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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2012

Las causas reales de las polticas de austeridad

Vicen Navarro
Pblico.es



En un artculo reciente indiqu que las medidas que se estn tomando para racionalizar el sistema financiero en la Unin Europea no estn teniendo un impacto en la resolucin de la Gran Recesi n que la Unin Europea est experimentando (Qu est ocurriendo en la Eurozona?, Sistema 30.11.12). Segn el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economa espaola descender un 1,5% del PIB, la italiana un 2,3%, la portuguesa un 3%, la griega un 5,2%, la britnica un 0,6%, la alemana un 0,9% y la francesa un 0,1%. Para el promedio de la Unin Europea, las predicciones de crecimiento econmico son nulas, como seala la Comisin Europea. En realidad, se calcula que el descenso de la economa europea ser de un 0,4% de su PIB. Un mal presente y un futuro peor. Las reformas financieras parecen no estar mejorando la situacin. Antes al contrario, muchas de las medidas que se estn tomando para mejorar el sistema financiero, estn empeorando, en lugar de mejorando, la situacin econmica. El nfasis del Banco Central Europeo (BCE) y de la Comisin Europea en continuar las polticas de austeridad es un claro ejemplo de ello. Se argumenta que la disciplina fiscal (reducir el dficit pblico de los Estados) es clave para recuperar la confianza de los mercados financieros. De ah que, como consecuencia, se estn realizando ms y ms recortes en las transferencias y en los servicios pblicos del Estado del Bienestar.

La inmensa mayora de trabajos cientficos crebles muestran el profundo error de tales polticas. En realidad, tales polticas de austeridad han sido las responsables de que se vaya cayendo ms y ms en esta Gran Recesin. Y la causa de que ello sea as no es nada difcil de entender. El gran descenso de las rentas del trabajo en la mayora de pases del mundo occidental (y muy en especial Norteamrica y Europa occidental) ha creado un enorme problema de escasez de demanda, que an cuando fue paliada, en parte, debido al enorme endeudamiento de la poblacin (endeudamiento que benefici a la banca), ha llegado a un lmite que ha paralizado el crecimiento econmico. Pero la disminucin de las rentas del trabajo se ha hecho a costa del enorme crecimiento de las rentas del capital y de su concentracin en unos sectores de la poblacin enormemente minoritarios (el famoso 1% del Occupy Wall Street Movement). Nos encontramos as con la aparente paradoja que vemos, junto a un enorme crecimiento de la cantidad de dinero existente en manos de unos pocos, una gran escasez de dinero para que la mayora de la poblacin pueda pagar los bienes y servicios que necesita para mantener su nivel de vida. En realidad, la pobreza est alcanzando dimensiones epidmicas, alcanzando grupos y clases sociales que se haban siempre considerado inmunes a tal escasez de recursos.

 

Lo que debera hacerse y no se hace

Parecera que lo ms lgico es que se repartiera la enorme concentracin de dinero para que se transfiriera a la poblacin en general permitindoles que compren y atiendan a sus necesidades, recuperndose as la economa. La solucin a esta recesin es extraordinariamente fcil de disear, si el conocimiento cientfico fuera el que motivara las decisiones polticas. De nuevo, toda la evidencia cientfica creble existente seala que tal concentracin de las rentas est dificultando la resolucin de la crisis. Y la manera de corregir la concentracin es la redistribucin de tal dinero. Slo en EEUU, el dinero acumulado (por la lite econmica) durante estos aos de crisis es de 2 trillones (americanos) de dlares. No hay, pues, falta de dinero. Su redistribucin hacia las clases populares resolvera rpidamente el problema de falta de demanda en EEUU.

Que ello no se haga se debe al enorme poder que tiene este 1% de la poblacin en cada pas y las alianzas que se establecen entre ellos en varios pases. Los argumentos que constantemente se dan, incluso por autores de izquierda, para explicar porqu no se hace tal redistribucin y se estimule la demanda, es que los economistas que dirigen o aconsejan estas polticas de austeridad son incompetentes o ignorantes, argumentos que no son crebles. Otro argumento que se ha utilizado es que tales economistas estn imbuidos de una ideologa, la ideologa neoliberal que practican y promueven con una fe mancada de base emprica que la sustente. Pero tal argumento ignora que la fe siempre se reproduce porque beneficia a los que la promueven y sustentan. Hay intereses muy poderosos para los cuales tales economistas trabajan- que apoyan la austeridad. Uno de ellos es el capital financiero, pues la expansin econmica, que resultara de las polticas redistributivas, afectara la inflacin. Y el enemigo nmero uno de la banca es siempre la inflacin. Si el lector tiene 100 euros y la inflacin anual es de un 10%, al final del ao, su billete de 100 euros nicamente tiene un valor de 90 euros en comparacin con los iniciales. Y la banca tiene billones de euros. Eso significa que ligeras variaciones de la inflacin pueden tener impactos sumamente negativos para el capital financiero. De ah que las polticas de austeridad que se estn imponiendo en la Eurozona (y utilizo la expresin imponiendo porque en ninguno de los pases donde tales polticas se han llevado a cabo stas estuvieron en los programas electorales de los partidos gobernantes), y que estn daando el bienestar de la mayora de la poblacin, hayan sido las escogidas por el sistema de gobierno del euro (el Banco Central Europeo y tambin la Comisin Europea), enormemente influenciado por el capital financiero europeo (y muy en especial el alemn). Estas polticas han sido muy exitosas para tal capital financiero. La inflacin en el promedio de la Eurozona ha sido alrededor del 2% por ao, el objetivo que se dise cuando se estableci el euro (en noviembre fue el 2,2%).

 

Otras causas de las polticas de austeridad

Pero hay otra razn por la cual se continan las polticas de austeridad. Y es que la enorme cantidad de dinero que se est utilizando por parte de la banca en prcticas especulativas tiene tambin sus elevados riesgos, como la banca es bien consciente. De ah que lo que desea es buscar nuevas reas de inversin que no sean especulativas, tales como la Seguridad Social y los servicios pblicos del Estado del Bienestar. Se necesitan, pues, medidas de austeridad que empobrezcan las transferencias pblicas (como las pensiones) y los servicios (como sanidad o educacin), y que estimulen su privatizacin. Ello ofrece nuevas posibilidades para la banca y para las compaas de seguro de realizar amplios beneficios en actividades menos arriesgadas que las especulativas. Esta es la explicacin de las medidas de austeridad. Y si no se lo cree, mire quien se est beneficiando de las privatizaciones de la sanidad en Catalunya, la Comunidad Autonmica de Madrid, donde tales polticas de privatizacin han sido ms acentuadas. Entre muchos intereses financieros, existen inversiones de alto riesgo, compaas de seguro, consultoras afines al capital financiero y un largo etctera. Es la americanizacin de la sanidad, es decir, la extensin del modelo sanitario estadounidense gestionado por las compaas financieras con afn de lucro, que han determinado el sistema sanitario ms caro, ms ineficiente y ms impopular de los sistemas sanitarios existentes. En EEUU el sector sanitario es un campo de expansin del capital financiero. Y este es el objetivo de las polticas de austeridad en Europa (ver mi libro Medicine under Capitalism para analizar las consecuencias de este sistema de financiacin de la sanidad).

Otra causa de la persistencia de tales polticas de austeridad es que est debilitando al mundo del trabajo y a los sindicatos. El caso espaol es un caso claro. Por primera vez en poca democrtica, las rentas del capital superan a las rentas del trabajo. Y la enorme influencia del capital financiero junto con la patronal, en el estamento poltico gobernante, hace y explica que, a pesar del descenso de la demanda y del escaso crecimiento econmico, las rentas del capital continen creciendo, ayudados por unas polticas fiscales que garantizan sus amplios beneficios (ver mi artculo El expolio social del que no se habla. Pblico. 06.12.12). La alianza del capital con el Estado garantiza la prioridad de unas polticas que, mientras benefician a una minora de la poblacin, daan enormemente el bienestar de la mayora.

 

No es slo el 1%

Cuando escribo una minora no me refiero slo al 1% al cual el movimiento Occupy Wall Street hace referencia. Este 1% (los propietarios y controladores del gran c apital) tiene un poder decisivo y determinante. En realidad, su porcentaje sobre la poblacin, tanto en EEUU como en Espaa, es mucho menor que el 1%. Pero este grupo controla los medios que configuran lo que uno de los analistas ms agudos de las sociedades capitalistas, Gramsci, defini como hegemona ideolgica, que incluye desde las escuelas y las academias hasta los medios de informacin y persuasin, y que determinan la sabidura convencional del pas, que incluso hoy, tras tanto dolor y dao causado en la poblacin, contina dominando: el neoliberalismo. Toda una batera de fundaciones, centros de estudios o proyectos de investigacin, estn financiados por el capital, y muy en particular por el capital financiero. Los mayores bancos del pas tienen centros de estudios, organizan conferencias, financian diarios y revistas llamadas cientficas, donde el dogma se reproduce y se promueve a travs de amplias cajas de resonancia, medios radiofnicos o televisivos, o prensa escrita, a su vez endeudada y dcil a tales poderes. El 1% para poder mandar necesita el aparato ideolgico que lo sustente, Y de ah que, a pesar del dao que tales polticas estn causando, se continen promoviendo.



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