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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2013

Ao nuevo, gobierno viejo

Juan Carlos Martnez Prado
Rebelin


2013 ser vital por ser el colofn de un periodo que marc de manera significativa la vida poltica en Mxico. Aunque 2012 no fue 1994, ao en que la guerrilla zapatista irrumpi en el sureste mexicano y la discusin sobre la realidad de los pueblos indgenas atrap la agenda nacional, los ltimos doce meses sellaron de manera relevante la historia reciente del pas con la derrota del PAN en la ltima eleccin presidencial y el regreso del PRI al poder.

El retorno del monstruo, largamente larvado en el vientre del sexenio calderonista, nos sirvi de espejo a los mexicanos para vernos como lo que somos: un pas atrasado.

Desde cualquier ptica, despus del 2 de julio de 2012, fecha de la ltima la eleccin presidencial, algo nos qued claro: si caba alguna duda, comprobamos que el pas donde vivimos no es un pas justo, ni moderno ni democrtico.

Si para algo sirvi esa fecha fue para constatar que seguimos siendo el islote de siempre, gobernado por intereses de afuera y facciones de adentro que hasta ahora no han sabido ponerse de acuerdo para comerse la gran cornucopia primitiva que somos.

Paradjicamente, en plena era del twiteer, un partido, el PRI, regresa al poder, pero para hacerlo tiene que echar mano de sus viejas argucias y mediante un, digmoslo de manera elegante, fraude antiesttico y antitico compra de votos por doquier logra su cometido, con la complicidad de las dos empresas televisoras ms poderosas del pas, porque no hay otras, Televisa y TV Azteca.

Ms all de los intereses de estos dos consorcios mediticos, que tampoco tienen nada de civilizados, empezando por sus noticieros y terminando por sus telenovelas, en el anlisis del retorno del PRI a los Pinos quedar para ser juzgada por la historia, la actuacin de las instancias electorales renovadas del pas IFE y Tribunal Federal Electoral--, cuyos integrantes, con una interpretacin de la ley muy cercana a lo arcaico, se negaron a investigar a fondo, y en un debido proceso, las denuncias de fraude electoral. Finalmente, ambos rganos, independientes y autnomos, acabaron, como con Felipe Caldern en 2006, por legalizar, mas no legitimar, la eleccin del abanderado tricolor.

Las manifestaciones de retroceso poltico en que entr el pas, al atreverse sus operadores una vez ms a jugar con la voluntad de millones de mexicanos, pueden encontrarse de manera obvia y abundante en las imgenes que la televisin avent al pas, el 1 de diciembre de 2012. Ese da, como muchos sabemos, Enrique Pea Nieto tom posesin como presidente de Mxico y sus opositores fueron salvajemente apaleados por la polica en la calle.

En esa fecha, los nuevos beneficiarios del poder poltico en Mxico, tramaron cmo detener una protesta del tamao de la del 1 de diciembre, en momentos en que muchos focos del mundo estaran sobre el pas y de paso aprovecharon para enviar seales desde la oscuridad. No necesitaron ir muy lejos. Contaban de antemano con el adiestramiento y cinismo necesarios.

El 1 de diciembre, los priistas hicieron gala de su colmillo poltico. Recurrieron a la vieja escuela y revivieron el estilo de uno de sus ms aventajados mentores. Al desempolvar la Biblia de Fernando Gutirrez Barrios, los priistas, ese da, jugaron billar a tres bandas que en casera significa lo mismo que matar varios pjaros de un slo tiro. Para su juego, idearon, con das de antelacin, el escenario perfecto: calles tapiadas, y sumaron, a la protesta legitima, actores turbios.

En medio de esta puesta en escena, cientos de provocadores e infiltrados, ahora sabemos enviados y pagados por quin, se dedicaron en la capital del pas a destruir negocios y todo lo que encontraron a su paso. Su objetivo, entre otros, era entregar a los verdaderos inconformes de Pea Nieto a la rudeza y brutalidad policiaca. Pero, sobre todo, la intrincada telaraa buscaba ansiosamente deaspretigiar el rostro del Yo Soy 132, y el de otros movimientos sociales, mostrndolos ante la sociedad pasiva, que tanto caracteriza a estos tiempos, como grupos peligrosos, anrquicos y vandlicos.

Atrs de esta jugada ajedrecstica, sobresala el arte rupestre de personajes de la talla de Chuayffet, Murillo Karam, Manlio Fabio Beltrones, Osorio Chong y otros agazapados, todos, soldados de la vieja guardia salinista. La implementacin del operativo, fuera del control y de las manos de algunos de los nuevos operadores del gabinete de seguridad de Pea Nieto, que una noche antes haban tomado posesin de sus cargos, funcion como maquinaria de reloj y al medio da del 1 de diciembre emita los primeros mensajes a los destinatarios escogidos. De manera subrepticia, el pas reciba la seal premonitoria de cmo y quines abran de gobernarlo a partir del 1 de diciembre.

El aviso, claro est, no era slo para los jvenes del 132, y un importante fragmento de los diversos movimientos sociales del pas con el que los muchachos universitarios han compartido la calle a la hora de sus protestas, era tambin para Marcelo Ebrard, Lpez Obrador, Miguel ngel Mancera y el mismo Pea Nieto.

Atrs de los toletazos, los heridos de gravedad, las aprensiones extralegales, los disparos con balas de goma y los gases lacrimgenos de ese da, se anunciaba el estilo y el tono de quienes haban regresado a gobernar el pas. Inmediatamente, el imaginario mexicano regres el carrete de sus heridas colectivas: Acteal, Aguas Blancas, Atenco, El Charco, y tantas otras que an no terminan de supurar.

Para el anlisis, 2012 es vital porque con l no acaba un ao, sino un sexenio. Llama la atencin el carcter de sus acontecimientos. Es el caso de una derecha que no pudo conservar el poder doce aos antes conquistado y una izquierda partidista que tampoco logr alcanzar la presidencia por obra de sus propios errores y por una frrea determinacin de la oligarqua trasnacional para allanarle el paso. Por desgracia, en materia electoral y madurez poltica, Mxico no es Venezuela ni Lpez Obrador es Hugo Chvez. Los tres mil ochocientos kilmetros de frontera con Estados Unidos contaron a la hora de decidir quin sera el prximo administrador del traspatio.

Ms all de metforas, el silencio de Obama acerca de las denuncias de fraude electoral en el pas vecino y la felicitacin adelantada a su ahora homlogo mexicano fueron muy elocuentes a la hora de medir de qu lado estaban las preferencias.

Pero el anlisis de un ao poltico no vale s este no logra verse como sntesis de una sociedad atada a la locura de una presidencia que no tuvo empacho de ponerse una chaqueta militar (aunque le quedara grande) gobernando sin honor y sin vergenza.

Dejar regada por las calles la sangre de ms de ochenta mil mexicanos muertos, como su mejor saldo, no es poca cosa. Cmo se puede llamar la terquedad de un gobierno que no quiso escuchar el reclamo de paz de una sociedad embalada en medio de una guerra fratricida, convertida en una conflagracin no en contra de los jefes de la droga sino en contra de ella misma.

El recuento de daos sobre seis aos de gobierno calderonista, en el que sobresali la insensibilidad frente a los reclamos de seguridad y justicia de la sociedad mexicana, es largo, escabroso y muy variado.

La aventura del segundo sexenio panista empez el mismo da en que Felipe Caldern tom posesin. En medio de un palacio legislativo tomado en su interior por los partidos de oposicin que repudiaban el fraude electoral mediante el cual Caldern se haba impuesto a Lpez Obrador, el candidato de la izquierda, el pas presenci a un atolondrado presidente que juramentaba su nuevo cargo entre empellones e insultos, protegido atrs por un grupo de diputados de su partido que se asemejaban ms a una banda de rudos pistoleros.

Sin precedentes en la historia reciente, las imgenes del 1 de diciembre de 2006, quedaran en la memoria mexicana como el primer acto de simulacin y de fuerza del segundo gobierno panista, que llegaba al poder con la debilidad y el estigma del fraude electoral. La fuerza como razn de Estado sera el principal instrumental quirrgico con el que Caldern enfrentara las sucesivas crisis de gobernabilidad. En medio de tantas muertes, registradas despus de 11 de diciembre de 2006, fecha en que se dio luz verde a la guerra contra el narcotrfico, mediante una improvisada estrategia denominada Operativo Conjunto Michoacn, el pas fue testigo de matanzas como la de Villa de Salvarcar, en la que se sacrific la vida de 15 jvenes deportistas, en Ciudad Jurez, el 30 de enero de 2010.

A esta masacre, cuyas vctimas Caldern llam delincuentes en momentos en que cumpla una gira de trabajo en Japn, se sumaran otras, sobre todo en el norte del pas, donde los responsables, sin ser aprendidos ni presentados ante las autoridades, seguan operando en completa impunidad y de manera concertada con los cuerpos policiacos de las localidades donde se cometan los crmenes.

El empoderamiento del narco que paradjicamente creci en la medida en que los federales y el ejrcito los persegua, no respet fronteras ni nacionalidades. En el norte del pas, el grupo criminal de los Zetas arras con casinos, adems de secuestrar y asesinar a cuanto blanco le era apetecible. En su desbocada carrera, este grupo delictivo, una derivacin del Crtel del Golfo, se dedic a secuestrar a grupos de migrantes centroamericanos, que cruzaban el estado de Tamaulipas como puente en su paso hacia Estados Unidos. San Fernando, una poblacin campesina al norte de ese Estado, se convirti en el cono de la locura procurada por el narco. En 2010, fue localizado en ese lugar un cementerio clandestino con 72 osamentas. A este descubrimiento le siguieron otras fosas con ms cuerpos, casi todos con identidad de inmigrantes provenientes de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua. Hasta la fecha, la desarticulacin de este grupo criminal sigue pendiente y ser otro de los dolores de cabeza de la prxima administracin en tanto su permanencia, como otros crteles, no est supeditada al inters y uso poltico.

El incendio de la guardera ABC en Hermosillo, Sonora, sin duda constituy uno de los actos criminales ms notorios de la administracin calderonista. En este hecho, fallecieron 44 nios y el gobierno decidi eximir de responsabilidad penal a los funcionarios de su administracin involucrados en la facilitacin de permisos a guarderas como la ABC que operan en Mxico fuera de la ley y sin las ms elementales medidas de seguridad.

A este caso se sumaran otros, con distinto nombre pero con el mismo sello, el de la impunidad, tan comn en el ejercicio del poder en Mxico. Chern, un pueblo indgena de la zona purhpecha en Michoacn, puede ser, entre tantos, otro ejemplo. Esta comunidad puso al descubierto, en tierras del presidente, la colusin existente entre narcos y policas. Sin proteccin policiaca, los cheranenses enfrentaron al crimen organizado con sus propias fuerzas y las mujeres expulsaron, en la primavera del 2011, a los talamontes del pueblo despus de que el gobierno abandon a la comunidad a su suerte.

Hasta ahora, ese pueblo, ubicado en el corazn de la meseta central de uno de los estados con mayor presencia del crimen organizado, sigue resistiendo y sus pobladores acordaron echar a los partidos polticos de su territorio por corruptos e ineficaces.

La impunidad con que el narcotrfico ha proliferado en Michoacn y otros estados del occidente, centro y sur de Mxico est ligado al reparto de territorios y cuerpos policiacos, meridiano en el que se han movido las mafias en el pas, no solo desde tiempos del viejo PRI sino desde que Vicente Fox asumi el poder en el 2000. Recordemos que apenas un ao despus de haber tomado en sus manos las riendas de la seguridad nacional, el Chapo Guzmn escap del penal Puente Grande donde haba estado recluido durante los ltimos nueve aos. Este narcotraficante mexicano es considerado como uno de los de mayor poder en las ltimas dcadas y dueo, segn la revista Forbes, de ms de mil millones de dlares.

Caldern usara de pretexto el crecimiento del narcotrfico para empezar una guerra que no gan. Mientras el narco ganaba ms dinero y adeptos en las calles, los dueos de las grandes fortunas mexicanas, muchas de ellas amasadas a las sombra del poder, crecan de manera escandalosa. El estado de terror desatado por la administracin panista sirvi para disimular ese acaparamiento de la riqueza del pas en muy pocas manos.

Mientras el patrimonio de muchos mexicanos se perdi en esta guerra, los grandes capitales nunca fueron tocados por el narco. Hasta hoy no se sabe que a los dueos de Soriana y Telfonos de Mxico, dos de las empresas del pas que reportan ms ingresos y ganancias en sus balanzas de pagos, por ejemplo, les haya sonado el timbre de la cuota. Hasta ellos no lleg la amenaza de la extorsin. En cambio, miles de tienditas y negocios de barriadas tuvieron que cerrar y huir por el temor existente entre sus propietarios de ser asesinados al no poder pagar las exigencias de sus extorsionadores.

A las deudas dejadas por Caldern, se suma una que pudo haber sido la ms cara apuesta de su equipo. Se trata de esa que gravita en la psique mexicana y que seguramente es tambin la ms traumtica consecuencia de los saldos de la guerra. Despus de contar tantos muertos, secuestros, extorsiones y vidas bajo amenaza, los mexicanos supieron que era verdaderamente sentir miedo. El mismo que hizo posible que miles de ellos votaran en la ltima eleccin para que regresara el PRI. Rara paradoja. La derecha que doce aos atrs sac a las alimaas y tepocatas de los Pinos, ahora contribuy, mediante la instauracin de un estado de terror, para su regreso. De qu negocio estamos hablando? Ya lo sabremos ms adelante.

Despus de este recuento general de daos, 2013 ser importante en lo inmediato, pero no es ninguna garanta de que las cosas mejorarn en nuestro pas. Al contrario, una administracin que se inaugura con el garrote en la mano representa un gobierno dbil, carente de mando, por lo que sern otros, como ya apuntamos, los que definirn el rumbo de la poltica en el pas.

Sin embargo, frente a este oscuro destino, hay algunas luces que lo hacen menos nebuloso. Existen expectativas de que sea la sociedad organizada la que se contraponga a los rasgos primitivos del rgimen que nos gobernar durante los prximos seis aos. La aparicin del Yo soy 132 en plena efervescencia electoral en 2012, el surgimiento de la comunidad de Chern como defensora de su territorio ante la barbarie del crimen organizado y la ltima aparicin pblica y pacfica de miles de zapatistas en las calles de las cinco poblaciones tomadas por stos militarmente hace diecinueve aos, son seales alentadoras de que la historia no ha acabado y que la prediccin Maya tiene que ver con la culminacin de un ciclo y el surgimiento de otro ms limpio, ms libre, mas democrtico y ms justo.

Por eso vale recobrar en este espacio el paso y la voz de los zapatistas y del subcomandante Marcos del 21 de diciembre ltimo: Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbndose. Es el del nuestro resurgiendo. El da que fue el da, era noche. Y noche ser el da que ser el da.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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