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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2012

Las japonesas viven ms pero ganan menos

Suvendrini Kakuchi
IPS


La japonesa Hiroko Taguchi se retir en abril, a los 64 aos, de su trabajo como agente de ventas de seguros, pasando a integrar las filas cada vez ms nutridas de mujeres mayores que en este pas superan ahora en cantidad a los de sus coetneos hombres.

Taguchi es divorciada, vive sola y depende mucho de su pensin para mantener lo que probablemente ser una larga vida de jubilada, dado que en Japn las mujeres viven, en promedio, unos siete aos ms que los hombres.

Un estudio realizado este ao por el Ministerio de Salud y Bienestar concluy que las mujeres representan 87,3 por ciento de las 50.000 personas centenarias de Japn, todo un rcord.

"Tengo suerte de no haber renunciado a mi trabajo cuando me cas, como era la norma para las mujeres de mi generacin", dijo Taguchi a IPS. De hecho, ella es una de las muy pocas japonesas para las cuales vejez no es sinnimo de pobreza y soledad.

La mayora de sus contemporneas que en su juventud o mediana edad fueron trabajadoras a tiempo parcial o trabajadoras en el hogar de tiempo completo cobran ahora pensiones pblicas mensuales de apenas 500 dlares o menos, lo que apenas les alcanza para cubrir sus gastos.

Una estructura social patriarcal que ha relegado a las mujeres al rol de cuidadoras y trabajadoras en el hogar es ampliamente responsable de la situacin de vulnerabilidad en que se encuentran muchas ancianas japonesas.

Segn datos del gobierno, 70 por ciento de las mujeres dejan sus empleos cuando forman su familia, y vuelven a sus lugares de trabajo -a menudo para desempearse a tiempo parcial- solo cuando sus hijos crecen. Este patrn reduce de modo significativo su posibilidades de obtener una jubilacin decente.

Adems, el hecho de que las mujeres vivan cada vez ms tiempo significa que muchas sobreviven a sus esposos, y se vuelven enteramente dependientes del sistema de seguridad social del Estado.

Expertos japoneses sostienen que la historia de Taguchi resulta ilustrativa de los diversos problemas que enfrentan actualmente las mujeres en la sociedad envejecida del pas.

"Ms mujeres que hombres enfrentan la pobreza en su ancianidad", dado que viven ms y tienen menores ingresos, seal la profesora Keiko Higuchi, experta en poblaciones envejecidas de la Universidad Kasei de Tokio, adems de asesora del gobierno sobre gnero y polticas que afectan a los adultos mayores.

Envejecer en una sociedad patriarcal

Japn tiene actualmente la sociedad de ms rpido envejecimiento del mundo. Los expertos estiman que, para 2025, ms de 27 por ciento de la poblacin tendr alrededor de 65 aos.

Los expertos pronostican que, de continuar las tendencias actuales, 40 por ciento de la poblacin de adultos mayores ser femenina. Las mujeres viven 86,5 aos y, los hombres, 79,6.

Higuchi, quien tambin es una prominente activista por los derechos de las mujeres, presiona desde hace tiempo al gobierno para que elabore polticas que atiendan las necesidades de las adultas mayores.

Entre los muchos problemas que enfrentan estas mujeres figuran la soledad, las mayores probabilidades de discapacidad y una creciente pobreza, en una nacin que lidia con una enorme deuda pblica y que amenaza con mayores recortes en los servicios sociales y la seguridad social.

Estadsticas oficiales del Ministerio de Salud y Bienestar confirman este sombro panorama: 80 por ciento de los mayores de 65 aos que viven solos son mujeres, principalmente divorciadas y viudas.

Las mujeres tambin representan 70 por ciento de la poblacin de los hogares de ancianos, y la pobreza afecta a 25 por ciento de las japonesas de 75 aos, en comparacin con 20 por ciento de los hombres.

El Ministerio tambin inform que en 2011 hubo casi 420.000 mujeres en el entorno de los 65 aos que dependieron de la seguridad social, en comparacin con 324.000 hombres.

Segn la feminista Junko Fukazawa, quien aconseja a mujeres vctimas de violencia domstica -riesgo que, segn ella, es cada vez ms comn para las japonesas mayores que viven con sus esposos o hijos-, la arraigada discriminacin de gnero vuelve a estas an ms vulnerables a los problemas de la vejez.

Las tradiciones sociales que obligan a las mujeres a cuidar de la familia mientras los hombres trabajan fuera es el motivo principal por el que ellas "dejan sus trabajos cuando tienen hijos" y terminan en "empleos que pagan menos", padeciendo "inestabilidad financiera" cuando llegan a mayores, dijo Fukazawa a IPS.

"La situacin es irnica", agreg, destacando que quienes tradicionalmente han sido las principales cuidadoras de pequeos y ancianos se estn convirtiendo ahora en el sector de la poblacin que ms apoyo necesita.

La necesidad crucial de centrar en las mujeres las polticas nacionales sobre la vejez cobra fuerza en el mundo. El informe "Envejecimiento en el siglo XXI: Una celebracin y un desafo", divulgado en septiembre por el Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas (UNFPA), reclama a los gobiernos y otros actores prestar atencin a la creciente evidencia de que las mujeres viven ms que los hombres, para adaptar sus planes nacionales a esta realidad.

El informe documenta cifras de todo el mundo segn las cuales, por cada 100 mujeres de 80 aos y ms, hay apenas 61 hombres.

El envejecimiento en Japn, la tercera mayor economa del mundo, ilustra algunos de estos problemas acuciantes en un contexto de reduccin de la poblacin que trabaja, y que se espera pase de 80 a 52 millones para 2050.

Para la generacin ms joven de japonesas, que se hacen mayores en una poca de austeridad dictada por el gobierno y de intentos desesperados por reducir el gasto pblico, el pronstico es alarmante.

Esta generacin de mujeres ya est empezando a padecer la pobreza. Estadsticas del Departamento de Trabajo sealan un aumento del empleo femenino a tiempo parcial y de baja paga, tendencia que indica una erosin en la estabilidad de los retiros para gran parte de la fuerza laboral.

Para Higuchi, "el actual panorama de envejecimiento muestra claramente que las polticas de crecimiento econmico de Japn han erosionado los valores familiares tradicionales que protegan a los ancianos y que han sido particularmente injustos con las mujeres".

Mientras, mujeres como Taguchi se mueven con cautela. "Muy consciente de que enfrentara un futuro de soledad, he ahorrado durante dcadas y continuar hacindolo. Por lo menos puedo evitar la pobreza", dijo.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102070



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