente.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, el mximo foro mundial, ha votado abrumadoramente a favor del reconocimiento del Estado de Palestina, aunque de manera limitada.

La resolucin adoptada por el mismo foro hace exactamente 65 aos para la particin de la Palestina histrica entre un Estado judo y un Estado rabe ha sido finalmente reafirmada.

Confo en que me disculpen unos momentos de celebracin personal.

Durante la guerra de 1948, que sigui a la primera resolucin, llegu a la conclusin de que existe un pueblo palestino y que el establecimiento de un Estado palestino al lado del nuevo Estado de Israel es el requisito previo para la paz.

Como simple soldado he luchado en decenas de combates contra los habitantes rabes de Palestina. Vi cmo docenas de ciudades y aldeas rabes eran destruidas y abandonadas. Mucho antes de ver al primer soldado egipcio vi a las gentes de Palestina (que haban comenzado la guerra) luchar por lo que era su patria.

Antes de la guerra abrigaba la esperanza de que la unidad del pas, tan cara a los dos pueblos, podra ser preservada. La guerra me convenci de que la realidad haba hecho aicos para siempre ese sueo.

Todava vesta yo uniforme cuando a principios de 1949 trat de lanzar una iniciativa a favor de lo que ahora se llama la solucin de los dos Estados. Con ese propsito me reun con dos jvenes rabes de Haifa. Uno era un rabe musulmn, el otro un jeque druso (ambos se convirtieron en miembros de la Knesset antes que yo.)

Por aquel entonces aquello pareca misin imposible. "Palestina" haba sido borrada del mapa. El 78% del pas se haba convertido en Israel, el otro 22% haba sido dividido entre Jordania y Egipto. La clase dirigente israel negaba vehementemente la existencia misma del pueblo palestino, de hecho la negacin se convirti en un artculo de fe. Mucho ms tarde, Golda Meir pronunci su clebre frase: "el pueblo palestino no existe". Respetados charlatanes escribieron libros populares "demostrando" que los rabes en Palestina eran advenedizos recin llegados. El liderazgo israel estaba convencido de que el "problema palestino" haba desaparecido de una vez para siempre.

En 1949 no llegaran a cien en todo el mundo las personas que crean en esta solucin. Ni un solo pas la apoy. Los pases rabes todava crean que Israel simplemente desaparecera. Gran Bretaa apoy a su Estado cliente, el reino hachemita de Jordania. EEUU tenan a sus propios caudillos locales. La Unin Sovitica de Stalin apoy a Israel.

La ma fue una lucha solitaria. Durante los siguientes 40 aos, en mi calidad de editor de una revista de noticias saqu el tema a la palestra casi cada semana. Cuando fui elegido miembro de la Knesset hice lo mismo all.

En 1968 me fui a Washington DC con el fin de difundir la idea por aquellos lares. Fui recibido amablemente por altos funcionarios del Departamento de Estado (Joseph Sisco), de la Casa Blanca (Harold Saunders), de la misin de EEUU ante la ONU (Charles Yost), por los principales senadores y congresistas, as como por el padre britnico de la Resolucin 242 (Lord Caradon). La respuesta unnime de todos ellos, sin excepcin: un Estado palestino estaba fuera de cuestin.

Cuando publiqu un libro dedicado a esta solucin, la OLP en Beirut me atac en 1970 en un libro titulado Uri Avnery y el neo-sionismo.

Actualmente existe un consenso mundial en torno a la idea de que la solucin del conflicto es algo absolutamente inviable sin la creacin de un Estado palestino.

Entonces, por qu no celebrarlo ahora?

POR QU AHORA? Por qu no ha sucedido o despus?

A causa de la Columna de Nube, la histrica obra maestra de Benjamn Netanyahu, Ehud Barak y Avigdor Lieberman.

La Biblia nos habla del hroe Sansn que desgarr un len con sus propias manos. Cuando regres al lugar, un enjambre de abejas se haba alojado en el cuerpo del len y produca miel. As que Sansn propuso un acertijo a los filisteos: "Del exterior del fuerte man la dulzura". Esa frase es hoy en da un proverbio hebreo.

Pues bien, de la "fuerte" operacin israel contra Gaza ha manado ciertamente dulzura. Se trata de otra confirmacin de la regla que dice que cuando comienzas una guerra o una revolucin nunca sabes lo que surgir de ella.

Una de las consecuencias de la operacin fue que el prestigio y la popularidad de Hamas se dispar por las nubes, mientras que la Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas se hundi en nuevas simas. Ese fue un resultado que Occidente no poda tolerar de ninguna manera. Una derrota de los "moderados" y una victoria de los extremistas "islmicos" era un desastre para el presidente Barack Obama y para el campo occidental. Haba que dar con algo que proporcionara a Abbas un xito rotundo, y haba que hacerlo urgentemente.

Afortunadamente, Abbas ya estaba en camino de obtener la aprobacin de la ONU para el reconocimiento de Palestina como "Estado" (aunque no todava como miembro de pleno derecho de la organizacin mundial). Para Abbas fue un movimiento desesperado. De repente, se convirti en un smbolo victorioso.

La competencia entre los movimientos Hamas y Fatah se considera un desastre para la causa palestina. Pero existe tambin otra manera de verlo.

Volvamos a nuestra propia historia. Durante los aos 30 y 40 nuestra Lucha de Liberacin (como lo llambamos) qued dividida en dos campos que se odiaban mutuamente con creciente intensidad.

Por un lado estaba la dirigencia "oficial" dirigida por David Ben-Gurion y representada por la "Agencia Juda ", que colabor con el gobierno britnico. Su brazo militar era la Haganah, una milicia muy numerosa y semi-oficial ampliamente tolerada por los britnicos.

En el otro lado estaba el Irgun ("Organizacin Militar Nacional"), el mucho ms radical brazo armado del partido nacionalista "revisionista" de Vladimir Jabotinsky. Fruto de su escisin surgi una organizacin an ms radical. Los britnicos la llamaron "la Banda Stern" por el nombre de su lder, Avraham Stern.

La enemistad entre estas organizaciones fue intensa. Durante un tiempo los miembros de la Hagan secuestraron a combatientes del Irgn y los entregaron a la polica britnica, que los tortur y los envi a campos de frica. Una sangrienta guerra fratricida se evit slo porque el lder del Irgun, Menajem Begin, prohibi realizar acciones de venganza. Por contra, la gente de Stern inform sin rodeos a la Hagan de que mataran a cualquiera que tratara de acercarse a sus miembros.

En retrospectiva las dos partes pueden ser vistas como los dos brazos de un mismo cuerpo. El "terrorismo" del Irgun y de Stern complement la diplomacia de los dirigentes sionistas. Los diplomticos explotaron los logros de los combatientes. A fin de contrarrestar la creciente popularidad de los "terroristas", los britnicos hicieron concesiones a Ben-Gurion. Un amigo mo llam al Irgun "la agencia de tiros de la Agencia Juda ".

En cierto modo, esa es ahora la situacin en el campo palestino.

Durante aos el gobierno de Israel ha amenazado a Abbas con las consecuencias ms graves si se atreva a ir a la ONU. Anular los acuerdos de Oslo y destruir la Autoridad Palestina era lo mnimo. Lieberman calific la medida como "terrorismo diplomtico".

Y ahora? Nada. Mucho ruido y pocas nueces. Incluso Netanyahu comprende que la Columna de Nube ha creado una situacin en la que el apoyo del mundo a Abbas se ha hecho inevitable.

Qu hacer? Nada! Fingir que todo es una broma. A quin le importa? Qu es la ONU a fin de cuentas? Qu diferencia supone?

A Netanyahu le preocupa ms otra cosa que le ha ocurrido esta semana. En las elecciones primarias del Likud todos los "moderados" de su partido fueron expulsados sin ceremonias. No qued dentro ni una sola coartada liberal ni democrtica. La faccin del Likud-Beitenu en el prximo Knesset estar compuesta exclusivamente por ultraderechistas, entre ellos varios fascistas declarados, gente que quiere destruir la independencia de la Corte Suprema de Justicia, tapizar Cisjordania con asentamientos e impedir la paz y el Estado palestino por todos los medios posibles.

Aunque Netanyahu est seguro de ganar las prximas elecciones y seguir siendo primer ministro, es demasiado inteligente para no darse cuenta de en qu situacin se encuentra ahora: rehn de los extremistas, susceptible de ser rechazado por su propia faccin en la Knesset con que solo mencione la palabra paz, y expuesto a ser desplazado en cualquier momento por Lieberman o algo peor.

A primera vista nada ha cambiado. Pero slo a primera vista.

Lo que ha sucedido es que ahora la creacin del Estado de Palestina ha sido oficialmente reconocida como el objetivo de la comunidad mundial. La "solucin de dos Estados" es ahora la nica solucin sobre la mesa. La "solucin de un solo Estado", si es que alguna vez existi, est ms muerta que el dodo.

Por supuesto, el Estado apartheid nico ya es una realidad. Si nada cambia sobre el terreno se ir haciendo cada vez ms profundo y fuerte. Casi a diario surgen noticias que confirman su creciente enrocamiento (la compaa monopolista del servicio de autobuses [israel] acaba de anunciar que a partir de ahora los palestinos de Cisjordania que viajen en Israel debern hacerlo en autobuses separados).

Sin embargo, la bsqueda de la paz basada en la coexistencia entre Israel y Palestina ha dado un gran paso adelante. El siguiente paso debera ser la unidad entre los palestinos. Poco despus debera venir el apoyo de EEUU a la creacin efectiva del Estado de Palestina.

Lo fuerte ha de conducir a lo dulce.

 

 

Fuente: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1354274520/

 




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter