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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2012

Empresa vasca: la internacionalizacin y los derechos humanos

Juan Hernndez Zubizarreta
GARA


En el discurso de investidura el lehendakari Urkullu propuso que instituciones y empresas impulsemos una estrategia compartida de diplomacia econmica para fortalecer la marca Basque Coutry. Reforzando nuestra imagen exterior como pas fiable, cumplidor y competitivo.

Puede parecer a primera vista que esta idea tiene un alto consenso social e institucional; pero, es un consenso sin fisuras? Los movimientos sociales, ONGs y sindicatos comparten, sin ms, la marca Basque Country?

Hay una primera observacin; como afirma Jos Manuel Naredo, la creencia de que la actividad econmica est regida por la produccin y el mercado induce a presuponer, de entrada, que apunta a fines utilitarios buenos de por s y a cubrir demandas insatisfechas. Presupone tambin que las empresas trabajan para fabricar y vender bienes y servicios socialmente tiles. Las empresas vascas, por el mero hecho de invertir en el exterior no crean desarrollo ni en los pases receptores, ni en Euskal Herria. Depender de dnde lo hagan, cmo lo hagan y en qu inviertan.

Adems, en general los circuitos de las inversiones y del comercio internacional se expanden al margen de los derechos humanos, sociales y medioambientales. No se pueden aislar los ncleos duros del comercio, la inversin y la produccin en el exterior de los derechos humanos. Por qu al hablar de la internacionalizacin y de la diplomacia econmica vasca, se menciona un pas fiable, cumplidor y competitivo, y no un pas que va a respetar y hacer respetar el Derecho Internacional de los Derechos Humanos a todas las empresas vascas inviertan donde inviertan?

Las instituciones y las empresas vascas deben analizar el caudal normativo y las polticas pblicas de los pases receptores; no basta con que haya negocio para las empresas vascas, hay que tener en cuenta si las legislaciones nacionales receptoras tutelan los derechos de las mayoras sociales y respetan el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Es decir, no importa que no se respete la normativa de la Organizacin Internacional del Trabajo? La explotacin de las mujeres en las maquilas y en las cadenas de subcontratacin de las empresas textiles es indiferente a los flujos de comercio e inversiones? La mera inversin no implica, sin ms, beneficio para todo el mundo.

En el mbito global las administraciones vascas deben defender que el comercio y las inversiones no pueden ser fines en s mismos. La necesidad de insercin o no en la economa internacional no es objeto de debate, pero s lo es la valoracin sobre los efectos sociales y la redistribucin de la riqueza. Las normas, disposiciones, polticas de ajuste y los prstamos condicionados de la Organizacin Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial no son intrnsecamente tiles, sus normas y contenidos no pueden ser ajenos a las realidades internas de los pases y a las necesidades del conjunto de la poblacin, y no deben responder a los intereses de minoras econmicas detentadoras de poder. Los contenidos de un acuerdo deben ser fruto del equilibrio entre variables econmicas y resultados sociales.

Los tratados regionales de comercio e inversiones no slo pretenden desregularizar los flujos de bienes, sino las inversiones, la propiedad intelectual y los servicios. Su lgica de libre comercio subordina al mercado las legislaciones nacionales. Son tratados internacionales que condicionan y determinan las polticas nacionales desde la total asimetra. Si Euskal Herria pretende el reconocimiento de su independencia, no puede hacerse a costa de la independencia de otros pueblos y pases. No se pueden utilizar los mecanismos de impunidad que la arquitectura econmico-financiera apuntala; no es legtimo sustentar nuestro bienestar en la pobreza de otros pueblos.

Desde una perspectiva nacional, el apoyo poltico y las subvenciones financieras a la internacionalizacin de las empresas vascas deben ir acompaados de una serie de regulaciones sobre las delegaciones comerciales, los lobbies y las puertas giratorias.

El Gobierno Vasco y las diputaciones deben tipificar como inversiones no responsables aquellas que colisionen frontalmente con los derechos humanos y medioambientales -la industria de armas, la energa nuclear...- y abrir cauces participativos para establecer nuevos parmetros sobre el concepto de desarrollo.

Las delegaciones comerciales no pueden estar compuestas nicamente por representantes polticos y empresarios; sindicalistas, miembros de ONGs, movimientos sociales, representantes de la economa social... deben formar parte de las delegaciones. Las inversiones y el comercio no son ajenos a los derechos humanos y a las prcticas empresariales y gubernamentales de los pases receptores. Por otra parte, las delegaciones comerciales y la agenda de visitas, por ejemplo de empresarios colombianos a Euskal Herria, deben ajustarse a los criterios descritos.

Los lobbies son grupos o empresas especializadas en la presin poltica por encargo de un tercero, para el que trabajan, y que habitualmente suele ser una importante empresa; desarrollan su actividad principal fuera del espacio pblico. En Gasteiz, Donostia, Irua y Bilbo existen lobbies fuera del control pblico. De ah que deben regularse y, en su caso, prohibirse bajo principios de total transparencia y participacin ciudadana.

Las puertas giratorias entre responsables polticos y econmicos son expresiones de la crisis de legitimidad democrtica. El poder financiero en la UE se traduce en 16 pases con banqueros en puestos claves de responsabilidad poltica: ministros, gobernadores de los bancos centrales... han formado parte de los consejos de administracin de la banca privada internacional. En Euskal Herria, los representantes institucionales y los consejos de administracin no pueden actuar como vasos comunicantes; las puertas giratorias deben ser ilegales.

Las administraciones pblicas -Gobierno Vasco y diputaciones- de apoyo a las inversiones directas deben asegurar mecanismos de control por medio de evaluaciones de impactos sociales, medioambientales, procesos de consultas con las comunidades afectadas, consultas pblicas, sistemas de transparencia... en definitiva, establecer frmulas que incorporen a las inversiones privadas la filosofa de los derechos humanos.

Si las diputaciones y el Gobierno Vasco quieren subvencionar la internacionalizacin de las empresas vascas, deben incorporar, al menos, los siguientes criterios:

a. Respeto a las legislaciones nacionales de los pases receptores y, en todo caso, al Derecho Internacional de los Derechos Humanos; si China no respeta la libertad sindical y la negociacin colectiva, las empresas s deben acatar las normas de la Organizacin Internacional del Trabajo. Es decir, los estndares de cumplimiento -medioambientales, sociales, laborales...- deben ajustarse al Derecho Internacional de los Derechos humanos.

b. Creacin de empleo en los pases receptores y en Euskal Herria, y evaluacin de la actividad de las empresas que reciben subvenciones en referencia a otros indicadores: medioambientales, derechos humanos, sociales, pago de impuestos, transferencia tecnolgica...

c. Consulta a los trabajadores, y en su caso, a las comunidades indgenas, campesinas... de los pases receptores, directa o indirectamente afectados.

d. Activar mecanismos extraterritoriales de responsabilidad. Deben establecerse sistemas de control de las prcticas de las empresas que reciben subvenciones; adecuar la recepcin de denuncias por violacin de derechos humanos y medioambientales, sea directamente por los colectivos afectados o, indirectamente, va movimientos sociales y sindicatos vascos.

La marca Basque Country implica que la actividad de las empresas y administraciones se subordine al Derecho Internacional de los Derechos Humanos, inviertan donde inviertan.

http://gara.naiz.info/paperezkoa/20121228/379821/es/Empresa-vasca-internacionalizacion-derechos-humanos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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