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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-12-2012

Honduras
Partido Libre: la constituyente nos har mas libres

Milson Salgado
Rebelin


Descifrar la ideologa del partido libre es una tarea sumamente difcil. Aun cuando se han dado pasos importantes que se han materializado en la Declaracin de principios, en el Programa de Accin Poltica y en los Estatutos del Partido, cada vez resulta ms inseguro expresar cualquier aserto que se oriente a explicar monolticamente que es el partido Libre, y ello es as, porque los discursos y las posiciones esgrimidas en foros, en jornadas cvicas y de movilizacin, en pronunciamientos oficiales y en sobre todo en la falta de consenso en la labor doctrinaria y de instruccin, producen un sentido de inseguridad que nos hace dudar sobre la clase de terreno en que se mueve la ideologa.

Aparentemente este extremo comporta una debilidad, sin embargo, no lo es, puesto que la complejidad del proceso, la heterogeneidad de los sujetos histricos y la coyuntura que est presente en la gnesis del partido Libre, exige un bsqueda profunda y permanente de sentido, no en la abstraccin de sueos quimricos o de ideales borrosos, ni en la trascendencia teolgica en la que esperaramos una justicia y una igualdad venida del cielo, sino en la creacin social y en la asociacin de todos los que han sufrido las sistemticas violaciones de un orden establecido que no se sostiene ni siquiera con los instrumentos de su propia lgica constitutiva.

La bsqueda de asideros tericos es normal en este momento histrico que muestra una singularidad y una particularidad indita en la historia poltica de nuestro pas. Para explicar la precisin ideolgica tan buscada en nuestro partido, as como en las modernas democracias socialistas de Suramrica tenemos que remontarnos a la historia mundial.

CAIDA DEL SOCIALISMO RUSO

Mijal Gorbachov pact con Estados Unidos la cada del socialismo al implementar medidas capitalistas que condujeron al desmantelamiento de las repblicas que formaban parte de la federacin rusa. En 1989 El muro de Berln cae igualmente y Alemania Oriental abraza el capitalismo. Los dems pases europeos como Yugoslavia, Polonia, Rumania, Checoslovaquia y Hungra se desligan del dominio ruso.

Estos hechos histricos tienen una clara influencia en el devenir poltico de los pases latinoamericanos. En Guatemala la guerrilla firma la paz. En el Salvador pasa lo mismo. Los sandinistas pierden las elecciones. Sendero Luminoso y las Farc son calificados como terroristas. Cuba experimenta un declive econmico, la teologa de la Liberacin queda liquidada con el documento de Santo Domingo en 1992, y los movimientos beligerantes de la izquierda empiezan a vivir en un Estado de orfandad sin referente histrico, y el escritor Francis Fukuyama firma con excesivo triunfalismo el fin de la historia. En Honduras se permite la inscripcin legal de una coalicin de movimientos de izquierda el que adoptara el nombre de Unificacin Democrtica.

La cada del socialismo tambin trae aparejada la tumba de los Estados de Bienestar en todos los pases. Si antes los pases latinoamericanos por directrices venidas de Washington aprobaban leyes de seguridad social y de reforma en el campo para detener el avance del comunismo mundial, con la derrota de ste y con el triunfo del capitalismo, la inversin social se vuelve innecesaria.

El neoliberalismo se profundiza, de tal forma que el Gobierno de Rafael Leonardo Callejas inicia en 1992 a desmantelar sindicatos convirtindolos en agrupaciones de solidaridad, aprueba la venta de empresas nacionales a empresarios privados bajo transferencias de dudosa honorabilidad, recorta el presupuesto en los sectores de Salud y Educacin y aprueba la ley de Modernizacin agrcola que convierte la tierra en un bien capital.

PERIODO DE INTRASCENDENCIA IDEOLOGICA

Desde la ltima dcada del siglo XX hasta a principios del siglo XXI los cientficos sociales resintieron la falta de contenidos ideolgicos en los sistemas polticos, y el abandono de las causas de los diferentes grupos sociales beligerantes. La aparente victoria del capitalismo solamente trajo miseria y desolacin, y los pases subdesarrollados agotaron sus esfuerzos para pagar las cifras ignominiosas de la deuda externa.

La ideologa de los capitalistas son la fbrica y la produccin. La nica teora cientfica (Marxismo) que descubri la estafa capitalista y los diferentes procesos histricos a travs de su materialismo dialectico era denostada en los medios y la propaganda de la derecha, y la mstica revolucionaria perda su brjula. La aoranza socialista se prodigaba en el arte y en la nostalgia de quienes profesaron ese credo ideolgico en su juventud.

Cornelius Castoriadis disertaba sobre la poca de la insignificancia en las sociedades y la falta de creatividad histrica de un modelo democrtico liberal que causa grandes fraudes con su sistema de representacin. Jurgen Habermas se pronunciaba con mucha nostalgia sobre la cada de los Estados de Bienestar, y auguraba un mundo en el que el equilibrio ideolgico restaura de algn modo el econmico.

La irrupcin en 1994 de la guerrilla Zapatista en Mxico solamente dej marcada la gran brecha econmica que exista entre el modelo occidental dominado por la globalizacin neoliberal y el mundo marginado de los pueblos indgenas, pero no aspiraba a la toma del poder.

En Espaa, en Francia, en Inglaterra, en Portugal, en Polonia, en Italia existen partidos socialistas que tienen ms lazos con el capitalismo que con el socialismo. Ello se evidencia en la coexistencia de alternabilidad con los dems partidos sin que se realicen cambios substanciales en la estructura de las sociedades, y aplicando sin ninguna clase de reparos ideolgicos, polticas econmicas del neoliberalismo, y dando un apoyo incondicional a los planes guerreristas del imperio estadounidense.

Pese a ser un partido de izquierda, Unificacin Democrtica que al principio mostr grandes esperanzas de crecimiento en las elecciones de 1998, experimenta una situacin estacionaria. Esto es atribuible a su desventaja econmica con relacin a los otros partidos, pero sobre todo al cierre de espacios democrticos en su interior y al oportunismo de sus lderes que deriva en una confrontacin meditica que mina su credibilidad y prestigio.

Estos conflictos que no tienen ninguna base ideolgica y se definen por ser simples problemas personales y de actos reidos con la moralidad, hacen decrecer la escasa mstica revolucionaria que comport este partido en sus inicios.

Aunque se entenda que el partido era de izquierda, sus lderes no mostraron ninguna clase de inters en clarificar sus posiciones ideolgicas, y las adherencias se decantaban ms por simpatas personales que por lazos ideolgicos que no se trasmita a los nuevos miembros. La participacin de los congresistas de Unificacin Democrtica se torn montona. Todos sabamos que su minora no poda confrontar el sistema de simple mayora en la toma de decisiones legislativas, sin embrago, su reticencia reiterada en tales decisiones no estaba precedida de un discurso esclarecedor de las trampas que implicaba la aprobacin de una determinada ley o un contrato, y no se mostr ningn nivel de iniciativa para crear alianzas estratgicas o para franquear espacios serios de denuncia permanente.

DEMOCRACIA LIBERAL Y CAPITALISMO

Cado el socialismo en Europa, las democracias liberales que se instauraron en los aos 80s del siglo XX, despus de grandes perodos de gobiernos dictatoriales en Latinoamrica, trataron de consolidarse.

Los postulados filosficos liberales viven la intrascendencia en constituciones y leyes secundarias. La aplicacin de derechos como la libertad de expresin, de reunin, de manifestacin, de asociacin y los derechos sociales adquiridos por la lucha de trabajadores, a travs de la historia son una quimera en un sistema de representacin que defrauda la voluntad popular y La Constitucin de la Repblica, con la puesta en accin de programas econmicos pragmticos como el neoliberalismo venidos del extranjero e impuestos por el Imperialismo que entran en contradiccin con los contenidos constitucionales; y la implementacin de medidas de represin al pueblo dejan demostrado el papel puramente decorativo de las leyes.

La democracia aun siendo burguesa es una carga demasiado pesada para la burguesa, de ah que sea fcil para esa burguesa violar sus propias reglas de juego. Si esto es as, cuanto no ser para esta clase dominante la instauracin de una democracia con participacin popular efectiva, o la denominada democracia deliberativa.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI: EL NORTE CONTRA EL SUR

A nivel mundial el Presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela, Hugo Chvez representa la vuelta de los pases latinoamericanos a los Estados de Bienestar. Pero sobre todo su discurso y algunas acciones que ha aplicado en su gobierno lo convierten tal como l se ha proclamado en abanderado del socialismo del Siglo XXI.

Su liderazgo junto con el apoyo de varios pases de Suramrica no permiti la firma del tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, denominado Alca. Eficient Petrleos de Venezuela (PEDEVEZA) que siempre fue bastin de los intereses econmicos estadounidenses. Ha profundizado la reforma agraria en el campo, ha nacionalizado varias empresas bancarias extranjeras, ha reactivado el sector cooperativista, ha sido lder en la integracin latinoamericana con la creacin de Petrocaribe, El Alba, organismo al cual estn adscritos pases como Bolivia, Cuba, Venezuela, Ecuador, San Vicente, Granadinas, Nicaragua, y ha fortalecido los dems organismos regionales dotndoles de protagonismo en la toma de decisiones hemisfricas. Ha creado tambin bancos regionales.

Varias medidas socialistas de su gobierno, se han implementado en el marco de un partido que ha obtenido victorias electorales, bajo la lgica de un sistema republicano que se ha profundizado con la instalacin de una asamblea nacional constituyente, que pari una nueva constitucin poltica con contenidos de participacin popular inditos.

La democracia deliberativa propugnada por tericos como Habermas, fue la que se implement en la mayora de figuras jurdicas aprobadas en esta constitucin. La creacin de referndums revocatorios de mandatos y de leyes. La creacin de un poder popular institucionalizado. La democracia directa aprobada para las municipalidades y en las comunidades indgenas. La creacin de un Tribunal electoral justo y elegido democrticamente. La equidad de gnero en la participacin poltica.

Un claro golpe al capital trasnacional ha representado el blindaje de los recursos estratgicos como el agua, el suelo, el petrleo, la diversidad ecolgica y biolgica, las riquezas marinas, las telecomunicaciones, el espectro radio elctrico, el recurso energtico y otros.

Adems de ello, Venezuela ha reconocido la alteridad, declarndose un Estado Pluricultural y multitnico y ha rechazado con igual mpetu la instalacin de bases militares, y la entrada al pas de sustancias toxicas.

Los derechos de tercera generacin que tienen que ver con el orden colectivo como el derecho a la paz, la equidad de gnero, los derechos ambientales, de los pueblos indgenas, de los consumidores, de los de la tercera edad han adquirido un rango constitucional.

Contra lo que pudiera decirse que esta clase de socialismo mantiene inclume las estructuras de la sociedad venezolanas, sin embargo, nadie puede negar el reconocimiento que tiene esta revolucin en la disminucin de siglos de pobreza y de los grandes pasos con la nacionalizacin de varios bancos y empresas extranjeras, lo que ha quitado a la propiedad privada de los medios de produccin su carcter de absoluta. La Reforma Agraria y las otras reformas operadas en la repblica Bolivariana de Venezuela podramos atribuirla a la adopcin de un socialismo autentico que aunque represente solamente un 5% al producto Interno bruto se ha enriquecido con la proliferacin de empresas cooperativistas en muchas regiones y con grandes inversiones sociales derivadas de las utilidades de empresas estatales y la adopcin de leyes sociales y laborales agresivas.

ADVENIMIENTO DE UN PROCESO CONSTITUYENTE

Segn el francs Claude Lefort en la democracia existe un espacio vaco de indeterminacin que puede asimilarse al pensamiento por venir o la posibilidad del devenir. Este espacio se puede definir como el lugar del conflicto, entendido ste como la posibilidad de un tiempo poltico de reinvenciones y de creatividad.

Este espacio de indeterminacin posibilita el disentimiento con el discurso dominante o el denominado rgimen de verdad e igualmente permite el planteamiento del devenir. Por ello es lgica la reformulacin discursiva en una sociedad donde hay un gran nmero de voces, de racionalidades, de imaginarios y concepciones de la vida y el mundo.

Este espacio de indeterminacin donde es posible ejercitar el pluralismo, disentir y criticar es protegido por los derechos fundamentales (derecho a la libre expresin, derecho de manifestacin, derecho de reunin, derecho de asociacin) expresados en la Constitucin de la Repblica y el sistema legal, pero no son su contenido, pues desde este espacio de indeterminacin se puede estar en contra de estos derechos fundamentales y de este sistema legal y tambin en contra de la democracia discursiva.

Este derecho a disentir es promocionado por instituciones y polticas pblicas (universidades, fundaciones, foros y debates pblicos) Esta promocin solamente es enunciativa pero no prctica pues estas mismas instituciones y polticas pblicas tienden a reproducir el discurso dominante y el rgimen de verdad. Ejemplo: En cualquier institucin educativa de estas se puede hablar de marxismo y del funcionamiento injusto de las sociedades, sin embargo el graduado universitario al egresar a la realidad, se encuentra con el mismo sistema injusto.

Este espacio de indeterminacin es pequeo cuando el discurso dominante o rgimen de verdad es amplio, es decir, cuando la oposicin es insignificante, el discurso dominante o rgimen de verdad confiere legitimidad al derecho y a su sistema institucional.

Lo que sucede antes de un Asamblea Nacional Constituyente es la apertura cada vez mayor de este espacio de indeterminacin, en el que la democracia ha quedado constituida como un significante a ser llenado, un trmino en busca de significado. Es decir, el espacio de significacin ha absorbido el discurso dominante o rgimen de verdad reproducido por el sistema de legalidad y por las instituciones. Por ello es necesaria una bsqueda de resignificacin y un nuevo discurso dominante o rgimen de verdad y un sistema de legalidad coherente con este discurso dominante, puesto que han quedado indagadas y suspendidas el flujo de legalidad y legitimidad.

Esta resignificacin supondra cambiar los conceptos de ciudadana, el lenguaje de derechos, Constitucin, modelo de desarrollo, redistribucin de la riqueza, descentralizacin del territorio y del poder y modelo de Estado.

Cuando el Discurso dominante es efectivo, el derecho como sistema positivo es legtimo, y en consecuencia el nivel institucional fluye y la coercin propugnada por filsofos como Kant y Kelsen es mnima. Aqu estaramos ante un Estado de Derecho que funciona correctamente.

En cambio, cuando el espacio de indeterminacin crece por una indagacin mayor al rgimen de verdad, este se reduce, en consecuencia el derecho, y el sistema institucional requiere cada vez una mayor coercin y el ejercicio de la violencia para su cumplimiento, y esto desemboca en una anomia social y la resolucin encontrara un terreno abonado para el totalitarismo.

El golpe de Estado consumado en Honduras mostr claramente como el Presidente Zelaya indag profundamente una democracia representativa que no llenaba las expectativas de los hondureos. Este espacio de indagacin agobi las verdades dominantes (formulaciones legales ptreas) y fue necesario un golpe de Estado y la instauracin de la Dictadura y el recurso de la coercin. Esta dictadura no debe entenderse como el gobierno de un solo hombre sino la instauracin a la fuerza de los dispositivos de dominacin que requieren de la represin para imponer verdades que ya estn suficientemente indagadas.

La labor de indagacin del Presidente Zelaya a travs de la Democracia deliberativa ha sido complementada por el movimiento de la resistencia cuya mayor aspiracin es la constitucin de una Asamblea Nacional Constituyente.

Pero esta Asamblea nacional constituyente no nos la darn en bandeja y ya servida, sobre todo porque las relaciones de poder no tienen por naturaleza el dar, o el transferir el poder de forma automtica. El poder poltico es en esencia el ejercicio de la fuerza y la represin, y busca sobre todo la conservacin del poder constituido. Un proceso constituyente buscara igualmente el poder, de ah pues, que la pugna entre poder constituido y poder constituyente instaurara la lucha de poderes.

El poder constituyente crea una nueva constitucin (no una reforma) sino un nuevo orden en las relaciones de dominacin existente en una sociedad. En tal razn el proceso constituyente viene de una acumulacin de resistencia, de actos de insurreccin, de retornos de saber, de retornos de contenidos histricos de dominacin y miseria, incluso con el ejercicio de la soberana nacional efectiva para contrarrestar las fugas de soberanas que vuelven interdependientes las relaciones econmicas entre los pases como los tratados de libre comercio y la formacin de nuevos espacios polticos globalizados.

Un proceso constituyente autentico requiere de mucha lucha, de mucho esfuerzo, de un profundo conflicto que es inherente al sistema democrtico.

ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE

Esta institucin jurdica fue aprobada por primera vez en Francia para organizar al Estado despus de la victoria de la revolucin francesa 1789. Luis Bonaparte utiliz esta institucin para legitimar su gobierno y sus planes expansionistas. En 1919 se organiz una asamblea nacional constituyente en Alemania para proclamar el Segundo Reich o la Repblica de Weimar y dict la Constitucin de Weimar. En Honduras como en la mayora de pases latinoamericanos se han instalado Asambleas nacionales constituyentes para conferirle visos de legalidad a gobiernos de facto ya sean civiles o militares, o para alargar por mas periodos el mandato de un gobierno como ocurri con la constitucin de 1936 que aprob la administracin de Tiburcio Carias Andino.

El denominador comn de todos estos procesos constituyentes fue el de servir como simples instrumentos legales para otorgar legitimidad a gobiernos de fuerza y para alargar los periodos presidenciales, en este como en el otro caso, la participacin del pueblo era soslayada.

Con este Panorama era lgica la reticencia de Carlos Marx hacia los procesos constituyentes que para l no eran ms que simples formas de reproduccin del poder poltico.

Lo indito de los procesos constituyentes del sur es que estos han estado precedidos de grandes luchas sociales con contenidos histricos y con procesos de acumulacin de conciencia bien substanciales, que han permitido a las democracias de Venezuela, Ecuador y Bolivia realizar una serie de transformaciones sociales, polticas, econmicas y culturales muy ambiciosas. La recuperacin de sus recursos estratgicos ha marcado el comienzo de su soberana econmica tanto como el rechazo a la firma de los Tratados de Libre Comercio. La integracin suramericana se ha vuelto efectiva con la creacin de alianzas polticas y econmicas muy estratgicas para enfrentar las relaciones de intercambio econmico de forma ms equitativa. Se ha denunciado el papel expansionista del imperialismo y se ha rechazado con igual furor la instalacin de bases militares extranjeras. La propiedad privada ha dejado de ser un valor absoluto al tiempo en que las relaciones en el campo cambian su marcada injusticia. La nacionalizacin de empresas y bancos extranjeros marcan la ruta a la independencia econmica, y la eliminacin de concesiones desventajosas para los pases.

En el anlisis marxista fue la instrumentalizacin de la superestructura (sistema de legalidad) el que ha generado estos cambios importantes.

La base legal de la asamblea nacional constituyente figura en la Constitucin en el artculo 63.

En lo dems, con estos procesos derivados de la superestructura, el socialismo propugnado por el Partido libre es muy parecido al socialismo del Siglo XXI proclamado por Hugo Chvez, sobre todo por los maginaios de sus luchas. Pese a la opinin de muchos detractores que construyen opinin sobre castillos de arena especulativos y que tratan de afirmar la traicin de la utopa histrica, hacemos relacin a las palabras de Lenin (obras escogidas de Lenin Tomo I, Edicin Progreso Mosc, 1961, pag 28: Marx apreci en todo su valor el empleo de los medios legales de lucha en los tiempos de estancamiento poltico y de dominio de la legalidad burguesa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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