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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2012

El lulismo y los medios

Ariel Goldstein
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En un artculo reciente, el historiador ingls Perry Anderson marcaba las diferencias entre la cobertura proporcionada por parte de la prensa internacional y de la brasilea sobre el gobierno de Lula de este modo:

Cualquiera cuyas impresiones de su gobierno viniesen de la prensa internacional tendra un shock al encontrarse con el tratamiento dado a Lula en los medios brasileos. Prcticamente desde el inicio, The Economist y Financial Times ronronearon satisfechos con las polticas promercado y la concepcin constructiva de la presidencia de Lula (...) El lector de la Folha o del Estadao, por no hablar de la revista Veja, estaba viviendo en un mundo diferente. Normalmente, en sus columnas, Brasil estaba siendo gobernado por un grosero aspirante a caudillo, sin la menor comprensin de los principios econmicos o respeto por las libertades civiles, una amenaza permanente a la democracia y la propiedad privada.

Una situacin similar se produjo durante la reciente visita de la comitiva brasilea a Francia. Mientras el ex presidente se encontraba all junto a la mandataria Dilma Rousseff, y el pas era sealado en la tapa del semanario econmico francs Challenge como Brasil, el pas donde se precisa estar, las declaraciones del empresario condenado por corrupcin Marcos Valerio sobre un supuesto beneficio de Lula del esquema del Mensalao inundaban las pginas de los peridicos de mayor tirada nacional. La insistencia en la descalificacin hacia la imagen de Lula por parte de la prensa obligaron a Dilma Rousseff a ensayar una defensa desde Francia: Repudio todas las tentativas de intentar destituir a Lula de la inmensa carga de respeto que el pueblo brasileo le tiene, al tiempo que Hollande sealaba que Lula tiene en Francia una gran imagen y es visto como una referencia.

El especial nfasis crtico que ha demostrado la prensa brasilea con el ex presidente obliga necesariamente a la reflexin, acaso, como seala Anderson, el relacionamiento directo de Lula con las masas interrumpi un ciclo, minando el papel de los medios en la formacin del escenario poltico?

A pesar de que resulta innegable la capacidad de Lula como comunicador para establecer con las camadas populares una relacin de profunda identificacin, el poder de los medios en la sociedad brasilea no ha sido minado. Lula es percibido como quien amenaza con su estima popular y sus posibilidades presidenciales hacia 2014 el statu quo meditico brasileo. Destruir el capital poltico del ex presidente, que se haba acrecentado con el triunfo de su candidato Fernando Haddad en las ltimas elecciones municipales, parece ser un objetivo visible.

La tensa relacin de Lula y el PT con los medios posee una historia que antecede a su llegada a la presidencia lo que ha producido una mutacin en la relacin. Estas tensiones comenzaron a incrementarse durante las elecciones de 1989, 1994 y 1998, donde los medios dominantes tejieron mltiples acusaciones para desacreditar al candidato petista. Durante las elecciones de 1989, resalt la actuacin del Grupo Globo para construir como rival de Lula a Collor de Mello, un candidato de la elite brasilea y sin construccin partidaria, editando el debate televisivo de la segunda vuelta notoriamente en su favor.

Esta historia de operaciones en su contra explica cierta aversin frente a los medios que existe tanto en Lula como en otros lderes partidarios, como Jos Dirceu, jefe de Gabinete 2003-2005.

A pesar de ello, la elaboracin de una legislacin reguladora de la comunicacin parece estar lejana en Brasil. Pese a la insistencia de lo que podra ser denominado como la vieja guardia dirigente del PT, como Dirceu, Genoino y el actual presidente Rui Falcao, que han resultado intensamente perjudicados con la cobertura del juzgamiento del Mensalao, Dilma Rousseff ha proclamado en numerosas ocasiones: Prefiero el barullo de la prensa al silencio de las dictaduras, proporcionando una respuesta tanto a las exigencias de regulacin como a las acusaciones de los grandes medios de que se intentara cercenar la libertad de expresin.

El conflicto resulta estructural, pues remite a cuestiones que van desde el papel de comunicador popular que ejerce Lula, que lo sita en una lgica alternativa a la unidireccionalidad de los grandes medios, hasta el recambio de elites polticas que ha producido el PT, que dificulta las mediaciones intra que caracterizaban las relaciones gobierno-prensa previamente, as como a la agenda progresista de gobierno, que tiende a entrar en conflicto con la cosmovisin de los medios conservadores.

Es por ello que los recurrentes picos de tensin que atraviesa esta compleja relacin parecen recin el largo comienzo en una medicin de fuerzas entre actores que no permite resoluciones de suma cero: entre la negociacin y el conflicto se irn definiendo los contornos de esta transicin.

* Socilogo (UBA). Becario del Conicet en el Instituto de Estudios de Amrica latina y el Caribe (Iealc).

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/210453-61698-2012-12-23.html



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