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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2012

Economa de cartn

Ignazio Aiestaran
noticiasdenavarra.com


Nada es lo que parece, o s lo es? Esa es la cuestin que se preguntan los historiadores sobre el mariscal Grigory A. Potemkin, el gran valido de la zarina Catalina II. Al parecer, en 1787 la emperatriz rusa emprendi un viaje fluvial por Crimea en compaa de altos dignatarios y diplomticos europeos. Potemkin prepar por adelantado, a modo de decorado teatral, una serie de aldeas fantasmas a orillas del ro Dnieper, pobladas por figurantes. Pasada la comitiva, las fachadas simuladas y los actorzuelos se trasladaban ro abajo para seguir la farsa. Cierto del todo o no, desde entonces ha quedado la expresin "pueblo Potemkin" para designar este tipo de engaos y espectculos en la poltica de ficcin.

De regreso de un congreso en Madrid me pregunto si no vivimos un efecto similar en la economa de cartn piedra que disea el Directorio Europeo de la troika liberal y que los gestores de la Marca Espaa se empean en implementar y disfrazar con cifras intiles. Ahora sabemos que aquellos bloques de viviendas e infraestructuras del Estado del bienestar solo eran decorados que escondan un tejido productivo ausente y una corrupcin codiciosa amparada en el ladrillo y el turismo. Aquellas proclamas de los derechos democrticos de la Europa social no eran ms que la tramoya de un proscenio hueco y falsario. Todo el boom inmobiliario no fue ms que un gigantesco escenario de cartn piedra, y ahora las casas se quedan vacas, desahuciadas, porque son fachadas sin habitantes reales. Es el fantasma de la economa Potemkin.

Haba asistido a Madrid para participar en un grupo de trabajo dirigido por dos buenos profesionales y amigos, Marta y Josep Maria, del Collegi d'Economistes de Catalunya, dentro del congreso del CONAMA de este ao. El propsito del grupo era desarrollar la posibilidad de un PIB verde, alternativo, que supere la contabilidad de la economa negra que nos rodea. No es un asunto fcil, porque toda la economa est orientada hacia el Producto Interior Bruto, que es un indicador problemtico y, sobre todo, muy bruto, pues no distingue si las prdidas de unos son las ganancias de otros. Desde luego, el PIB es incapaz de medir o descifrar la acumulacin por desposesin.

Al finalizar el congreso sal a dar un paseo nocturno para despejarme. Unos cuantos estudiantes transitaban alegres por la Puerta del Sol. Casi a medianoche llegaba hasta la Plaza Mayor, donde una turista italiana despistada me preguntaba por la calle Atocha. En los zaguanes y soportales de la plaza unas cajas de cartn formaban hileras de improvisados habitculos. Como efmeros artesanos del reciclaje urbano, los indigentes se acurrucaban en ellas, con la mirada exange en la penumbra, al tiempo que dos voluntarios les repartan bebidas calientes. La economa de cartn, la que esconde el PIB, estaba all tambin. No eran figurantes, no. Eran espectros sin nombre en la Europa Potemkin, antes de que la capital de la Marca Espaa se llame Eurovegas.

Fuente: http://www.noticiasdenavarra.com/2012/12/16/sociedad/economia-de-carton



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