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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2012

Declaracin del MPR Quebracho ante los recientes saqueos ocurridos en nuestro pas
Quines son los saqueadores?

Rebelin


"lo que es necesario explicar no es que el hambriento robe o que el explotado se declare en huelga, sino por qu la mayora de los hambrientos no roban y por qu la mayora de los explotados no van a la huelga (Wilhelm Reich)

"Robar es un delito? Slo para los pobres" (pintada callejera)

 

En vsperas de una nueva navidad y un nuevo ao, vivimos una serie de saqueos en distintos puntos del pas. Dicen que fueron saqueados 292 comercios en 40 ciudades, por 26,5 millones de pesos. Miles de personas estuvieron involucradas. Cientos de detenidos. Zonas militarizadas. Muchos heridos y dos muertos. Silvina Barnachea de 40 aos muri desangrada por las heridas ocasionadas luego de romper la vidriera de un supermercado, y Luciano Carrizo de 22 aos fue fusilado de un tiro en el pecho.

Lo saqueos comenzaron en Bariloche y siguieron en distintas partes del pas. En Bariloche, aunque tambin saquearon todo el supermercado Chango Mas, pudimos ver cmo la gente se llevaba televisores ltimo modelo. Este hecho sirvi a toda la clase poltica (a los fachos y racistas tanto como a los que se dicen progres, de izquierda o populares) para tomar posicin, realizar declaraciones y esbozar teoras absurdas cuando no cmodas y obsecuentes, atravesadas por una lgica reaccionaria anti pobre. A su vez, las medidas concretas de gobierno tomadas ante los saqueos (las que se exigan, las que se llevaron adelante) expusieron a unos y otros en la vereda opuesta de los marginados, de los olvidados, de los postergados, de los pobres.

El jefe de Gabinete Abal Medina, mientras confirmaba el envo de 400 gendarmes a Bariloche como respuesta del gobierno para garantizar el orden y la paz social, dej planteados los primeros esbozos y las primeras acusaciones: Son hechos aislados, muy claramente estructurados y organizados, en los que nadie iba por comida, sino por plasmas, LCD y bebidas, mientras acusaba a la CGT de Moyano y Barrionuevo y la CTA de Micheli.

Los saqueos llegaron a Rosario, una provincia gobernada por el "socialismo" y cabeza de un frente poltico progre que busca ser alternativa para gobernar la Argentina (el FAP, del que participa el principal partido poltico responsable de los asesinados durante el argentinazo). Y el socialismo no dud en aplicar la represin para resolver el conflicto.

Escuchbamos las declaraciones de Binner, ex gobernador de Santa Fe y presidente del FAP. Este seor que se asemeja a un lord ingls, no dud en hacer una distincin categrica entre los pobres: una cosa son los que roban para darle comida a sus hijos, y otros son los que roban electrodomsticos".

Antonio Bonfatti, actual gobernador de la provincia de Santa Fe, defini los hechos como vandlicos y los autores y actores no tienen nada que ver con problemas sociales. Qu entender Bonfatti por problemas sociales? Tratar de evadir la realidad de las grandes barriadas de su provincia?

Esto mismo sali a decir el gobernador bonaerense manodura Scioli, para quien el que roba un plasma no lo hace por hambre, sino por vndalo. Que sabr de hambre un hambreador! Scioli, un sinvergenza creado por los tiempos neoliberales, quien ha aplicado y busca aplicar todo tipo de recorte a las polticas sociales, nos viene a hablar de hambre y de pobreza, de cmo es posible ser pobre dignamente, justamente l, uno de los principales generadores del hambre. Scioli dice que hay pobres ms dignos que otros? Los pobres dignos no saquean, dice el as del ajuste en polticas sociales.

El gobernador de Ro Negro, el kirchnerista Alberto Weretilneck, en sintona, asegur que los saqueos de Bariloche "no son hechos que tengan que ver con conflictividad social o cuestiones relacionadas con la supervivencia de la gente". Segn l se tratara de grupos ligados al narcotrfico, el delito y la anarqua. Miguel Pichetto senador rionegrino kirchnerista, sin ruborizarse, los atribuy a corrientes que vienen del indigenismo duro.

Estos discursos y posicionamientos concretos de los polticos, de los medios de comunicacin que reproducen el discurso de "saqueos organizados" y fogoneron la situacin (tanto la corpo, la derecha como los progres y oficialistas) y de algunos sectores de la sociedad, vienen a expresar la existencia de una matriz reaccionaria y racista que clasifica la pobreza y a los pobres en buenos y malos. Prefieren gastar sus cartuchos en decir esto, en lugar de buscar y ofrecer respuestas para resolver la situacin estructural que genera esa pobreza y la reproduce, cada da, remarcando su profundidad.

Decir que los saqueos son organizados, definir los saqueos como lo hace un diario progre como ola de violencia organizada (transformndolo automticamente as en una ola de robos calificados, poblados y en banda, como hecho punible, a cuyos autores le corresponderan penas de entre 5 y 15 aos de prisin), implica considerar que hay pobres buenos y pobres malos. Los malos roban, violan la ley y son violentos. Los buenos no roban y trabajan, o en todo caso cuando tienen mucha hambre, roban comida y no televisores.

Los culo-roto exigen que los pobres saqueadores, entre un LCD y un paquete de fideos, debieran elegir el paquete de fideos. Osan ponerse en su lugar y decir eso es lo que yo hubiese hecho. Resuena tambin en las radios, en las pantallas de TV, en los portales de internet esa idea clasista, soberbia, mesocrtica, racista, de que a los pobres se los puede llevar de ac para all a delinquir como vacas ciegas. Es la misma lgica que sostiene que nuestra sociedad est podrida, que los pobres estn corrompidos. Es la vieja mirada oligrquica desde donde se deca que las masas ciegas son espritus corrompidos, manipulables, turbas irracionales que pueden ser llevadas donde los manipuladores lo desean. Las declaraciones suenan a una re edicin de aquello que el General y la Yegua manejaban a gusto a los cabecitas. Quizs esos declarantes se sorprendan y se descubran finalmente gorilas. Aunque esperable entre los reaccionarios, tambin entre el clasismo y el oficialismo se exponen despreciando a los pobres.

A pesar de esta lgica nefasta, los saqueos fueron simplemente eso: saqueos. Y para lstima de ministros y gobernadores, se saque de todo, plasmas y otras cosas que roban los pobres malos, pero tambin comida, cosas para la vida, desde papel higinico hasta bebidas y pan dulce. O acaso el pan dulce no entra en la categora comida porque es algo que se come en navidad? Deberan robar pan comn? Acaso los seores ministros no beben vino? Seguramente beben costosos champanes.

Los atraviesa a todos la necesidad de garantizar el orden, de domesticar lo indomesticable, de negar la realidad de la pobreza y la desigualdad objetiva y estructural. Y aunque usualmente se muestran distanciados en sus pensamientos, en sus polticas, en sus objetivos, cuando de garantizar el orden se trata, de domesticar lo indomesticable, hay acuerdo.

Todos se revelan preocupados por defender los intereses de las grandes cadenas de supermercados multinacionales (los que ms ganan con el hambre de nuestro pueblo) y la propiedad privada, pero no se muestran preocupados por buscar y proponer una salida a la situacin de miseria y hambre en la cual muchos continan sumergidos. La situacin claramente hoy no es la misma que 11 aos atrs. Nos hemos cansado de decirlo. Mucho se ha avanzado. Pero sostenemos, porque lo sabemos, porque lo vivimos, porque lo compartimos, que hay mucha miseria y hambre en nuestra patria mientras a la vez hay muchos que se han enriquecido mucho. Es un pas donde los empresarios y las multinacionales hacen grandes negociados. A costa de nuestra gente, de nuestra Patria.

Militarizar no es garantizar la paz social. Es reprimir. Es repeler. Pero reprimida o no, aquello que propicia la ruptura de la paz social seguir latente. Se retrae, retroceder la marea, y como tal volver mientras las aguas de la pobreza y la desigualdad sigan existiendo.

Los recientes sucesos exponen que muchos se muestran preocupados por los saqueos de los comercios, por la necesidad de protegerlos, pero ignoran o minimizan el gran problema de la pobreza y del saqueo de la Patria que persiste. Unos acusan a otros, el gobierno responsabiliza a la CGT de Moyano y Barrionuevo, y a la CTA de Micheli, y estos a su vez, acusan al gobierno nacional de construir un escenario para victimizarse y desprestigiar una fuerza poltica opositora en gestacin. Dicen que todo es armado. Y ninguno pone como objetivo poltico terminar con la pobreza y el verdadero saqueo de nuestra Patria.

Se evade con esto, para unos y otros, aceptar que en nuestro pas la pobreza es un problema central, que existe una inmensa brecha social entre los ricos cada vez ms ricos y opulentos y los de abajo que nada tienen. Muchos vern constipaciones absurdas. Nosotros solamente vemos necesidades, desigualdades.

Saqueo para nosotros es el robo de nuestra plataforma continental por parte de los ingleses, donde la Prefectura Naval no hace nada. Saqueo es el robo del presupuesto para educacin en la provincia de Buenos Aires, perpetrado por los propios gobernantes. Hay saqueo en la pampa hmedo con los ricos y sus 4x4 llevndose la riqueza de nuestros suelos en complicidad con el estado. Como en el Cuyo, donde se llevan el agua dulce y los minerales avalados por grandes acuerdos estratgicos. Saqueo es llevarse miles de millones de dlares en concepto de pago de deuda externa (desendeudamiento dirn algunos). Saqueo hay en Comodoro Rivadavia, donde los barcos no paran de llegar, cargar petrleo e irse. Eso es saqueo. Y ah el estado no acta.

Un plasma o el petrleo. Un equipo de audio o los recursos mineros. Una caja de vino fino o el agua de la cordillera. Ropa o las Malvinas y la Antrtida. Quines son los saqueadores? Los pobres que salen contra los supermercados y todo lo que hay en ellos por el creciente costo de vida (de largo plazo ya) que repercute ms sentidamente sobre sus bolsillos ante las fiestas de fin de ao, por la exclusin de ciertas polticas pblicas que se manejan discrecionalmente? O las multinacionales y sus socios locales que saquean nuestros bienes comunes y recursos estratgicos hipotecando la soberana nacional?

Mientras tanto, gobernantes y polticos persisten en sus posiciones cobardes. Con pecho frio se excusan de buscar las soluciones que el pueblo pobre debe tener y priorizan el problema de su interna poltica. Cobardes como los caceroleros que escondidos en trincheras electorales manosean la problemtica social para su beneficio personal y de los partidos anti liberacin, o los de izquierda, que ante hechos como estos solo sacan su manualcito programtico panfletario de oportunidad.

Suponer que la paz social se garantiza militarizando y que los saqueos fueron organizados, que se robaron plasmas, que no se roba comida, es tratar de cambiar el eje del problema para evitar decir que ac hay marginalidad, promesas incumplidas, diferencias sociales abismales, que muchos compatriotas la pasan mal, que la tienen dura para vivir, que las polticas pblicas evidentemente no alcanzan. Porque hacerlo implica tener que ponerse a trabajar en ello y redefinir prioridades. Quizs se tome nota de que es imperioso atender estas cuestiones, o quizs nunca salgan de la bsqueda de conspiradores. Lo que hagan, como siempre, depender de lo que imponga el pueblo.

No descartamos la accin de grupos que puedan haber fogoneado los saqueos. Algunos creen poder construir una salida poltica jalonada por este y otro tipo de sucesos. Todos sern jalones que juegan con el hambre del pueblo. Quizs valga recordar que tambin durante el 2001 algunos reconocidos intendentes fueron vistos por las calles convocando al saqueo. Pero ni antes ni ahora la existencia de esos oportunistas pudo ni podr obturar la mirada sobre la proscripcin, que es econmica, social, cultural y poltica.

Otros dicen que los saqueos fueron protagonizados por los que llaman los ni-ni (jvenes que ni trabajan ni estudian). Nosotros les decimos que en su hiptesis estn dejando afuera otros ni: ni estn incluidos en polticas pblicas, ni tienen planes sociales, ni tienen subsidios.

Quedan deudas polticas e histricas nada despreciables. Y la principal tiene que ver con los proscriptos, aquellos que no figuran ni en encuestas ni en padrones, aquellos a los que no llegan las polticas pblicas, aquellos que siguen cautivos de la explotacin. Los invisibilizados y negados incluso por el relato progre del gobierno.

Es imperioso lanzar una ofensiva poltica, no una ofensiva policial o militarizada como la que estamos viendo, sino una ofensiva en polticas de inclusin social. Porque la paz social no se construye con gendarmes sino con polticas publicas inclusivas.

Tomado de www.quebracho.org.ar


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