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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2012

10D da internacional de los DDHH, 11D Da internacional de la impunidad?
Las razones para exigir justicia pero no para acompaar a Trimarco

Rubn Kotler
De Igual a Igual


El fallo que absolvi a los 13 acusados por el secuestro de Marita Vern hace 10 aos, result un oprobio para el conjunto de la sociedad tucumana y argentina. Para el 12 de diciembre una manifestacin que congreg a amplios espectros de organizaciones sociales, tanto oficialistas como opositoras, encendi en mi la luz de alarma, sumada a las declaraciones de la madre de Marita, Susana Trimarco, quien aval al gobernador de Tucumn, Jos Alperovich, para quien no solo le ha dado su apoyo sino que lo libera de todo pecado concebido.

Me hizo mucho ruido interno la convocatoria a la manifestacin tras la sentencia absolutoria y me caus casi tanta urticaria como el fallo mismo. En primer lugar me genera escalofros escuchar a Susana Trimarco alabar al poder de turno, decir que ella tuvo que consolar a la presidente del pas, Cristina Fernndez y que es amiga del alma de la embajadora estadounidense en Argentina, quien tambin envi sus saludos de solidaridad tras el fallo. Me hace ruido y mucho, cuando escucho al gobernador de Tucumn hacerse el sorprendido y el dolido tras el fallo y decir que har todo lo que sea para colaborar con Trimarco. Mi pregunta es qu hizo el Edo. Argentino en los casi 10 aos que lleva Marita desaprecida, sino mirar a otro lado porque uno, a priori, siempre tiene la sospecha que su polica y su seguridad interior no han hecho nada en pos de las vctimas de la trata y muy por el contrario dejaron y dejan hacer.

Me caus urticaria ver banderas de organizaciones oficialistas, como las de La Cmpora, marchar a la par de organizaciones de izquierda, por la sencilla razn que nunca pueden ubicarse a la par de los reclamos siendo que los primeros apoyan al poder poltico de turno, representado por Alperovich en Tucumn y por CFK en el pas, mientras que los segundos dicen cuestionar a dicho poder. En palabras de una compaera de un partido de izquierda, se reconocieron de izquierda a derecha, todas las tendencias, marchando juntas, evidenciando una falta de criterios a la hora de manifestar.

Decid no marchar en Tucumn porque no es posible acompaar los reclamos de justicia no viendo que el poder poltico que hay detrs es parte responsable del sostenimiento de la trata y de toda la porquera que suma nuestra sociedad: drogadiccin, pobreza y miseria estructural, delincuencia de elegante sport, entre otras calamidades.

Lo medit mucho pero llegu a la conclusin que a ro revuelto, todo, absolutamente todo, solo es ganancia de quienes siguen en el poder, los mismos que en los aos 90 rifaron al buen postor este pas, alguno de los cuales, en un acto canallesco de olvido, no mencionan que fueron parte de aquello. Y si, me refiero al kirchnerismo en general y a la presidente en particular, la misma que es alabada por Susana Trimarco.

Mi sensacin en Tucumn es que por izquierda refunfuan contra Alperovich pero se acompaa a Trimarco que alaba al gobernador Alperovich de la misma manera en que alaba a la seora presidenta, de la misma manera en que afirma, en una entrevista televisiva lo grandiosa que es la embajada estadounidense en Argentina y que ella, doa Trimarco, mam de Marita, es ntima amiga de la embajadora yanqui en Buenos Aires. Y no est dems repetir estas declaraciones de Trimarco, porque parecen haber quedado desapercibidas en medio de la bronca generalizada de la sociedad tucumana, por derecha y por izquierda.

No digo no manifestarse, pero hubo sectores que se negaron a salir el 8N a levantar banderas rojas en los cacerolazos para reclamar por izquierda contra el gobierno, ya que entendieron que en el 8N se manifest la derecha ultra de este pas sin mirar ms all lo complejo que supuso el entramado de aquella movilizacin. Marchan con Trimarco y s le hacen el juego a personajes que no se cansarn de estar cercanos al poder, el mismo poder que teje sus alianzas de corruptela con mafiosos reconocidos de la sociedad argentina a fin de sostener el tan mentado modelo. Todava hace arder mi retina la imagen de Alperovich recibiendo en la casa de gobierno al principal mafioso de Tucumn, la chancha Ale, adems sealado como uno de los sospechados del caso Vern.

Sostener a Alperovich junto a la Cmpora, filial Tucumn es lo que hizo, sin darse cuenta, la izquierda tucumana. La lucha contra la trata, la explotacin sexual, la violencia de gnero y otras calamidades que sufren las mujeres por el solo hecho de serlo, en una sociedad claramente machista y conservadora, como la Argentina, no puede justificar los medios para determinados fines. No se trata solamente de tres jueces corruptos que absuelven a acusados de primera lnea, sino, y esto lo sabemos, de todo un complejo sistema de impunidad que se teje desde las altas esferas del poder y que salpica tanto al ejecutivo, como al legislativo y desde ya al judicial.

Mientras la seora Trimarco decida acercarse a estos poderes para conseguir justicia, por su hija, yo no acompaar su reclamo pues entiendo que no solo el poder judicial es responsable del dictado de un fallo calamitoso. Todos los poderes del estado estn podridos y no de ahora, el poder burgus que reprime una manifestacin de pueblos originarios en el Chaco, que hace la vista gorda cuando la patota sindical de la que es amiga asesina a un militante rojo, que hace la vista gorda de los prostbulos que se nutren de nias secuestradas, de jueces que reciben coimas, del poder Ejecutivo que no limpia la polica, de los poderes legislativos que no sancionan leyes progresivas, etc etc.

Algunos se acordaron de Marita Vern recin ahora que estall el escndalo pero poco y nada dicen de las complicidades del gobierno con los Ale o que se naturalice el barbarazo que dijo la esposa de Alperovich, la casi presidente argentina, Bety Rojkes, que prostbulos igual seguirn habiendo. Porque s, Bety volvi a jetonear mal, como cuando dijo que pap Estado no poda hacerse cargo de padres borrachos en el marco del asesinato de una menor de Villa Muecas, culpando a los padres que no cuidaron de ella. Claro que prostbulos seguirn habiendo, legales o clandestinos, porque hay clientes, porque hay un poder o varios poderes que le hacen el guio, porque es un negocio altamente rentable, como el trfico de droga, como tantos otros turbios negocios que salpican, sin lugar a dudas, a los tres poderes del Estado. Quizs entonces debamos concluir que Bety fue la ms sincera de todos y estaba diciendo lo que muchos se niegan a admitir, la madre de Marita incluida, y es que desde el Edo. no se va a hacer nada o casi nada para impedir que la trata siga siendo un negocio rentable. Y no puede admitir, como lo hizo, que Alperovich no tiene nada que ver en todo esto y que solo est mal asesorado. Pero Bety se siente en paz, ha pedido disculpas, Trimarco la ha disculpado y como si nada sucediera, otro guio al poder poltico de turno.

Nadie dice no exigir justicia por Marita y por todas las Maritas que sufren en suelo argentino la explotacin y la miseria, el secuestro y la violacin. Pero una cosa es exigir justicia y otra acompaar a quienes se emparentan con uno de los poderes del Estado responsable de velar por nuestra seguridad y la de todas las Maritas del pas.

A mi tambin me asalt el llanto y la amargura tras escuchar la absolucin de los 13 imputados del caso Vern, pero tambin me llam a reflexin sobre dnde estamos parados, sobre lo poco que cambi nuestra sociedad en los casi 10 aos de gobiernos K y donde Tucumn se ha transformado en lo que fueron histricamente el Santiago de los Jurez o la Catamarca de los Saadi: EN UN FEUDO. El feudo alperovichista K, ese que maneja a discresin la Caja, ese que bolsonea en las elecciones, ese que vive del clientelismo poltico.

Tucumn ARDE. Y arde no de ahora sino, por lo menos, desde el 66 a la fecha, cuando los poderes de turno, civiles o militares, instauraron el tan mentado modelo, que empobreci a su poblacin, que liquid a una generacin combativa, que destruy parte del aparato productivo de la provincia, que rif el futuro de sus habitantes y que convirti a esta regin Noroeste del pas, en tierra de nadie para que capo-mafias y oportunistas de billetera llena, sigan engrosando sus arcas a costa del pueblo que sufre no solo la explotacin de un sistema de produccin injusto, como es el capitalismo, sino, que como en el caso de Marita Vern, sufre de la explotacin ms vil de los poderes de turno. Vctimas de la trata, vctimas de la droga, vctimas del juego clandestino, vctimas que no se animan, en muchos casos, a denunciar, porque los poderes de turno, los tres poderes del Estado, estn absolutamente corrompidos y, que si no estn involucrados directamente en el negocio, al menos dejan hacer, porque igual un porcentaje siempre les cae en la mesa.

Yo tambin exijo justicia por Marita y por todas las mujeres vctimas de la trata. Pero no puedo acompaar a Trimarco en este reclamo, por ms que duela y por ms que muchos se enojen conmigo. No puedo marchar junto a una organizacin nefasta como La Cmpora, que no duda en apretar a la oposicin y que resulta ser la quinta columna de un gobierno corrupto y entreguista, como el de Alperovich y Kirchner. La estrategia de Trimarco no la comparto como no he compartido la estrategia de las Madres de Plaza de Mayo que se acercaron a los K por mero oportunismo poltico, traicionando incluso a sus pares y olvidando pronto la memoria de los desaparecidos que SI LUCHABAN POR OTRO MODELO SOCIAL DISTINTO.

El hecho de perder un hijo no da inmunidad para acompaar al poder y posicionarse desde el lugar de las vctimas. Entiendo que en la desesperacin de la lucha uno agote todas las instancias posibles, pero no ver, que detrs de estos poderes se esconde el entretejido de corrupcin que lleva a la desaparicin de personas, es no entender de qu va el juego o ser, en el peor de los casos hipcritas y poco consecuentes con la lucha. Insisto, la trata INVOLUCRA A LOS TRES PODERES DEL ESTADO. Qu hicieron los K en estos 10 aos con el caso Vern y otros? Qu hizo el gobernador Alpervich para encontrar y liberar a Marita? No solo los jueces estn salpicados de corruptela. Y por eso no pude en la marcha acompaar ni a Susana Trimarco ni a organizaciones que sostienen a este Estado y a estos gobiernos.

El 11 y el 12 de diciembre sent que eran das de mierda. Dicho as y no de otra forma, pues es la expresin que describen esa sensacin de ahogo, enojo y tristeza por ver que Discpolo no estaba equivocado cuando deca que la Biblia descansaba junto a un calefn. Y que todo es igual, lo mismo un burro que un gran profesor. Y hay que decirlo sin eufemismos.El 12 decid no marchar porque a fin de cuentas a quin le importa Marita o las miles de Maritas que hay en Argentina? Debo ser justo, hay sectores que si lo manifiestan pero erraron, a mi modo de ver y sentir, el acompaamiento en la calle de sectores a los que la trata les importa un comino. Y da miedo pensar que esta es la sociedad que se moldea detrs de la dcada kirchnerista, el modelo que se esconde detrs y que sigue dejando en los poderosos de siempre pinges ganancias evidenciadas en las nefastas alianzas de este gobierno con las corporaciones transnacionales mineras, por ejemplo. Esta semana l a realidad me sobre pas. Pero decid, antes de salir el 12 a manifestar, pensar, reflexionar, y mirar quin es quin en el perverso juego del poder. Ese poder que Susana Trimarco no quiere ver y que es tan, pero tan responsable del secuestro de su hija como los otros, los que fallaron y los que fallan, en el amplio sentido del trmino fallar.

Fuente: http://www.deigualaigual.net/es/opinion/firma/5874-10d-dia-internacional-de-los-ddhh-11d-idia-internacional-de-la-impunidad


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