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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2012

Mercaestado del bienestar, el oximorn progresista

El blog de Nann


El Estado del Bienestar Social es un concepto-artilugio por excelencia y cuasi universal, que sirve tanto a los conservadores ms o menos reaccionarios, como al progresismo de izquierdas y de derechas. Bsicamente, atribuimos esa denominacin al periodo histrico del capitalismo que media entre la Segunda Guerra Mundial y la crisis del petrleo de 1.973, coincidiendo con una fase expansiva del sistema de acumulacin capitalista. Esa fase fue consecuencia del modo de produccin fordista y de las posteriores recetas econmicas keynesianas, que permitieron al sistema utilizar el Estado para asumir determinadas reclamaciones sociales que supusieron una mejora en las condiciones de trabajo y en la remuneracin del mismo. Todo ello tuvo un efecto as mismo expansivo, tanto en la produccin como en el consumo. Y pudo suceder sin alterar en nada las bases mismas del sistema: la simultnea concentracin del poder econmico-poltico, a travs del Mercado y del Estado, el Mercaestado. La evolucin histrica del moderno capitalismo nos ha enseado que las crisis cclicas le son inherentes y que stas tienen una naturaleza sistmica, originada por las peridicas dificultades que aquejan al sistema en el proceso de valorizacin del capital y que le obligan a drsticos reajustes para poder restaurar las tasas de ganancia, que constituyen su objetivo ltimo. Esos reajustes se producen siempre a costa del factor ms elevado del gasto, el factor trabajo, con un efecto perverso tambin para el propio sistema, como es la disminucin del consumo y, por tanto, de la produccin; por lo que mantener la tasa de ganancia en esas condiciones slo es posible mediante un reajuste traumtico de los costes de produccin, o sea del factor trabajo, es decir, mediante un sistemtico ataque a las condiciones de vida de los productores/consumidores/sbditos.

Hay que producir cada vez ms cosas, sean necesarias o no, porque sin crecimiento el sistema se colapsa. Producir cada vez ms cosas significa agotar las materias primas, los recursos naturales necesarios para producirlas. Producir cosas deja de ser rentable cuando hay que pagar bien el trabajo necesario para hacerlo y como consecuencia de ese crculo infernal, el sistema se ha ido especializando y concentrando en el producto ms rentable en esas condiciones, que es el dinero. Producir dinero es barato, se hace a partir de la deuda, cuanta ms deuda exista ms dinero se produce y ms dinero se comercializa, generando a su vez ms ganancia, mucha ms que produciendo cosas. Y esa es la lgica infernal en la que el propio sistema est atrapado y con la que, a su vez, atrapa al conjunto de la sociedad. Ha llegado a un punto en que slo es capaz de mantener la ganancia mediante la produccin de dinero. Pero, por otra parte, no puede dejar de producir cosas porque necesita provocar el consumo, imprescindible para generar la deuda de la que nace el dinero (en fin, que si salimos de sta, la gente del futuro tendr grandes motivos de agradecimiento cuando analice porqu el homo antecessor de la era capitalista estuvo tan al borde de la extincin).

Supongamos que al Mercaestado le gustara el Bienestar de la gente; aunque as fuera, estara obligado a limitarlo para no comprometer su ganancia. Supongamos que al sistema le gustara el Estado, que le gusta -por eso es Mercaestado-, pero lo cierto es que le estorba buena parte del Estado, aquella que no es til a su ganancia, porque es caro de mantener y la gente le pide al Estado algo de Bienestar a cambio de la ganancia del Mercaestado, la que la gente produce con su trabajo. Por eso, el Mercaestado dice, con su boca pequea y liberal, que no le gusta el Estado, pero se agarra a l como las lapas a las rocas, porque lo necesita para controlar a la gente, aquellos que quieren ms Bienestar y que piensan que se lo debe dar el Estado. Para su funcionamiento, el sistema necesita del monopolio que la estructura del Estado articula sobre sectores estratgicos para la reproduccin del sistema y para su dominio hegemnico, como es el monopolio sobre las leyes, la escuela, los medios de comunicacin y, por si algo de sto falla, necesita sobremanera el monopolio de la fuerza, la polica y el ejrcito.

Supongamos que al sistema le gusta el Estado de Bienestar, incluso supongamos que lo necesita, aunque sea en una mnima dosis, aunque slo sea para poder mantener mnimamente satisfecha a la gente productora-consumidora. Pero la verdad es que no puede, porque el dinero que cuesta el Estado de Bienestar es dinero que deja de ganar el sistema. Ahora, supongamos que el sistema, el Mercaestado, fuera intrnsecamente incompatible con el Bienestar de la gente, parece mucho suponer?

El Mercaestado de Bienestar Social ha demostrado sobradamente ser un oximorn -al igual que una luz negra o una vida que mata-, esa figura retrica tan empleada en la poesa mstica y amorosa para mostrar el sentido absurdo de conceptos antnimos, forzando a la comprensin de su sentido metafrico. Lo que pasa es que en el oximorn del que estamos hablando, en esta absurda metfora del progresismo, desperdiciamos cada da que pasa la oportunidad de una buena vida, la del verdadero estado del bienestar del individuo y la sociedad.

Amigos progresistas, s que sois sinceros cuando decs que no defendis al capitalismo y que luchis por el Estado de Bienestar Social y entiendo que os refers al bienestar de la genteentonces, de dnde os nace esa ertica atraccin (tan cmplice, tan fatal!) hacia el artilugio capitalista del Mercaestado?

PD.: Llegando al ao nuevo, os deseo mucha salud. Que el libre pensamiento ilumine nuestro camino y nos libre del Oximorn. Amn.

Blog del autor: http://blognanin.blogspot.com.es/2012/12/mercaestado-del-bienestar-el-oximoron.html


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