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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2012

Polonia
Detenidos en la frontera oriental (I)

Claudia Ciobanu
IPS

Una huelga de hambre en la que participaron 70 inmigrantes confinados en centros de detencin fuertemente custodiados de Polonia obliga al pas a enfrentar sus nuevas responsabilidades como foco de migraciones de la Unin Europea (UE).


Polonia tiene actualmente seis centros de detencin de "inmigrantes irregulares", o extranjeros que son atrapados viviendo sin documentos en el pas, a la espera de ser deportados luego de que sus solicitudes de asilo fueron rechazadas o despus de ser capturados al intentar cruzar la frontera para internarse ms en Europa.

Se estima que haba 375 inmigrantes detenidos a fines de octubre en estos centros. Entre ellos haba 33 nios y nias, incluidos por lo menos un pequeo de un ao, y tres que no estaban acompaados por ningn adulto.

Ciudadanos georgianos y rusos de origen checheno constituyen la mayor parte de los inmigrantes en Polonia, aunque en los ltimos tiempos los sirios tambin tienen una presencia significativa en los centros de detencin.

Quienes realizaron la huelga de hambre, principalmente georgianos y chechenos, reclamaron mejores condiciones en los campamentos, pero tambin cuestionaron el uso de la detencin como medio de abordar el espinoso asunto de las migraciones.

La protesta fue coordinada en cuatro campamentos: Lesznowola, Bialystok, Biala Podlaska y Przemysl. Dur pocos das y finaliz cuando organizaciones humanitarias visitaron esos centros y prometieron trabajar con sus autoridades para mejorar las condiciones de vida.

Los campamentos de detencin de Polonia funcionan bajo la rbita de la Guardia Fronteriza Nacional desde 2008, y las condiciones en cada uno varan ampliamente.

Lesznowola, ubicado en un bosque 15 kilmetros al sur de Varsovia, en un ex complejo militar, es conocido por sus malas condiciones. Biala Podlaska, en la oriental localidad homnima, cerca de la frontera con Belars, es una instalacin moderna, construida en 2008 y financiada casi totalmente por la UE.

A primera vista, los dos campamentos no podran ser ms diferentes. Los estrechos corredores de Lesznowola son reemplazados por espacios brillantes y pintados a nuevo de Biala Podlaska.

Quienes estn al frente de Lesznowola no hablan ni ingls ni ruso, y contrastan mucho con el equipo altamente comunicativo (que tambin cuenta con traductores) que dirige Biala Podlaska. En este ltimo, personal vestido de uniforme circula por los corredores exhibiendo sonrisas profesionales.

Biala Podlaska tambin posee una cancha de ftbol, mientras que Lesznowola apenas tiene planes para construir una en parte de su patio de hormign rodeado por muros en cuya cima hay alambres de pa.

Pero al ingresar a cualquiera de esas instituciones, rpidamente queda claro que, para quienes viven tras las rejas casi todo el tiempo (a excepcin de la hora de la comida, de los ejercicios y de las ocasionales actividades educativas), la situacin es exactamente la misma.

Ante el primer sonido que indica que se aproximan visitantes, adultos y nios sacan sus cabezas de las celdas que dan al pasillo, con sus manos y rostros pegados a las rejas, curiosos, esperando.

Incluso una visita mundana se convierte en todo un acontecimiento en un lugar donde no ocurre nada.

Pateados "como una pelota"

La iran Leila Naeimi, de 36 aos, fue liberada a comienzos de octubre, tras pasar dos meses en Lesznowola, y usa duras palabras para referirse a las condiciones de vida en el campamento.

"Por todas partes una ve solo muros, en todas partes los guardias estn con nosotros y nos tratan como animales", dijo a IPS.

Los custodios realizan inspecciones diarias a las 06:00 de la maana, ingresando a las habitaciones sin siquiera llamar a la puerta, agreg.

Naeimi, quien huy de Irn por temor a ser llevada a la justicia a causa de su activismo por los derechos de las mujeres, dijo haber sido a menudo blanco de comentarios sexualmente abusivos de parte de los guardias fronterizos, tanto al ingresar a Polonia como en el centro de detencin.

Los productos bsicos de higiene nunca eran suficientes y los alimentos eran de mala calidad, sostuvo.

Sin embargo, su mayor queja tiene que ver con la actitud de la UE hacia los inmigrantes en general.

"Pueden enviarte de una pas a otro cuando quieran. Piensan que pueden jugar con la vida de la gente como si yo fuera una pelota que pueden simplemente patear", dijo.

"Nosotros necesitamos vidas normales. No nos habramos ido de nuestros pases si las cosas hubieran estado bien all. Yo he tenido demasiados problemas solo por ser iran", se lament Naeimi.

Osman Rafik, un pakistan de 33 aos que al momento de ser entrevistado por IPS estaba detenido en Bialystok, ya lleva ocho meses que en el campamento, pero decidi no unirse a la huelga de hambre, argumentando que sus objetivos eran demasiado "ambiciosos" y "diversos".

Cuuando se quej de las condiciones del campamento, e incluso pidi ayuda a IPS para garantizarse medicinas, su preocupacin principal no era denunciar la vida cotidiana all, sino la naturaleza arbitraria de las polticas sobre migraciones.

"Nos siguen preguntando por qu vinimos a este pas si somos de Pakistn, pero deben entender que no somos criminales simplemente porque cruzamos las fronteras hacia Europa", plante.

"Me gustara quedarme en Polonia si me liberaran. Despus de todo, ya he pasado casi un ao en este pas, y la vida no es tan larga, la gente vive alrededor de 50 aos en promedio. Ellos (las autoridades de inmigracin) ya se han llevado un ao de mi vida", continu.

"No podemos volver a Pakistn, tenemos problemas all, pero las autoridades de aqu no entienden que nos tratan a todos igual, ya sea que tengamos problemas en nuestro pas o no", agreg.

* Este artculo es el primero de una serie de dos sobre inmigracin en la Unin Europea.

Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102099


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