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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-12-2012

Los Buenos Propsitos

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin


Hemos ideado mil maneras de asumir y tramitar (a veces suavizar) nuestras tensiones y pretensiones ante el paso del tiempo. Con el cumplimiento de los ciclos que nuestras cronologas fijan bajo las convenciones actuales del conocimiento, nos llega la necesidad de revisar y corregir lo hecho y lo pendiente. Y produjimos, con eso tambin, una cultura.

No son pocos los pueblos, ni las personas, que planifican sus vidas con base en propsitos de tipo muy diverso. Se piensa el futuro, se fijan tareas y se fijan plazos se determinan calidades y cantidades que, en ideas o en hechos, traducirn (segn los relojes que cada quien prefiere) los propsitos en obras medibles, cada tanto y desde lo subjetivo hasta lo objetivo. Y viceversa.

En general, lo que le falta a cada lista de Buenos Propsitos es cumplirla. Aunque algunos, cautelosos, recomiendan cuidarnos de lo que deseamos (y nos proponemos) porque, as es la dialctica, lo que hoy se nos ocurre como prioritario y urgente lo que hoy creemos que es valioso y conveniente en otro momento se convierte en su contrario.

El contenido de los Buenos Propsitos es generalmente una aproximacin al arte de la planificacin en el que pretendemos sintonizar nuestras ideas sobre lo que es mejor y nuestras, siempre muchas, asignaturas pendientes. Y los Buenos Propsitos son normalmente un escaparate de las debilidades, reflejo de aquello que se qued en el tintero y que va siendo hora que pongamos en orden. Uno toma papel y lpiz, se sienta con gesto convencido y hace su lista, su carta, su prontuario calendarizado. Nos arrojamos a la mar de los tiempos inmediatos y navegamos, si lo recordamos, con esa carta de navegacin cronolgica que nos conducir a un reino de avances con menos culpas. Nada mal, lo que falta, comnmente, es la praxis.

Pero los Buenos Propsitos no son ajenos a la Historia ni a los hechos sociales que van esmerilando nuestras vidas, nuestras luchas y nuestras identidades de clase. En realidad nada de lo que pensamos y sentimos, nada de lo que imaginamos o de lo que pretendemos, est ajeno a la Historia. Los Buenos Propsitos son sntesis de nuestros avances personales y colectivos; son resumen y espejo de nuestras contradicciones y de nuestras ganas de superarnos aunque no pocas veces tambin son expresin de algunas demagogias personales. Y, si se los mira con responsabilidad, los Buenos Propsitos pueden ser oportunidad magnficamente revolucionaria.

Al inicio de cada ciclo, cuando se cumplen plazos, se cumplen aos o se cumple cualquier calendario una lista autocrtica, convencida y sincera de Buenos Propsitos expresa la creacin de un eslabn cultural nuevo que ratifica la verdadera dinmica de los cambios, la prueba cercana de que se puede cambiar y se debe mejorar todo permanentemente. En lo personal y en lo colectivo, en lo individual y en lo comunitario. Y ya que la Revolucin es Permanente o es nada; y ya que los tiempos son siempre desafiantes y exigentes; y ya que tenemos un mundo que ganar y nada que peder hagamos nuestras listas de Buenos Propsitos con lo propio y con lo de todos. Anotemos, por ejemplo: este ao tomaremos el cielo por asaltoCultura de los Buenos Propsitos socialistas pues.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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