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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-12-2012

Nueva ola de saqueos en otra Argentina

Marcela Valente
IPS


La serie de asaltos a comercios que se sucedieron en ciudades de Argentina en las ltimas horas evoc el estallido social y los saqueos de diciembre de 2001, cuando colaps el sistema econmico y financiero. Pero analistas advierten que el actual escenario es muy distinto.

A fines de 2001, la recesin econmica ya cumpla tres aos, el desempleo superaba 24 por ciento de los activos y ms de 50 por ciento de la poblacin viva en la pobreza. Las protestas que estallaron entonces, reprimidas a palo y balas con un saldo de 40 muertes, provocaron la fuga del presidente Fernando de la Ra dos aos antes de terminar su mandato de cuatro.

En la actualidad, el pas viene de una dcada de consistente crecimiento econmico a un ritmo anual de ocho por ciento, salvo en 2009 debido a la naciente crisis global, y el enlentecimiento de este ao. La desocupacin permanece en 7,6 por ciento y la pobreza, segn la Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe, es la ms baja de la regin al afectar solo a 5,7 por ciento de los 40 millones de habitantes.

Por eso causaron sorpresa los saqueos a seis supermercados por personas con las caras cubiertas, ocurridos el jueves 20 en la ciudad de San Carlos de Bariloche, principal atractivo del turismo internacional de invierno en Argentina, en la sudoccidental provincia de Ro Negro.

Ante el reclamo de las autoridades locales, el gobierno nacional de la centroizquierdista Cristina Fernndez envi 400 efectivos de Gendarmera, polica militarizada.

Horas despus y este viernes 21, los desmanes se repitieron en otras ciudades, pero con mayor dramatismo. En la nororiental Rosario, una de las urbes ms importantes de Argentina, se registraron al menos 25 asaltos, destrozos y hasta incendios en tiendas, donde murieron dos personas: una mujer a causa de la herida provocada por la rotura de una vidriera y un hombre por un impacto de bala.

La polica detuvo en esta urbe a unas 130 personas y la intendenta, Mnica Fein, solicit al gobierno nacional tambin el envo de tropas de Gendarmera.

En Campana y su vecina Zarate, en la oriental provincia de Buenos Aires, la violencia y los robos derivaron en la detencin de 117 personas. Ms tarde, los ataques a comercios se sucedieron en zonas metropolitanas de la capital argentina, como Virreyes, San Fernando o Lomas de Zamora.

Sin acercarse a los medios audiovisuales para hacer reclamos o denuncias, como ocurri en 2001, los atacantes irrumpan en los comercios y salan cargados de alimentos, ropa, computadoras, televisores y otros electrodomsticos. Algunos portaban palos y piedras para romper vidrios, persianas, anaqueles y mobiliario.

Imgenes de emisoras de televisin y en redes sociales muestran en muchos saqueos a mujeres, hombres, jvenes y adolescentes llevando cajas con electrodomsticos, carros cargados de prendas de vestir y otros artculos.

Un vdeo tomado en la localidad de Grand Bourg, un distrito urbano en la zona metropolitana norte de Buenos Aires, muestra a hombres salir corriendo de un supermercado cargados con mercadera que suben a vehculos particulares sin que nadie los detenga.

Consultada por IPS, la sociloga Norma Giarraca, del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la estatal Universidad de Buenos Aires, reafirm que "las condiciones socio-econmicas actuales no tienen nada que ver con las de 2001".

Giarraca, autora del libro "Tiempos de rebelin: Qu se vayan todos!!" en el que analiza el movimiento social surgido al calor del colapso econmico, social y poltico de ese ao, asegur que "la situacin no es para nada la misma".

"Se puede cuestionar que con un crecimiento econmico que lleg a ocho por ciento anual no se hizo la distribucin del ingreso que se poda hacer, pero s hubo distribucin y no se est decreciendo", diferenci.

Motivos ocultos

El gobierno de Fernndez, a travs de su jefe de Gabinete ministerial, Juan Manuel Abal Medina, responsabiliz de los saqueos a sectores sindicales opositores que realizaron el mircoles 19 una manifestacin contra el impuesto a las ganancias que grava los salarios ms altos.

En tanto, autoridades provinciales y municipales coincidieron en que los disturbios, que mantienen a las fuerzas de seguridad en alerta, no son expresin de una protesta o un reclamo, sino delincuencia simple, instigada por otros intereses que no identifican.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, declar que "llevarse un (televisor con pantalla de) plasma no es (tener) hambre, es un hecho vandlico. Esos individuos con la cara tapada irrumpen en los supermercados para robar", acus.

Por su parte, el intendente Sergio Massa, de la localidad de Tigre, donde se produjeron robos, saqueos y destrozos en diversos comercios y supermercados, indic que son simplemente "ladrones" cuya osada es "inexplicable sin agitadores detrs".

La sociloga Giarraca sostuvo que la protesta sindical del mircoles "fue para que se retire el impuesto a las ganancias, pero no era el reclamo de 2001 por el no-salario de millones de desocupados".

Restadas esas condiciones para explicar esta nueva ola de saqueos, la experta indic que "solo quedan motivaciones polticas".

"Los dirigentes partidarios y sindicalistas opositores buscan desestabilizar al gobierno" de Fernndez, denunci.

Tambin llam la atencin sobre la gran cantidad de adolescentes y jvenes que protagonizaron estos episodios de violencia, lanzando piedras contra la polica que resista detrs de escudos protectores y responda con balas de goma. "No nos olvidemos que en Argentina hay cerca de 1,5 millones de jvenes que no estudian ni trabajan y que son carne de can para estar al servicio de grupos polticos o de delincuentes", advirti.

Al respecto, el obispo catlico de Bariloche, Fernando Maletti, seal que an hay argentinos "en situacin de emergencia" y agreg que, a su juicio, los jvenes de su ciudad fueron "instigados" a cometer saqueos en supermercados y comercios minoristas.

Maletti celebr "las cosas buenas que se estn haciendo", pero pidi profundizar el proceso de contencin social y de falta de horizonte, "particularmente de los miles de jvenes que estn a la deriva y no tienen proyecto".

Por su parte, Nstor Pitrola, dirigente del izquierdista Partido Obrero, crtico del gobierno nacional, hizo otra lectura de los sucesos. Dijo a IPS que el alza en el precio de los alimentos "est afectando seriamente a los sectores ms empobrecidos".

"Nosotros no apoyamos la estrategia de los grupos que se organizan para ir a los supermercados a reclamar alimentos y mucho menos avalamos los saqueos, pero s reclamamos al gobierno por una inflacin que ya es de 30 por ciento anual", fustig, en referencia al indicador que manejan entidades privadas en discrepancia con los datos oficiales que rondan entre ocho y nueve por ciento.

Respecto de 2001, Pitrola admiti que "los escenarios nunca son idnticos", pero advirti que "el gobierno est acumulando circunstancias explosivas" y que "no hay que extraarse si tenemos ms de este tipo de estallidos sociales".

Consultado acerca de supuestos instigadores, el dirigente dijo que no se sorprendera de que hubiera "punteros" (militantes que operan como referentes locales) del propio Partido Justicialista "que estn aprovechando el cuadro de marginalidad social" para agitar este descontento.

La presidenta Fernndez pertenece al Partido Justicialista (peronista), pero en el marco de la corriente centroizquierdista Frente para la Victoria, combatida por sectores derechistas internos o que se declaran independientes.

A pesar de haber sido reelegida a fines de 2011 con 54 por ciento de los votos, la mandataria enfrenta una tenaz oposicin de fuerzas partidarias de distintos signos ideolgicos y de parte del sindicalismo dividido en dos centrales, que en los ltimos meses se expresaron en actos, cacerolazos y huelgas.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102124



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