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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2012

Una Vulgata filosfica

Susana Merino
Rebelin


Por qu la filosofa no baja unos peldaos y ayuda a subir otros tantos a la sociedad sobre la que supuestamente fundamenta sus reflexiones y a la que deberan llegar para que su siembra fuera fructfera?

Nuestro mundo, nuestra sociedad estn manejados cada vez ms por intereses econmicos que no se corresponden con los verdaderos intereses de la comunidad humana y que contrariamente a lo que debera ser han logrado subordinar la poltica a sus objetivos de codicia y de concentracin de la riqueza.

No han faltado ni seguramente faltarn mentes lcidas capaces de analizar nuestro devenir histrico y de generar corrientes de pensamiento orientadas a enderezar caminos y a allanar montaas con el objeto de poder construir otro mundo posible hoy, aqu y ahora. Desde los tiempos de Scrates innumerables filsofos han contribuido y siguen contribuyendo con sus reflexiones a interpretar, comprender y generar propuestas para mejorar la convivencia humana en el planeta.

Sin embargo la mayor parte de esas reflexiones permanecen ocultas o desconocidas para sus destinatarios. Gran parte del pensamiento filosfico, por no decir todo, permanece circunscrito a crculos intelectuales, primorosamente almacenado en bibliotecas pblicas o privadas, alejadas del acceso cotidiano o por lo menos frecuente de aquella plyade de publicaciones que s se hallan al alcance de la ciudadana y cuyos contenidos estn muy lejos de ofrecerle alguna orientacin o alguna solucin a sus problemas, ni siquiera a los ms urgentes.

A finales del siglo IV, el papa Dmaso I encarg a Jernimo de Estridn escribir en latn corriente una versin de la Biblia que reemplazara las versiones solo disponibles, hasta ese momento, en el ms complejo latn clsico de Cicern ya que de ese modo sera no solo ms comprensible para una mayor cantidad de lectores sino tambin ms fcil de difundir. Esa traduccin fue conocida como La Vulgata, nombre que ya refleja, de por s, el afn de divulgacin de sus contenidos.

Esta idea de vulgarizar los contenidos bblicos me ha llevado a pensar en la necesidad de hacer mucho ms accesible la produccin filosfica precisamente destinada a comprender tanto los procesos histricos que han ido jalonando la vida humana como las conflictivas y cada vez ms graves situaciones que enfrenta actualmente nuestro mundo.

Un mundo en el que como dice Edgar Morin civilizacin y barbarie vienen asociadas y que parece propulsado por cuatro motores ciencias, tcnica, economa y ganancia que han provocado una verdadera mundializacin tecno-econmica pero han sofocado al mismo tiempo una mundializacin ciudadana y humanista

Dicho de otro modo es evidente que mientras esos cuatro motores siguen desarrollando e incrementando su potencia sin reparar en los estragos que van produciendo a su alrededor, hay otro sector del pensamiento y de la creatividad humana y ms especficamente el de la filosofa que si bien no ha sido totalmente acallado se ve recluido en mbitos ms inaccesibles casi exclusivamente universitarios, prcticamente desterrado de la vida cotidiana.

La economa, dice Pierre Bourdieu, pilar del discurso neoliberal, est enraizada en un sistema de creencias y valores y una visin moral del mundo expresamenteinducido, a mi entender, por el propsito de establecer su indiscutible predominio. De modo que agrega Bourdieu todo el pensamiento crtico est por construirse.

El mismo Bourdieu seala que los investigadores, los artistas y los pensadores desempean sin duda un papel primordial en un momento en que las fuerzas dominantes invocan sin cesar la autoridad de la ciencia, sobre todo econmica De modo que como no se trata de una fatalidad sino de una poltica consciente y deliberada son ellos los ms indicados para desenmascarar esta falacia ideolgica que es la liberalizacin del mercado y a cuyas imposiciones deben someterse las fuerzas econmicas y sociales.

Aunque Maritain se refera especficamente a los jvenes, cuando deca que la indiferencia religiosa existente se deba a una transferencia del sentimiento religioso a otros objetos, qu duda cabe de que hoy en da es toda la sociedad la que se halla encandilada por los siempre renovados dolos que a travs de todos los medios, grficos, televisivos, informticos, radiales ofrece con reiterada insistencia ese mercado.

Creo, en consecuencia, que urge recurrir a todos los instrumentos a nuestro alcance para en principio tratar de desacelerar estos procesos de creciente mercantilizacin e introducir en la sociedad posibilidades que la ayuden a despertar de la hipnosis consumista y a orientar sus intereses y sus expectativas hacia el campo de la reflexin y de una puesta en valor de las relaciones humanas.

Esta tarea ha sido casi totalmente abandonada en todos los niveles y en principio debera ser competencia de los partidos polticos que son los que generalmente abrevan en fuentes filosficas y las incorporan a sus respectivas ideologas. Sin embargo solo se acuerdan de difundirlas en perodos electorales y por lo general a travs de eslganes de fcil penetracin y de mucho ms rpido olvido. Encarar una docencia de carcter permanente debera ser una de las actividades bsicas de quienes se sienten convocados a representar a sus conciudadanos. Pero dado que no es as y que revertir esta situacin en el corto plazo sera indudablemente difcil ser mejor agudizar el ingenio para encontrar otras vas de concienciacin cvica en aquellos sectores de la poblacin ms abandonados y captados en cambio por el sistemtico sometimiento mercantil con que los acosan los medios.

En consecuencia creo que quienes podran o deberan asumir ese compromiso son las organizaciones sociales y quienes las integramos, con objeto de convertirnos en cadenas de transmisin del pensamiento crtico, a travs de una moderna Vulgata que pudiera llegar hasta los sectores ms vulnerables y menos esclarecidos de la sociedad y relacionar profundamente los extremos del espectro sociedad-filosofa, filsofos-pueblo actualmente tan infructuosamente desvinculados.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR




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