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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2013

Repensando el desarrollo
Amrica Latina en la transicin neoliberal. Nuevos paradigmas del desarrollo

Jos Luis Magaa Rivera
OMAL


Ante un sistema capitalista en una fase de profunda inestabilidad, que ha llevado cointegradamente a una crisis de la reproduccin de la vida misma (crisis alimentarias, ecolgicas, energticas y de otras aristas), se vuelve necesario analizar la direccin que van tomando las estrategias de desarrollo, especialmente en la regin latinoamericana.

Amrica Latina, con bienes naturales abundantes, se ha caracterizado por ser la mayor abastecedora de materias primas mundiales desde sus primeros contactos con las civilizaciones transcontinentales. De tal manera, que las economas latinoamericanas desde su origen estuvieron fundamentadas en la extraccin de los bienes proporcionados desde la naturaleza, productos agropecuarios y mineros, para exportarlos al resto del mundo y obtener flujos de ingresos.

Modelos de desarrollo

El proceso de fortalecimiento del modelo minero y agroexportador, fue parte de las condiciones que permitieron el desarrollo del capitalismo mundial, desde su fase primigenia en el orden de la acumulacin originaria, entre los siglos XVII y XVIII cuando cae en una debacle el paradigma mercantilista, mantenindose el modelo agroexportador an luego de la crisis de finales del siglo XIX, fruto de una cada general de la tasa de ganancia, la primera guerra mundial y la gran depresin de 1929.

Como sealan Dumnil y Lvy (2011), es precisamente la Gran Depresin que lleva a reconfigurar el orden social mundial, dado que fue una crisis, no solo de los mecanismos del capitalismo, sino una crisis de un primer tipo de hegemona financiera, es decir, de las clases superiores capitalistas y sus instituciones financieras. El reacomodo de la nueva configuracin de poderes en el orden social, comienza a definirse en la dcada de 1950, cuando se establece una alianza del poder en las clases de cuadros ejecutivos -que toman protagonismo frente a los sectores capitalistas en el poder poltico- con las clases populares, construyendo as las bases del Estado de Bienestar en los pases del centro, fundamentado en polticas basadas en el desarrollo terico keynesiano.

Este periodo de transformaciones sociales de la segunda mitad del siglo XX llega a Amrica Latina, donde tambin se comienzan a realizar aportes tericos propios desde la Comisin Econmica para Amrica Latina y el Caribe (CEPAL), lo que llev a los pases latinoamericanos a implementar una poltica econmica fundamentada en el desarrollismo, promoviendo as la industria. Sin embargo, el carcter agrominero de la economa no desaparece, sino que se pone en funcin del desarrollo de una incipiente industria que necesitaba de fuertes inputs de materia prima, de manera que se mantena una estrategia fundamentada en el extractivismo de los bienes naturales.

A partir de la crisis de la dcada de 1970 las configuraciones de poder en el orden social vuelven a cambiar, en los pases del centro la direccin la vuelven a tomar los sectores capitalistas, conformando una segunda hegemona financiera de las clases capitalistas con las polticas neoliberales y el Consenso de Washington para Amrica Latina.

Este periodo est caracterizado por las desregulaciones de diversos mbitos de la economa -tasa de inters, precios, comercio internacional, flujos de capitales- y el abandono del aparato estatal en las intervenciones que tena a partir de la estrategia desarrollista implementada anteriormente, a travs de las privatizaciones de empresas estratgicas de una fuerte dinmica y de servicio pblico. Cabe destacar que estas polticas econmicas mantienen su sustento en la extraccin de productos de la naturaleza, ahora generalmente dirigidos por capital extranjero.

La tendencia del modelo neoliberal es la de ir mundializando la valorizacin del capital, a travs de la mundializacin del capital mismo. As, surge en este contexto el auge de las empresas multinacionales y la amplia participacin de las empresas en lo referente al desarrollo, dado que en los sectores empobrecidos, existe un potencial nicho de consumidores.

Como se ha explicado anteriormente, la configuracin de poder en el orden neoliberal, est ampliamente controlada por los altos sectores capitalistas, no slo en la dinmica propiamente econmica, sino en el poder poltico, meditico, intelectual y en cierta medida, social. Por tanto, las polticas pblicas enfocadas al desarrollo de los pueblos han estado siendo asociadas con el desarrollo de las empresas, como referentes de los procesos que se deben emular para alcanzar los objetivos del desarrollo.

Una vez demostrado el hecho de que las polticas neoliberales tienen un lmite y que no son capaces de hacer llegar los beneficios del desarrollo a todos los sectores, concentrando y centralizando la acumulacin de capital, se entra en una segunda crisis de la hegemona financiera, donde una vez ms, los cuadros ejecutivos cobran protagonismo en la direccin de la poltica pblica y se comienza a conformar una nueva configuracin de poder, y es esta transicin en la que Amrica Latina debe definir el rumbo que tomar en cuanto al desarrollo.

Un nuevo orden social en Amrica Latina

En los pases latinoamericanos, la transicin hacia un nuevo orden social se ha visto marcado por dos grandes tendencias. En primer lugar, pases donde si bien no son los sectores capitalistas directamente los que ejercen la poltica pblica, los responsables de ella estn estrechamente vinculados a estos sectores, conformando una alianza de poder entre estas clases y promoviendo desde el aparato estatal la dinmica de acumulacin privada, creando un modelo de desarrollo dirigido por el capital transnacional. En relacin a esta primera tendencia, se puede decir que existe una fuerte presin de las empresas, en especial las transnacionales, bajo figuras de alianzas pblico-privadas, de destinar esfuerzos a grupos que se desarrollan fuera de la rbita de acumulacin capitalista, de manera que la dinmica de las polticas hacia el desarrollo permiten que estas empresas puedan aumentar los niveles de expoliacin hacia estos sectores, contrarrestando contracciones tendenciales de la tasa de ganancia.

Adems, en el funcionamiento de los programas de promocin al desarrollo patrocinado por el capital transnacional, se hace referencia a la bsqueda por parte de los gobiernos y de las empresas de ir transformando de la subsuncin indirecta a los sujetos econmicos identificados como sectores no desarrollados, a relaciones capitalistas de subsuncin directa, ampliando de manera inmediata la rbita de acumulacin de capital. Lo anterior, se puede ver reflejado en el constante inters de que comunidades campesinas o sectores populares en la informalidad se vuelvan agentes de mercado, para que sean potenciales consumidores con capacidad efectiva de compra, mientras que la pequea produccin que estos grupos realizan queda controlada por las condiciones de mercado establecidas por las multinacionales.

En este sentido, pases como El Salvador promueven como solucin a las precarias condiciones de comunidades campesinas, la creacin de pequeas empresas que compitan en el mercado, dado que identifican como causa del problema de la exclusin, y la pauperizacin, la incapacidad de estos sectores de acoplarse a las condiciones de los mercados, lo que invisibiliza que son las empresas multinacionales, como sujeto principal del orden econmico mundial neoliberal, quienes controlan dichas condiciones. Lo anterior se manifiesta en el Plan de Desarrollo Quinquenal donde se menciona como ejes de accin facilitar a productores y a empresarios acceso a capital de inversin, a conocimientos, tecnologa, y contribuir a que mejoren su capacidad de gestin para que se integren en forma competitiva a los mercados () Se propone adems identificar productos emblemticos en la historia de las economas locales, con el propsito de hacerlos competitivos tanto en el mercado nacional como internacional (GOES, 2010: 93-94).

La segunda corriente en cuanto al abordaje del desarrollo en Amrica Latina es la de pases donde el poder poltico est bajo un compromiso ms cercano con las clases populares -lo que no excluye su subsuncin al capital- y la apuesta estratgica est en la recuperacin de su soberana en la conformacin de una poltica pblica y en especial a la positivizacin de las ideas del desarrollo ms vinculadas a una economa popular.

Sin embargo, a pesar del hecho de que los aparatos estatales se vinculen ms a una visin de desarrollo alternativa, la mundializacin del capital lograda a partir de las polticas neoliberales no permiten que un proyecto poltico diferente tome su propia definicin de manera autnoma. Pero an, de manea endgena, las nuevas propuestas de parte de este grupo de pases siguen estando fundamentadas en los flujos que permiten obtener la explotacin de la naturaleza, en especial de recursos minerales a travs del intercambio en el mercado mundial. Ecuador presenta como promedio, en el periodo 2000-2010, una renta de los recursos naturales[1] equivalente al 21.2% del PIB, Bolivia del 22.4% y Venezuela del 32.2%, es pues un modelo fundamentado en el consumo de los bienes naturales, lo que mantiene el carcter depredador de recursos y dependiente de la dinmica del resto del mundo.

As, las propuestas de desarrollo llevadas a cabo en la regin latinoamericana no son capaces de ser sustentables bajo los actuales esquemas. Por un lado, el financiamiento al desarrollo proviene de las rbitas del capital transnacional, que buscan promover su expansin, lo que generar la dinmica propia del capitalismo, concentracin y centralizacin del capital en pocas manos y amplios sectores excluidos y empobrecidos, con un conjunto de polticas definidas desde afuera, restando la legtima soberana autnoma de los pueblos. Mientras la otra propuesta de desarrollo, an ms cercana a los pueblos, se mantiene fundamentada en una estrategia ambientalmente insostenible y dependiente.

De aqu que el papel que tomen pases con economas ms estables en la regin va a ir definiendo las dinmicas del desarrollo a las que pueden ir sumando esfuerzos los pases latinoamericanos, en la medida que el apoyo que estos pases pueden brindar para fortalecer el tejido social y productivo mediante visiones alternativas o bajo la estrategia del capital y las alianzas pblico-privados, la apuesta de los pases modelo en Amrica Latina tendrn predominancia en las polticas pblicas de los otros pases.

La Sociedad Solidaria: un paradigma alternativo

Ante la situacin actual, hay que tener en cuenta que es necesario recurrir a un paradigma alternativo, crear las condiciones suficientes para alcanzar el adecuado despliegue de las potencialidades humanas, mediante encadenamientos en el proceso de produccin, distribucin de recursos, circulacin de mercancas y consumo, vinculados a relaciones de solidaridad, mediante la organizacin social, bajo procesos que aseguren la preservacin de la naturaleza.

La construccin de un nuevo orden social debe partir de un modelo alternativo, fundamentado en la solidaridad y la organizacin que de dicha solidaridad nace en los sectores populares. Ms que una propuesta de reformas bajo una ola neodesarrollista e institucionalista, es necesario plantearse como un proceso de transformacin que permita ir sentando las bases de una nueva sociedad, anttesis de la sociedad capitalista depredadora y excluyente, una Sociedad Solidaria.

Este proceso de transformacin debe comenzar desde las estructuras que originan las causas de la continua pauperizacin social y ambiental, el sistema capitalista, a lo cual surge la Economa Solidaria que, como contraposicin de la economa capitalista, parte desde abajo y busca asegurar las condiciones de una vida digna de los pueblos, por tal razn su racionalidad econmica est fundamentada en la reproduccin de la vida, ya se trate de la vida humana, animal o vegetal, y en tal sentido, no promueve el consumismo, sino la austeridad, no busca el crecimiento econmico como el fin de la actividad econmica, en todo caso sera un medio, de carcter temporal en los pases del submundo, pero que en los desarrollados debera de ser el decrecimiento. Comprende que para sobrevivir como especie tenemos que preservar la naturaleza y ello, no es compatible con el crecimiento sin lmites del capitalismo o con cualquiera otra sociedad urbana agroindustrial (Montoya, 2011a).

Un nuevo paradigma, la Economa Solidaria, como explica Aquiles Montoya (2011b) debe tener como elementos constitutivos la asociatividad entre personas y comunidades a nivel horizontal y vertical; la autogestin de las trabajadoras y trabajadores organizados sobre las decisiones de las iniciativas econmicas solidarias; la solidaridad en la produccin, distribucin, circulacin y consumo, tanto con los pueblos como con la naturaleza; la propiedad no capitalista de los medios de produccin, fundamentada en el trabajo y la justicia; y una racionalidad que busque la reproduccin material y espiritual de las personas.

Este proceso debe comenzar desde las bases de la sociedad, desde el trabajo, de las trabajadoras y los trabajadores mismos, porque en la medida que las personas van transformando las condiciones de su existencia social, se van transformando a s mismas (Montoya, 2012). Sustituir la racionalidad de la acumulacin capitalista, por una racionalidad sustentable, basada en la solidaridad se ha vuelto, ms que en una virtud, una necesidad para asegurar la sobrevivencia humana. Se trata pues, de vnculos de cooperacin solidaria, sin hegemonas en la sociedad, esto es, sin grupos privilegiados de poder, tanto de manera poltica, econmica, de gnero o del control de los bienes naturales.


Jos Luis Magaa Rivera pertenece a la Asociacin de Estudiantes de Economa de la Universidad Centroamericana en El Salvador.

El presente artculo fue el ensayo final del curso online Repensar el desarrollo: Cooperacin, derechos humanos y empresas transnacionales impulsado por OMAL y que se desarroll del 16 de abril al 11 de mayo de 2012 para alumnado de Bolivia, Nicaragua, El Salvador y Colombia.


Referencias bibliogrficas utilizadas:

-Anthony Bebbington, Nuevas polticas extractivas en Amrica Latina: La paradoja de la riqueza: cmo traducir rentas extractivas en desarrollo territorial en Fundacin Tierra, Bolivia Post-Constituyente: Tierra, territorio y autonomas indgenas, La Paz, Memoria Seminario Internacional, 26-28 octubre de 2009.
-G. Dumnil y D. Lvy, Salida de crisis y nuevo capitalismo en F. Chesnais, G. Dumnil, D. Lvy, e I. Wallerstein, La globalizacin y sus crisis. Interpretaciones desde la economa crtica (pgs. 13-41). Madrid: Viento Sur, Los libros de la catarata, 2002.
-G. Dumnil y D. Lvy, The crisis of neoliberalism, Cambridge, Mass: Harvard University Press, 2011.
-Gobierno de El Salvador, GOES, Plan Quinquenal de Desarrollo. San Salvador, 2010.
-A. Montoya, Economa Crtica. San Salvador, El Salvador: Editores Crticos, 1998.
-A. Montoya, Lo que es y lo que no es la economa solidaria, Diario Digital Contrapunto, 2 de diciembre de 2011.
-A. Montoya, Manual de Economa Solidaria, San Salvador: Maestra en Desarrollo Local UCA, 2011.
-A. Montoya, El Manifiesto Solidario, Diario Digital Contrapunto, 17 de Enero de 2012.
-P. Ramiro y J. Hernndez Zubizarreta, Hacia un nuevo modelo de desarrollo?, Viento Sur, 2010.


Notas

[1]La renta total de los recursos naturales es la suma de la renta del petrleo, la renta del gas natural, la renta del carbn (duro y blando), la renta mineral y la renta forestal. Datos obtenidos de WDI del Banco Mundial

Fuente: http://omal.info/spip.php?article4863



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