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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2012

En un paisaje bblico de burros y olivares los israeles construyen nuevos asentamientos y los cristianos palestinos temen por su futuro
El incesante xodo cristiano de Beln

Harriet Sherwood
The Observer

Traducido para Rebelin por LB


En medio de un paisaje de bolsas de plstico enganchadas en arbustos de tojo, carroceras de automviles dispersas en un patio de desguace y remolques destartalados, an se distinguen rastros de paisaje bblico en una colina situada entre las antiguas ciudades de Jerusaln y Beln: un par de burros atados a un olivo retorcido, y a su lado ovejas y cabras que balan mientras se acurrucan para resguardarse del glido aire de diciembre.

Sin embargo, este terreno pronto estar cubierto de cemento despus de que la semana pasada se autorizara la construccin de ms de 2.600 viviendas en Givat Hamatos, el primer asentamiento israel de nueva construccin desde 1997.

El lugar est situado entre dos asentamientos existentes: Gilo, de 40.000 habitantes, situado en lo alto de una colina; y hacia el este, asentado sobre otra colina, Har Homa, cuya poblacin es de alrededor de 20.000 personas y con perspectivas de expansionarse. Ambos asentamientos estn construidos en gran parte sobre tierras pertenecientes al municipio de Beln.

Givat Hamatos formar un vnculo estratgico entre estas dos ciudades gemelas, dificultando an ms el trnsito entre Beln y la que se prev sea la futura capital de Palestina, Jerusaln Este, situada a solo slo seis kilmetros de distancia.

Israel considera que estos y otros asentamientos situados en el lado palestino de la Lnea Verde son legtimos suburbios de Jerusaln, ciudad que revindica como la capital unificada e indivisible del Estado judo. En las ltimas semanas el primer ministro Benjamn Netanyahu y varios ​​ organismos oficiales han anunciado una serie de planes de expansin.

En el lugar de nacimiento de Jess el impacto de los asentamientos israeles y su crecimiento ha sido devastador. En un mensaje de Navidad, el presidente palestino Mahmoud Abbas dijo que Beln estaba sufriendo una "realidad asfixiante". Y agreg: "Por primera vez en 2.000 aos de cristianismo en nuestra patria, las ciudades santas de Beln y Jerusaln han quedado completamente separadas mediante asentamientos, muros racistas y puestos de control".

Actualmente Beln est rodeada por 22 asentamientos, incluido Nokdim, donde reside el ex ministro de asuntos exteriores israel de lnea dura Avigdor Lieberman, y Neve Daniel, hogar del ministro de la diplomacia pblica Yuli Edelstein.

La ciudad se ve ms acorralada an por el vasto muro de separacin de hormign y acero, por carreteras de circunvalacin que conectan los asentamientos con Jerusaln y Tel Aviv, y por las zonas militares israeles. Con poco espacio para expandirse, al da de hoy Beln est ms densamente poblada que Gaza, segn un funcionario palestino.

En Beit Sahour, el emplazamiento situado en el extremo este de Beln donde segn la tradicin cristiana los ngeles anunciaron el nacimiento de Jess a los pastores en un campo, William Sahouri est sintiendo la presin. Hace diez aos se mud a un proyecto de viviendas para jvenes familias cristianas desde las que se vean campos y colinas donde antao pastaban las ovejas.

Ahora la mayor parte de esas tierras han quedado al otro lado del muro de separacin y son inaccesibles a los palestinos. Har Homa que, al igual que todos los asentamientos de Jerusaln Este y de Cisjordania es ilegal segn el punto de vista del derecho internacional se est extendiendo rpidamente colina abajo. Las gras trabajan en nuevos bloques de apartamentos, las excavadoras estn allanando la tierra para construir nuevas carreteras y edificios.

En contraste con lo anterior, sobre el hogar de Sahouri, as como sobre los de otras personas en el barrio, pende una orden israel de demolicin. Fue emitida en 2002, poco despus de que construyeran las viviendas sin permiso [israel], Un permiso por lo dems casi imposible de conseguir en las zonas de Cisjordania que estn bajo completo control militar israel. Tras una serie de protestas, la orden de demolicin se congel, pero no anul.

"Es como estar sentado encima de una bomba", dice Sahouri, que estima que su familia lleva afincada en la zona desde hace ms de 300 aos. "No sabemos cundo la demolirn. En cualquier momento pueden venir con excavadoras y maquinaria pesada y acabar con todo".

Sin embargo, aade, sealando hacia el otro lado de Har Homa, "los israeles pueden construir 1.000 viviendas en tres meses. En 10 aos construyen una ciudad, mientras que nosotros tenemos que construir piedra a piedra".

Los habitantes de Beit Sahour de cuyos 15.000 habitantes el 80% son cristianos dicen que los colonos le han echado el ojo a otro lugar cercano. Una antigua base militar israel en Ush Ghurab est siendo visitada casi todas las semanas por colonos de la lnea dura procedentes de los asentamientos construidos muy al interior de Cisjordania. Los visitantes han repintado los edificios abandonados, han plantado rboles y han izado banderas israeles. Ahora los colonos llaman Shdema al lugar y mantienen reuniones peridicas y actividades en la cima de la colina.

Los palestinos locales temen que los visitantes comiencen a pernoctar en la antigua base para, a continuacin, comenzar a expandir el sitio con ms caravanas, suministrar luego los servicios bsicos electricidad, agua, carreteras y acabar construyendo viviendas permanentes. Se trata de un patrn familiar en virtud del cual van tomando forma los asentamientos radicales, no autorizados por el Estado de Israel.

"Este rea se ha convertido en objetivo prioritario", dice el activista palestino local George Rishmawi. "La experiencia nos dice que as es como surgen los asentamientos: con acciones de los fanticos".

En el otro lado de Beln, otra comunidad mayoritariamente cristiana se enfrenta tambin a una batalla, esta vez contra el trazado previsto del muro de separacin. Segn las propuestas actuales el mur aislar de sus tierras a 58 familias, adems de a un monasterio y a convento. Los monjes y monjas de Cremisan han unido fuerzas con los residentes para librar una batalla legal en torno al trazado, a resolver en los tribunales israeles a principios del prximo ao.

"El muro va a confiscar prcticamente toda nuestra tierra", dice Samira Qaisieh, cuya casa en las afueras de Beit Jala fue construida por la familia de su marido hace casi un siglo. Desde su terraza recubierta de vides se divisa, al otro lado del valle de Gilo, el asentamiento israel construido en un terreno que segn ella era propiedad de su abuelo. "Israel dice que est haciendo todo esto en nombre de la seguridad. Pero lo que en realidad quieren es una tierra sin pueblo [palestino]."

Qaisieh est pensando en marcharse a menos que se modifique el trazado del muro. "Aqu no hay trabajo. Si perdemos nuestra tierra, para qu quedarse? Qu futuro tendrn mis hijos?"

Unas dos terceras partes de los 643 km de longitud del muro de Cisjordania estn construidos. El 85% de su trazado discurre dentro de Cisjordania y se traga casi el 8,5% de la tierra palestina. En 2004, la Corte Internacional de Justicia dictamin que era ilegal y que su construccin debe detenerse.

El muro serpentea alrededor de la mayor parte de Beln, proyectando una profunda sombra tanto literal como metafrica con sus bloques de hormign de 8 metros de altura. En el restaurante El rbol de Navidad, donde apenas hay clientes para las "comidas rpidas" del men, el negocio ha llegado a un punto muerto ya que el muro israel bloquea lo que era la carretera principal entre Jerusaln y Beln. Decenas de tiendas situdas lo largo de la clausurada arteria han echado el cierre.

A unos cientos de metros de distancia del restaurante vaco, un largo pasillo de acero enjaulado que conduce a travs de numerosos torniquetes hasta un punto de control constituye la principal salida de la ciudad para los palestinos que desean ir a Jerusaln. En Navidad el ejrcito israel concede miles de permisos extra a los palestinos cristianos para que puedan visitar los lugares sagrados de Jerusaln, pero la falta de acceso regular ha tenido un impacto terrible sobre las empresas y los ndices de empleo.

Con un ndice de paro del 18%, Beln presenta una de las tasas de desempleo ms elevadas de todas las ciudades de Cisjordania, dice Vera Baboun, elegida en octubre alcaldesa de Beln y la primera mujer que ocupa ese cargo en la historia de la ciudad. "Somos una ciudad estrangulada, sin espacio para expandirnos a causa de los asentamientos y del muro".

En un folleto para celebrar la Navidad de 2012, Kairos Palestina, una alianza cristiana, afirma: "La confiscacin de tierras, as como la afluencia de colonos israeles, induce a pensar que no habr futuro para los palestinos (cristianos o musulmanes) en [este] rea. En este sentido, la perspectiva de una "solucin" clara es ms sombra cada da".

En las ltimas dcadas los cristianos se han marchado de Beln a millares y actualmente constituyen una minora en una ciudad que antao dominaron. En 2008 los cristianos eran el 28% de los 25.000 habitantes de Beln. El desgaste de la vida cotidiana bajo la ocupacin israel, la falta de oportunidades, la ausencia de esperanza y la violencia de la Intifada palestina de hace 10 aos suelen mencionarse como las principales causas del xodo cristiano. Sin embargo, en los ltimos aos el flujo de emigrantes ha disminuido. "Estamos aqu, y vamos a seguir aqu para ayudar a que nuestro nuevo Estado sea una realidad", dice Nora Carmi, de Kairos.

En Beit Jala, el prroco Padre Ibrahim Shomali, que todos los viernes al atardecer dirige oraciones al aire libre bajo los olivos para protestar contra el proyecto de trazado del muro alrededor del monasterio Cremisan, teme que su construccin provoque un nuevo xodo de cristianos. "La gente se est marchando", dice fatigado. "Pero algunos de nosotros nos quedaremos para orar y resistir".

 

 

Fuente: http://www.guardian.co.uk/world/2012/dec/23/bethlehem-christians-feel-squeeze-settlements

 




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