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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2013

Entre la necrofilia y la impotencia: la derecha internacional y la salud de Chvez

Juan Manuel Karg
Rebelin


1) Detrs de los agoreros del fin -y los ros de tinta que hablan de un coma inducido- del Comandante Chvez, se esconde una profunda impotencia poltica. Hay que ser claros con esto para entender el porqu de tanta vehemencia. As, medios de comunicacin de derecha como ABC de Espaa, Cadena Caracol, CNN y C5N, entre otros- toman una parte de las informaciones oficiales (que hablan de un complejo estado de salud), y, con una irresponsabilidad asombrosa, van mucho ms all de lo dicho para hablar de intubacin, signos vitales debilitados, respiracin artificial, y hasta posibilidades de desconexin, entre otros datos absolutamente incomprobables (y por tanto, no chequeados). Lo que produce esto, ms que la informacin, es el deseo. Se trata de una necrofilia absoluta, que se mueve en la idea de salir de Chvez a toda costa, ms no sea fsicamente. Por qu demuestra una profunda impotencia poltica? Porque descansa en la premisa de haberlo perdido todo contra ese ser que est internado en La Habana. Haber perdido elecciones y referndums presidenciales. Haber perdido en los intentos de golpe de Estado y en un sabotaje petrolero. Incluso haber gobernaciones, hace slo semanas atrs. Desde esa perspectiva se deduce que la nica forma de vencer a ese contrincante poderoso es con su propia muerte.

2) Sin embargo, estos agoreros del fin no son los primeros. El salir de Chvez ya lo deseaba, en 2005, el pastor evanglico norteamericano Pat Robertson conocido amigo de la familia Bush-, cuando afirm, sin pelos en la lengua, que eliminar a Chvez sera mas econmico que empezar un guerra. Tenemos la capacidad de sacarlo, y creo que ha llegado el tiempo de ejercer dicha capacidad . El actor Orlando Urdaneta tambin dese (y exigi) el final de Chvez en TV, en Octubre de 2004, desde Miami, donde declar que de 250 mil hombres de uniforme que hay en Venezuela, tiene que haber un altsimo porcentaje de gente honesta que en su momento saldr...Pero todo esto tiene que partir de la desaparicin fsica, por lo menos, del perro mayor. No hay lugar a dudas, eso no tiene otra salida. Ambos pudieron decir pblicamente lo que estos medios masivos de (des)informacin anhelan y desean tras un velo informativo. El eje transversal de este tipo de razonamientos es que, tras la muerte de Chvez, la Revolucin Bolivariana se caera por su propio peso no soportando la muerte de su mentor y principal figura-. Esto gua a todos los agoreros, desde Robertson y Urdaneta, hasta ABC de Espaa, Cadena Caracol, CNN y C5N.

3) Nada ms errado que pensar que una revolucin colectiva puede detenerse por una situacin de adversidad. Ms all de dura que pueda ser -y cuando tiene de protagonista al actor principal y no a uno de reparto-. Veamos: Cuba, por ejemplo, se sobrepuso a la enfermedad de Fidel, y, con este acompaando desde un lugar de mayor tranquilidad y menor exposicin, acaba de lucir 54 aos de dignidad revolucionaria. Venezuela debe, en estas horas difciles, resignificar lo que el Comandante repeta durante la ltima campaa electoral: Chvez ya no soy yo. Chvez es un pueblo. Chvez somos millones. T tambin eres Chvez, mujer venezolana. T tambin eres Chvez, joven venezolano. T tambin eres Chvez, nio venezolano. T tambin eres Chvez, soldado venezolano. T tambin eres Chvez, pescador, agricultor, campesino, comercianteporque Chvez no soy yo, Chvez es un pueblo. Este contenido colectivo que el propio Comandante atribuye a la primer revolucin del Siglo XXI debe ser tomada al pie de la letra por una nueva generacin que hoy ocupa importantes responsabilidades en el Gobierno Bolivariano. Se trata, ni ms ni menos, que de reforzar la Revolucin a travs de un reimpulso del poder popular. Es importante que esto haya sido destacado por el propio Vicepresidente Ejecutivo, Nicols Maduro, el pasado 28 de Diciembre, cuando afirm, tras el triunfo en 20 de 23 gobernaciones, que slo la victoria permite limpiar el terreno sembrado por la viejas mafias corruptas del puntofijismo, pero desde la limpieza de ese terreno tenemos que construir el Poder Popular. Tambin es sumamente valioso que otro de los cuadros emergentes, Elas Jaua, afirme recientemente, en un artculo de opinin, que  ser Chavista es saber que el Poder nos pertenece como pueblo y no a los ricos; es sentirnos respetados en nuestra diversidad cultural y social. Ser Chavista, es ser consciente de que el ingreso nacional es para todos y todas; es tener la solidaridad humana como un valor supremo; es sentirnos parte de una fuerza tica para la vida, para la emancipacin de los pueblos, para la unin Suramericana, para lo grande, para lo hermoso como nos lo ense nuestro padre Simn Bolvar. Incluso Ernesto Villegas, reciente Ministro del Poder Popular para la Comunicacin e Informacin, declar hace pocos das atrs que el Socialismo es posible y lo construiremos con certeza en este 2013, en referencia al empoderamiento del pueblo al que hacan alusin Maduro y Jaua.

4) 2013 se inici con millones de latinoamericanos pendientes de la evolucin de la salud del Presidente de Venezuela. La frase amor con amor se paga no ha tenido, hasta hoy, un momento de mayor devolucin que este: vigilias en decenas de pases demuestran el apoyo que la Revolucin Bolivariana tiene en nuestro continente, como retribucin de 14 aos de dignidad para un pueblo. Y as como pensamos eso, tambin podemos afirmar que la Revolucin Bolivariana debe seguir su rumbo. Tal como dice Mercedes Chacin, editora en jefe del diario Ciudad Caracas, en un reciente artculo sobre la salud de Chvez y el futuro del proyecto bolivariano: es momento de trabajar duro desde nuestros espacios, que son miles y que se multiplicaron gracias a que lo elegimos y lo apoyamos una y otra vez. Como Chvez ya no es Chvez -sino que es un proyecto que lo sobrepasa, por ser colectivo- se le debe exigir menos, y dejar que se recupere, en familia, da a da. Se debe depender menos y actuar ms. Aquella nueva generacin de la que hablbamos con anterioridad debe tomar las riendas de la Revolucin hasta el retorno del Comandante -que esperemos sea lo ms pronto posible-. Para demostrarle a Robertson y Urdaneta -pero tambin a ABC de Espaa, Cadena Caracol, CNN y C5N- que hay Revolucin Bolivariana para rato, se deben activar los Consejos Comunales, las Misiones Sociales y todas aquellas instancias de participacin popular desarrolladas en estos aos. Slo de esta manera Venezuela podr tener certeza de la irreversibilidad de lo conseguido hasta el momento. Slo as, de la mano de ese gigante que gan mil batallas en todos estos aos y que hoy tiene su pelea ms complicada, la Revolucin Bolivariana vencer a todos los agoreros del fin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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