Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2015
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2013

Un nuevo proceso poltico

Txente Rekondo
Rebelin


Los recientes acontecimientos en Colombia han situado a este pas americano a las puertas de un nuevo proceso poltico. Algunos ya lo han definido como un proceso de paz, mientras que otros temen que finalmente se acabe convirtiendo en un modelo de pacificacin. Es decir, que mientras unos apuestan por enfocar la situacin y buscar las soluciones para resolver las races del conflicto (proceso de paz), otros pueden querer reducir esta nueva iniciativa a una situacin donde callen las armas, pero sin afrontar los motivos que generaron el enfrentamiento (proceso de pacificacin).

Hay diferentes factores y percepciones que sobrevuelan en estos momentos sobre el citado proceso, y que sin duda alguna podran condicionarlo a corto o medio plazo.

Por un lado estaran las llamadas experiencias fracasadas del pasado. Las conversaciones de paz de El Cagun fueron un fracaso, y desde entonces los sectores partidarios del status quo las han utilizado para cerrar la puerta a una salida negociada. Pero tambin hay otros elementos que no olvida la sociedad colombiana, como el aniquilamiento fsico de ms de 3000 militantes y cargos pblicos de la Unin Patritica, entre 1986 y 1994.

Esta situacin refleja con toda nitidez el histrico y evidente dficit democrtico de los diferentes gobiernos colombianos, que no han dudado en sealar e identificar a cualquier movimiento civil, indgena y poltico que quiere transformar la situacin como miembros de la guerrilla, convirtindoles en el blanco de las organizaciones paramilitares y de la guerra sucia del estado.

Otro aspecto clave puede darse en torno a la actitud que adopten los llamados segurcratas, paramilitares y diferentes sectores de la oligarqua y las lites econmicas y polticas. Unido a ello estar la capacidad o voluntad de Santos para enfrentarse o no a todos esos sectores que se han venido beneficiando de las injusticias que existen en Colombia. La experiencia de otros procesos en el mundo nos muestra que ese abanico de actores suele ser muy reacio a perder sus privilegios, buena parte de los cuales son fruto del mismo conflicto.

En tercer lugar, para que el camino del proceso avance, es necesario que ste sea inclusivo, y que sepa encauzar adecuadamente la participacin de la sociedad civil. En estos momentos, la articulacin de un proyecto como la Marcha Patritica, que ha sabido aglutinar en su seno a ms de 1500 organizaciones sociales, y a sectores diversos, como grupos civiles, sindicatos, estudiantes, indgenas, entre otros, puede ser el instrumento para canalizar la participacin de la sociedad.

Esta plataforma ha sabido construir los puentes necesarios para unir a sectores de la sociedad urbana y rural, exigiendo la necesidad de dar voz a los sectores histricamente marginados de la poltica y la sociedad en Colombia. Pero para que ello se produzca, tambin son necesarios determinados mecanismo que garanticen la participacin de esos sectores sociales en el proceso poltico y en las negociaciones. Y sobre todo debera rechazarse desde todos los frentes (y aqu la llamada comunidad internacional tiene un importante papel que desempear) que se repita la poltica de criminalizacin del pasado, y que en los ltimos meses ha vuelto a aparecer con desapariciones y persecuciones de destacados militantes de la Marcha Patritica.

Finalmente, hay otros aspectos importantes tambin en torno a este proceso. El papel de la comunidad internacional, los gestos entre adversarios, la capacidad de negociar con el enemigo, la muestra de buena voluntad por las partes, la liberacin de los presos polticos, la vuelta de los cientos de miles de desplazados internos y de los refugiados polticos

Hasta la fecha, los diferentes actores del conflicto, sobre todo el gobierno colombiano y las FARC, han ido dando pasos para allanar el camino. As, en ese contexto cabra incluir el reconocimiento por parte del gobierno de la existencia de un conflicto armado y poltico en Colombia, la propia interlocucin de las FARC y la existencia de crmenes de estado, cuyas vctimas tambin necesitan reconocimiento y reparacin.

Y tambin, el anuncio de las FARC de poner fin a las retenciones por motivos econmicos y la liberacin de los prisioneros polticos en su poder.

Por su parte, algunos actores de la llamada comunidad internacional han desempeado su papel como facilitadores de encuentros discretos y mediadores para acercar posturas entre las partes, y cuyo fruto ms evidente fue la fotografa oficial en Noruega y las posteriores conversaciones en Cuba.

En Colombia, la pobreza econmica y la marginacin poltica y social de buena parte de la poblacin son parte crucial de las races del conflicto, por ello son importantes las palabras de Andrs Gil, portavoz de la Marcha Patritica, quien recientemente sealaba que lograr la paz no es tan slo un asunto de armas, sino que es necesario tambin la realizacin de cambios estructurales.

Si finalmente este proceso logra nicamente acallar las armas, pero sin afrontar las races del mismo, no tardar mucho tiempo en hacer aparicin en el escenario colombiano de nuevas situaciones que nos mostrarn la cara ms cruel del conflcito.

(*) Txente Rekondo es analista internacional.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter