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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2012

Cascos blancos en defensa de los Derechos Humanos

Arnaldo Perez Guerra
Punto Final


Voluntarios de la Casa de Memoria Jos Domingo Caas dan vida, desde hace ms de un ao, al grupo Observadores de Derechos Humanos. Se identifican como los cascos blancos en las manifestaciones, y su labor es registrar los procedimientos policiales y lo que ocurre con los detenidos en las comisaras. Participan activamente de la difusin de los derechos humanos a travs de educacin y promocin, cartillas y volantes. Definen su misin como observar, identificar, registrar y cuantificar el despliegue de las fuerzas policiales; sus procedimientos activos y pasivos desde los momentos previos a la manifestacin social hasta despus de su trmino, incluyendo traslado y retencin de detenidos.

Fueron los primeros. Hoy existe otro grupo -cascos azules- que cumple similar labor. Ambos grupos registran testimonios pertinentes de la represin: nombre, edad y cualquier informacin de los detenidos, incluyendo la hora de detencin. Testimonios de la detencin y actos indebidos cometidos por las fuerzas represivas. Incluso testimonios dentro de la unidad policial si es posible, o despus de la liberacin. Evidencias del actuar policial como lesiones, etc. Luego se redactan los informes, seala Mirna Salamanca, que participa en Observadores.

Los cascos blancos y azules no interfieren en los procedimientos policiales ni son parte de las manifestaciones. Son garantes del respeto de los derechos humanos. Luciano Garca, de Casa de Memoria, es tambin uno de los Observadores: Comenzamos el 23 de agosto de 2011, en el marco de la lucha contra la impunidad, formando una Red de Sitios de Memoria en Londres 38. Mientras discutamos veamos cmo marchaban los estudiantes por la Alameda. Decidimos tomar accin frente a la represin policial. Podamos aportar desde nuestra experiencia en derechos humanos en la denuncia de los atropellos. Entonces, salimos a la calle con credenciales hechas por nosotros y plastificadas en la librera del barrio. Registramos en las marchas situaciones que no nos parecan bien, que no se ajustaban a derecho, dice.

Inicialmente participaron los colectivos de Londres 38, Casa de Memoria Jos Domingo Caas y la Comisin Etica Contra la Tortura (CECT). Al principio salimos dos y despus cuatro, y al ver que necesitbamos coordinar las denuncias, nos acercamos a la Asamblea Nacional de Derechos Humanos. A la Agrupacin de Familiares de Ejecutados Polticos (AFEP) le pedimos que las organizaciones de derechos humanos se involucraran en una labor activa en bsqueda de apoyo a quienes son vctimas de violaciones a los derechos humanos, agrega.

Qu hacemos? Monitorear las manifestaciones. Somos voluntarios y lo hacemos en nuestros horarios libres. Establecimos procedimientos para distinguir con ms precisin las violaciones a los derechos humanos. Eso ha significado estudiar y prepararnos. Hemos cotejado los procedimientos de Carabineros, comparndolos con la legislacin internacional y recomendaciones de organismos como la Cruz Roja y otros. Llevamos ms de un ao trabajando, con un catastro de 83 movilizaciones, y un sinnmero de situaciones anmalas que plasmaremos en un informe el 10 de diciembre, agrega Luciano Garca.

El primer informe lo elaboraron en conjunto con la Comisin Etica Contra la Tortura y el colectivo de Londres 38. Fue presentado a Kyung-wha Kang, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en octubre de 2011. Este segundo informe se realiz ms concienzudamente y abarca un periodo ms largo, tomando las opiniones de los actores sociales involucrados en las movilizaciones. El primer informe destac que el Estado chileno an no tipifica en la normativa penal interna el delito de tortura como crimen de lesa humanidad, como mandata la Convencin Internacional, seala.

TORTURAS Y GOLPIZAS

 

La polica suele reprimir cualquier tipo de manifestacin por pacfica que sea, dice Mirna Salamanca. Estudiantes, trabajadores, pobladores, pueblos originarios, ecologistas e incluso reporteros grficos han sufrido torturas o golpizas brutales, han sido arrollados por la fuerza policial montada o sufrido actos de humillacin sexual en las comisaras, sobre todo las estudiantes secundarias.

Germn Chau, monitor de educacin de los Observadores, dice: Recopilamos registros testimoniales de los detenidos. Se anotan las patentes de vehculos policiales, los nombres de oficiales al mando, y se mantiene la pista de todos los detenidos que podemos cubrir. Mucha informacin se difunde en Twitter o Facebook. Y se trabaja hasta que el ltimo detenido es liberado. Aprendimos a usar Twitter para llevar registro de la hora exacta de las detenciones, agrega Marta Cisterna.

Envan sus reportes a la Comisin de Derechos Humanos de la Cmara de Diputados, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), al Alto Comisionado Adjunto para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, y a otras organizaciones internacionales. Marta Cisterna del Consejo Consultivo de la Casa de Memoria, dice que el material recopilado ya ha sido usado en tribunales: En una demanda contra el Estado por torturas sufridas por estudiantes se us como evidencia material proporcionado por Observadores.

Han constatado casos de tortura: estudiantes forzados a meter su cabeza en el excusado, apuntados con armas en la cabeza; golpizas hasta la inconciencia, etc. Incluso la denuncia contra un oficial que baj sus pantalones para restregar sus genitales en la cara de estudiantes detenidas; virtuales secuestros de detenidos por ocho horas o ms, sin que la polica complete el procedimiento de arresto y estudiantes que son humillados obligndolos a permanecer desnudos durante horas. Han sido testigos directos de brutales medidas de represin ejercidas por la polica, y han recopilado testimonios de tortura de nios y nias; evidenciadas en vejaciones sexuales en carros policiales y comisaras; testimonio de amenazas de muerte por parte de oficiales, etc.

Tambin constataron cmo Carabineros, tras las ltimas protestas de estudiantes secundarios, ocup con sus efectivos y vehculos varios establecimientos educacionales. Los medios disuasivos destinados a velar por el orden pblico son usados para la suspensin absoluta de toda manifestacin antes que ella comience, sin mediar ni desorden, ni ocupacin de calles, ni suspensin de trnsito. Todo lo contrario, es la propia fuerza policial quien desva el transporte pblico y ocupa las calles con su dotacin. Los estudiantes, en su mayora menores, han sido objeto de violaciones graves en sus derechos humanos. El respeto a su integridad fsica y squica ha sido gravemente daado por el personal policial. En reiteradas ocasiones han reproducido contra ellos prcticas de torturas que creamos desterradas A la agresin fsica y squica, se agregan las reiteradas prcticas de falta de notificacin a las familias de los menores detenidos, mantenindolos en algunos casos privados de agua y alimentos por largas horas Se agrega la no publicacin y comunicacin del listado de personas detenidas; el traslado de detenidos a diversas unidades policiales, a centros mdicos desconocidos con supuestos mdicos sin identificacin: lamentablemente son prcticas que se estn haciendo cotidianas, seala el primer informe.

Marta Cisterna, agrega: Cuando nos propusimos ser Observadores de Derechos Humanos monitoreamos qu estaba pasando con las movilizaciones de los estudiantes. Pero empezamos a darnos cuenta que no era slo la movilizacin de los estudiantes lo que haba que observar, sino que la movilizacin social en general, y se ampli nuestro objetivo. Pensamos cmo desde las organizaciones de derechos humanos podamos compartir lo que sabemos. Se elaboraron cartillas donde se difunden las normativas y el autocuidado, tomando elementos que para nosotros son importantes, porque nos remontan a cmo nos protegimos en dictadura. Eso ha significado que nuestra labor sea tambin de educacin en derechos humanos. Grupos de estudiantes nos han solicitado talleres y capacitacin. Eso ha hecho ampliar nuestro campo de accin. Mirna Salamanca tuvo la primera experiencia de Observadores de Derechos Humanos durante la toma de un colegio, con un taller con un grupo de adolescentes.

En el camino descubrimos algo muy relevante: el tema de salud. Empezamos a ver a estudiantes apaleados, muchachos que son derechamente torturados, y debamos, adems de tomar testimonios, constatar lesiones. Nos contactamos con una doctora, Javiera Corvaln, y ella comenz a constatar las lesiones. A travs de la Comisin Etica contra la Tortura conocimos el Protocolo de Estambul, lo estudiamos para saber cundo efectivamente el maltrato es tortura. Javiera haba hecho una pauta que se acercaba bastante a lo que pide el Protocolo, y lo empezamos a trabajar en enero. En febrero se constituy la Comisin de Derechos Humanos del Colegio Mdico y Javiera Corvaln forma parte de ella. Tenemos una relacin muy cercana con esa Comisin.

Ya hay cuatro mdicos constatando lesiones. Hay personas que han sido gravemente heridas. Un grupo de jvenes que estn en el rea de salud se incorpor a trabajar con nosotros. Hacen trabajo sanitario durante las manifestaciones, asistiendo a las personas ahogadas, desmayadas, heridas. Se arm un trabajo muy enriquecedor, porque es gente joven que pone dinamismo al trabajo que hacemos y son bastante crticos, agrega. Tambin han generado canales para una red de abogados, porque no tenemos abogados propios. El abogado Luis Parra es voluntario, y lo que hace es ir a las comisaras, preguntar por los detenidos, esa es su labor. Derivamos casos a la Red de Abogados por la Defensa de los Derechos Estudiantiles (Radde) y otros disponibles en el momento.

 

AMPLIANDO REDES

 

Observadores realiz un foro-debate en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, que cont con importante asistencia de organizaciones sociales. En el encuentro generamos contactos con estudiantes de derecho, como la Clnica Jurdica de Arcis. Ahora podemos derivar casos a ms abogados, dice Luciano Garca.

Marta Cisterna agrega: Haciendo nuestra labor nos dimos cuenta que era importante tener una pauta de observacin. Ah el aporte del Instituto Nacional de Derechos Humanos fue muy bueno. Tuvimos una reunin y compartieron su pauta. La complementamos y creamos una para las comisaras. Hoy hacemos dos pautas de observacin, que quizs no contemplen todo pero nos orientan, y eso permite elaborar los informes. Es importante aclarar que no fotografiamos ni filmamos a los manifestantes. No estamos documentando la protesta social, hay otros que hacen eso. Si hay una situacin represiva s lo registramos. Cuando hay una detencin, un apaleo, tomamos fotos y videos. Tambin recurrimos a fotos que nos mandan personas que colaboran. A la hora de ponerlas en los informes se tapan las caras de los manifestantes, sobre todo si son menores. Lo que es relevante para nosotros es la edad y sexo.

Germn Chau piensa que la dictadura permanece: No ha terminado. Del rostro militar al rostro civil hay una continuidad terrible. Se han violado los derechos humanos como una poltica de Estado. Recordemos los baleos de nios en el territorio mapuche, en las comunidades allanadas y ocupadas por la polica. Hemos constatado que Carabineros golpea con dureza al menor de 14 aos: y de ah para arriba aliviana el golpe. No acta igual con un muchacho de 20 o un adulto de 40.

Publicado en Punto Final, edicin N 772, 7 de diciembre, 2012

www.puntofinal.cl

 



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