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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2012

La obscenidad es burguesa

Gustavo Robles
Rebelin


Mucho peor que robar bancos, es fundar uno. Bertolt Bretcht

 

Cuentan los que saben que lo que se conoce como sentido comn es en realidad una construccin cultural basada en la idiosincrasia, usos y costumbres de la sociedad humana. Es as que surgen montones de frases populares y posicionamientos ante el entorno, que son comunes a los individuos que la integran. Sentido comn es no ir al mar un da fro y tormentoso, evitar cruzarse un animal peligroso, no pisar vidrio descalzo, esquivar los problemas, respetar a las autoridades y las leyes... y etc., etc., etc. Evidentemente, el sentido comn tiene mucho que ver con el instinto de conservacin natural en cada ser viviente y con las relaciones humanas en sociedad, tanto entre personas como entre stos y las instituciones. El problema surge cuando la institucionalidad que condiciona el nivel de consciencia de las masas lo pergea un pequeo ncleo de personas para su propio provecho, cuando las condiciones sociales entran en contradiccin con el instinto de conservacin, y cuando las relaciones sociales generan inequidades que, como en toda fuerza de la naturaleza, conforman la energa latente de una explosin para equilibrar lo que est desequilibrado. Como el volcn que explota por la presin de la lava.

En el sistema Capitalista, esas fuerzas se tensan al mximo permanentemente. A travs de aceitadas maquinarias de aleccionamiento y formacin social, que van desde los programas educativos hasta los medios de difusin, todos al servicio del modo de produccin que le da los privilegios a la burguesa y le permite explotar y marginar a la absoluta mayora de la Humanidad. Se crea entonces una cultura, impuesta por la clase dominante, donde los explotados piensan como quieren los explotadores que piensen. se es el gran triunfo de los capitalistas.

Los saqueos de los das previos a las fiestas navideas de este ao en diversas zonas de Argentina han mostrado realidades que quieren ocultarse y que provocan vergenza, tristeza y dolor a las mujeres y hombres de buena voluntad que habitan esta tierra. Primero, porque han sacado a la luz una realidad que desde el gobierno y sus seguidores se quiere silenciar, que es la inmensa pobreza que an subsiste en el pas, despus de casi 10 aos de kirchnerismo. Y segundo, la obscena naturalizacin de esa pobreza por parte de la sociedad toda. Una cosa tiene que ver con la otra. Pobres habr siempre reza el dicho popular, y entonces parece natural que haya quienes vivan en condiciones que lastiman la dignidad humana; no por ellos, si no por los que provocan tal cruel realidad.

Quines se favorecen con tal culturizacin del imaginario social?: los explotadores.

Es esa cultura, ese sentido comn instalado por los que dominan la Tierra, los que hacen que ante cualquier estallido del pobrero se escandalicen hasta los asalariados, no por las causas que llevaron a tal estallido, sino por sus efectos. El problema es el saqueo y no la desigualdad que los provoca. Que se haya generalizado la idea de que ante una agitacin los pobres salen de sus casas porque s; que slo se puede salir si se tiene hambre y no si se est humillado; que ni siquiera importe si lo que comen es reparto de miseria y ddiva de lo ms bsico, sin acceso a la comida que se obtiene dignamente por el trabajo y con la posibilidad de disfrutarla como otros lo hacen, habla de una insensibilidad social que avergenza a la especie Que hubo agitadores? Pues claro que los hubo Y? qu xito podran haber tenido, si no existiese la masa crtica a la que apuntaban, los pobres que tanto se niegan?

Los burgueses se quejan de lo que provocan, y la pequea burguesa de lo que consensua. Porque sera bueno que todos aquellos que se sienten cmodos viviendo en el Capitalismo sepan que es el modo de produccin el que necesariamente genera la pobreza. Los pobres son mano de obra barata. Son los que les aseguran a los patrones las tasas de ganancia, con el salario como variable por excelencia. Y no puede haber nunca ocupacin plena y digna, porque es el mejor aleccionador social, como una Espada de Damocles, para que no se desborden las aspiraciones de los trabajadores. Es por eso que, yendo particularmente al caso argentino, el gobierno nacional y popular, despus de una dcada de administrar el pas, puede exhibir a travs del Indec que el salario promedio de los trabajadores en Argentina es de $3300, cuando la canasta familiar ronda los $6500 o los $7000; al mismo tiempo segn la propia presidenta CFK, los banqueros, financistas, empresarios y corredores de bolsa ganaron como nunca en la historia. Cuando se habla del impresionante crecimiento de la economa del pas desde el 2001 hasta el presente, queda muy claro quines fueron los beneficiarios, a dnde fue a parar toda la riqueza que los trabajadores produjeron: a los bolsillos de los patrones. Sin ir ms lejos, el Banco Central acaba de informar que durante el 2012 los bancos ganaron el 41% ms que durante el 2011. Los mismos bancos que estafaron a la gente tan explcitamente con el corralito de los nefastos Cavallo-DeLa Ra, la devaluacin de Duhalde y el consenso de los Kirchner.

Nadie fue preso, por supuesto. Los banqueros pasean su opulencia impunemente por la vida. Mientras tanto, los ladrones de gallinas purgan sus penas en crceles en condiciones oprobiosas.

Los burgueses han armado toda una institucionalidad para proteger sus privilegios, que es el Estado Burgus, el Estado Capitalista. As, las leyes castigan al pobrero y permiten el latrocinio de los poderosos. A ello, tambin, contribuyen los propios explotados, aportando a la construccin de la imagen respetable de los ms grandes ladrones de la sociedad humana.

En Argentina, los banqueros se roban el 30% del dinero que prestan.
Los patrones se roban la riqueza que producen sus obreros.
Las corporaciones se roban las riquezas naturales y estratgicas que pertenecen a todo el pueblo.
Los funcionarios del Estado Burgus roban del peculio pblico para enriquecerse.

Todos se organizan en el Capitalismo para robarle al pueblo y gozar de sus vidas a costa de la explotacin, los pesares, la angustia y el sufrimiento de las mayoras asalariadas y marginadas. Sin embargo, estos canallas son aplaudidos hasta por sus vctimas. Los llaman seores y hasta les rinden pleitesa. Pero cuando el pobrero se harta de ser pobre, de no poder gozar por un instante las mieles de la vida, de ser mancillado y humillado por los que ostentan su riqueza mal habida, estalla y sale de su ranchos y saquea un pan, un vestido o una pc, el escndalo lo desatan aquellos que provocan la desigualdad y la injusticia.

Cuando una persona se apropia sin pagar de una mercanca, es un robo. Si una banda hace lo mismo, tambin es un robo. Pero si miles de personas carenciadas salen a tomar lo que permanentemente se les enrostra y se les niega, suena bastante a acto de justicia. El capitalismo combina perversamente la opulencia, el consumismo y la ostentacin con la pobreza que slo puede desear lo que le muestran en la cara.

Como dato de color cabe mencionar que, casualmente, en el discurso enjuiciador de la pobreza se pusieron de acuerdo la Corpo y la Korpo. Demostrando una vez ms que defienden los mismos intereses de clase, opuestos a los de la mayora de los mortales

Por ms represin y control que se ejerza, por ms que se demonice a los humillados de la tierra, por ms que se les pise la cabeza o se los quiera ocultar debajo de la alfombra, la obscenidad de las desigualdades que produce el capitalismo generar indignacin, desprecio y resentimiento de manera permanente. Mientras haya pobres, habr injusticia. Y mientras haya injusticia, la posibilidad de que la sociedad tiemble como ahora estar siempre en ciernes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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